miércoles, 19 de octubre de 2011

Amando Carabias María: Versos como carne



Amando Carabias María (Segovia 1962), publica su segundo libro de poemas, Versos como carne, treinta años después del primero titulado Humanidad perdida (Segovia, 1981).
Treinta años pues en volver a publicar poesía que no de silencio poético ni tampoco narrativo porque Amando, aun sin publicar, ha continuado escribiendo poemas del mismo modo que ha escrito prosa como la novela Aquel sábado lluvioso (Diputación provincial de Segovia, 2001), Cuentos de Euritmia (Segovia 2004)en donde a través de doce relatos con diferentes estilos narrativos nos presenta a Euritmia, vieja ciudad, metáfora de cualquier ciudad, donde palpita la vida.
Y, finalmente, En busca del día y su horizonte (Segovia 2007).

Antes del verano recibí dos libros de Carabias María, los Cuentos de Euritmia


y este Versos como carne, poemario de sufrimiento humano y de amor, un amor que nos salva conduciéndonos hacia el camino de la alegría, de la felicidad.
Su contraportada nos dice que es poesía escrita como necesidad de un mirar contemplativo, que no estático, pues los versos invitan a la reflexión, Mis palabras serán sombra sin eco / breve vuelo de mariposas ciegas / y se destruirán en el olvido. //// Mas sobre el lomo inquieto de la luz, / mientras crepita su pavesa herida / estallarán cual besos en mejillas, / regarán como labios sobre labios, / y rozarán cual dedos sobre piel.

Invitan también a la crítica: Aunque pretendan ser de luz mis versos, /se teñirán de luto sus acentos...: / hay demasiada carne supurando, / hay demasiados besos que se esconden, / demasiadas caricias torturadas,

Invitan a la pasión: Diluirme en el latido de esta tarde, / ser invisible entre sus pliegues de oro, / montar sobre su espalda de rubíes, / sobrevolar, praderas, llanos, ríos, / hasta alcanzar el lago de tus ojos.

Son versos a veces iluminados: Tiembla el amanecer…niño desnudo. Y a veces descosidos por lágrimas, redimidos por la pasión de otro cuerpo junto al que se renace: Quiero sólo latir a tu compás.

Así pues es este un poemario reflexivo y crítico con la naturaleza humana, un poemario de amor que se renace en él y de un sufrimiento que se desgarra sin él, un poemario en fin cargado de humanidad en el decir y en el sentir por esa razón el sujeto poético quisiera que sus versos fueran carne para fundirse con los que sufren, para besar con quienes besan, carne para denunciar injusticias, carne como sueños para abrazar la risa de los niños, para pintar de colores la oscuridad y el miedo, carne como ríos para remontar las penas, carne de esperanza para volver a nacer junto al motor del mundo que es lo mismo que decir junto al amor.

Y AUNQUE MIS POROS BEBAN DE TUS POROS

Diluirme en el latido de esta tarde,
ser invisible entre sus pliegues de oro,
montar sobre su espalda de rubíes,
sobrevolar praderas, llanos, ríos,
hasta alcanzar el lago de tus ojos
y allí olvidar toda memoria inútil.
Y claudicar feliz de esta batalla
donde una espada interminable vuela
ungido el filo con ponzoña y rabia:
colmillo sobre arterias inocentes…
Y fundirme en la luz de las estrellas,
y atravesar el vuelo de tus sueños,
y vencer a tus monstruos y fantasmas
hambrientos de tu piel estremecida.
Desleírme en el aire que respiras
y huir hacia el sendero de tu sangre
para ser tú y no ser el yo que sufre
pues no desaparezco en tus entrañas
pues no soy llama dentro de tu fuego…
Aunque mis poros beban de tus poros,
es infinita sima infranqueable,
esta distancia hasta tu esencia, amada.

Amando Carabias María
Del libro: Versos como carne

2 comentarios:

Amando Carabias María dijo...

¡Qué ilusión, Manolo, esta reseña! Lo acabo de ver. He andado unos días muy despistado con blogger...
Muchas gracias, muchas gracias

blog del poeta Manuel López Azorín dijo...

Por fin pude leer tus "Versos como carne", Amando,por fin, todo llega.
He disfrutado con algunos poemas. Un abrazo