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domingo, 19 de marzo de 2023

"NADA PARA DESPUES",El HÁLITO EXISTENCIAL DE ENRIQUE GRACIA TRINIDAD

                               

NADA PARA DESPUES, 

EL HÁLITO EXISTENCIAL DE ENRIQUE GRACÍA TRINIDAD

 

 

 

Nada para después (Detorres Editores, Córdoba, 2022)  de Enrique Gracia Trinidad (Madrid, 1950)  Un poemario  de reflexión existencial que lleva en cada poema un código QR para poder escucharlo, en la voz del autor. 

La poesía de Enrique Gracia Trinidad  tiene gracia, valga la redundancia y tiene hondura. Ya lo ha dicho él en alguna ocasión: "El humor- el buen humor, mejora casi cualquier cosa, da dimensión humana a la creatividad, nos pone a todos un poco más en nuestro sitio, es decir fuera de la peana y el estrado, a pie de calle, capaces de sonreír frente al espejo"

Sus poemas sobre el tiempo, la soledad,  la incertidumbre, la duda, el cansancio, el compromiso social, la rutina (y  los tebeos, el cine, los mitos…) el amor, el desamor,  la muerte, en definitiva la vida. Y en la vida las cosas pequeñas, sencillas, las cosas cotidianas, la sustancia de los días, como este existencial y metafísico Nada para después que  nos ocupa ahora y que Enrique con sencillez y naturalidad , sin efectismo alguno nos trae en este poemario en el que emplea un lenguaje claro con predominio del verso blanco y del versículo, nos habla, como suele ser habitual en él, de las cosas cotidianas  de la vida. Es, uno de los buenos poetas  actuales, con una obra intensa y extensa.




Luis Alberto de Cuenca  dijo de Enrique Gracia que: “no existe ni la más remota posibilidad de que sus poemas nos defrauden”. A lo cual Enrique agradecido respondió “La buena opinión de alguien tan avezado en lecturas poéticas es un honor; lo más difícil es estar luego a la altura.”. Algo en común tienen, ambos, a los dos les mueve a escribir poesía: la vida. 


 

. ¿Vivir o navegar? ¿Qué es lo que importa?

La tarde se estremece entre sus dudas

Y no sabe qué hacer con las palabras,

Pero hay algo que sé que es importante:

Cuando crece la voz, la vida crece

Y se crece la voz, creo yo,  con la intención de conseguir que al lector le toque los sentidos y se identifique con ellos y haga suyos los versos. 

Nada para después es libro para, reflexionar, pensar. Leedlo, porque todos sabemos que  la metafísica es esa filosofía primera aristotélica,  que es de “consideraciones profundas a cerca de un tema de forma especulativa”, cuando de vuelta ya de tanta vida, se piensa  el final, la despedida… se reflexiona con emoción.

DIGO YO

Un pensamiento alado 

es conveniente para un ben poema,

para `pensarlo al menos.

Pero para ponerse ante el papel

tienes que haber sabido aterrizar del vuelo.

La `poesía parece huir, vuela,   se marcha abandonando al poeta que, huérfano, no encuentra el eco de su voz, la materia invisible de la voz  que tiene que tener la poesía  para que el poeta visibilice su misterio.

La vida  es tiempo que vuela. Esto es lo que nos quedará: nada para después de ella,  pero antes de que el tiempo acabe, hay que seguir, ponerse ante el papel, (…) aterrizar del vuelo. Enrique escribe con claridad y nos habla de las cosas pequeñas  con sencillez, con hondura y a veces con un cierto sarcasmo.

EL AUTOR Y SU OBRA

 


Enrique Gracia Trinidad escribe poesía desde que en 1972 le concedieron el accésit del premio Adonais por su libro Encuentros, entonces firmaba como Enrike Gracia pero aquel nombre con K debió de ponerle más peso de desengaños del que pudiera soportar y guardó silencio hasta casi finales de los años ochenta. Reapareció de nuevo sin K y entonces su peso fue como el ligero equipaje machadiano y se dedicó por completo a la literatura.

 

Como poeta le llegaron libros acompañados la mayoría de premios. Su obra se fue consolidando y  en 2004 publicó Contrafábula  (Sial) y en este libro reunió todos los libros publicados hasta esa fecha.

Enrique ha seguido escribiendo más libros: La poética del Vértigo (Antología, estudio y selección de Enrique Viloria, 2007),  y siguieron otros poemarios  como  Doble Juego (con Raquel Lanseros), Sin noticias del gato de Ursaria, que fue premio Emilio Alarcos (Visor, 2005), Butaca de entresuelo, premio de poesía Juan Van Halen, (2010),  Juego de Damas que fue accésit del premio internacional Pilar Fernández Labrador y que publicó la Diputación de Salamanca en 2015, Al final de la escalera, premio Eladio Cabañero 2015.  Sustancia de los días Nada para después (2022) ambos publicados por  (Detorres Editores,)   Este poeta con más de una treintena de poemarios en su haber está incluido en muchas antologías y traducido a nueve o diez idiomas. 

 

Su obra es  una mezcla de lo elevado y lo cotidiano (con la temática fundamental que es la vida).Consiguió, por el conjunto de su obra poética,  el Premio Internacional Vicente Gerbasi, del Círculo de Escritores de Venezuela (2008)

Libro tras libro,  Enrique ha sido conocido y reconocido.

 

Es también divulgador cultural.  En 1996 dirigió Poetas en vivo, programa de lecturas poéticas que creó para la Obra Social de Caja Madrid. Se realizaron en la Biblioteca Nacional  de España, en Madrid, desde 1996 hasta 2009.

Además de escribir, da recitales de poesía, teatro de voz, conferencias, cursos… Enrique enseña a mirar el mundo, el externo y el que llevamos dentro y aprendiendo a mirar, a veces, pueden llegar poemas.

                            Manuel López Azorín

  Nota: esta reseña fue publicada en la revista de la A.C.E República de las Letras  con fecha de 10 de marzo de 2023.

La reseña aparecida en la Republica de las letras podéis leerla  aquí abajo tal cual.

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EL HÁLITO EXISTENCIAL DE ENRIQUE GARCÍA TRINIDAD

Enrique Gracía Trinidad publica nuevo poemario en la editorial cordobesa Detorres con su lenguaje transparente pero cargado de sentido. Es más, Nada para después se adentra en la metafísica, en un libro para pensar y disfrutar de su magisterio. 
© MANUEL LÓPEZ AZORÍN 

La poesía de Enrique Gracia Trinidad (Madrid, 1950) tiene gracia, valga la redundancia y tiene hondura. Ya lo ha dicho él en alguna ocasión: «El humor —el buen humor— mejora casi cualquier cosa, da dimensión humana a la creatividad, nos pone a todos un poco más en nuestro sitio, es decir fuera de la peana y el estrado, a pie de calle, capaces de sonreír frente al espejo».

Gracía Trinidad.

Sus poemas sobre el tiempo, la soledad,  la incertidumbre, la duda, el cansancio, el compromiso social, la rutina (y  los tebeos, el cine, los mitos…) el amor, el desamor,  la muerte, en definitiva, la vida. Y en la vida las cosas pequeñas, sencillas, las cosas cotidianas, la sustancia de los días, como este existencial y metafísico Nada para después que nos ocupa ahora y que Enrique con sencillez y naturalidad, sin efectismo alguno, nos trae en este poemario.

En él, emplea un lenguaje claro con predominio del verso blanco y del versículo para hablarnos, como es habitual en él, de las cosas cotidianas  de la vida. Es uno de los buenos poetas  actuales, con una obra intensa y extensa.

Nada para después es libro para reflexionar.

Luis Alberto de Cuenca  dijo de Enrique Gracia que: «No existe ni la más remota posibilidad de que sus poemas nos defrauden». A lo cual Enrique, agradecido, respondió: “La buena opinión de alguien tan avezado en lecturas poéticas es un honor; lo más difícil es estar luego a la altura”. Algo en común tienen ambos, a los dos les mueve a escribir poesía: la vida.

 ¿Vivir o navegar? ¿Qué es lo que importa?

La tarde se estremece entre sus dudas

Y no sabe qué hacer con las palabras,

Pero hay algo que sé que es importante:

Cuando crece la voz, la vida crece

Y se crece la voz, creo yo,  con la intención de conseguir que al lector le toque los sentidos y se identifique con ellos y haga suyos los versos.

Nada para después es libro para reflexionar, para pensar. Leedlo, porque todos sabemos que  la metafísica es esa filosofía primera aristotélica,  que es de “consideraciones profundas a cerca de un tema de forma especulativa”, cuando de vuelta ya de tanta vida, se piensa  el final, la despedida…  se reflexiona con emoción.

DIGO YO

Un pensamiento alado 

es conveniente para un ben poema,

para pensarlo al menos.

Pero para ponerse ante el papel

tienes que haber sabido aterrizar del vuelo.

La poesía parece huir, vuela,   se marcha abandonando al poeta que, huérfano, no encuentra el eco de su voz, la materia invisible de la voz  que tiene que tener la poesía  para que el poeta visibilice su misterio.

Enrique Gracia Trinidad se crece libro tras libro.

La vida es tiempo que vuela. Esto es lo que nos quedará: nada para después de ella,  pero antes de que el tiempo acabe, hay que seguir, ponerse ante el papel, (…) aterrizar del vuelo. Enrique escribe con claridad y nos habla de las cosas pequeñas  con sencillez, con hondura y a veces con un cierto sarcasmo o cierta ironía, diría yo. El concepto opuesto aquí al «ser» es la nada y este nada para después es un libro hondo en cuanto a que el poeta reflexiona y trata de buscar  conocimiento  de las cosas que existen, pero frente a la duda  de ese conocimiento esta la nada.

Enrique Gracia Trinidad se crece libro tras libro y en  este, en mi opinión, nos ofrece la altura de los buenos poetas, de los poetas de verdad. Y por esta razón, frente a la necesidad de respuestas, en el poeta queda esa duda que siempre le acompaña y aquí, en estos versos con los que concluye el poema titulado “Siguiendo a Parménides”, nos dice:

 – ¿pensamiento o esencia, opinión o verdad?-

       La idea de lo que es y lo que no,

       El eterno contraste de la vida.

 

Nada para despuésEnrique García Trinidad. Detorres Editores, Córdoba, 2022). El poemario incluye un código QR en cada poema para poder escuchar en la voz del autor.

 


EL AUTOR

MANUEL LÓPEZ AZORÍN (Moratalla, Murcia, 1946) reside en San Sebastián de los Reyes desde 1982 donde fundó el Grupo Helicón de Poesía. Creó, dirigió y presentó el programa Tertulias de Autor  a través de Canal Norte TV.  Puso en marcha y dirigió el Centro de Estudios de la Poesía (C.E.P.) en la Universidad Popular José Hierro. Allí creó y dirigió la Revista Poesía en la diana y las Jornadas del C.E.P. Una selección de de su obra poética está recogida en el volumen Solo la luz alumbra(1980-2010). Ha publicado Romancero Flamenco (2012), Amar es mi ejercicio, edición bilingüe árabe-español (2014) y La voz que me protege (2019). Entre sus premios destacan el  Zenobia (1993), Internacional Rafael Morales (2000), Premio Alcobendas (1999 y 2014) a la difusión poética, y Premio Ramón Rubial (2000). Hijo adoptivo de San Sebastián de los Reyes (2019).



lunes, 4 de noviembre de 2019

Enrique Gracia:"La pequeña sustancia de la vida"







Enrique Gracia:  sustancia de los días


Hace poco coincidí con Enrique Gracia Trinidad (Madrid1950), conocido y reconocido poeta narrador (junto con Soledad Serrano Fabre, al menos que yo sepa,  en esa delicia, reconocida por muchos lectores, de relatos en la triste y gris  España de los años 50, reunidos en el libro Historias del callejón publicado por Huerga y fierro Editores) 



Como digo Enrique Gracia Trinidad es poeta y divulgador cultural que se dedica, además de escribir, a dar recitales de poesía, teatro de voz, conferencias, cursos y hablando de cursos, imparte, desde hace ya muchos años, talleres de poesía. Talleres de donde han salido algunos  poetas (el poeta en potencia lo es o no lo es) y algo muy importante, en general todos los que han acudido a sus talleres han salido conociendo más y mejor la poesía.  Y amándola.  Enrique , lo dice siempre, enseña a mirar el mundo, el externo y el que llevamos dentro y aprendiendo a mirar, a veces, pueden llegar poemas, pero siempre es cuando la poesía quiere. Porque como suele decir:" Yo no enseño a escribir poesía, enseño, como mucho, lo que no hay que escribir,oriento, doy ejemplos, propongo lecturas..."


Y es que Enrique Gracia Trinidad viene dedicándose a esto de la poesía desde que en 1972 le concedieron el accésit del premio Adonais por su libro Encuentros, entonces firmaba como Enrike Gracia pero aquel nombre con K debió de pesarle, porque entonces era joven y el mundo, como siempre, se dedicaba  a poner más peso de desengaños del que uno pudiera soportar. El caso es que  guardó silencio hasta casi finales de los años ochenta y reapareció de nuevo sin K y con el peso del tiempo y de la experiencia que ahora era como el ligero equipaje machadiano y ya no importaba y no pesaba.  Poco después se dedicó por completo a la literatura y se convirtió también en divulgador cultural.


Como poeta le llegaron premios en 1988 por el poema “Canto del último profeta”, en 1991el premio de la Feria del Libro por Crónicas del laberinto, en 1992 el accésit del premio Rafael Morales por A quemarropa, en 1993 premio Blas de Otero por Restos de almanaque, en 1994 el premio Bahía por Historias para tiempos raros

Por aquel tiempo y desde 1992 yo presentaba y dirigía unas “Tertulias de Autor” que se emitían en directo desde el plató de Canal Norte TV de San Sebastián de los Reyes. Enrique, que asistía, siempre que le era posible, a escuchar al poeta invitado un buen día me dijo: “¿Te importa que copie tus Tertulias para hacerlas yo en Madrid?” Y yo le respondí: Las tertulias, son tan viejas como el mundo, ni son mías ni tuyas,  son de todos. ¿¨Cómo me va a importar? Lo importante es que a la hora de hacer la tertulia, cada cual la haga a su manera, como considere que debe de hacerla.

En 1996 Enrique Gracia Trinidad se convirtió en creador y presentador  de un programa de Tertulias poéticas que tituló Poetas en vivo que se iniciaron en la sede de Caja Madrid, como patrocinadora, en la calle Eloy Gonzalo. Iba a inaugurar aquellas tertulias que llevarían el nombre de Poetas en vivo, el director de la tertulia mas decana de Madrid, el poeta Rafael Montesinos. No pudo ser, enfermó y Enrique tuvo que suplir al poeta con otro poeta: Joaquín Benito de Lucas. Poco tiempo después Poetas en vivo se trasladó a la Biblioteca Nacional y allí, mes a mes, se consolidó como un programa poético de muchísimo interés.  Lamentablemente el interés por la poesía, cuando llegan malos tiempos, parece ser que es lo primero que desaparece y así, con la llegada de la crisis, Caja Madrid decidió eliminar su patrocinio en 2009. Una auténtica desgracia. La cultura parece ser que no le interesa a casi nadie y cuando llegan recesiones es lo primero en eliminar y especialmente la cultura poética. 





Pero volvamos atrás porque en 1997 Enrique Gracia obtiene el premio Juan Alcaide  por su libro Siempre tiempo Su obra se va consolidando, su poesía, su estupenda labor en Poetas en vivo, sus talleres… Ha publicado una veintena (o quizá más, escribo de memoria) En 2004 publicó Contrafábula (Sial) y en este libro reunió todos los libros publicados hasta esa fecha, pero Enrique ha seguido creando, escribiendo y este último libro La sustancia de los días  debe de ser ya el número 12 de los libros no incluidos en Contrafábula puesto que todos ellos los ha ido escribiendo desde el 2004 en adelante. Entre todos ellos destaco Sin noticias del gato de Ursaria,que fue premio Emilio Alarcos (Visor, 2005), Butaca de entresuelo, premio de poesía Juan Van Halen, (2010), Ver para vivir (2013), Juego de Damas que fue accésit del premio internacional Pilar Fernandez Labrador y que publicó la Diputación de Salamanca en 2015,Al final de la escalera, premio Eladio Cabañero 2015  Además de todo esto que les cuento diré que  está incluido en una veintena de antologías, en muchas publicaciones periódicas y traducido a a idiomas como el chino,  persa, ingles, Francés, italiano, ruso...y así, hasta este  Sustancia de los días (Detorres Editores, Córdoba, 2019) 




La poesía de Enrique Gracia Trinidad (Madrid, 1950) tiene gracia, valga la redundancia y tiene hondura. Ya lo ha dicho él en alguna ocasión: "El humor- el buen humor, mejora casi cualquier cosa, da dimensión humana a la creatividad, nos pone a todos un poco más en nuestro sitio, es decir fuera de la peana y el estrado, a pie de calle, capaces de sonreír frente al espejo".
Sus poemas sobre el tiempo, la tristeza, la soledad, la nostalgia, la incertidumbre, la duda, el compromiso social,  la metapoesía, el amor, el desamor,  la muerte, y en esa poesía que nos ofrece Enrique también están los tebeos, el cine, los mitos… en fin todo el bien y todo el mal y además las cosas pequeñas, sencillas, las cosas cotidianas, la sustancia de los días, de la vida.


Una obra, una sustancia de lo elevado y lo cotidiano (con la temática fundamental que no es otra cosa que la vida con su risa y su llanto)  que ha sido traducida a diferentes idiomas , consiguiendo también distinciones como el
Premio Internacional Vicente Gerbasi, del Círculo de Escritores de Venezuela (2008) por el conjunto de su obra poética 
Y así, libro tras libro, día tras día, Enrique ha sido conocido y reconocido por eso que llamamos el mundillo de la poesía, de manera que en 2002 recibe el accésit del premio Ciudad de Torrevieja  por Todo es papel y así, van sucediéndose  el Premio Emilio Alarcos, por el libro Sin noticias de Gato de Ursaria , el premio Juan Van-Halen, por el libro Butaca de entresuelo), el accésit del Premio Internacional Pilar Fernández Labrador en 2015 y, que yo sepa hasta ahora,, el premio Eladio Cabañero, en 2016.
Y aquí llegamos a lo que yo pretendía. Hace poco, decía yo más arriba, coincidí con Enrique Gracia y éste me regaló su último libro hasta la fecha. Su título era precisamente Sustancia de los días Un libro escrito con claridad porque nos habla de las cosas pequeñas, las obvias, las que en tantas ocasiones no sabemos o no queremos ver aun teniéndolas con nosotros, en nosotros , a nuestro lado y nos habla Enrique con sencillez y con hondura y con ironía, con humor.

Sus versos o su  prosa poética, son una suma perfecta, bien medida en los versos y, a veces, en la prosa poética, camuflada como de libre, sí, pero para hacer eso hay que manejar muy bien las medidas y el ritmo. Enrique sabe hacerlo y bien. En este Sustancia de los días, encontramos poemas, poemas en prosa poética y poemas con humor o para reflexionar.

En fin, amigos lectores,,  que  este Sustancia de los días me ha hecho , sonreír, reír,pasarlo bien con la lectura y reflexionar, pensar. Leedlo, porque todos sabemos y Enrique lo dice muy bien que “La vida es un descuento” (…) “la vida es un misterio”(…) “La vida es una broma” (…) “La vida es un escándalo”(…) “La vida es un fracaso con vocación de triunfo / y eso cualquiera finge que lo ignora / aunque en el fondo lo sepamos todos.” La vida! esto es la Sustancia de los días.



                                        Manuel López Azorín

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Enrique Gracia Trinidad: De "Mentidero de Madrid" a " Ver para vivir"




Enrique Gracia Trinidad.: De Mentidero de Madrid  a  Ver para vivir




Enrique Gracia Trinidad hace ya un par de años publicó un libro titulado Mentidero de Madrid (Edicines Rilke, 2011). En él nos dejo Enrique su particular visión de la Historia de unas cuantas calles de Madrid acompañada, a modo de bordón, de un breve poema para cada una de las calles que aparecen en este libro..



Enrique Gracia Trinidad fue deteniéndose en algunas de las calles de esta ciudad que nos besa y nos muerde con la misma intensidad y les dedicó un poema y una prosa de cuál es la historia o el origen de su nombre (el de la calle naturalmente).  El libro fue (y es) además de un buen poemario, no podía ser de otro modo siendo su autor Enrique, un libro curioso.

Aparecen en él diferentes calles, una que aún existen, otras ya desaparecidas como: El Callejón del Infierno, la Plaza del Ángel, Duque de Osuna, Ribera de Curtidores, Alfarería….  Y nos muestra Enrique en su Mentidero de Madrid  las  vidas de grandes y pequeños, personajes que las pasearon y/o las pasean, historia y leyenda, oficios desaparecidos que dan su nombre al callejero, gentes de bien y “otras yerbas” que anduvieron por la capital  que Felipe II hiciera suya, etc. Y que dieron su nombre al callejero.




Ahora, el pasado mes de mayo (10-5-2013),  el poeta Enrique Gracia Trinidad (que además de escribir magníficamente realiza estupendos dibujos y caricaturas), tras el costumbrismo y la curiosidad del callejero madrileño, presentó su último poemario, por ahora, titulado  Ver para vivir.
Fue en la Asociación de Escritores y Artistas Españoles (A.E.A.E) de la calle Leganitos  no 10 de Madrid. El poemario
 inaugura la nueva colección  Escritores en
la Red,   colección creada dentro de  la  Editorial Amargod.



Cuando llegué al Salon de Actos de la Calle Leganitos, justo en el primer piso del número 10 me encontré con el autor que pretendía salir y fumar un cigarrillo. No le dejaron todos aquellos que aparecieron detrás de mí y mientras Enrique Gracia Trinidad cumplía con la cortesía del agradecimiento y la salutación a cada uno de nosotros, observé  que, tanto la entrada como el Salón de Actos, habían sido empapelados con dibujos de Enrique y convivían el chiste y la ironía, la caricatura y la sorna, la viñeta y la mordacidad, en definitiva, la defensa de lo justo, de lo igualitario, de lo libre, de lo público,  aquella tarde de presentación de libro de poemas cotidianos en apariencia; pero de intensa reflexión a poco que se le echase un vistazo a los poemas, convivían, digo, junto a todos los retratos de lo vetustos y honorables presidentes que desde su inicio había tenido esta antigua y prestigiosa Asociación de Escritores y Artistas Españoles.  




Un centenar de dibujos de humor,  viñetas de crítica política, de las que Enrique publica con en sobrenombre de Edu, que luego fueron regaladas a los asistentes que llenaron el salón de actos de la A.E.A.E  adornaban las paredes aquella tarde de poesía  aparentemente cotidiana; pero , como he dicho, a poco que se lea
con interés, se observará  se podrás comprobar que es mucho más profunda de lo que algunos asistentes al acto  de presentación de este libro creyeron. La risa, en ocasiones, parecía desnudar el acto  del ropaje riguroso (no confundamos sencillez  de palabra con simpleza de palabra, lo sencillo es mucho más difícil),  con que Enrique Gracia Trinidad  había  vestido sus poemas de Vivir para ver.



 Los encargados de
 presentar el poemario
Ver para vivir fueron el escritor y poeta  Emilio Porta y mi paisano Manuel Martínez Carrasco junto a Chema de la Quintana de Editorial Amargod.

Allí me encontré con numerosos poetas, escritores, amigos… y entre ellos estaba el poeta Francisco Caro. Este magnífico poeta y buen amigo, escribió en su blog Mientras la luz, sobre Vivir para ver, pocos días después, una breve crónica del acto poético con la que coincidí y coincido plenamente y por esta razón la traigo aquí tal y como él la escribió:

Es el caso que  EnR (o sea Escritores en Red) asociación que preside Manuel Martinez-Carrasco (sí, el mismo de Sidecar, activísimo, murciano y activísimo) ha iniciado su colección de poesía con un libro del maestro y generoso Enrique Gracia Trinidad. Ver para vivir, título que editan en colaboración con Amargord. Había noticias de él por anteriores lecturas públicas, asunto que no impidió la expectación y, por ende, una sala casi repletísima. La del vetusto Leganitos. Nada defraudó. Enrique toma como sujeto poético su mirada sobre los objetos que cercan nuestra vida, que nos alientan y/o limitan. Los observa, les mira su haz y su envés, sus crueles intenciones, sus ayudas y límites. Y lo cuenta con cuerda ironía. Textos escritos a caja, ocurrentes a veces, imaginativos, poéticos siempre. Tal vez el problema de estas glosas es que algunos oyentes las reían, o reirán, cual si fueran del Club de la Comedia. Y no es eso, y no es eso. Queda decir que Manuel presentó con desparpajo a Enrique. Y que Emilio Porta, advertido, se contuvo cuanto le fue posible en la conducción del acto. No puedo estar más de acuerdo con Francisco Caro. Su reseña me parece precisa y acertada.

 Manuel Martínez Carrasco, Emilio Porta y Enreique Gracia


Todos los poemas, tanto del apartado “Dentro de casa” como los de “Fuera de casa”, las dos secciones en que ha dividido este libro, nos muestran en lo real y lo imaginario, el fondo de las cosas y no sólo la apariencia. Os dejo aquí, igualmente,  esta viñeta que me traje de recuerdo aquella tarde de mayo de 2013 en la que Enrique Gracia Trinidad nos regaló su voz , sus poemas del libro Ver para vivir y al mismo tiempo  nos mostraba su compromiso social frente a unos tiempos de tantas corruptelas, tantos retrocesos, tanta indignación, tanta impotencia y tanto desencanto.



Enrique, aquella tarde, parecía decirnos: Volverán  las oscuras golondrinas. Y seguro es que volverán, aunque tarden; pero mientras tanto, esos poetas que Platón expulsó de su República, seguirán imaginando, con realidad y sueño y seguirán escribiendo para mostrar la belleza  de los más hermoso y también lo más horrible, harán reflexionar sobre la vida, el tiempo, la muerte, el amor, el hombre y su naturaleza (porque todo eso también nos lo acerca Enrique Gracia Trinidad en el trasfondo de sus sencillos poemas de cosas) y crearán conciencia con ética y estética a través de los poemas, de las palabras que los forman, que dan vida y revelen y salvan.