
El uruguayo y al tiempo universal Mario Benedetti, uno de los poetas más importantes en lengua española del siglo XX y de lo que llevamos del XXI, uno de los poetas más populares porque habla, nos habla en sus versos,con el lenguaje del pueblo,ese lenguaje que el pueblo acepta porque lo comprende y lo siente suyo, ha muerto a los 88 años de edad y se ha llevado con él la alegría y la tristeza, y nos ha dejado (entre tantos versos) éstos, para que pensemos: Un hombre/ alegre/ es uno más/ en el coro/ de hombres/ alegres/ un hombre/ triste/ no se parece/ a ningún otro/ hombre/ triste. (El poema se titula Talantes y pertenece a su libro Vientos de exilio-1980-1981.)
Mario Benedetti nos ha ido enseñando con sus versos que la poesía no tiene que ser sólo de iniciados o de elitistas, nos ha demostrado que , como decía también el poeta Rafael Morales, para escribir poesía da lo mismo la palabra rosa que la palabra ladrillo, ambas son suceptibles de contener belleza expresiva si están en el lugar preciso.
Mario Benedetti se acercó, como nadie en los últimos tiempos, al pueblo. Se acercó al Sur y lo defendió como también lo hicieron otros poetas antes, defendió la alegría que es el mejor placebo de las buenas gentes del pueblo, defendió el compromiso que tiene que tener la poesía con el pueblo,tomó conciencia, porque la poesía es, también, una toma de conciencia con la vida y con la libertad,fue mostrándonos que la poesía es conocimiento a través de comunicarse con nosotros, el pueblo, los lectores,y por lo tanto vino a decirnos que la poesía también es comunicación y participación y comunión, como me decía a mí otro grandísimo poeta Claudio Rodríguez, participación porque en la que escribimos los poetas pueden y deben participar los lectores, comunión porque se establece (no en sentido religioso)un vínculo de entrega-amor, amor-entrega entre el acto de escribir y el de desentrañar y "comulgar " con lo escrito, mientras se lee, haciéndolo nuestro con nuestras interpretaciones.
Mario Benedetti nos ha dejado un regalo inolvidable, un legado para la historia de la poesía. Este trovador que gustaba de la juglaría, de lo tradicional, de lo popular, aunque no despreciase para nada le clerecía en el más estricto sentido poético, va a seguir con nosotros durante mucho tiempo a través de sus poemas y va a seguir, aun a pesar de todo y de algunos, defendiendo la alegría, aunque nos cueste, en ocasiones, llorar por ello, con esa tristeza alegre y bondadosa que transmitia su, también, pícara mirada desde el recuerdo que le guardemos y las lecturas que hagamos de su poesía.
Del libro Poemas de otros (1973-1974) me gustó siempre dentro del poema MARTÍN SANTOME, el III, un poema titulado Táctica y estrategia (Supongo que lo podéis encontrar en un libro que publicó Chus Visor, y seguirá editándolo creo yo, titulado INVENTARIO-poesía 1959-1985-) Un hermoso poema donde podemos ver a un Benedetti humano, franco, noble, respetuoso,dando lo que otros necesitan y esperando recibir lo que desea que no es otra cosa que aquello que, en el fondo, necesitamos todos: querer y que nos quieran, amar y ser amados. Un buen hombre este Benedetti, un gran poeta. Descanse en paz.
TÁCTICA Y ESTRATEGIA
Mi táctica es mirarte
aprender como sos
quererte como sos
mi táctica es hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible
mi táctica es ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón ni abismos
mi estrategia es
en cambio
más profunda y más simple
mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites.
Mario Benedetti.
