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martes, 3 de diciembre de 2013

José López Rueda: Aldea 1936




José López Rueda: Aldea 1936



De esta novela  de José López Rueda: Aldea 1936 publicada por primera vez en España en Ediciones de la Torre (Madrid, 2011) y prologada por el doctor en Filología Románica Juan  Cano Ballesta, nos dice este ensayista, crítico literario e historiador de las letras lo siguiente: Aldea 1936,  tiene mucho de novela histórica. Es el fiel testimonio de alguien que vivió y sufrió los hechos principales que narra. Tiene el extraordinario valor de ser un documento de época, un veraz retrato del mundo en conmoción que vivieron y sufrieron millones de españoles en aquel fatídico julio de 1936, cuya vida quedó sacudida y en parte destrozada por el brutal levantamiento militar.




De manera que José López Rueda, que escribió esta obra en plena juventud, cuando aún mantenía vivos aquellos recuerdos de su infancia en plena guerra civil,  nos ofrece, ahora en España, una novela  con elementos reales, su visión, su propia experiencia o al menos el recuerdo de aquella experiencia de su niñez y los mezcla con la ficción y la fantasía. Es  por ello que el autor nos advierte que: Esta es una historia de personajes imaginarios que viven  y se matan unos a otros un pueblo de Castilla mientras en torno suyo los españoles se matan unos a otros en una guerra fraticida

 Avisándonos de que cualquier parecido con hechos o personas reales es pura coincidencia. Lo que ya no sé es si este aviso que acompaña esta edición española estaba igualmente en la edición que se publicó en 1958  en Ecuador ya que Medardo Fraile nos cuenta en unas Palabras liminares del poemario  Fervor secreto, libro que el autor me envió en 2004 y que fue publicado por Editorial Verbum, Madrid, 2002, contaba  Medardo que: José López Rueda se marchó de España cuando sólo unos pocos sabíamos que era poeta. (...) Su larga docencia en varias universidades hispanoamericanas -nos dice después- le ayudó, por fortuna, a no abandonar la poesía, el hambre de belleza, el "fervor secreto" que siempre llevó dentro. Esto lo escribió desde su exilio inglés para su , mejor amigo de los veinte años y que en la antología que el profesor de la Universidad Metropolitana Enrique Viloria preparó en 2005 compruebo que estas palabras liminares de Medardo Fraile se incorporan también en ella. La antología se llama Poética de la errancia y creo haber dado cuenta en este blog de ella  con etiqueta de Enrique Viloria?



De Aldea 1936 en su momento en El telégrafo, Guayaquil, Ecuador, 1959, dijo Ezequiel Gonzáles Mas: López Rueda pertenece a la generación novísima de Castresana, Aldecoa, Sanchez Ferlosio y Juan Goytisolo, es decir, a la quinta de los niños sensibles -1936- que vieron con ojos de llanto el resplandor sangriento de la guerra civil.

Han pasado, desde aquella edición en Ecuador por la Casa de Cultura ecuatoriana-Núcleo de Azuay, hasta esta otra publicada en España en 2011, han pasado, repito, 53 años (55 si nos situamos en el momento actual) Siendo como es de ágil lectura y con una ambientación precisa de la época, resulta de interés su lectura porque la narración sucede en un pueblo por donde no pasa la guerra, aunque la guerra forma parte de sus vidas. 
He ido leyéndola  poco a poco y, desde abril que me la envió, he tomado y dejado su lectura en varias ocasiones, quizá por mi mayor dedicación a la lectura de poesía. El caso es que esta novela de realismo costumbrista ambientada en los años de la guerra española nos encontramos con personajes como Petra, con su sinrazón, don Fermín, un absolutista, Elisa, que sin marido que la proteja sufre, resignada, la injusticia. Don Valentín, personaje de parodia, Paco, Matías, Anita, Fefe, Germán... 
El autor trata de ser lo más fiel posible en la creación de todos y cada uno de los personajes, desde los, llamémosles de realidad histórica, hasta los de ficción y fantasía.





José López Rueda (Madrid 1928) es doctor en Filosofía y Letras. Ha sido profesor en la Universidad de Cuenca (Ecuador) y posteriormente en la Universidad de Oriente (Venezuela), donde desempeñó el cargo de director del Departamento de Humanidades. En la actualidad es catedrático emérito de la Universidad Simón Bolívar de Caracas,  donde ha desempeñado el cargo de coordinador de los Estudios de Postgrado en Literatura Latinoamericana y el de Coordinador de Investigaciones en Humanidades  y Ciencias Sociales. De 1988 a 1990 fue profesor visitante en las Universidades de Tamkang y de Furen en Taiwan y desde 1991  a 1999, director director del programa de la Universidad de Bowling Green (Ohio, U.S.A.) en España. Ha sido director  del Capítulo de Madrid de la Academia Iberoamericana de Poesía y director de La pájara pinta, revista de la mencionada Asociación. En el curso 2003-2004 dirigió un Taller de Poesía  en la Asociación  de Escritores y Artistas Españoles (Madrid). En el campo de la poesía obtuvo el Premio Alfonso Reyes (Quito, Ecuador, 1958) y el José Chacón (Ayuntamiento de Alcalá de Henares, 1992). Algunos de sus poemas  se han traducido al chino, al inglés, al italiano y al ruso.

   


domingo, 20 de junio de 2010

JOSÉ LOPEZ RUEDA: Cuentos para Toledo




Una nueva entrega de la colección que editan en Ediciones Cylea José López Rueda y Lola Vicente: “Cuentos para…” en esta ocasión titulada Cuentos para Toledo. Tercera entrega ya de esta colección de cuentos y/o relatos breves que cuenta ya con Cuentos para Segovia y Cuentos para Murcia, además de este volumen en el que los cuentos/relatos están ambientados en la ciudad de Toledo.

Lola Vicente nos aclara en sus palabras preliminares que: llevar a buen término el propósito de reunir en un volumen a 28 narradores, entraña no pocas dificultades y asegura que las van salvando como pueden López Rueda y ella y gracias, también, a la colaboración de los diferentes autores.

Todo, y todos, de una manera desinteresada, altruista, para ir haciendo el camino de reunir en los diferentes volúmenes a narradores de las distintas provincias, principalmente, y a colaboradores de lugares diversos, pero que, sus cuentos, como denominador común, estén ambientados en la provincia a la que se dedica el volumen.

Ocho son los toledanos que participan en esta tercera entrega: Ángel del Valle, María Antonia Ricas, Jesús Pino, Hilario Barrero, Jesús Perezagua Delgado, Juan Carlos Pantoja Rivero, Álvaro Moreno Ancillo y Beatriz Villacañas, además del hijo de un toledano como es Medardo Fraile. El pintor, toledano de la Puebla de Montalbán, Fidel María Puebla, es el autor de la portada. De las ilustraciones interiores: Sergio Alba Calatrava.

Del otro lado del atlántico colaboran dos autores que son Joaquín Marta Sosa y Carmen Vincenti con sendos cuentos ambientados en tierras toledanas.
La nómina de autores no toledanos es pues superior a la de los nacidos en Toledo, pero puede decirse que con los ocho que la representan y el resto del grupo, que se hace, con sus relatos, toledano adoptivo, ya sean de Vitoria como Toti Martínez de Lezea, de Castilla León como Julia Gallo y Milagros Calvo de Andalucía como Alejandro Moreno y Mercedes Alonso Merino, de Extremadura como Joaquín Copeiro, Santiago Solano Grande y el el dramaturgo, compositor pintor y poeta Juan Calderón, la Ciudad Imperial y su provincia están aquí representadas , y de Murcia como la propia Lola Vicente (que mientras escribo estas líneas me entero que publica un nuevo poemari6 titulado “Y yo también”) y Mercedes Molina Mir.

Como en los volúmenes anteriores – nos dice José López Rueda – la narrativa fantástica es la que tiene más cultivadores aunque también podemos encontrar textos de temática amorosa (incluso uno de alta tensión erótica) de manera que el amor, el erotismo, la fascinación por la belleza, encandilan muchas páginas de este libro. Pero, igualmente, algunos otros autores tratan el tema de la Historia y dos relatos se ocupan de los judíos toledanos. La alusión a los famosos Cigarrales también la encontramos entre sus páginas pues uno de los cuentos/relatos se desarrolla precisamente en el Cigarral de Marañón y una historia de ambiente rural, que abre el libro, escrita por Medardo Fraile.

En definitiva otro volumen para saborear, en su diversidad de temáticas y de autores que de algún modo resultan “nuevos” para mí con la excepción de las poetas Beatriz Villacañas y Angelina Lamela, los también poetas José López Martínez, Miguel Ortega Isla, Emilio Porta y Nicolás del Hierro, además de, claro está, Lola Vicente y José López Rueda, coeditores de esta colección. A casi todos ellos los conozco, no sólo por la lectura de su poesía o narrativa, aunque debo confesar que más por su poesía, sino personalmente y me agrada, siempre, encontrarme con textos o poemas de personas conocidas y/o con las que mantengo lazos de amistad en algunos casos para saborear su buen hacer; pero es bueno, y también resulta de interés, descubrir narradores no conocidos por mí pues, en ocasiones, puedes encontrarte con la sorpresa de descubrir gratamente algo nuevo, y aquí sucede.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

JOSÉ LOPEZ RUEDA: CUENTOS PARA MURCIA



En febrero de este 2009 fui invitado por el profesor y poeta Teodoro Rubio a dar una lectura en ciclo de poesía que dirige en el Hogar de Avila. Allí me encontré con algunos poetas que, como buenos amigos, se acercaron a escucharme.
Antonio Hernández y Mari Luz, Joaquín Benito de Lucas y Francoise,Emilio Ruiz Parra y Franca (a Franca tengo que dedicarle un día una "entrada" en este blog para hablar de muchas cosas y de su colección de abanicos dibujados, pintados y con poema de muchos y grandes poetas españoles)También acudieron los poetas Francisco Caro, Pedro Antonio González Moreno,Julián Creis, Emilio Serrano,CarminaCasala y el profesor y poeta José López Rueda junto a su mujer (perdón, pero ahora no recuerdo su nombre).

José López Rueda, finalizada la lectura, ya durante el aperitivo que nos ofreció el Hogar de Ávila, me regaló un libro que había traído expresamente para mi por estar relacionado con Murcia (aclaro que yo nací en un hermosísimo pueblo de Murcia llamado Moratalla, situado al noroeste de este antiguo reino hoy comunidad y que recomiendo visiten en cuanto puedan, esta a 13 kms de Caravaca de la Cruz y es un pueblo que no os va a defraudar si os acercais hasta su huerta( regada, es un decir, por los ríos Benamor y Alhárabe y con una sierra para no perdérsela. Otro día hablaré más de Moratalla)
Le agradecí muchísimo el obsequio. Se trataba de un volumen, el segundo, con edición a cargo del propio José López Rueda y de Lola Vicente publicado por Cylea y titulado Cuentos para Murcia.

Pertenece, segun el Liminar escrito por Lola Vicente, a la Colección "CUENTOS PARA..." que va a tratar de abrirse un espacio en el horizonte literario actual y, si cabe, con este volumen, más vigorosamente en el ambito murciano pues en los texto que contiene se habla de Murcia, de las singularidades de sus pueblos y de sus gentes, creando así, en la ficción de sus cuentos, un nexo real con esta comunidad.
(Mi intención en este blog no es hablar de narrativa o cuento, prosa en definitiva, pero debo decir que hago alguna excepción si el autor es poeta o, como en este caso, se trata de algo relacionado con la tierra donde nací)

José López Rueda y Lola Vicente habían pergeñado esta nueva colección con la edición de un primer libro dedicado a Segovia y ahora este segundo, de Murcia. Me dijo Lopez Rueda que se había acordado de mí por murciano y porque, me comentó, el cuento que él había incluido en este volumen hablaba de un tal Pompeyo Azorín. (Una historia mágica sobre la pintura de El Greco, como una especie de alucinación y reportaje, que diría Pepe Hierro, sobre el tal Pompeyo Azorín y su pasión -correspondida por José lopez Rueda- hacia el pintor griego afincado en Toledo Doménicos Theotocópoulos, con un sorprendente final)

En este libro participan una treintena de autores y, entre ellos,algunos son de Murcia como Lola Vicente(Yecla),Alfonso Martinez Mena(Alhama), Sagrario Nuñez Molina(Blanca),Mercedes Molina Mir(Yecla),Raimundo Sabater(Yecla), Lourdes Ortega Puche(Yecla), Ana María Tomás(Jumilla) y J. R. Gómez(Cartagena). Pero, también, los hay de otras provincias, regiones o comunidades, como se quiera,colaborando en estos Cuentos para Murcia.

De Madrid, por ejemplo, además de José López Rueda, han participado autores como Miguel Ortega Isla, Juan Ruiz de Torres y Emilio Porte, todos ellos conocidos y amigos. También Medardo Fraile que abre este libro con un relato caústico de sus memorias y ya promete e incita a continuar leyendo.
De Castilla la Mancha están Beatriz Villacañas(Toledo)y José López Martinez(Tomelloso, Ciudad Real) como vereis la poesía está representada en muchos de los participantes). Por Cantabria Angelina lamela(Santander).De Aragón Mª Pilar Pueyo Casaus(Huesca). De Andalucía:Isabel Diaz Serrano(Sevilla), Alejandro Moreno(Lucena, Córdoba), Mercedes Alonso Merino(Jerez de la Frontera, Cádiz),la poeta Ángela Reyes(Jimena de la Frontera, Cádiz), Pilar Sanchez Álvarez(Granada). Del Pais vasco: Toti Marinez de Lecea(Vitoria-Gasteiz). De Extremadura: Juan Calderón(Alburquerque, Badajoz), Santiago Solano Grande(Cáceres). Igualmente han colaborado en este volumen el profesor, narrador y poeta venezolano Joaquín Marta Sosa (Nogueira,Portugal) y David Escobar Galindo (Santa Ana, El Salvador).

Les aseguro que he tardado en leerlo más por falta de tiempo que por falta de interés y les aseguro, también, que una vez comenzada la lectura este verano y haciéndola aleatoriamente, es decir: leyendo sin orden pero leyendo todos, he podido disfrutar de la magia breve y concisa de los cuentos, una magia repleta de dificultad pues el oficio de "cuentista" no resulta nada fácil y hay que saber ejercerlo para poder ofrecer al lector algo interesante. Aquí os puedo decir que se ofrece y se ofrece, con ello, fantasía, amor, ternura, misterio,rencor, justicia y se ofrece ironía y algo de humor a lo largo de sus 221 páginas.Y no viene nada mal algo de humor frente a algunos cuentos llenos de dramatismo y realidad. Todos, aderezados con el lírico toque de la belleza expresiva. Un acierto me parece a mi este volumen de la colección "CUENTOS PARA..." (Murcia en este caso) que supongo tendrá continuación con otras comunidades o provincias. Si así sucediera, sería signo evidente de la apertura de un espacio en el panorama literario actual y todo gracias a una idea pergeñada por José López Rueda y Lola Vicente.

sábado, 3 de enero de 2009

ENRIQUE GRACIA, JOSÉ LÓPEZ RUEDA Y ENRIQUE VILORIA VERA: dos antologías para leer, tres autores para tener en cuenta.


Foto: reunión de poetas en Al-Aissiya (Sigüenza) El primero de la izquierda es Enrique Gracia. Le siguen Julia Grijalbo, Soledad Serrano, Jesús Riosalido, Manuel López Azorín, Joaquín Benito de Lucas,Carmina Casala, Ana Martín y Pilar Aroca.




Tenía pensado, para finalizar el 2008, escribir algo así como una especie de resumen de los meses que llevo escribiendo en este blog y hablar un poco sobre los libros que, a lo largo de este tiempo, he recibido. No ha podido ser y ahora, en estos primeros días del 2009 me propongo al menos comentar algunos.

Comenzaré por dos libros:La poética del vértigo de Enrique Gracia y Poética de la errancia,de José López Rueda, antologías ambos, que tienen en común al antólogo: Enrique Viloria Vera, escritor que personalmente no conozco y de quien quiero destacar su personal modo de abordar ambas antologías. Un modo que me ha parecido interesante y que me ha permitido conocer mejor, si cabe, a los dos poetas antologado por él (Debo decir que a Gracia, amigo poeta al que sigo y leo con interés desde hace tiempo no me lo ha descubierto tanto precisamente porque Enrique y yo nos conocemos y sabemos de nuestros trabajos poéticos desde hace ya muchos años.

A primeros de septiembre, cuando iniciaba este blog, Enrique Gracia y yo hicimos un viaje a Valdepeñas para rendir homenaje a un amigo común: Julián Creis (Ya escribí sobre esto el 14 de septiembre aquí) En ese viaje Enrique me dio, dedicada, su antología La poética del vértigo, libro del que me había venido hablando tiempo atrás, principalmente de la selección de poemas realizada bajo criterio del autor de dicha antología, es decir Enrique Viloria Vera. Me comentaba Enrique que el otro Enrique (El antólogo autor de la selección de poemas y, naturalmente, textos de la edición ) había incluido en ella un poema dedicado a mi y que pertenecía a su libro Historias para tiempos raros que fue, si mal no recuerdo Premio Bahía hace ya unos cuantos años. Enrique Gracia estaba contento y agradecido por el hecho de ser antologado y comentado por este otro Enrique (Viloria Vera) natural de Caracas. Profesor Titular de la Universidad Metropolitana e investigador permanente del Centro de Estudios Ibéricos y Americanos de Salamanca.
(Además de escritor es abogado, doctor en Derecho por la Universidad de París, es poeta y es autor de más de un centenar de libros.)

José López Rueda tuvo la gentileza de enviarme, en diciembre, su libro titulado Poética de la errancia (Ya había leído algunos poemarios suyos y especialmente Fervor secreto, publicado, creo en el año 2002. Lo he leído en estas fiestas navideñas, mejor dicho: lo estoy leyendo aún. Al igual que el libro de Enrique Gracia, es una antología con estudio y selección de poemas (Me imagino lo de la selección) a cargo de Enrique Viloria Vera.

Viloria Vera realiza en esta antología de López Rueda una especie de biografía del poeta a través de las diferentes etapas vitales, trasladadas a los libros escritos por este poeta de andar errante, haciendo -algo muy notable por parte del antólogo- que el propio autor nos cuente, con sus versos, su propia experiencia de vida mientras ha ido, errante, de un lado a otro del mundo como profesor de literatura.

Si con La poética del vértigo, Viloria nos enseñaba el mundo personal de Enrique Gracia a través del amor,de Madrid y sus gatos (El de Ursaria principalmente) de dioses,semi-dioses y de héroes eternos, cercanos (Los de algunos libros, cómics y el cine.)mientras nos habla de la soledad,de la tristeza, del tiempo (Aciago y feliz)Con su estudio y los versos de Enrique Gracia (Al igual que con López Rueda) nos introduce, a través de un mecanismo de acercamiento al hombre poeta en relación a su experiencia vital a lo largo de sus libros, de sus poemas, muy acertadamente, a dos poéticas diferentes en las formas y en el modo de decir, pero ambas interesantes y a tener en cuenta.

De este modo, Enrique Viloria Vera nos acerca, con los ritmos propios de cada poeta, a sus personales mundos de temas y tonos. Modos de dos poetas con visiones singulares de la poesía y de la vida (Que para algunos, es mi caso, viene a ser lo mismo.)
La poesía-vida de Enrique Gracia llena el alma, o el espíritu del lector,y lo hace con gozos y con incomodidades, con ironía y con angustia, golpeando, como dice que dice un amigo suyo, la boca del estómago. O las neuronas o los huesos o el corazón con preguntas que son el poema mismo. A veces cáustico,a veces tierno, a veces amoroso, a veces burlón, juguetea con el lenguaje para darle doble sentido al significante y añadir significados a la palabra con la que canta y denuncia la vida-poesía, una poesía repleta de versos hermosos que sacian nuestra sed y, supongo yo que, también, esa insatisfación de su Gato de Ursaria que se hizo desayunar asombro cada día, almorzar extrañeza y cenar hastío. Y que a mí como a Medardo Fraile que, curiosamente hace la presentación de las dos antologías que estoy comentando, me parece que ese gato es el mismísimo Enrique Gracia cuando escribe estas cosas que, junto con otras suyas, a mi me gustaría escribir pues me gustan. (Él sabe por las que lo digo)

La otra antología, la de José López Rueda, me está gustando porque el modo, la forma de exponer, de introducirnos en esta obra por parte del autor, Enrique Viloria Vera, es un modo de acercarnos a una poesía que nos explicita su recorrido vital y poético haciéndonos conocer y comprender mejor a este poeta existencial. humanista, metafisico... que nos ofrece una poesía de pensamiento con una gran formación clásica al tiempo que nos da también su lado experimentador de poesía actual. Un poeta, José López Rueda, que emplea, según sus propias palabras, la poesía como válvula que le ha permitido, hasta ahora, evitar al psiquiatra.(No es poca cosa esto, no)

Gracias a Enrique Gracia y a José López Rueda por sus libros (Gracias también a Viloria Vera) Termino y "cuelgo" un poema que escribí hace tiempo y que, por querer hacerlo de otro modo, lo dejé abandonado. Hoy lo rescato tal cual lo hice cuando Enrique Gracia me escribió un poema y lo incluyó en uno de sus libros. Para López Rueda debo confesar que no tengo ninguno escrito. Prometo hacerlo en otra ocasión.


Estás aquí, con K o con Q, y eres de papel de estraza

Para Enrique Gracia Trinidad


Te admiro porque sabes
hacer que la ironía sea palabra
de pura reflexión, audaz, cercana...
que besa y que golpea.

Tú arrastrabas la K como una losa
que hubiera roto un sueño y, sin embargo,
ella no era culpable
del intenso silencio, de la huida.

A veces sólo sirve regresar
donde tuvo sentido el corazón.


Y así volviste tú, con tu dolor
curado de abandono y de distancia.

Lo más difícil es que el corazón
recorra sus distancias sin heridas.


Estas aquí y una canción de amor,

(Y un saber que la estraza,
que la tina es auténtica
porque no tiene bordes recortados
y es igual que las alas,
no la belleza hermética de un frasco de diseño)

aunque contenga duda,
salva todo tu tiempo,
te recorre las venas y da vida
a lo que estuvo, hace ya tantos años,
a merced del olvido.

A veces sólo sirve regresar
donde tiene sentido el corazón.

(Ser poeta es un modo de sentir
de estar, ser, en la vida)

(Inédito)