lunes, 21 de enero de 2019

Ramón Bascuñana: "6 seis 6"




Ramón Bascuñana: 6 seis 6



Ramón Bascuñana (Alicante, 1963), Aunque nacido en Alicante su familia es y reside en Orihuela, lugar de recuerdo obligado a Miguel Hernández, donde se ha criado Bascuñana. Este licenciado en Geografía e Historia por la Universidad de Murcia que tiene ya publicados más de una decena de libros, nos presenta ahora este 6 Seis 6 poemario ganador del III Concurso de  Poesía Noches Poéticas, 2017  (Bilbao, 2018.Colección Noches Poéticas. Asociación Cultural La única puerta a la izquierda).


Para este Oriolano “la poesía es una mezcla  de fulgor, de impostura, nos dice, siempre que se entienda el fulgor como un deslumbramiento y la impostura como una máscara espiritual” añadiendo a todo esto unas gotas de sarcasmo o de ironía. Y ahora habría que añadir  y de compromiso social.
He leído algunos poemas sueltos de Ramón Bascuñana y lo leído, lírico, modernista a veces, elegiaco otras, existencial y de pensamiento, me ha gustado. Lo último que leí de él fueron unas seguidillas encadenadas que merecieron el premio de "Poesía popular" en los premios de las casas regionales de Alcobendas,2018 , auspiciadas por el Ayuntamiento. Pero además de este premio ha obtenido unos cuantos más, por libros o poemas, Uno de los últimos fue el Premio de poesía Gerardo Diego de Cantabria por su libro El duelo del fracaso.

Este poeta, que reside en Alicante,  nos trae ahora en Este 6 Seis 6, el contundente compromiso con la actitud de un poeta desarraigado que escribe y cuenta los problemas sociales de nuestro tiempo, un libro de crítica social  en la mayoría de sus poemas, un poemario que abraza a los derrotados, a los perdedores, a los diferentes, a las víctimas,  a los que, siendo mayoría, son como invisibles porque le hacen invisibles.
Ramón Bascuñana nos ofrece un libro en el que, a través de sus versos, nos dice que las injusticias van acompañadas siempre con  un estado de desánimo vinculando estas situaciones ajenas a una situación de impotencia del autor que generan en él la necesidad de una escritura paliativa del dolor colectivo en una creación poética plena de rebeldía frente a ese dolor ajeno y que siente como suyo.
“hoy tengo el cuerpo roto en mil pedazos / y ya me da lo mismo cualquier cosa /porque no siento más que la tristeza de estar vivo/ y el lento palpitar de un corazón cansado/ que ve pasar los días los meses y los años / y no encuentra sentido a casi nada.”

6 seis 6 es un libro de asumir ese dolor ajeno como propio y, en sus versos podemos ver que, lamentablemente, las injusticias, que se suceden ininterrumpidamente con la actitud del hombre fuerte frente al débil nos dice: “En la cafetería / el periódico anuncia/ los males del presente /que no son muy distintos / de los posibles males del pasado/// me bebo mi café / como si se tratara de cicuta / de arsénico de llanto.”
En 6 seis 6 se constata el mal como un fenómeno colectivo, y el mal  como un proceso de interiorización.  Bascuñana se responsabiliza de ese mal ejercido por otros; porque piensa que le hace culpable su inacción, su acostumbrarse a lo que acontece día a día y verlo como si de un filme se tratase.
“la suma de los muertos es solo una cifra / que ya no nos afecta/ porque estamos inmunizados  contra las cifras / más de quinientos  dieciocho muertos/ en apenas diez días/ el cerco de Alepo amenaza con desplazar /trescientas mil personas / un ataque a un hospital deja un saldo de catorce muertos entre / los cuales se encontraba el último pediatra / que quedaba en Alepo”
Hay también temas, emociones, sobre los que Ramón Bascuñana reflexiona y nos dice: “acumulamos odio / como quien acumula las joyas más preciadas (…) y no queremos ver que nadie es más que nadie / pues en el fondo somos / animales cobardes / gestados en el odio a ser iguales /por los que nos gobiernan / porque así es más fácil controlarnos / la culpa será siempre de los otros.”

 Tras la lectura de estos poemas , el sujeto poético, que se dice,  nos  deja ver que vivir con el dolor, y sobrevivir, es lo único que nos queda  a los poetas, contarlo, criticarlo, denunciarlo sí qué más puede hacer el poeta que emplear el lenguaje para mostrar siquiera con la desgracia, con la belleza del lenguaje, la concienciación en lo colectivo.
"Seis seis  seis seiscientos sesenta y seis / el número del mal / el de la bestia del capitalismo / presuntamente no sucede nada / un día que comienza y otro que termina (…) son solo cifras que se suman a otras cifras (…) las de las mujeres asesinadas / por los hombres que alguna vez las amaron / o juraron amarlas (…) las de los pederastas  / ocultos detrás de profesiones honorables (…) cifras se trata solo de cifras(…) las de guerras que empiezan y terminan  / y las de muertos en guerras que empiezan y terminan(…) cifras ordenadas pulcras asépticas / perfectas para las estadísticas / de todos los gobiernos corruptos de la historia.”


Bascuñana nos dice a modo de rezo, de salmodia, de canto claro y directo que la violencia, la marginación, el racismo, son parte de la ceniza humana, parte del barro, del polvo que somos, parte de sí mismo, parte de ese sentido apocalíptico que nace de nuestra educación sentimental, occidental, de nuestros temores frente a la vida y frente a nuestra caducidad que es la muerte.

 cifras ordenadas pulcras asépticas / perfectas para las estadísticas / de todos los gobiernos corruptos de la historia.”
 "pregunto si existe si de verdad existe / una manera de morir considerada digna / un método para salir de la vida de un modo digno y aceptable /sin ceder al rencor / sin dejarte humillar por el tiempo y sus secuaces / por la vida y sus humillaciones.”
Y como vía de liberación o de intento de salvación el poeta busca con el lenguaje, justificarse, exculparse, aportar la singularidad de su creatividad y compartirla , en comunión con los lectores, para, así tal vez, poder hacer que ese sentimiento de inacción, de culpabilidad contra sí mismo, despierte las conciencias, se rebele como se rebela él y resulte algo más leve frente a tanto desorden frente, a tanta injusticia, frente a tanta incertidumbre.
“Yo canto en el poema / como quien usa / los versos en legítima defensa / contra mí mismo claro   pero también / contra una sociedad que no comprende / mi forma de pensar / contra una sociedad que no tolera / mi forma de sentir (…) por eso me rebelo/ y utilizo mis versos / como si fuesen armas defensivas / contra una sociedad complaciente y cobarde (…) queda claro el poema es un arma / y mis versos legítima defensa."
Y concluye este libro sobre el mal con un hermosísimo poema a la madre, pleno de ternura, tan hermoso “como el milagro de ver nacer mañana un nuevo día”
                           Manuel López Azorín




martes, 15 de enero de 2019

Rey Peste "Mi nombre es nadie"




Rey Peste:Mi nombre es nadie


  


Rey Peste, seudónimo de un poeta del que no diré su nombre por aquello de mantener frente al espejo público su seudónimo  o heterónimo o alter ego o como se le quiera llamar y que es este de Rey Peste (nombre que nos remite a Edgar Allan Poe y a su relato tan impactante como surrealista al tiempo que con un humor, a decir de los críticos, grotesco), que firma este libro, libro que publica en autoedición con el título de Mi nombre es Nadie.


Los textos (el autor no los llama poemas) datan, según él , de los inicios de 2008 con la crisis y que suponen un grito contra la injusticia y la represión que se han ido agudizando desde entonces. Pero, tampoco lo considera un libro de poesía social, Aunque yo, tras leerlo, creo que tiene mucho de crítica social, de rebeldía, frente a la impotencia de vivir en un mundo, este occidental nuestro, pleno de intereses, de individualismos, de insolidaridades y pleno igualmente de una, (llamémosle, "religión") de una persistente fe en el dios Economía que es la que aqueja a nuestra sociedad.


Según me cuenta  en la nota que me envía junto al libro, a él le gusta pensar que tiene más que ver con artistas como Rimbaud o Lautremont. Poetas revolucionarios, ambos surrealistas que convulsionaron el mundo literario en su momento.

Mi nombre es Nadie viene arropado por  un prólogo del poeta Pepe Ramos que nos dice:  “...me gustaría haceros ver que en el conglomerado de revoluciones pendientes o en curso que vertebran este libro hay una característica que las sitúa inequívocamente en el sigloXX: las alusiones a V de Vendetta, el comic que Alan Moore y David Lloyd crearon en los ochenta preconizando algo que nunca se había dado hasta ahora: las revoluciones dirigidas por líderes anónimos perfectamente intercambiables sin que las fuerzas revolucionarias  muestren síntomas de desgaste, léase Comandante Marcos o léase Wikileaks.”

Igualmente el libro se acompaña con un epílogo de otro poeta, Oscar Martín Centeno, que nos dice: “Y para acabar el epílogo debo decir que lo que más amo de este libro son las llamas. Así de simple. La poesía  está al servicio del fuego. Y se nota que vas a llevarte (cuando lo leas) alguna quemadura.  Así que ven y quémate. Y deja que estos himnos te aúllen bien adentro.”

El existencialismo y el surrealismo (un surrealismo con tinte francés, no sé si a veces alucinatorio o mecánico y otro español más de pensamiento) andan  presentes en este libro que, sin duda, tras su lectura, incendia y deja la llama, no ya de la locura sino del sueño y de la utopía prendida en la imaginación.

 El episodio francés de mayo del 69 es quizá un punto de partida (La imaginación al poder) pero el más cercano Mayo 15 puede ser quizá la detonación de este libro como manera de oposición al sistema de vida occidental  en donde el poderoso caballero de nuestro Quevedo desplaza hasta la segunda división o quizá más abajo religiones, dogmas, moral, igualdades, tolerancias… en esta sociedad occidental maquillada de bienestar con una trastienda de intereses que mueven la nave de buque economía para obtener  el poder supremo, una sociedad que camina entre luces falsas y grandes trampantojos a la consecución de un mundo con enormes diferencias y desigualdades y que resulta manejado y manejable con las artimañas de la doblez y el engaño de una vida  consumista, creada y conducida a la más absoluta dependencia de sus maquiavélicas intenciones de poder y manejo o manipulación de todos los estratos sociales que están por debajo de los que ostentan el poder económico. El dios economía es el fin, porque este dios conlleva el poder, y todo lo demás los medios.

Yo diría que Rey Peste en esta gran metáfora existencial- surrealista incendiada de rabia y deseo de revolución se asemeja al Rimbaud, (poeta que quiso hacerse “vidente por medio de un largo e inmenso desarreglo de todos los sentidos” Un poeta que, en sus primeros años quiso ser parnasiano y después comenzó a soñar con la “Comuna de  París”  para beber del espíritu revolucionario del pueblo”),  al Rimbaud, digo,  de la “Comuna de Paris” más que por el surrealismo que luego sirvió de referencia a muchos poetas posteriores como André Bretón, entre otros.

Sí encuentro a Rey Peste más cercano al surrealismo de Isidore Lucien Ducasse  es decir Lautréamont   Un poeta franco- uruguayo, desconocido durante su corta vida, al que se le suele clasificar entre los “Decadentistas” ( Este nombre surgió en Francia como un término despectivo e irónico usado por la crítica académica y que , sin embargo, los llamados decadentista, adoptaron para definirse.)

Lautremont publicó su obra Los cantos de Maldoror  (Inspirado en   el Manfred de Lord Byron, el Konrad de Adam Mickiewicz y el Fausto de Goethe. Surge así la idea de un héroe negativo, satánico, aunque el estilo elegido finalmente tiene las características de la literatura épica.) Fueron publicados Los cantos de Maldoror en 1868, pero su editor se negó a venderlo porque temía ser acusado de  blasfemia o de obscenidad. Esta obra está considerada entre las más atípicas y sorprendentes de la literatura escrita por un joven de 22 años y que morirá un año más tarde dejando el eco de su obra que fue un absoluto referente para los surrealistas, como, creo yo, lo ha sido para Rey Peste. (aunque para acercarnos más al ahora, también, en cuanto al surrealismo y a la crítica social, veo, en sus textos, algunos ecos de mi querido, siempre "valor en alza" Juan Carlos Mestre) 
  
Os dejo aquí unos cuantos fragmentos de los textos (de poemas, aunque el autor no los llame poemas), de este libro pleno de imágenes, de metáforas y de ritmo. ( y precisamente el ritmo es lo que diferencia a un poema de una prosa.)
 
Del apartado “Visiones”:
 “Maldigo al padre por arrojarme al mundo frío y vacío. Los cuerdos gritan que mi existencia atenta contra el bien.”
 “Solo con los muertos quiero hablar hoy, /despertarlos y quemar/
los escaparates de la madrugada”

 “No me sorprende esta garra que crece/ en medio de la feria  furiosa  del desencanto”
“Cierro los ojos, pero los gritos me arden detrás de los párpados, justo en el lugar donde nace el llanto”
 “Hay un tío con gabardina / que anota mi rumbo en una libreta”

Del apartado “Oráculo”:
“Mi nombre es Nadie / y, aunque he cegado a Polifemo, / aun su ojo espía mis pesadillas”

Del apartado “Tritono”:
“En estos pantanos los negros,/  los negros en estos pantanos /
Inventaron el blues./ Para huir del látigo del amo, / para escapar del miedo del amo,/ los negros inventaron el blues/ en estos pantanos.”
 “Suena esta música primitiva y eléctrica”
(…)
“Y volvemos a ser los niños olvidados del tiempo”

Del apartado  “El que no se nombra”
“Ahogándome en esta hoguera /que alimenta el odio,/ sonrío a medias. Enciendo la hoguera /y llamo a mis hermanos”
“Grito el miedo y el aire que rodea mi voz se torna opaco y envuelve en llamas las murallas que separan los mundos”
“Me mirabas y llorabas sabiéndome lejano; mi pensamiento no estaba contigo, volaba en las regiones del enigma que cuesta la vida”
“No aguanto más esta espera. Me arrojaré bajo las ruedas de las lecheras y los periódicos llorarán (¡hipócritas!) mi heroísmo mientras el fuego devora mi carroña.”
“Somos el grito desesperado de los innumerables.
“Somos la rabia del poeta que no ha encontrado la palabra sagrada que llama a la revuelta.
Somos los niños perdidos y nos llamamos Legión”

 “He decidido que el surrealismo / es el único camino./ He decidido automatizar la escritura / he decidido deshumanizar el arte / porque la humanidad no se merece el arte.”

Rey Peste (convertido en Outis / Nadie para liberarse del cíclope, este Ulises/Odiseo que sueña con una Itaca mundial plena de Liberté, Fraternité, Égalitéha escrito un libro que sorprende, cargado de metáforas y pleno de sueños revolucionarios e imaginativos deseos de navegar hacia la utopía de la liberación que asola al mundo occidental con el predominio del “poderoso caballero don dinero”  que provoca tantos sometimientos y desigualdades, un libro pleno de ritmo, en fin, que incendia aquel espíritu del 69 parisino y busca a través de la crítica e incluso de la provocación, un mundo más justo. 

                       
 

     El próximo viernes 18 de enero de 2019 a las 20,30 horas
en el HERBOLARIO MADRESELVA   C/ Constitución, 95 Alcobendas    Rey Peste ofrecerá un recital-presentación de Mi nombre es Nadie                   
                                    Manuel López Azorín

lunes, 17 de diciembre de 2018

Alejandro Céspedes: "Las caricias del fuego"



Alejandro Céspedes: Las caricias del fuego



Alejandro Céspedes, poeta, licenciado en Filosofía y Ciencias de la Educación por la Universidad de Oviedo nos trae un viejo-nuevo libro o un nuevo-viejo libro titulado Las caricias del fuego (Amargord, 2018)

El libro, con ilustraciones de Eva Hiernaux, se presenta  en papel, pero también en forma de película (video-libro de unos 60 minutos) y como audio libro, tanto la película como el audio libro están grabados con la voz de Alejandro Céspedes.  

En Las caricias del fuego  se cuenta, a través de sus páginas, sus imágenes en el caso de ver solo el video-libro o la voz en el caso del audio-libro, una historia sobre los abusos  sexuales en la infancia. Los poemas, nos dice Céspedes que se ha metido en el cuerpo y la mente de la protagonista, son  como  capítulos de una novela, y nos narran el abuso infantil a través de la memoria de la víctima.

Sobre Las caricias del fuego nos cuenta Alejandro Céspedes lo siguiente: “En 1998 este libro ya estaba terminado.” (…) pero ciertas circunstancias que ocurrieron después hicieron que permaneciese en silencio editorial durante diez años.  Solo una pequeña parte de él apareció publicada en 2008 bajo el título Los círculos concéntricos (…) Sin embargo, la mayor parte del libro seguía inédita... y en paradero desconocido. 
Con los sucesivos cambios de ordenadores que ocurrieron en los años siguientes el archivo con el libro completo se perdió en algún momento de esos tránsitos. Para celebrar que este 2018 se cumplen veinte años desde su escritura y diez desde su publicación, se decidió hacer una reedición de Los círculos concéntricos. Pero cuando el libro estaba listo para enviar a imprenta ocurrió ocurrió un hecho inesperado: Agustina González, amiga desde el principio de los tiempos, me llamó para decirme que, revolviendo entre cajas antiguas, había encontrado el original del libro primitivo impreso en unos folios que yo le había enviado veinte años atrás."

Y finalmente este año se ha publicado completo y en los tres soporte antes citados: papel, video-libro y audio-libro.
Leer el libro es hacerlo seguido sin dejarse ni saltarse ningún poema o capítulo porque, de hacerlo, la significación y la comprensión de un argumento que, según vamos leyendo, va haciéndonos sentir con más intensidad nos  restaría esa carga enorme de emoción que poema tras poema nos lleva a través de la historia que nos cuenta. Cuando se lee uno se queda  estupefacto. Me sorprendió  porque no  había leído nada parecido y  el poeta  Céspedes, andaba  metido en el alma de una mujer.


 
Me parece un libro deslumbrante y hermoso y al tiempo terriblemente sobrecogedor. Es un libro que página a página poema a poema, te va enganchando haciendo que sientas todas las emociones las positivas y las negativas. Su manera de contar, tan accesible a cualquier lector y sin perder la belleza de la poesía, por muy desgarradora que a veces se nos presente, es tan directa, tan clara, la presenta con tanta belleza y tanto desgarro que seguro tendrá muchísimos lectores. Alejandro Céspedes es tan personal en su poesía, tan creativo con sus simbologías, sus metáforas, sus sinestesias, tan imprevisible en ocasiones que deslumbra con su belleza frente al horror.


Céspedes aborda la poesía de un modo totalmente diferente a los cánones clásicos, formales o con más o menos libertad; pero el autor ejerce  una libertad absoluta sin abandonar el ritmo, la cadencia (esencial, fundamental y absolutamente necesario para que sea poesía) Nos ofrece su voz en una historia  con lenguaje de narración,  indagación, de incomunicación, de desamparo, de aceptación por parte de las familias ya que lo que sucede se acepta y se convierte en silencio, un lenguaje de pensamiento que cuenta y reflexiona sobre lo sucedido, sobre el silencio tácito y la incomunicación, sobre  el trampantojo del amor, sobre el engaño, sobre la posesión y el poder de la fuerza frente a la inocencia infantil.
Céspedes mantiene la  tensión, es más, la va aumentando, a lo largo de 140 páginas. Un libro escrito a la manera de guión para una propuesta  audiovisual  tal y como se ha realizado. La poesía, desde la belleza hasta la estupefacción, se muestra en las imágenes y en la voz en off de Céspedes que con su modo de decir los poemas nos introduce en la película  y nos hace sentir el horror y el desamparo, la incomprensión y la herencia, la aceptación de lo inaceptable y lo tácito, el mal amor y sus contrarios. La voz de Céspedes, al menos a mí, durante la proyección de este video-libro en el Pequeño Cine Estudio  de la calle Magallanes de Madrid, cuando lo presentó el propio Alejandro, el 30 de noviembre de este 2018, me hizo caminar dentro de ella, con los personajes y especialmente con la niña.
 
De niños, es difícil reconocer qué es engaño para apoderarse del cuerpo infantil y qué no lo es, la realidad sexual en la infancia es algo indeterminado hasta que se inicia la adolescencia, tiempo en el que se comienza a sentir el impulso sexual, antes no se conoce bien la realidad sexual.  Los abusos a la infancia por parte de adultos son absolutamente abominables, es el poder del adulto y el engaño, el marcaje y deterioro mental de las personas sometidas al abuso, es la dominación sexual del poderoso frente al débil.
        
Céspedes con Las caricias del fuego, con ese escribirlo en primera persona, al entrar en el cuerpo y el alma, en la mente de la protagonista, no nos deja indiferentes y mientras leemos o vemos o escuchamos vamos haciendo nuestro todo su discurso poético
Después, ya en casa, leído el libro durante estos días primeros de diciembre he recordado algunos poemas porque yo había leído ya, parcialmente, estas caricias del fuego cuando  Alejandro publicó Los círculos concéntricos (AEAE, 2008), premio “Blas de Otero” y Premio de la Crítica de Asturias); pero, ahora, al  publicarse el libro completo, para mí, es de lo mejor  que ha escrito Alejandro Céspedes.
 

Además de poeta y de su actividad como gestor cultural, director de escena y de espacios teatrales durante más de 20 años, Alejandro Céspedes realizó crítica de poesía en el diario El Mundo, coordinó la sección de poesía de la Revista La Cultura de Madrid y fue miembro fundador y del Consejo Editorial de la revista de literatura “Número de Víctimas”. Ha publicado sus poemas en la revista “Insula”, en el Suplemento Cultural del diario ABC, El Cultural – El Mundo y en la mayoría de las revistas literarias españolas. En radio fue responsable de la sección de literatura y teatro del programa “Café con hielo” en la Cadena SER, y codirigió el programa de poesía “Definición de savia” en el Círculo de Bellas Artes de Madrid.

                       Manuel López Azorín





















viernes, 7 de diciembre de 2018

Ferruccio Brugnaro: "Las locuras ya no son locuras"





Ferruccio Brugnaro: Las locuras ya no son locuras



Ferruccio Brugnaro (Mestre 1936), es un poeta italiano, que reside en Spinea (Venecia) Fue obrero en Porto Marghera y formó parte del comité de empresa en Montefibre-Montedison. Formó parte de las luchas sindicales en Italia durante las últimas décadas del siglo XX. Su actividad como escritor comenzó en 1965 y en 1975 publicó su primer obra, Vogliamo cacciarci sotto. Cuya traducción podría ser  (Quieren conducirnos bajo)
En octubre de 1990 uno de sus poemas fue utilizado en Venecia y Mestre en carteles en protesta contra de la guerra. A partir de la década de 1990 algunas de sus publicaciones fueron traducidas a otros idiomas
Teresa Albisani
En España se tradujo un libro suyo No puedo callarte estos días, (Emboscal, 2004.) Traducción a cargo de Teresa Albasini Legaz ( Albasini nació en Zaragoza, es Licenciada en Filología española  y profesora de lengua italiana.) Mi amigo el poeta y escritor Carlos Vitale (argentino residente en Barcelona y especialista en traducir a poetas italianos), también ha traducido a Ferrucio Brugnaro desde, que yo sepa, 2010 en adelante, en noviembre pasado, en la revista de Artes, Ciencias y Humanidades “Las nueve musas” tradujo algunos de los últimos poemas de Ferruccio.
Carlos Vitale
Pero antes de todo esto que cuento aquí  y antes de que se publicase en España No puedo callarte estos días, este poeta italiano, Ferrucció brugnaro, con el que yo mantenía contacto, me envió un poema dedicado a Federico García Lorca. Decidí enviarlo a la revista “Cuadernos del Matemático” y le pregunté a su director Ezequías Blanco si había posibilidad de publicarlo en la revista o en alguno de los suplementos que se adjuntaban a “Cuadernos del Matemático”. (“Lavarquela” y “Les cressons bleus”) Finalmente  salió publicado el poema de Ferruccio en el suplemento “Les cressons Bleus”.
Este es el poema:
“HAN PASADO CASI SETENTA AÑOS”
(“Quasi  settant`anni sono trascorsi”)
“Los días y las noches tenían / la palidez / de estos días y estas noches./ Estaba la luna clara de Cuba / que enmascaraba/  el terror difuso./  Los falangistas, los fascista en Granada / marchaban enfurecidos / socarrones / hacia tu casa./  La joven República Española /  fue dada a las llamas./  Tus gritos impregnados de sangre / llegaron lejos / se cruzaron, se estrecharon/ con mis gritos / en un alba de agosto / sin igual / en belleza y ferocidad./  El tiempo no borró todo / el tiempo./  El amor de tu sueño / tu sed de libertad / crecieron fuertes en nuestras carnes / fueron nuestra vida misma./  Pero ahora…ahora…queridísimo Federico / han pasado casi setenta años…/ el mundo aún está infestado / de insaciables egoísmos / guerras /  fascismos /  aumenta la locura /  en el cerebro humano. /   En las calles de Europa / que vacila / se oye de nuevo/ la algazara/ de los verdugos/ de los violentos / contra nuestro corazón / resuelto determinado / a resistir /  resistir /  al asesinato y a la muerte.”
Ferruccio Brugnaro
Del libro: Las locuras ya no son locuras
(Traducción de Carlos Vitale)
Publicación que yo envié a Brugnaro para su conocimiento a su dirección en Spinea (Venecia), donde reside. 



Después, por diferentes motivos la comunicación con
este poeta contemporáneo italiano, con una poesía de
temática crítica, social y combativa, al tiempo que otra de contenido existencial y amorosa, fue espaciándose en el tiempo. 
Y de repente tras un largo silencio, en noviembre recibo un pequeño paquete desde Spinea, cuyo remitente es Ferruccio Brugnaro.

Me enviaba un libro: Las locuras ya no son locuras 
(Pregunta Ediciones, 2018) y una nota recordádome la publicación del poema antes citado con unas breves palabras: "Con molti cari saluti" (Con muchos saludos), Ferruccio Brugnaro. y debajo me enviaba de nuevo su dirección, supongo que pensando que la habría perdido, razón por la cual, supondría Ferruccio que se habría interrumpido nuestra comunicación. (Los motivos fueron otros y siempre ajenos a la voluntad de escribirnos), Es curioso cómo tras tanto tiempo sin saber el uno del otro Brugnaro se acordó de mí y me envió su libro, libro que me alegró recibir y que agradezco.

 
El libro, en edición bilingüe, es una antología poética con prólogo de Igor Constanzo que nos dice: "Filantropía, he aquí, esta si que es importante. Brugnaro no tiene sed de venganza, no tiene tiempo para eso, de justicia sí."
La traducción al castellano ha sido de Teresa Albasini Legaz y de Carlos Vitale.
Un volumen que recopila una sellección de la poesía de Ferruccio  Brugnaro, uno de los poetas italianos más críticos y combativos con las injusticias políticas y sociales.

 


El libro está dividido en dos secciones la primera, que da título a la antología, “Las locuras ya no son locuras” (“Le follie non sono più follie”), recoge una selección de su poesía crítica, de denuncia política y social, más combativa y también poemas de ensoñación de un mundo ( este es su sueño y su utopía), mejor para todos como este titulado “La vita e nient´altro” (“La vida y nada más”): “El mar en estos día/ es todo / un respiro ansioso, intenso./ Los cielos / están llenos de flores cálidas. / La sangre / vibra de felicidad./  Compañera querida /caen las barreras / cae toda frontera/ toda alambrada. / La luz de primavera / hoy aferra el mundo / con toda su fuerza. / La vida / querido amor, sólo la vida /existe / y nada más. / Los profetas del terror, de las culpas/ los anunciadores de la muerte / han fracasado para siempre.”

 
La segunda sección que titula  “Otra vertiente” (“Altro versante”), comienza con el poema dedicado a Federico García Lorca y en esta sección incluye poemas de reflexión existencial y amorosa sin abandonar la actitud crítica, como este poema que ha sido traducido por Teresa Albasini Legaz  y que se titula  “Hay una estrella, María, esta noche” (C`e una stella, María, stasera”): “Hay una estrella / María / esta noche/  tan límpida y grande / como la lucha que los explotados /  están manteniendo / ahora en el mundo. / Es tan agresiva y penetrante / que me quita / la osadía de la palabra. / Es como tu corazón / María. / Es bella / como la tierra que estamos construyendo.”

Al respecto de esta segunda sección nos dice Igor Constanza: “Increible su amor por María. Parece Calvacanti pero sin tristeza, su amor es canto de alegría, de luz. Es el amor que trata de proteger de las sombras del pacto suicida, silentemente firmado por toda la humanidad”
Gracias amigo Ferruccio por este libro que me envías, un libro sin rencor pero con sed de justicia y con amor, amor en el plano personal y en el colectivo, gracias porque me has recordado a otro amigo poeta que ya no está entre nosotros y que no sé si tú habrás sabido de él y de su poesía, sencilla, directa, humana y, como tú, con sed de justicia para todos y de amor para todos, sin rencores ni venganzas: Marcos Ana, se llamaba y vive todavía en el recuerdo de muchos lectores.
                    Manuel López Azorín