lunes, 23 de abril de 2018

Memoria poética: Elviran Daudet II. Autorretrato, mujer, periodista y poeta






Memoria Poética.
Elvira Daudet II: Autorretrato, mujer, periodista y poeta

  NOTA: Elvira Daudet acaba de salir del hospital de la Princesa y ahora está en casa recuperándose. Espero que pronto estés bién querida Elvira. Me mantiene informado nuetra común amiga la poeta Carmina Casala. Recuperate pronto. Mientras te envío besos pongo esta segunda parte de esta memoria poética tuya que estoy haciendo. Pronto incluiré una tercera parte.




Elvira era (y es) decidida y se marchó a Paris. Allí, gracias a Claude Couffon, el hispanista que tradujo brillantemente a García Lorca, y Blas de Otero, conoció a Louis Aragón, Jean Paul Sastre, Nicolás Guillén; vivió la bohemia, se casó y dejó -dice- de escribir poesía. Tal vez decepcionada, pues cuenta Elvira  que “pensaba comerme el mundo, no me comí una rosca.”


En 1971, en su mejor momento como periodista, un jurado compuesto por Dámaso Alonso, Luis Rosales, Emilio Alarcos, Gamallo Fierros y Antonio Gamoneda le concedió el premio Antonio González de Lama por el libro Crónicas de una tristeza.
( Ayuntamiento de León,1971)
Continuó con el oficio del periodismo, pero no dejó de escribir poesía.



 
Elvira siempre quiso escribir poemas con vocación social, comprometerse en la vida, y con la poesía, tampoco dejó de hacerlo. Crónica de una tristeza es el duro retrato, emocionado, de una tristeza producida por la entrega y la ruptura del amor o como se dijo en su momento: "Una constante referencia al varón, ejecutor de un destino recreado en términos reflexivos, se sucede en datos de veracidad punzante, de eficaz poesía, de rehusamiento de los eufemismos que han conducido – con demasiada frecuencia – a una trivialización del lenguaje lírico."


(VII)
Esta es mi voz,  
con agujeros y remiendos,
con el cansancio
que los pies no acusan.


Esta es mi voz
sin el abrazo con la risa.
Mi voz un poco ronca 
con la que os he llamado
inútilmente.
Mi voz que ha soñado el amor 
en mil tonos distintos.
Voz concreta de mujer concreta 
que todavía habla.
(Pag 113 de Poesía completa)



Sobre la poesía, lo comentaba al final de la primera parte,  nos ha dicho Elvira: “La poesía es una necesidad, un soplo que te derriba en el momento más inesperado, al que es imposible resistirse. Sólo en un breve periodo en el que fui feliz no sentí esa necesidad. Pero la poesía es muy celosa y llevó mal mi entrega al periodismo, me dio la espalda.”
Como periodista comenzó en la agencia Fiel. El equipo humano lo componían el director, un redactor jefe, una secretaria y Elvira. Al mes el redactor jefe, tras despedirla, le dio un consejo: "Búscate otro trabajo, no sirves para periodista"
Fue un gran profeta. Meses después entró en TVE, donde escribió, dirigió y presentó la serie sobre el raquítico mundo laboral femenino; Está llegando la mujer.
Luego fue a Informaciones, Pueblo, ABC (allí rencontró al redactor jefe de Fiel; el era redactor de mesa y las entrevistas de Elvira: portada de Los Domingos de ABC). ¿Quién no servía para periodista?

Durante 36 años dedicó su vida al periodismo, oficio donde lo hizo todo: cultura, reportajes, información política, internacional, enviada especial, corresponsal doble ante la Santa Sede y el Quirinal. Fue la primera corresponsal que dio la noticia del Compromiso Histórico de Enrico Berlinguer y del asesinato de Pier Paolo Pasolini; cubrió las masacres fascistas de la década de los setenta, el golpe de Estado fallido del príncipe negro Valerio Borghesse, la violencia de las Brigadas Rojas y el secuestro y asesinato de Aldo Moro.





MORITURI (Fragmento)
                       A Pier Paolo Passolini, muerto a palos
                        y enlodado por los hijos de la noche.

Esperad, antes de que me golpeéis  
quiero advertiros, hermosos hijos de la noche,
implacables ángeles de las sombras,
que sé llorar en todos los idiomas.
(…)
Y no es por presumir de virtuosa, 
que me ha costado sangre el aprenderlo.
Antes de golpearme, ahora que estáis a tiempo, 
decidme, azules criaturas de la muerte,
¿qué idioma preferís para el recreo?
(Pag 170 de Poesía completa)


Y es que a Elvira Daudet le apasiona la entrevista, según cuenta, “ese "cuerpo a cuerpo" entre dos oponentes tan desiguales: uno grande, protegido en su fortaleza; el otro pequeño, sin más arma que su conocimiento del adversario para derribar defensas y avanzar a su encuentro.” 
La Daudet ha tenido la suerte de entrevistar a los más grandes poetas y creadores del siglo XX  como E. Evtushenko. Pasolini, A. Moravia, Camilo J. Cela, G. Torrente Ballester, J.M. Gironella, Ana María  Matute, Antonio Buero Vallejo; a pintores como Dalí, Saura o Antonio López,  a brillantes científicos y a algún idealista fin de raza como  Dolores Ibarruri, “Pasionaria”. Hombres y mujeres únicos, que con sus hallazgos afinaron conciencias y contribuyeron a aminorar la enfermedad, el dolor, la injusticia. También entrevistó a los más poderosos empresarios del país, a políticos. Y dio voz a los más débiles,” La Tarde de Madrid”, el periódico que Elvira dirigió, entrevistó a la mujer de el “Nani”, que denunció la verdad de su desaparición y señaló a los policías culpables; cuando dirigió la revista “Derechos Humanos” sacó en portada la silueta reconocible de quien se escondía tras la X del Gal, ilustrando una información valiente y veraz.
Naturalmente todo esto le trajo muchos problemas pero para Elvira Daudet  fueron desdeñables comparados con las satisfacciones que tuvo. El periodismo, dice,  fue el premio gordo de la lotería para ella, le permitió viajar, conocer a los personajes más importantes de la época, además le pagaban por ello sin advertir que lo hubiera hecho gratis y  siendo mujer, como era, pudo sacar a su familia adelante. Así se describía ella entonces:

AUTORRETRATO

Me llamo soledad y estoy soltera, 
quiero decir
que voy sola al abogado, el médico
y consumo mi vida
de ventanilla en ventanilla,
en esa lenta droga llamada burocracia.
Tengo dos hijos 
a los que educo para hombres,
en la medida que una mujer
puede hacer hombres.
Tengo veintiséis años 
y a veces, enfermo de ternura.
Estoy tan sola 
que alguna vez me paro ante el espejo
y me sonrío.
Otras veces, para no enloquecer, 
me coloco las pestañas postizas,
los lunares,
me encajo la sonrisa
y ensayo
el pequeño suicidio del diálogo.
Todas las madrugadas  
recibo la visita de un extraño
– siempre el mismo–
al que caliento la cama hace ocho años.
Solo por eso me mantiene.

(De Poesía completa pag, 93)

Muchos años después de este libro y de este poema, concretamente
en mayo de 2017 Elvira Daudet tuvo un encuentro con los lectores programado en el Salón de Actos de la Diputación Provincial de Cuenca dentro la Feria del Libro ‘Cuenca Lee’ (2017), fue en torno a su libro Poesía completa (1959-2016). Emocionada por este homenaje dijo Elvira:“Es un inmenso placer estar de nuevo en Cuenca, la ciudad donde abrí los ojos a la belleza y donde, al final del camino, me han hecho el honor de poner mi modesto nombre a una calle para que me sobreviva”


La Daudet que estuvo sorprendida y feliz por el homenaje que le brindaron un grupo de poetas conquenses y que  leyeron algunos  poemas de Elvira. Estos poetas fueron Rafael Escobar, Francisco Mora, Ángel Luis Luján y Grisel Parera, a los que se sumaron varios miembros del Aula Poética de la UNED.  El historiador Miguel Romero pronunció una semblanza de la autora.

El vicepresidente de la Diputación, Julián Huete, señaló que “Cuenca le debe mucho” y destacó de Elvira Daudet “su persona, su gran humanidad, su lucha en defensa de los derechos humanos y, sobre todo, de la mujer, así como su pasión casi innata por la poesía.

 
 Francisco Caro, que estuvo, junto con otros muchos poetas y amigos de Elvira (aunque otros muchos no pudimos ir, también estuvimos allí), que la acompañaron en Cuenca, dijo: "Y el sábado 17, encuentro homenaje con Elvira Daudet en Cuenca, su tierra natal. La circunstancia que convoca es la visita a la calle que el Ayuntamiento de Cuenca ha rotulado con su nombre. Que ha dedicado a su persona y a su obra. Cuenca, como en tantas ocasiones, no ha sido insensible a la belleza."

Carmen Bermejo y Elvira Daudet en Cuenca

 Una muy loable excepción puesto que ya se sabe que el poeta parece primar más que la poeta, tanto en el canon poetico como en las antología etc. etc. y el olvido de las poetas resulta mucho más frecuente que el de los poetas. Debería de pensarse que el poeta, la poeta, independientemente de su sexo, de su género, es persona que escribe poesía y habría que valorar al poeta o a la poeta en función del  valor de su poesía y no por su sexo o género.
Pongo fin aquí a esta segunda parte de la Memoria poética sobre Elvira Daudet. En breve incluiré una tercera parte.
                                
                                  Manuel López Azorín

lunes, 16 de abril de 2018

Sesi García: ¿Quién me compra este misterio?"





Sesi García: ¿Quién me compra este misterio?

La lbrería PERNATEL de San Sebastián de los Reyes
presentará este libro en EL FORO Calle Real
el próximo jueves 19 de abril de 2018 a las 20,00 horas
Sergio Fernandez Moreno se encargara de la presentación del libro y Sesi García  leerá  algunos poemas.
La presentación del acto estara a cargo de Sol Torres.

¿Quién me compra este misterio?
Adivina adivinanza;
¿Por quién llora, por quién bebe,
por quién sufre la Parrala?


Sesi García  nos trae un nuevo poemario el cuarto escrito y el tercero publicado: ¿Quién me compra este misterio? (La Isla de Sistolá. Sevilla, 2017), el título está tomado de la “La Parrala” una copla española que estaba dedicado a una cantaora de flamenco, conocida por ese apodo y que allá por 1941 popularizó Concha Piquer con letra de Rafael de León y Xandro Valerio y música de Manuel Quiroga. 
El libro es una Recopilación de poemas que nacen de lo real y la imaginación propia, con un cordón umbilical que abraza las dos parte en las que Sesi lo ha dividido I.- “Calle Amparo y otros poemas de periferia” y II.-“Tienda de souvenirs”, y ese cordón es circular, círculo de realidad y deseo, porque este libro es un poemario de vida desde la percepción, experimentación, del joven que vive con intensidad, como joven, y del poeta que percibe a través de las emociones sentidas y que transforma en poemas y nos  habla de ese lugar Periferia (imaginario, literario y vital ), de la primera parte mientras nos cuenta de la amada :


Un lunar en el límite de tu forma de reír,
algunas tonterías y tu calle, la calle
de toda la ciudad esperando el deseo
de oler lejos del líquido las sábanas distintas,
la mesa renovada de tu bodegón rojo
torpemente diciendo las palabras sin música
al borde de mis años, cerca de la quimera,
rincón de pelo y fiesta, los dos ahora   nuestros/
con los ojos pensando en el amanecer
distanciado que dice el futuro, el futuro…


Y nos habla de los souvenirs de la segunda parte ofreciéndonos en ellos esas postales de ciudades, que tienen siempre algo de la amada por una parte y algo del sujeto poético por otra.  Las imágenes de las ciudades que visita, que experimenta paso a paso y que son como libros, como decía  el poeta y cantautor Quintin Cabrera, “Las ciudades son libros que se leen con los pies”  un ejemplo es el poemas dedicado a Segovia: “Imagen dislocada de Segovia”
Viento al llegar, como ardor de niño
cuando entraba en los cines; viento cuando
me llega mi ciudad imaginada


Ciudad ésta que para el poeta tiene una gran significación porque parece ser lugar de encuentro, de descubrimiento, de entrar y salir como de su casa aunque no sea la raíz, el origen, la casa.
Porque en esta ciudad, que es un cuarto gigante,  
salgo y entro cuando quiero
que caiga el calendario del presente
y se rompa la voz con mis trabajos.

Son los sitios y los momentos vividos que han ido quedándose  marcados en su vida. Y son instantes, cosas, lugares… lo dicho: “las ciudades son libros…”  o también: la vida es lo que abrazan los sentidos, real o imaginario.


Este misterio que nos muestra Sesi García no es otra cosa que el misterio de vivir ( y en la palabra vivir va implícita la palabra amar) y experimentar  y después , escribir a golpe de sensaciones, de emociones, de vida vivida porque  vivir y luego de hacerlo, contar lo vivido es un acto propio de este poeta que como decía el poeta sevillano Rafael Montesinos: “primero vivo, después escribo” Y eso es lo que hace este filólogo que anda inmerso en la poesía desde los 13 años y la vive y la siente con pasión y con entusiasmo de la manera más natural y con la alegría de disfrutarla, sin más.

Sesi García  rinde, también, homenaje a los poetas que para él son referentes , en Tabaco de liar, caminaba por algunas de sus páginas Claudio Rodriguez, sucedía lo mismo en Otro perfume de hablar  e incorporaba a Vicente Aleixandre (Gato de poeta), en ¿Quién me compra este misterio? es Ángel González (Pas pasa pan) el poeta al que rinde tributo: “Ah, las flores marchitas de los libro de texto”.
   Ese lugar de su imaginario que el poeta Sesi García llama Periferia,  es un recordar tras haber paseado  con los pies y los ojos los lugares vividos, sentidos  y han dejado luego que la voz del poeta nos venda el misterio, la percepción  de las emociones sentidas, las sensaciones vividas con los pies, con los ojos, con todos los sentidos, con la sinceridad de la palabra cotidiana y profunda, el misterio de lo que ha conocido, lo que ha visto, lo que ha experimentado, sentido y amado, en esa búsqueda de la realidad y el deseo  de la belleza,  en esa primera etapa de su vida, hasta salir de ella.

Salir de esa Periferia, de esa zona norte (San Sebastián de  los Reyes, donde nace, y Alcobendas, donde reside en el momento de salir), conocer otros lugares, otros ambientes, otras personas, otros poetas, fue un consejo que el jovencísimo poeta (entonces iba a comenzar Filología en la Autónoma) recibió y que le hizo crecer y madurar. Abandonar esa primera estancia de su vida, volar para conocer y comunicarse le ofreció un canto a la amistad y le dejó en la memoria el recuerdo y el deseo de regreso, en ocasiones,  al origen, a la raíz.
El contexto sería muy distinto 
si me hubiera quedado en Periferia.(…)
Aun así, miro y sé de donde vengo,
Sesi García nos muestra postales que ofrecen esa estética que nos deja el poeta en su recorrido de la ciudad y de sí mismo. Va siempre a la búsqueda de  conocimiento y comunicación y busca también, a través del recuerdo, la casa, la de la infancia, la imagen del niño que fue:  

“Viento al llegar, como ardor de niño/
cuando entraba en los cines; viento cuando/
me llega mi ciudad imaginada/
y me llena de besos los pendientes”.

Y la de la adolescencia, la de la juventud... o cuando menos el deseo de seguir leyendo libros con los pies pero regresar también con la memoria a la raíz, al origen:
“El cuento del pasado caliente en la losa/
de sangre que resiste la plaza cada agosto/
baila, susurra, escucha la vara que persigue/
al toro por el mapa donde fui niño y joven.”   
En los poemas de Sesi, hay mucha verdad vivida y al escribirla con la naturalidad de las cosas que se fijan, como jacillas, en nosotros para siempre  encontramos poemas donde  hay amor y amistad:
“Muchos amigos me han contado /
cosas y calles de Granada /  
– María estuvo aquí en el parador,”
(…)
                 “he de confesar /
que no es nada la Alhambra /
sin la sonrisa de mi madre”

En esa cotidianeidad hay conversaciones  que aportan el sabor y el olor  de lo vivido a través de la palabra, con el perfume de hablar propio de Sesi García y  se convierte en aquello que don Antonio Machado , con relación a la poesía , llamó “palabra en el tiempo”

Gil de Biedma, dijo algo así como  que  “el poeta  debe dejar algo de sí, aunque no sea consciente de ello, en su obra porque vida y obra son inseparables” (no es literal, pero más o menos) Hay una referencia a esto en su segundo libro Otro perfume de hablar , en el  poema “Lápices negros”:
“Me doy cuenta, y se olvida el tiempo todo,/
de que estoy escribiendo mi camino”.  
Y es que, en mi opinión,  sin vida no hay poesía

 
¿Quién me compra este misterio?, nos muestra la poesía  del conocimiento y la poesía de la comunicación pero también la poesía como participación , como decía Claudio, de comunión y  como en los dos libros anteriores, nos ofrece relámpagos de poesía de compromiso o de testimonio porque la poesía es todo eso y mucho más.
A Sesi García le gusta jugar con el lenguaje (y no porque sea filólogo, no) le gusta desde que era un crío  y se dedicaba a  escribir poemas que por una parte  abrazaban lo cotidiano, un lenguaje sencillo en apariencia y por otra siempre con hondura en esa palabra que aparece sencilla pero que resulta de una difícil sencillez. (ya en su segundo libro nos ofreció esa difícil sencillez con Otro perfume de hablar, que era, además de un sugestivo título, otra manera de decir.

En sus dos libros anteriores encontrábamos una polimetría plena de ritmo, porque si algo se ve con claridad en la poesía de Sesi es un gran dominio del ritmo, ahora, en  ¿Quién me compra este misterio? Aparecen el  eco  de la  silva y además de algún que otro verso eneasílabo, predominio de endecasílabos alternados de vez en vez con heptasílabos y también versos alejandrinos (especialmente del poema “Imagen de periferia” ) Y esta manera de escribir el poema, junto con los encabalgamientos,  me recuerda al Claudio Rodríguez siempre viajero al escribir, observando, caminando siempre.
 
Sesi García, observador y curioso, en tanto que vive, viaja. Vive y, en su poesía, camina a la búsqueda siempre de sí mismo,
en este libro que nos muestra la madurez (a pesar de su juventud), de una voz personal, con un lenguaje  rico en estilo y en imágenes.
La estructura circular  de este libro, se abre con el poema “Calle de Embajadores” :
Un lunar en el límite de tu forma de reír, /
 algunas tonterías y tu calle,,, / (…)
con los ojos pensando en el amanecer /
distanciado que dice el futuro, el futuro…”
Sigue con el poema “Calle Amparo”
                         "Calle Amparo largísima / 
de afluentes y María, y sobre la cual digo,/
cuando en otras ciudades me preguntan por ella, /
no sabéis lo bella que está siempre mi casa"

 y se cierra con “Imagen de la Habana” después de ir a ella , pasear la isla, regresar a la Habana y volver  a Lavapies, a calle Embajadores… a la Calle Amparo, a Periferia,: 

“Era entonces la Habana
– con amor la recuerdo –
la urbe de los misterios encontrados.”

Si de Periferia salió Sesi García a la búsqueda de la madurez, del conocimiento, de la comunicación, a la búsqueda en fin, de unir la realidad y el deseo, el ahora con el recuerdo y el futuro en su cosmovisión vital y poética en su  imaginería  personal, sin lugar a dudas el amor, la mujer, parece ser el misterio que, como proyecto de hoy y de mañana, quiere el poeta: Un libro que no es otra cosa que un canto de amor poético y un amor  que no es otro que el de María.


Sesi García (San Sebastián de los Reyes, Madrid, 1992), 

filólogo de formación, trabaja actualmente como investigador dentro del departamento de Filología Española de la UAM. En 2015 obtuvo el primer premio en el XV Concurso de Poesía de esa universidad. Ha publicado poemas en varias antologías y revistas, así como Dos islas (2015) junto con María Cabrera. Es autor de los poemarios Tabaco de liar ( Canalla Ediciones, 2012) y Otro perfume de hablar (Eirene Editorial, 2014) y este tercero ¿Quién me compra este misterio?

                                          Manuel López Azorín


viernes, 6 de abril de 2018

SONETOS DE AMOR DE UN POETA ADOLESCENTE de Joaquín Benito de Lucas





JOAQUÍN BENITO DE LUCAS:
SONETOS DE AMOR DE UN POETA ADOLESCENTE


Joaquín Benito de Lucas (Talavera de la Reina, 1934), doctor en Filología Románica, poeta y catedrático de Literatura que, como buen octogenario viene desarrollando desde hace muchos, muchos años ya, la doble labor  de creador y estudioso de la literatura española, resulta que tras haber publicado una veintena de libros de poesía y unas seis antologías poéticas propias desde el año 1964 en que obtuvo el Premio Adonais con su libro Las tentaciones, además de unos cuantos ensayos, ahora ordenando una serie de carpetas y manuscritos de su autoría, ha encontrado un antiguo cuaderno en el que figuran escritos a mano y en páginas separadas unos cincuenta y cinco sonetos, todo ellos con indicación de la fecha en la que los escribió y, según estos datos – como él mismo nos dice en la introducción del libro Sonetos de amor de un poeta adolescente, que acaba de publicar el Ayuntamiento de Talavera, Toledo, 2017 – las  fechas de composición de estos sonetos  van desde el 4 de julio de 1953 al 10 de febrero de 1955. Es decir, fechas en las que Joaquín contaba 18 y 19 años de edad. Tiempo  aquel en el que Benito de Lucas se encontraba en Tarragona estudiando uno de los últimos cursos de Bachillerato en el Instituto de Enseñanza Media de esta ciudad.
 
Llevo tres días aprendiendo a amarte 
y otros tres intentando poseerte
teniendo en mi cabeza un duelo a muerte
sobre si el corazón ha de esperarte.

La adolescencia es la edad ideal, tanto para hablar/escribir del y sobre el amor como para sentir/ expresar  sentimientos que  desde la alegría, la pasión  o el dolor agónico nos pueden mostrar las inquietudes amorosas del joven que , tras sus lecturas de otros poetas como Miguel Hernández y su libro El rayo que no cesa y José García Nieto con Poesía 1943, entre otros, le sirvieron de referencia para abordar, a través del soneto, sus inquietudes amorosas sentidas y vividas en su etapa de adolescente y también otras temáticas  como la del paisaje castellano, la religiosa y, como no, los homenajes a algún poeta conocido. Aunque principalmente el contenido de este cuaderno que Joaquín escribió en esa etapa de su vida está formado por sonetos de amor y, como nos dice en la introducción,  tratado el tema en sus mútiples manifestaciones, desde el descubrimiento de la persona amada hasta el olvido final, pasando por la alegría del encuentro, la soledad, el dolor de la ausencia y la esperanza perdida a través del tiempo y la distancia.

Benito de Lucas en 1950
Bruna como la angustia que me llena 
y me destierra al mundo de la nada
se desborda tu trenza destrenzada
entre las soledades de mi pena.

Según Benito de Lucas los catorce versos del soneto eran un molde perfecto para exponer sus deseos y sus esperanzas al tiempo que sus inquietudes y decepciones en el mundo del amor y el soneto, que en opinión de muchos encadena  porque obliga al poeta a ceñirse a su rigor de estrofa con medida y rima concreta a Joaquín adolescente no le encasillaba todo eso y como el poeta Vicente Gaos escribió, gran autor de sonetos  admirado por Benito de Lucas, este jovencito estudiante de bachillerato hacia suyas las palabras del poeta valenciano:  “Mas no, soneto, tú no me encadenas.”
Así pues Joaquín Benito de Lucas tras el hallazgo de este cuaderno de sonetos adolescentes los leyó y pensó en su publicación para que el posible lector y/o lectora pudiera leerlos  siempre pensando en hacerlo , tal y como sugiere el autor, como un arrebato de su adolescencia.
Sonetos de amor de un poeta adolescente nos ofrece una serie de sentimientos , encerrados en sus catorce versos, tal y como magistralmente supo mostrarnos Lope de Vega
 
Desmayarse, atreverse, estar furioso,
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso;

no hallar fuera del bien centro y reposo,
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
enojado, valiente, fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso;

huir el rostro al claro desengaño,
beber veneno por licor süave,
olvidar el provecho, amar el daño;

creer que un cielo en un infierno cabe,
dar la vida y el alma a un desengaño;
esto es amor, quien lo probó lo sabe.
Lope de Vega

 Y Joaquín Benito de Lucas, como tantos, sintió el amor, lo vivió y lo escribió dejándolo en un cuaderno rayado escrito  a mano  y guardándolo después durante casi sesenta y cinco años y ahora, como dije al principio, ya octogenario, lo da a la luz , con una sola salvedad, el soneto que abre el libro a manera de prólogo está escrito ahora (abajo lo incluyo), el resto son sonetos de amor de un poeta adolescente. Sonetos todos para deleite de lectores de cualquier edad   
                       
 PRÓLOGO                                            
Recóndita, recóndita armonía  
escucho en el silencio de mi casa
ritmo dulce y fugaz que llega y pasa
igual que llega y pasa la alegría

Dulce voz que se aleja y extravía,
acento blando y dulce que acompasa,
delirio de una música que abrasa
en notas hechas fuego y melodía.

Quién pudiera seguirla en sus compases,  
perderse en su delirio y nuevamente
encontrarse ayudado en su tristeza.

¡Oh, Poesía!¡Oh amor! Si te quedases
no tendrían que estar eternamente
luchando el corazón y lacabeza.

La poesía de Joaquín Benito de Lucas está  enraizada  en las experiencias de su propia vida y posee un tono confesional cargado de emoción, hondura y belleza. La infancia, la familia, su ciudad y el tajo, el río que la atraviesa, son el núcleo fundamental de su obra según ha reconocido la crítica. Con  estos Sonetos de amor de un poeta adolescente completa Joaquín Benito de Lucas lo que José Hierro dio en llamar, en la primera antología de Joaquín (1984), refiriéndose a su  obra, “la historia de sus años” o lo que es lo mismo “la historia de su vida” que vengo diciendo yo.
                           
                        Manuel López Azorín