(Accésit del Premio Adonais, Rialp 2025)
Poliquetos es un libro
escrito con un enorme lirismo y al mismo tiempo
desde un entorno cotidiano donde lo más íntimo se mezcla con una mirada
de reproche sobre la realidad colectiva.
Por tanto Poliquetos se
presenta como un tratado dividido en tres partes: alimentación, hábitat y anatomía, donde la idea del gusano juega
como una metáfora de lo urbano y de lo llamado Social o Testimonial como bien decía
mi querido Pepe Hierro
Propiedad
privada (Pag 23)
Me
quito los zapatos en la entrada
de
casa para no manchar el suelo
con
el barro de fuera. Sobrevuelo
el
pasillo me quito la mirada.
Las repeticiones empleadas con clara intención
rítmica , acentúan el pulso de los poemas
y refuerzan su tono insistente, haciendo de Poliquetos un libro
capaz de iluminar una realidad áspera.
Poliquetos
está lleno de referencias a una infancia marcada por la conciencia de clase
A
modo de disculpa (Pag 39)
Con
dedos empedrados y frases que tropiezan
Mi
padre me ha mandado por Whatsapp
La
nota de un artículo donde se sostenían
Las
virtudes del pelo largo en chicos.
Es curioso como
Jorge Ortega establece paralelismos que nos hacen ver la semejanza de un
aparato “manchado de ideología” con la vida derrotada del obrero.
El
Microondas (Pag 15)
En
mi trabajo hay un microondas
manchado
como una ideología
tiene
una costra dura que evidencia
la
derrota del tiempo y del obrero.
Poliquetos nos ofrece también el descubrimiento de ciertas hostilidades. El
libro alude a situaciones diferentes, no como episodios aislados, sino que
constituyen parte del pensamiento emocional
del yo.
Repartidores
de comida (Pag 13)
Qué
triste es la comida fría
(…)
Mi
abuela sabe
que
para salir del sur
hay
que estudiar con los zapatos mojados
asentir
sin ganas y contar hormigas
en
la trastienda de los restaurantes
donde
se rie Milton Friedman
con
un lápiz en las manos.
Poliquetos
, nos indica en sus solapas , “alude a un tecnicismo poco conocido fuera del
ámbito científico: gusanos segmentados que habitan fondos marinos y sobreviven
en condiciones adversas”. Así establece un paralelismo con una determinada
clase social que vive igualmente en condiciones desfavorables.
Fractura
(PG45)
En
voz baja mis huesos van dejando
un
mapa de la lluvia y su fractura
de
barricadas secas de censura
impuesta
por los años de arroz blando.
OTRA
VEZ (Pag 17)
Otra
vez dando vueltas a esta sopa
que
me conduce siempre al mismo lunes
como
el ritmo constante de la lluvia
me
alejo cada día de ser niño
y
me encierro otra vez en esta casa
con
la lluvia y las fotos de mi padre.
Hay en estos versos, siempre armónicos, rítmicos, donde predomina los
cuartetos del endecasílabo, hay digo
un símbolo de resistencia, adaptación forzosa y vida subterránea que
resume el espíritu de esta obra: una exploración de aquello que persiste y
configura una determinada manera de estar y contemplar el mundo.
Efecto
Breit – Wheeler ( Pag 48)
Según
la física cuántica la realidad no existe
hasta ser observada
Cada
día veo pasar unas botas sucias sobre el suelo fregado
El
silencio de los meteorólogos en las cristalerías
Una
mirada a las seis de la mañana como un acto de desacato
Y con Poliquetos esa trayectoria plena de creatividad desde la sencillez, lo
cotidiano pero con un verso de ajustada medida formal pero lenguaje actual,
común nos ofrece el ritmo, la música que
necesita el poema para serlo. Es un poemario con cierta ironía, de denuncia
social, y con un humanismo lírico y existencial
escrito desde el yo hacia el nosotros.
Cómo no recordar a las generaciones
del 40 y 50 con la poesía del desarraigo, corriente
literaria española surgida en la posguerra como reacción a la poesía oficialista. Reflejaba
angustia existencial, dolor y nihilismo ante la devastación de la Guerra Civil.
Surge con el libro Hijos
de la ira (1944) de Dámaso Alonso. Y Rafael
Morales, José Hierro, Leopoldo de Luis, Eugenio
de Nora, Blas de Otero, Carlos Sahagún, Ángel González …hablando, escribiendo
sobre el momento que se vivía. (El poeta debe dar cuenta de aquello que le toca
vivir)
Jorge parece conocer bien esa etapa poética del desarraigo
de aquellos que le han precedieron y si
se conoce bien lo que nos ha precedido el poema será capaz de visibilizar , de
hacer visible lo que busca el yo
poético. (Cosa que lamentablemente no sucede con algunos jóvenes que no conocen
lo que poéticamente les ha precedido y en algunas o muchas ocasiones , emplean metáforas
y símbolos con pericia pero carecen
bastante de cadencia o ritmo)
Encuentro en
este libro ciertas resonancias con
algunos poetas, aunque Ortega ,
empleando diferentes formas métricas se asemeje a la escritura formal, de
pasadas y actuales generaciones, y eso es algo que hay que valorar en un joven
poeta: Cesar Vallejo , Félix
Grande,, Ben Clark y especialmente mi querido “valor en alza”: Juan
Carlos Mestre deben haber sido leídos por Jorge Ortega y muy bien asimilados en cuanto a fondo ya que la
forma , que es sorprendente en un joven, esta impregnada de formalismo poético en
modo y manera de su estructura.
Jorge
Ortega Marcos nació en Madrid en 1993. Es graduado en
Ciencias Ambientales por la Universidad Autónoma de Madrid. Trabaja en
investigación con polinizadores tanto en apicultura como con especies
silvestres.
De Poliquetos destacó el jurado que:
“Su escritura audaz que combina un existencialismo irónico con una crítica
incisiva sin retoricas vacías, construida con gran pericia métrica y
rítmica y deslumbrantes aciertos
verbales.”
Poliquetos
representa la consolidación poética de Jorge
Ortega Marcos cuya trayectoria ya había sido reconocida en diversos
certámenes literarios y en antologías
como 88 octavas reales (Ars Poética 2022)
En definitiva un gran ejercicio de Poesía con
mayúscula que incita a pensar en un futuro lleno de grandes posibilidades para
este joven poeta. No olvidemos que la poesía, para aquellos que la esc riben o escribimos y para los que la leen, es una
especie de casa- refugio que libera. Lean este libro se sentirán liberados.
Manuel López Azorín







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