jueves, 14 de julio de 2022

José Luis Ferris: "Mujeres del 27 (Antología poética)"

 

José Luis Ferris: Mujeres del 27 (Antología poética)

 



José Luis Ferris (Alicante, 1960), escritor, poeta y ensayista, es doctor en Literatura Española y profesor en la Universidad Miguel Hernández  de elche (Alicante).

Acaba de publicar la antología poética  Mujeres del 27 (Planeta, Colección Austral) una edición de bolsillo asequible a cualquier lector.

Y no me resisto a transcribir lo que en su contraportada no dice: ”Libros como este no deberían existir. Publicar una antología de escritoras  con un sentido claro de reparación o como un ajuste de cuentas con la Historia es la prueba elocuente de que algo no ha funcionado bien en el pasado”

Las poetas que escribieron en torno a la generación del 27 fueron excluidas deliberadamente de aquella generación. Bien es cierto que hubo algunas pocas autoras  que sí tuvieron cierto lugar y atención de la crítica en el 27: Ernestina de Champoucin, Josefina de la Torre, Concha Méndez, Carmen Conde y Rosa Chacel, pero de ellas tan solo figuran en la famosa antología de Gerardo Diego (no en la de 1932 donde todos eran hombres sino en la segunda de 1934), en la que incluyó a  las dos primeras que aquí cito Ernestina de Champourcin y Josefina de la Torre.

      La antología con edición e introducción de José Luis Ferris incluye a  doce mujeres y nos dice Ferris: “ con sus obras y con sus vidas hicieron de la Edad de Plata de la poesía española un periodo que, sin ellas, jamás hubiera alcanzado la luz que lo enaltece.”

   Las otras siete mujeres de este estudio antológico de Ferris  son: Lucía Sanchez Saornil,  María Luisa Muñoz de Buendía,María Cegarra, Margarita Ferreras, Cristina Arteaga, Elisabeth Mulder,  María Teresa Roca de Togores y Ana María Martínez Sagi.

Y todo esto me trae a la memoria a Pepa  Merlo, que es filóloga, investigadora y escritora especializada  en la poesía escrita por mujeres en la primera mitad  del siglo XX y doctorada con una tesis  sobre la última poesía de Federico García Lorca por lo que la Universidad de Granada le concedió el Premio Extraordinario de Doctorado.

En 2010, publicado por la Fundación José Manuel Lara, apareció Peces en la tierra. Antología de mujeres poetas en torno a la Generación del 27, donde se incluyen poemas de veinte autoras, muchas de ellas desconocidas hasta el momento, más un estudio preliminar.​ El título lo toma Pepa Merlo de la obra de. Margarita Ferreras, una de las mujeres incluidas en la  antología.

Como bien señala José Luis Ferris con relación a la escritora e investigadora Pepa Merlo de su  antología Peces en la tierra..., en su introducción, lo que cuenta es reconocer que "ellas se movieron en el mismo tiempo y en el mismo entorno, con las mismas influencias y ambiciones. Y que estuvieron allí, presentes, en cualquier manifestación civil o cultural.

Otra mujer escritora poeta y principalmente editora,  como ella solía decirme, de la editorial Torremozas, Luz María Jiménez Faro (dos hijas tuvo Luz María y una casa para pasar el verano en la sierra de Madrid, el nombre de la editorial pasó a ser el de la casa y a  mediados los años 80 y preocupada por el hecho de que la Historia  (ella me decía, los hombres) dejaba en el olvido a las mujeres, se ocupó en publicar en ,sucesivos tomos su Panorama antológico de poetisas españolas (siglos XV al XX) 

Bienvenidas pues estas antologías que rescatan las voces   de mujeres porque es obvio que la inteligencia o la creatividad no es cuestión de géneros.

( Cito solo a Luz María Jiménez Faro y a Pepa Merlo; por conocerlas personalmente; pero sabiendo que, afortunadamente, son muchos más – los cita Ferris en esta antología –, hombres y mujeres que ha rescatado a estas mujeres olvidadas), mujeres que merecen ser recordadas  por sus obras y que lamentablemente la mayoría no lo fueron. Hoy gracias a escritores como José Luis Ferris ( o como Luz MaríaPepa Merlo y tantos y tantas más) podemos saber de ellas  y de su poesía. Y para muestra os dejo un poema de la primera poeta antologada en este Mujeres del 27 y que es Lucía Sánchez Saornil:

SOÑAR, SOÑAR SIEMPRE

Has jugado y perdiste: eso es la vida,    

Lucía  Sánchez Saornil

el ganar o perder no importa nada;

lo que importa es poner en la jugada

una fe jubilosa y encendida.

 

Todo lo amaste y todo sin medida,

¿Cómo puedes sentirte defraudada 

si fuiste por amor crucificada

con un clavo de luz por cada herida?

 

Sobre urdimbres se olvido van tejiendo

lanzaderas de ensueño otra esperanza 

de un morir cotidiano renaciendo.

 

Porque un nuevo entusiasmo nos transporta

a otro ensueño entrevisto en lontananza

y en la vida, el soñar, es lo que importa.


Incluyo aquí este soneto; pero en esta antología podréis encontrar tanto temáticas de siempre: el amor, la vida, el tiempo, la muerte,  como formas variadas desde las clásicas y formas tradicionales o populares, versos blancos o con libertad de metro  hasta  las vanguardistas de aquellos años como fue el ultraismo.

 Mujeres del 27 es una antología que merece la pena que compréis y que leáis. Podréis conocer así no solo la poesía de estas mujeres olvidadas sino sus vidas, vidas relacionadas con su labor poética que José Luis Ferris, de manera precisa y eficaz, nos cuenta.

 


José Luis Ferris, como poeta, ha publicado los poemarios Piélago (1985), Cetro de cal (accésit  del Premio Adonais, 1984), Niebla firme (1989) y tras mucho tiempo sin publicar poesía El animal que habito que acaba de publicar este año 2022y que aún no lo tengo.

Como escritor ha publicado las novelas Bajarás al reino de la tierra (1999, Premio Azorín), El amor y la nada (2000) y El sueño de Whitman (2010).


Asimismo ha realizado las ediciones de una Antología de la poesía de Federico García Lorca y, más recientemente, una Antología poética ampliada de Miguel Hernández, además de publicar trabajos especializados sobre Gabriel Miró, Azorín, Juan Gil-Albert y la revista de posguerra Verbo. También es autor de la biografía del deportista José Hernández–La vida entre los puños (2002)–, histórico púgil de la década de los 50.

Su libro, Miguel Hernández. Pasiones, cárcel y muerte de un poeta (Temas de Hoy, 2002, 2010, 2016 y 2022), obtuvo el Premio de la Crítica de la Comunidad Valenciana, 2003 en la modalidad de ensayo. Además ha publicado Maruja Mallo. La gran transgresora del 27 (2004). Carmen Conde. Vida, pasión y verso de una escritora olvidada (2007) y Palabras contra el olvido. Vida y obra de María Teresa León, 1903-1988 (2017)

Colabora como columnista con el diario El País desde 1999. Actualmente reside en su ciudad natal.

                                Manuel López Azorín


lunes, 11 de julio de 2022

Ricardo Fernández Moyano: "Nieve roja al amanercer"(Poesía social 1985.-2020)

 

Ricardo Fernández Moyano:Nieve roja al amanercer

 


Ricardo Fernández Moyano (Minaya, 1954, Albacete). Ha publicado Nieve roja al amanecer - Poesía social, 1985-2020 - (Amargod ediciones 2022), una antología  en la que recoge  su poesía de temática social de algunos  libros suyos, inéditos aún, y de otros libro que ya ha publicado. Desde 1992 reside en Zaragoza.

TIEMPO DE ESCARC

Las aceras dormitan vagabundos / cuyo único sueño es que hoy / no sea añorar el pasado / y un día los esquejes,/ocultos por la nieve, / florezcan.// No es fácil descubrir / la llama del amor / ante sus ojos.

 Desde los primeros años cuarenta del pasado siglo XX, primero con la rehumanizada poesía de Poemas del toro de Rafael Morales, en 1943, y tras ella con la poesía llamada del desarraigo con Dámaso Alonso y su libro Hijos de la ira  en 1944, va surgiendo un grupo de poetas que como decía José Hierro, daban testimonio del tiempo en que vivían y ese tiempo no era otro que el de una durísima postguerra en el que la poesía desde 1939 a 1944 solo cantaba a Dios, a la rosa y a la patria. 

Fue así que surgieron voces como Eugenio de Nora, Ángela Figuera, Gabriel Celaya, Blas de Otero,José Hierro, Gloria Fuertes,Ángel González, Carlos Sahagún, Miguel Labordeta, Eladio Cabañero, Caballero Bonald… entre otros, que  comenzaron a escribir de otra manera.

Nació así la llamada poesía social. Eran los tiempos de la posguerra, donde se utilizó la palabra como denuncia de la injusticia, de la opresión a los débiles o de las condiciones de explotación en el trabajo, pero siempre con espíritu esperanzador, con fe en un futuro mejor, Fueron los poetas de la primera generación de postguerra (o de los del desarrigo o los años 40) y la llamada Generación de los 50, Niños de la guerra o poetas de potsguerra los que siguieron esta corriente poética.




Nieve roja al amanecer viene acompañado de breve pero aclaratorio prólogo de uno de los poetas sociales de la actualidad: Antonio Orihuela, que nos dice: “Ricardo nos recuerda que vivimos engañados, porque tal vez no queremos vivir de otra manera. El mejor refugio de la felicidad es la ignorancia, pero la ignorancia,  cuando se transforma en indiferencia mata; por eso es mejor dudar, escarbar en la nieve roja en busca de razones y utopías, cualquier cosa antes  que dejarnos poseer  por la fría lógica de los esclavos, los necios, los ciegos, los que claudicaron y se echaron a dormir en los umbrales de los poderosos esperando de ellos las migajas de un pastel cada vez más mermado.

(…)

Frente al discurso totalitario, en el que como masa dormida y afónica, vegetamos, enfermamos y morimos, ciegos y sordos a la vida, mientras el desierto se extiende; Ricardo nos recuerda que somos enjambre, que estamos hechos de amor y emoción, de calle y alegría, de pan y besos;”

Y nos ofrece  una visión de escarcha (y otras muchas) Para que no olvidemos lo que existe frente a nuestros ojos  y sepamos que, con amor, los esquejes ocultos por la nieve pueden florecer.

 

Ricardo Fernández Moyano, nos dice al inicio de esta selección antológica que no hay palabras estériles y, tiene razón, tal y como cita Antonio Orihuela, las palabras tienen uno o más significados  y pueden ser ambiguas y engañosas o pueden ser sinceras  y plenas de certera verdad. Vuelvo a Ricardo Fernández Moyano y a su llama de deseo de amor en una sociedad que se ha olvidado de esa palabra tan hermosa que debería de mover el mundo, de hacerlo girar el igualdad, sin intolerancias, sin totalitarismos, sin depredadores  sobre los indefensos. Amor y nunca otra cosa que no sea amor, hasta la muerte.



AMOR O  MUERTE

No hay palabras estériles. / Hay plumas que matan, / firman sentencias, / lanzan cuchillos/ que dañan corazones inocentes

y luego/ hinchan su pecho de himnos,/ vociferan consignas,

hablan de paz / pero guardan pistolas en la mente /y bajo la almohada.//  Tambien hay plumas / que aman,/ escriben versos en la noche,/ acarician la vida /como brisa de mayo/

unos cabellos de muchacha;/ piensan en paz,/viven en paz,/

y luego / en nombre de esa paz / otros los matan.//No hay palabras estériles.

 

El título de este libro  obedece a los versos finales de un poema que escribió Ricardo en 1985, para una Antología de poetas castellano-manchegos por la Paz, el poema lleva el título de: “La muerte de la paloma”, y nos muestra  la falta de paz ante la preponderancia de la violencia o de la guerra 

La muerte de la paloma (…) II: Cuando nadie devuelva/ la esperanza a los ojos /  y reviente en el cielo /la última lágrima;/

un caballo de sangre, / la mirada inyectada en rabia,/ hallará agonizando / sobre la roja nieve / una triste paloma blanca,

 


Ricardo Fernández Moyano: Obra poética publicada:

Tras la Huella del Tiempo, Diputación de Albacete 1996. Transparencias, Devenir Madrid Paseo por el Parque (VV. AA.). Libro de haikus inspirados en el Parque Grande de Zaragoza. El Taller del Poeta Pontevedra 2006. La Voz en la Memoria, Bubok Madrid 2009.Poetas suicidas: sensibilidad o supervivencia, Olifante (colección Papeles de Trasmoz). Tarazona (Zaragoza) 2009.Rituales de identidad, Huerga y Fierro Madrid 2011.Zarzal, Amargord Ediciones Madrid 2015.Carmen carminis.Poemas para ellas, Ediciones Dédalo Barcelona 2016. Brotes. Antología breve  1985-2016), Huerga y Fierro Madrid 2017. Y esta Nieve roja al amanecer (poesía social -1985-2020) (Amargod ediciones,2022)

Ha sido ganador o bien finalista de los siguiente Premios:

Ganador del certamen de Poesía “Versos para una Primavera”, de COPE ALBACETE, 1985.

Ganador de la V Edición del Certamen de Poesía “Versos de Amor”, de COPE ALBACETE, 1999.

Finalista del Premio Miguel Labordeta de Poesía 2006 del Gobierno de Aragón.

Finalista del Premio Internacional Altino de Poesía 2014, 2015 y 2017 organizado por el Ayuntamiento de Quarto d’Altino (Venecia).

Sus poemas han sido traducidos al japonés e italiano.

 

                     Manuel López Azorín

 

lunes, 27 de junio de 2022

Miguel Ángel Yusta: "POSTLUDIO"

 

 Miguel Ángel Yusta: POSTLUDIO  (Lastura,2022)

Nos dice Valentín Martín en el prólogo: “El viento no responde nunca, dice el poeta. El poeta sabe de ceniza porque ha discurrido demasiadas soledades que concuerdan con las servidumbres del oficio de vivir. “ 

Y en la primera parte de este libro nos habla de la pandemia  desde un punto de vista crítico pero vital, de ahí la cita de William Shakespeare,  con la que abre este apartado: "Ama ahora mientras vivas ya que muerto no lo podrás lograr" Y así nos dice el poeta: “Creímos ser los dueños del abismo / y la distancia fue infinito anhelo. (…) ceniza entre los vientos de la nada.

Y tras ello nos describe su sensación sobre el confinamiento: Las calles agonizan en silencio. /La ciudad se termina en los cristales / de una ventana donde el miedo habita./ Dentro vive una sombra sin vestigios, / embargada de olvido y de nostalgia./ Vacilantes los pasos, torpes los movimientos, / su vida es terminal andén de vuelta.

Y tras esta sensación sentida, vivida, se pregunta: ¿Cómo será el abrazo tras la muerte?/¿Podrán sobrevolar en las cenizas / los brazos extendidos, las palabras de amor, /las lágrimas que curan ignominias? / ¿Tendrán cabida ingrávidos instantes /donde soplan los vientos del olvido?/ Es el eterno nudo,/ interrogante  donde habita el miedo.



Este es un poemario de temor pero, como dice Valentín, no es de decrepitud. Porque aquí no hay nihilismo que valga, hay una guerra desigual  entre un virus desconocido y la incertidumbre  ante su embestida: Hay pena e indefensión por los mayores  y por los pobres, y tras hablarnos de ellos nos traslada  al lugar de los poderosos con patria en Manhattan. Madrid o Manhattan da lo mismo: Mueren en Nueva York a cientos cada día /  los latinos pobres de Queens. Y los negros./ Son la fuerza de choque de la pandemia./ Roosevelt Avenue está semivacía,   (…)  Mueren en Nueva York a cientos cada día. / Y mueren en Madrid a cientos cada día. 

Llega al II apartado de la I parte  y hay rabia, dolor, impotencia en el libro. El poeta se siente vencido. Ha gritado, critica, ruge y… Tras el final combate/ la soledad es un pájaro muerto / en mitad de la nada.

Le vence el desencanto. Este es el libro de un  poeta  comprometido con el tiempo que le toca vivir,  y así nos cuenta lo que ve, lo que pasa, lo que siente dentro y fuera de sí mismo., este poeta nos da testimonio de sí mismo y de lo que acontece: Despojado del viento y la palabra / giro sobre mi vida desarmado / y contemplo mi sombra en el camino. / Mientras, el sol se esconde / y se apaga el paisaje. 


Hay en él un sentimiento de derrota y de temor a que todo desaparezca, a ser como el mar de las islas, ese mar de Aral cada vez menor  hasta su total extinción.

Hay un mar que se muere./ Metáfora del hombre que destruye, / enajenado, el mundo. /Aral, antaño hermoso,/ lleno de vida, barcos y alegría,/ hoy símbolo de muerte y destrucción. (…)  El hombre se ha vendido / sólo por baratijas y espejismos. /y navega cegado hacia la Estigia.

Y para reponerse  del sentimiento de derrota trata de cerrar este apartado con unos poemas recordatorio de otro tiempo, un tiempo que fue pero que ya es ido, aunque alivie pensarlo porque sabe que fue.

Hubo una vez un cielo claro y limpio, / un mar lleno de niños,(…) la música en las almas, / los abrazos, las risas, /el aire transparente. / Érase una vez.  Fue.

Fue una guerra. Y fueron muchas guerras / con paces muy precarias.

(…) Se repite la historia a través de los tiempos / los huérfanos hambrientos lloran desconsolados / y muertos y banderas son proclamados héroes.

Inicia un "Tránsito" en la segunda parte y se refugia en el recuerdo, en su infancia, una dura infancia que en estos momentos le sirve para dulcificar  esta terrible desolación . Si aquel tiempo fue sombra , si no lució apenas la luz del sol, al menos sobrevivió a la sombra y se abrazó finalmente a la luz; pero ahora…  Ahora una cita de Gamoneda  inicia su recorrido por la materia de los sueños  que es la memoria: “Dices: "Va a venir la luz". No es su hora / pero tú desconoces la imposibilidad: piensas la luz.”

Y es entonces que comienza un viaje por los recuerdos, por aquel ayer que fue sombra: Ayer, tan sólo ayer, pasaron estas cosas(…)/ Las reventas de entradas de los cines./ Los emblemas del Auxilio Social. / Las lentejas con  piedras y gusanos./ Los subarriendos con derecho a cocina. (…) las muchachas delgadas de mirada perdida. / Y ese huir del dolor hacia la nada.


Y escuchando el “Cuarteto nª 12” de Beethoven este gran amante de la música, se siente “en las orillas de mi (este)  viaje / conforme con (mi) su sueño./ sin el cansancio de lo ya prescrito. 

Y soñaba la luz, “pensaba la luz”  La infancia, el paraíso, / los ojos encendidos, las sonrisas, / la explosión de la vida que comienza. y con la luz  se comprende que : Es la vida que asciende; / la irresistible rueda del amor.

Y el tiempo se ilumina de repente y el amor y la luz se abrazan  en la búsqueda de los sueños y  a la llegada de la libertad.

LA LLEGADA

Llegamos a la parte III. Los recuerdos, esa materia de los sueños que es nuestra memoria, cuando llega el otoño de la vida  nos hace ver que… (Ana María Navales  con su cita lo explica muy bien): “Hay un tiempo / como un río de silencio / que riega ese árbol de otoño.”

Y esta cita nos hace pensar sentir que no todo está ni perdido ahora ni en el recuerdo sino que vive en este presente de incertidumbre: Es tiempo todavía de amar sin condiciones, / de abrazar al amigo, /  de decir muchas veces un te quiero /a quien mañana puede estar ausente.

Y hay unos instantes de luz, de consuelo, de aceptación al tiempo que domina la vida y el poeta, aliviado, en su temor, se pregunta: ¿Por qué siguen tan vivos los recuerdos / si es tan grande y profundo este vacío?

Tal vez nos aferramos a la materia de los sueños para continuar, para aceptar que el tiempo llega a su fin el día menos pensado, para engañarnos  con el espejismo ya  de lo sucedido, con el brindis de un presente que se va al instante, pero anuncia la paz de otro mañana  o como dijo Cavafis  “Cansado del engañoso mundo / solo en mi copa encuentro paz”

 LA PAZ

Y esa paz de la parte IV es la luz, es el amor, es lo sucedido y lo por llegar, es sin duda alguna la esperanza: Al final del camino, no tan lejos,  /una luz de esperanza.

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Qué dulce la pasión de aquellas horas

donde rimaban todas las caricias.____

Y de repente cesan las caricias en nuestro pensamiento  y, el silencio es,  como dice el poeta,  vecino de la muere. Y aquí no hay más remedio que recordar al maestro Don Antonio Machado : “Todo pasa y todo queda / pero lo nuestro es pasar.” Porque como nos dice este sujeto poético llamado Yusta: Porque ya nos dejamos el pasado / a la orilla del mar

Pasar con dignidad, decir adiós al tiempo : La discreta, la lenta retirada, /acercarse al silencio quedamente/ y desaparecer en la penumbra/ lejano de oropeles, voces, ruidos./      

Decir adiós y basta...

Sí, pero cuando llegue el momento, mientras tanto el poeta escribe: Gritadme por favor para sentir que vivo.

Y sueña, siente, escribe este Postludio y vive, en el ayer y en el ahora vive.

 

                                       Manuel López Azorín


martes, 21 de junio de 2022

Luis Martínez de Mingo: "Cauces del Engaño" (Renacimiento2022)

 

                 Luis Martínez de Mingo:

      Cauces del Engaño (Renacimiento2022)

Se dice que el poeta que lo fue, lo será para siempre. Luis  Martinez de Mingo se ha dedicado muchos años a la narrativa, el ensayo y el cuento, pero, aun con intermitencias temporales, nunca ha abandonado la poesía y de vez en vez  ha seguido escribiendo sin publicar este género, el poético.

Y es que este profesor, catedrático de Literatura con tesis doctoral sobre el romanticismo y Cernuda, comenzó escribiendo poesía.

En los dos últimos años  se ha dedicado a ordenar una recopilación de poemas de sus libros anteriores y junto a unos cuantos poemas más inéditos hasta ahora, nos ofrece, con un título ya de su primer libro su nuevo Cauces del engaño, Selección de poemas que a mí me parecen una buena recopilación para conocer al poeta que es Luis y conocer, también, al hombre que hay en el poeta.

Por los  años en que Martinez de Mingo publicó su poesía, poco a poco fue surgiendo una nueva sensibilidad lírica, algunos rasgos fueron la recuperación   de ciertos poetas anteriores a los novísimos como Jaime Gil de Biedma, (amigo entonces de Luis), se introdujo de nuevo el gusto por la expresión de lo íntimo y de lo individual. Cauces del engaño (1978) fue y es el libro de un poeta, entonces, joven y rebelde.

La poesía, en el tiempo en que publicó Luis Martínez de Mingo su primer libro, andaba abandonando  a los novísimos y se buscaban nuevas formulas de expresión. Convivían entonces los metapoéticos, metafísicos, los poetas urbanos los, independientes y los que combinaban lo culto con la tradición popular, el realismo y la poesía  de lenguaje.

Aquellos  poetas pretendían expresar experiencias personales que pudiesen ser comunes a las de los lectores.. Y aquel primer Cauces del engaño andaba dentro de estos parámetros.  Su segundo libro Anacrónica y Fidel (1985) fue  un poemario  que abarcó casi cinco años de poesía de Luis Martínez de Mingo,  un autor marginal en su papel de urbanita de una ciudad grande, siempre rebelde algo tierno y muy escéptico, elaboró un poemario con resonancias culturales. Un libro escéptico pero vitalista. En  este libro definió la poesía como: un dialogo de máscaras y muerte. 

Ni sombra de lo que fui (2013), fue, y es, un poemario donde el tiempo del autor nos lo muestra con su experiencia vivida y sentida a cara descubierta, sin máscara alguna o si acaso, con el antifaz del fingimiento que usaba Fernando Pessoa cuando nos dijo: Finge tan completamente / que hasta finge que es dolor / el dolor que en verdad siente. 

Esta selección de su nuevo libro con el mismo título del primero que publicó, Cauces del engaño.  forma un conjunto de experiencias vivas y por tanto se unifican en su diversidad. En él nos encontramos un libro nuevo dividido en cuatro apartados: El tiempo, La muerte, El amor y El viaje

Del amor y del viaje ya nos  ha hablado Pascual Izquierdo de modo que veamos El tiempo y La muerte

En el apartado “Tiempo” (Al igual que en los demás apartados), nos encontramos con poemas de ayer y de ahora y este tiempo nos deja ver poemas vivos tanto de los  del pasado como del presente.

Veamos unos Fragmentos de poemas de anteayer, de ayer  y de ahora:

--- (de C del engaño 1978): El estirado lomo del miedo y el silencio / obligaban a intentar de nuevo / la proximidad humana del calor /aunque solo fuera el roce y el lamento.///

---(de Anacrónica y Fidel 1985):Abatido ya el campanile de la adolescencia / hoy los pájaros anidan en sus ramas / y levantan incesantes el vuelo /como vahos de humo en tierra cenicienta / tras núbiles formas y miradas caídas.

---(de Ni sombra de lo que fui (2013): Rodando redondo entre los astros / con las estaciones / y los elementos. /// Girando en equilibrio inestable / sobre el abanico de los radios / de una imposible circunferencia / como un funámbulo colgado del abismo

----(inédito): Fue un instante / la tarde caía inconsútil / y sus ojos entonces, / la transparencia. ///Yo soñé que se fijaba en mí./  La fugacidad es clave en la belleza.

Son poemas que, en mi opinión, se mantienen vivos ahora mismo. Todos ellos mantienen el ritmo y la pulsión emocinal que requiere el poema para serlo.

En el apartado “Muerte”, quizá el más importante de los cuatro pues si Luis se preocupa siempre de la pulsión emocional en sus poemas, en estos esa pulsión nos llega con más intensidad con poemas de verso libre

El poeta habla con  su madre, en dura agonía, y aquí no caben apenas metáforas: no iban con ella ni las perífrasis ni las retóricas. / Era una mujer de tierralo que leemos es un dialogo descarnado donde no se evitan ni los reproches: Ni me ayudaste en la larga travesía del divorcio / ni aceptaste nunca otra mujer que la legítima. / Tampoco confiaste mucho en mí / en todo lo que escapase de tu entorno.




Un dialogo dominado por el dolor, nunca por el sentimentalismo: Me tuve pues que  inventar más allá del cerco del escorpión. / Eso es lo que ahora me permite hablarte del perímetro de la soledad,

Así nos presenta el autor,  un diálogo crudo y abierto con la madre,  en este apartado.

Aquel Luis que fue marginal y rebelde, heterodoxo y  escéptico sigue siendo vital y crítico, y sigue amando el amor, la literatura, la poesía y la vida.

Y dicho todo esto y aunque lo nuestro es pasar, como decía don Antonio Machado, en poesía, es curioso, hoy día siguen  conviviendo igualmente los poetas: los de tradición clásica, los que combinan lo culto con la tradición popular, los de crítica social, el realismo, los metafísicos, la poesía de pensamiento, la  de lenguaje, etc. Y esta selección de poemas de sus tres libros publicados mas una veintena de poemas inéditos que conforma este nuevo Cauces del engaño, parece un libro, nuevo por como lo ha conformado, nace desde lo más profundo del poeta, mostrándonos, como dije antes al hombre y al poeta.

En su poesía nos ofrece una realidad vivida, sentida, soñada (pero como de la realidad parece ser difícil hacer poesía) Luis la trastoca en realidad poética. En fin para concluir diré que  con sus poemas de anteayer, que es un tiempo de muchos años sucedidos.  Con lo poemas de ayer, que son de los últimos ocho años. Y con los inéditos escritos en este ahora, consigue en mi opinión, que no exista desajuste alguno, que los poemas sigan vivos, que el lenguaje, la palabra sea, se convierta, como dejó escrito Don Antonio Machado en “palabra en el tiempo”.

                                   Manuel López Azorín