viernes, 5 de junio de 2026

Jorge Ortega Marcos: Poliquetos


 Jorge Ortega Marcos: Poliquetos

(Accésit del Premio Adonais, Rialp 2025)



Poliquetos es un libro escrito con un enorme lirismo y al mismo tiempo  desde un entorno cotidiano donde lo más íntimo se mezcla con una mirada de reproche  sobre  la realidad colectiva.

Por tanto Poliquetos se presenta como un tratado dividido en tres partes: alimentación, hábitat y anatomía, donde la idea del gusano juega como una metáfora de lo urbano y de lo llamado Social o Testimonial como bien decía mi querido Pepe Hierro

 

Propiedad privada (Pag 23)

Me quito los zapatos en la entrada 

de casa para no manchar el suelo

con el barro de fuera. Sobrevuelo

el pasillo me quito la mirada.

 

Las repeticiones empleadas con clara intención rítmica , acentúan el pulso de los poemas  y refuerzan su tono insistente, haciendo de Poliquetos un libro capaz de iluminar una realidad áspera.

Poliquetos está lleno de referencias a una infancia marcada por la conciencia de clase

A modo de disculpa  (Pag 39)

Con dedos empedrados y frases que tropiezan

Mi padre me ha mandado por Whatsapp

La nota de un artículo donde se sostenían

Las virtudes del pelo largo en chicos.

 

Es curioso como Jorge Ortega establece paralelismos que nos hacen ver la semejanza de un aparato “manchado de ideología”  con la vida derrotada del obrero.

El Microondas (Pag 15)

En mi trabajo hay un microondas 

manchado como una ideología

tiene una costra dura que evidencia

la derrota del tiempo y del obrero.

Poliquetos nos ofrece también  el descubrimiento de ciertas hostilidades. El libro alude a situaciones diferentes, no como episodios aislados, sino que constituyen parte  del pensamiento emocional del yo.

Repartidores de comida  (Pag 13)

Qué triste es la comida fría

(…)

Mi abuela sabe 

que para salir del sur

hay que estudiar con los zapatos mojados

asentir sin ganas y contar hormigas

en la trastienda de los restaurantes

donde se rie Milton Friedman

con un lápiz en las manos.

 

Poliquetos , nos indica en sus solapas , “alude a un tecnicismo poco conocido fuera del ámbito científico: gusanos segmentados que habitan fondos marinos y sobreviven en condiciones adversas”. Así establece un paralelismo con una determinada clase social que vive igualmente en condiciones desfavorables.

Fractura (PG45)

En voz baja mis huesos van dejando

un mapa de la lluvia y su fractura

de barricadas secas de censura

impuesta por los años de arroz blando.

 

OTRA VEZ   (Pag 17)

Otra vez dando vueltas a esta sopa

que me conduce siempre al mismo lunes

como el ritmo constante de la lluvia

me alejo cada día de ser niño

y me encierro  otra vez en esta casa

con la lluvia y las fotos de mi padre.

 

Hay en estos versos, siempre armónicos, rítmicos,  donde predomina   los cuartetos  del endecasílabo, hay digo un  símbolo de resistencia,  adaptación forzosa y vida subterránea que resume el espíritu de esta obra: una exploración de aquello que persiste y configura una determinada manera de estar y contemplar  el mundo.

Efecto Breit – Wheeler  ( Pag 48)

Según la física cuántica la realidad no existe  hasta ser observada

Cada día veo pasar unas botas sucias sobre el suelo fregado

El silencio de los meteorólogos en las cristalerías

Una mirada a las seis de la mañana como un acto de desacato

Y con Poliquetos esa trayectoria  plena de creatividad desde la sencillez, lo cotidiano pero con un verso de ajustada medida formal pero lenguaje actual, común  nos ofrece el ritmo, la música que necesita el poema para serlo. Es un poemario con cierta ironía, de denuncia social, y con un humanismo  lírico y existencial escrito desde el yo hacia el nosotros.

Cómo no recordar a las generaciones del 40 y 50 con la poesía del desarraigo, corriente literaria española surgida en la posguerra  como reacción a la poesía oficialista. Reflejaba angustia existencial, dolor y nihilismo ante la devastación de la Guerra Civil. Surge con el libro Hijos de la ira (1944) de Dámaso AlonsoY Rafael Morales,  José Hierro, Leopoldo de Luis, Eugenio de Nora, Blas de Otero,  Carlos Sahagún,  Ángel González …hablando, escribiendo sobre el momento que se vivía. (El poeta debe dar cuenta de aquello que le toca vivir)

Jorge parece conocer bien esa etapa poética del desarraigo de aquellos que le han  precedieron y si se conoce bien lo que nos ha precedido el poema será capaz de visibilizar , de hacer visible  lo que busca el yo poético. (Cosa que lamentablemente no sucede con algunos jóvenes que no conocen lo que poéticamente les ha precedido y en algunas o muchas ocasiones , emplean metáforas  y símbolos con pericia pero carecen bastante  de cadencia o ritmo)

Encuentro en este libro  ciertas resonancias con algunos poetas, aunque Ortega , empleando diferentes formas métricas se asemeje a la escritura formal, de pasadas y actuales generaciones, y eso es algo que hay que valorar en un joven poeta:  Cesar Vallejo , Félix Grande,, Ben Clark y especialmente  mi querido “valor en alza”: Juan Carlos Mestre deben haber sido leídos por Jorge Ortega y muy bien asimilados en cuanto a fondo ya que la forma , que es sorprendente en un joven, esta impregnada de formalismo poético en modo y manera de su estructura.

 

Jorge Ortega Marcos nació en Madrid en 1993. Es graduado en Ciencias Ambientales por la Universidad Autónoma de Madrid. Trabaja en investigación con polinizadores tanto en apicultura como con especies silvestres.

De Poliquetos destacó el jurado que: “Su escritura audaz que combina un existencialismo irónico con una crítica incisiva sin retoricas vacías, construida con gran pericia métrica y rítmica  y deslumbrantes aciertos verbales.”

Poliquetos representa la consolidación poética de Jorge Ortega Marcos cuya trayectoria ya había sido reconocida en diversos certámenes literarios   y en antologías como 88 octavas reales (Ars Poética 2022)

En definitiva un gran ejercicio de Poesía con mayúscula que incita a pensar en un futuro lleno de grandes posibilidades para este joven poeta. No olvidemos que la poesía, para aquellos que la esc   riben o escribimos y para los que la leen, es una especie de casa- refugio que libera. Lean este libro se sentirán liberados.

                     Manuel López Azorín

 

 

 

 

 

 


sábado, 9 de mayo de 2026

ENRIQUE VILLAGRASA: En la esquina del verso

 


ENRIQUE VILLAGRASA: En la esquina del verso



He recibido un nuevo libro del poeta y crítico, además de periodista y director de la colección de poesía Rayo Azul de Huerga y Fierro, Enrique Villagrasa.

El libro me lo envía la Universidad de Zaragoza que, dentro de su colección Prensas de la Universidad de Zaragoza me envía su director Mario Lafuente Gómez.

El libro, titulado En la esquina del verso, siguiendo la estela de su anterior libro Fosfenos sigue siendo ese rastro de luz que llevamos dentro, esa mancha de luz que nos alumbra cuando al escribir poesía ilumina la página en blanco, mostrándonos formas del pasado y del presente con palabras que dicen más de lo que dice el poeta. Son palabras invisibles que visibilizan nuestras emociones de ayer y de hoy. Son agua que fluye y corre  yendo desde la infancia  en adelante igual que corren las aguas de su río Jiloca por Burbáguena , en un afán de vida y de búsqueda, alegre a veces, a veces melancólica  del tiempo rilkeniano, del hoy admirativo, del lugar donde nacieron los sueños que persisten dentro de la mirada del poeta: Todo poeta ocupa un lugar./ Pero está demasiado solo: en su escritura/ Y todo se confunde   en el poema no sido. /  La vida también nos confunde y ella es. /// La poesía y su realidad son / un mismo y distinto poema:    el verso mide las distancias.

Este es un poemario íntimo porque el poeta bebe el agua del Jiloca, siente el aire de Burbáguena y esta lleno de reflexión  sobre la vida., el ayer  sucedido, el hecho de tratar de escribirlo, de dejarlo correr por las aguas cargado de emoción, de sentir el cierzo que quiere detener en su palabra escrita y siempre se termina escapando: La poesía es pasión y algo más,/ eso que siempre cambia de lugar.

El poeta agranda página a página  la visión  de su infancia y adolescencia en Burbáguena,(Teruel) y del río Jiloca con la presencia del cierzo, y  a la vez  su largo habitar  en Tarragona junto al Mediterráneo, de manera que río y mar, ciudad y pueblo terminan fundiéndose, pero la poesía no es solo compasiva  en las palabras que le surgen de lo invisible a lo visible. La poesía muestra su todo o su nada, porque el poeta debe conoce bien lo que le ha precedido, si no lo conoce, será un pobre poeta

LA POESIA NO ES COMPASIVA  (Fragmento)



Versos doctos pero claros, / cultos pero transparentes:/ leyéndose el poema sin tiranías: / pues sí, en acentos de tu endecasílabo / la poesía libra su suerte. Dado que / en muda soledad cae en la página.

 

Y esto me recuerda a mi querido Claudio Rodriguez cuando me decía: “ en poesía es preciso podar, como buen jardinero, para que el poema pueda ser sentido y hecho del lector”

Así piensa Enrique “Creo que es justa y necesaria: obligatoria la poda, de lo contrario salen híbridos de cacharrería. La poesía es una cosa sería y a la vez lúdica y lúcida”

Porque la poesía es musa, duende y ángel, como decía Federico García Lorca. Hay que conocer cuanto más, mejor y luego quedarse con lo que más te guste o lo que puedas.



Y Enrique se queda con todo lo que puede y tanto desde Burbáguena como desde el Mediterráneo agranda su conocimiento y  su memoria toma la página en blanco, toma la palabra  y todo lo que uno fue y lo que es así como lo aprendido se convierte en una luz que alumbra y hace entender al poeta y al lector. La `poesía se mira , se acerca al que busca, al que aprende, al que conoce. Y nos muestra su pensamiento unamuniano en este poema: P.S.:

Para que la poesía en su belleza no perezca, / tú, poeta, debes asumir la crítica en tus versos: / notando tu sangre hervir. Y así encuentre / mayo su primavera. Escribe pues poesía, / para que la belleza sea y el tiempo no olvide / su memoria, su mirada. Tal vez tus poemas/  y solo ellos te sobrevivan, un día, un mes, / un año, una eternidad o dos, no esperes más, / es la palabra quien te dicta.  Y el pensamiento/  Te dirige y no sabes hacia dónde. La palabra / futuro invade tu ahora. Aquellos rastrojos de / tu niñez regresan. La dependencia poética está / creada con libertad en el verso: ella y él. /Se buscaban por los ribazos.¡Asúmelo!



En una entrevista que le hizo en Librújula  el periodista y escritor Antonio Iturbe,  Enrique Villagrasa nos dice qué ve cuando echa la mirada hacia atrás y no dice:

“A un niño inquieto, gordito, que no le gustaba el deporte, solo quería leer: que a los 8 años ya se había leído El Quijote, que no le gustaba el fútbol y tenía pocos amigos, claro: cinco. Un niño que quería ser médico hasta que vio que estos también se morían… y empezó  a arderse en preguntas… y quiso salir del pueblo. Y para ello dijo que quería ser fraile y fraile franciscano, es que en Burbáguena, mi pueblo, había un colegio franciscano. Llegó el seminario, y después el noviciado, y Filosofía y Teología y … después periodismo y siempre con libros; y publicas uno y escribes otro y lees y escribes de lo bien que escriben los demás y te buscan para escribir críticas literarias. Y así hasta hoy, y de eso hace unos 50 años o más… “   

EL MUNDO ES: La voz dicta en el frío cierzo / el nombre de las cosas. / Su timbre, su gesto,/ su eco, la palabra: / presencia en la ausencia. / Balbuceo/// Tu mundo es / el dictado del río, / lo no dicho./ Tu palabra es / la mirada abierta / del agua alegre / en esta ribera.


Enrique Villagrasa busca siempre  encontrar el verso –dice- que me haga poeta. Y de verdad, es ser para y por el otro.

Y como poeta , en mi opinión, ha cumplido ese sueño de serlo y para ello se ha servido de sí mismo, de su mirada al pasado , de su Jiloca y Burbáguena y de su Tarragona y su  mar Mediterráneo.

 

                       Manuel López Azorín

 

 

 

 

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lunes, 27 de abril de 2026

Javier Lostalé: Revelación (Antología)

 


Javier Lostalé: Revelación                                                

Tengo entre las manos una antología del poeta y difusor cultural Javier Lostalé publicada por Bartleby Editores. S.L.(2025) La selección y prólogo ha corrido a cargo del poeta José Cereijo que nos muestra con esta antología  “ un itinerario íntimo, no tanto de la persona del autor como del  personaje que protagoniza sus poemas, que es algo más y algo distinto de dicha persona.” Porque Javier habla del uno al todos.

Javier Lostalé (Madrid, 1942) fue galardonado en 1995 con el Premio Nacional al Fomento de la Lectura a través de los medios de comunicación por su trabajo de promoción de la poesía desde los micrófonos de la radio pública (RNE) También quiero destacar que su poemario La estación azul (1998) Este libro fue motivo para dar nombre al programa de radio, todos intentábamos escuchar  a Lostalé  y Elguero aunque los diferentes horarios lo hacia un tanto difícil. Programa  especializado en literatura y poesía que  acerca y recomienda autores a través de las ondas.

Carolina Alba es la actual directora y presentadora del programa emitido ahora los domingos.

 

La antología Revelación, comienza con una Confesión (un poema en prosa) de Lostalé que nos dice: Escribo porque me salva, porque es lo único que me queda, porque fija un sonido, unas luces, el final de un acto de amor, el escenario de unas horas de deseo.

Su primer libro publicado fue Jimmy, Jimmy en 1976, libro que fue reeditado en el año 2.000.

Niño  (fragmento)

Cuando eras niño /acostumbrabas a mirar el horizonte/ y entendías fácilmente / el crujido de algunas tardes./ Los trenes pasaban hondos/  con su misteriosa carga. Y tus ojos se asomaban al largo silbido./ Y no podían sentir dolor, / pues eran aire pausado en la luz,/ vida aún por nacer, soledad tibia que busca vagamente un cuerpo.



En Jimmy, Jimmy aparecen algunos símbolos como el mar y la luz. Es un libro en parte autobiográfico pero solo en parte. He oído decir que el primer libro marca de alguna manera  y sin saber muy bien por qué, el camino que irá siguiendo el poeta en su obra y su obra se ha sucedido a la búsqueda de la esencialidad, donde la luz y el silencio son como un mar donde navegan las palabras que nacen desde dentro.

CON EL ALBA  (fragmento)

Los pájaros ce ciegan con tanta luz / y estrellan su frágil cabeza contra una roca./ Allí quedan sus alas tronchadas bajo un cielo ceniciento./ Allí, donde el puro silencio, se hará olvido.

Tras este libro en 1981 publica Figura en el paseo marítimo. Nos dice José Cereijo en su prólogo que este “segundo poemario es como una especie de transición pues está compuesto por algunos poemas del prime libro y anticipas otros del siguiente.  El sentimiento de amor o la ausencia de éste son sentimientos que van alumbrando con su llama de luz, de recuerdo u olvido:”


BREVE AMOR (Fragmento)

Absorto el muchacho va / en el otro paisaje / con que el amor transfigura la luz.

Cereijo nos ofrece una cita de  Proust que decía: “ La verdadera vida, la vida por fin descubierta y aclarada, la única vida por consiguiente, plenamente vivida, es la Literatura.”   Indagación, intimismo, la historia del poeta pero sin ego contemplativo, sin narcisismo, no es la historia de un hombre concreto, sino la vida hecha historia del hombre.

La rosa Inclinada (1995) en la poesía de Lostalé, este libro supone finalizar una primera etapa. En el poema Confesión que abre esta antología continúa diciéndonos

Escribo porque están conmigo los que ya nunca estarán, porque bajo el mar, desde la mesa donde apoyo la cuartilla y me quedo quieto en la memoria de un cuerpo, y prolongo unas voces hasta perder la noción del tiempo (días y años juntos, apretados en un instante que me deja sin defensa).

MEMORIA ILUMINADA (fragmento)

Memoria iluminada son los árboles /que en una larga estación de silencio / destilan la aurora de tu imagen,/  mientras me alejo desnudo / hasta encontrar la lunación de tu recuerdo.

Hondo es el resplandor (1998-2011) Libro de experiencias vitales que partiendo de lo cotidiano, buscando la desnudez real de ser humano los poemas  alcanzan lo espiritual, un misticismo terrenal.


La estación azul (2004) camina hacia el lugar o la persona que ya no es del mundo propio y personal del poeta, es un camino hondo e íntimo, un camino que puede ser compartido. Una intimidad no solo del poeta sino de todos.

LA FRONTERA (fragmento)

Todos vivimos en la frontera, a un paso de la felicidad y otro del abandono y el desamparo. Somos unos refugiados sin territorio que estamos pendientes de que alguien nos nombre para sentirnos habitantes de algún lugar

Y continúa diciendo en su poema Confesión del inicio:

Escribo porque al abrir el seno de un palabra encuentro la iluminación última del verso, porque pronuncio a solas mi única verdad, esa que después desmiento con mi vida.

Tormenta transparente (2010)

¿DONDE ESTAS?

¿Donde estás criatura sin amor de mi vida? / Como un planeta silencioso me envuelve tu luz / que tú no sabes y yo no alcanzo./ Quieta caminas hacia mí/ dentro de tu ángel dormido / que con su halo de sueño / me despierta a tu lado-


El pulso de las nubes (2014) Búsqueda de una trascendencia para hallar en ella la plenitud en la tierra.

Y continúa diciendo en Confesión :

Escribo porque hay un llanto íntimo que me purifica desde que comienzo a hacer signos en el papel, porque poseo las cosas desde su respiración humana y puedo habitar aquello de lo que fui desterrado.

Cielo (2018) en el camino de despojamiento Lostalé profundiza porque no hay espacio más hondo que el de su alma que habita en soledad en su cuerpo.

CIELO COMPLETO  (fragmento)

De nada te arrepientas: / tu existencia brilla ya  / en tu cielo completo, /allí donde vida y muerte / son la misma tiniebla blanca. Que nada en tu biografía cicatrice / para que sean sus heridas quienes la escriban.


Ascensión
(2022) La poesía de Lostalé es toda ella un  proceso de depuración, de búsqueda de lo esencial para fundirse en la luz.

POEMA DE AMOR (fragmento)

Amar es una íntima leyenda / que en otro ser te concibe, / / despertar un ángel dormido/ hasta desaparecer en su luz.

José Cereijo


.Y finalmente volver al magnífico prólogo de José Cereijo para con sus palabras para decir que: Javier Lostalé , nacido en 1942, pertenece por edad a la generación de los años 70 a la que también se ha llamado de los novísimos (…) o generación del lenguaje. Un lenguaje culturalista (Sabemos que Lostalé publicó su primer libro en 1976) y ese comienzo tardío le separa de esta generación (lo novísimos aparecieron en la segunda mitad de los años 60 y su estilo se aleja mucho de la poesía  de la esencialidad de Javier Lostalé que se nutre de ideas y sentimientos, del mar de la vida, de la luz y la sombra de la vida, del hombre y su tiempo, de uno y de todos. Y vuelvo al poema del introito Confesión , donde nos dice:  

Escribo para ser joven y alimentar una esperanza radical, para tener lo que no tengo y escuchar lo que nunca me dijeron. Y nos dice como final de este poema en prosa  con el que inicia esta hermosa antología: Escribo porque nunca fue más bello el engaño.

                     Manuel López Azorín


martes, 14 de abril de 2026

Federico Gallego Ripoll: Los latidos contados

 Federico Gallego Ripoll: Los latidos contados



Mahalta ediciones ha publicado el libro Los latidos contados, la última, hasta el momento, obra del poeta Federico Gallego Ripoll.

Federico Gallego Ripoll (Manzanares, Ciudad Real, 1953) es una voz respetada dentro del panorama poético contemporáneo. Un poeta polifacético, que  ha compaginado su labor literaria con las artes plásticas y el diseño.



La presentación tuvo lugar el martes 7 de abril. en el Café Comercial, un espacio que recuperó en 2017 su tradición como encuentro de la vida literaria madrileña. Esa tarde la primera planta del Comercial se llenó por completo de público, poetas y amigos de la poesía esperaban pacientes el inicio.

Acompañando a Federico, intervinieron en el acto los escritores y poetas Raúl Nieto de la Torre y Francisco Caro, Ambos  profundizaron en las claves líricas y estéticas de este nuevo libro de Federico, compuesto de  siete apartados.



I.-AZUER.          Mañana clara

Para no ver la luz / cierro el postigo,/ y aun cubriendo mis ojos / amanece el poema.// Imparable, insistente, insobornable, /// a borbotones / la tierra mana / biografía.

Vivir, contar latidos como quien cuenta monedas, como el que cierra postigos, como el que escribe su vida, pero también como quien cuenta un cuento, un cuento que no termina hasta que acaba  la vida, mientas comparte lo que evoca, lo que teme, lo hermoso y lo feo, entregando la palabra, elevándola, con la claridad de un don que busca la luz y la memoria en la que el lector hace suyo lo que cuenta. En los poemas, los cuentos, suenan los latidos  con fuerza, con armonía y belleza.

II.-  ESCRIBIR NIEVE        Dieciocho de agosto

Cuando mataron quise cerrar mis ojos, / los apreté con fuerza./ Estaba en el futuro del dolor. / Pero oí los disparos./ Lo recuerdo./ y quieto, en el futuro del dolor, / taponé mis heridas para no desangrarme.

Federico es un poeta que nos toca los sentidos en el discurrir sereno y musical de su palabra, de su voz, cuando nos habla del tiempo, de la poética, de la sencillez y la complejidad del mundo, de los sonidos que no descansan nunca.

III.-EL AIRE ENTRE TUS DEDOS     Soy

Soy / el lugar donde estuvo la luz mientras dormías / lo que nunca se verá en tus ojos./// Ahora callo: / quizá pienses en ello / cuando te  duela el dorso de la lágrima / donde aguardan los pájaros que fuiste.

Y nos toca cuando se torna metafísico o metapoético,  cuando nos habla del miedo a la vigilia (y tantas cosas)  

IV.- TRENCADÍS (Troceado)    Bucle

Un paso es similar a otro paso, / y un día a


otro día, / Y un paisaje a otro, y una muerte a otra. / Solo yo no soy nunca yo.

Federico establece baluartes de palabras para defenderse, para salvarse, para salvarnos.

V.- AUTORRETRATOS     Autorretrato equívoco

  Intento convencerle / de que no es una alondra, / pero, insistente, sigue / agitando sus alas, dentro de mi pecho.

 Federico generalmente emplea la primera o la segunda persona para escribirnos, es decir para ser él y nosotros

VI .- LOS ALQUILADOS  



     Muchacho soplando una candela (El Greco)

Para volver en aire es preciso saber que el aire nos elige /

como esencia de su naturaleza,/ reconocernos en cada vela henchida,/ y en el niño que corre tras su sombrero / huido en la ventisca,///

Antes del agua y su perfecta geometría / vino el aire a lucir su heterodoxia / sobre bosques y lagos, / contra la nieve única en cada copo, vino / a pesar del incendio y su piedad reparadora.///

Sólo el aire colma el ánfora vacía, / el cóncavo universo de la campana,///

Quizás sea  preciso lavarnos de todas las virtudes / para que el aire tome nuestro barro en sus manos / y nos convierta en soplo capaz de abrazar en un pabilo / tembloroso la vida entera,  acaso,/ ese instante en que se apaga la llama, y cesa el mundo.

VII.-EL PLURAL DE LA NOCHE    Esa palabra ausente  

No habría que hablar tanto. El corazón / entiende más si hay palabras sencillas / y pocas, /   y no nos obstinamos en explicar el mundo / (que además de algo inútil es empeño imposible)./// Pocas palabras, las justas y una menos, / que esa palabra ausente, la no dicha,/ es siempre la que encierra más verdad.


Entre sus muchos libros creo recordar las reseñas de algunos de ellos que llegaron a mí y que andan por este blog. El primero fue
Quien dice sombra un libro que reflexiona sobre el tiempo, sobre la vida y sobre la metafísica del alma (que es la poesía). Es la obra de un poeta que indaga, un poeta que toca y provoca con fervor, a través de su claridad, de sus símbolos, de su miedo y de su ternura, porque es su poesía de luz y de vuelo.

Otro de sus libros  fue Las travesías  En este libro establece relación


entre la vida y la poesía, entre la poesía y el mar, entre la espuma de las palabras frente a la ceniza de los hombres. Y todo ello con libertad de forma y de fondo y siempre con ritmo porque sin ritmo, sin cadencia, no hay poesía. Libertad de forma; pero con el eco de quien conoce la forma y la maneja con precisión, libertad en el verso que no busca la hermosura en el poema fingiendo belleza, imponiéndola para que llegue con belleza, porque el poema llega y la poesía con él, cuando quiere, para besar o morder.

 Jardín Botánico va acompañado de una cita de María


Zambrano
 
que nos dice“El agua ensimismada / ¿Piensa o sueña?” y este Jardín botánico  ya, desde el principio, contempla, con el propósito de crear, de hacer que la palabra signifique, y nos ofrece una declaración de intenciones: rendirse a la contemplación de la naturaleza, con el árbol como deseo, como protagonista, en su paralelismo con el hombre

Los poetas invisibles (y otros poemas) era una honda  mirada de amor y de sarcasmo sobre sí mismo y hacia los otros


Los latidos del silencio
es un libro que nos muestra la fuerza y la delicadeza, la sombra y la luz, la rosa y sus espinas, el árbol y sus raíces, la vida y… SUTILEZA

Yo sé que todo cesa cuando cierro los ojos,/ y vienes con cuidado,/ y doblas con cuidado los recuerdos, / Y con cuidado los guardas en la cómoda,/ y con cuidado echas la llave,/ y con cuidado la pones debajo de mi almohada/ antes de irte///

Cuánta delicadeza, oh muerte,/ en tus ritos diarios ./ No sé porqué te tengo tanto miedo/ si nadie me ha cuidado como tú,

Federico es poeta y dibujante. Cursó estudios de turismo en Madrid y de teología en Barcelona. Reside en la isla de Mallorca desde 1995. Integrante del grupo de poetas que editaron entre 1993 y 1996 los cuadernos de poesía Bauma y miembro fundador, junto con Jordi Virallonga, Concha García y Eduard Sanahuja, del “Aula de Poesía de Barcelona”.

Su trayectoria está avalada por el reconocimiento de premios notables


como el Premio Castilla-La Mancha de Poesía, el Premio San Juan de la Cruz o el Premio Jaén de Poesía. Su escritura se caracteriza por una depuración formal exquisita y una indagación profunda en la memoria, el paso del tiempo y la trascendencia de lo cotidiano.

Federico Gallego Ripoll nos muestra tanto en su obra anterior como en Los latidos contados que la experiencia vital, su introspección, es un ejercicio que abraza la poesía con línea clara y precisa.

                        Manuel López Azorín