miércoles, 19 de septiembre de 2018

Jesús Aparicio González: "La sombra del zapato"




Jesús Aparicio González: La sombra del zapato


“Los zapatos en que espero
el tiempo de mi partida
tienen dos alas de cuero
para sostener mi vida

     –Rafael Morales–

Con esta cita de un poema del profesor- poeta Rafael Morales que a mí personalmente me trae hermosos recuerdos porque, escrito con su habitual tinta verde, me lo regaló hace muchos años ya, comienza su nueva entrega poética Jesús Aparicio González (Guadalajara, 1961) Su título: La sombra del zapato (Ars Poética),


En 2017 nos llegó Jesús Aparicio con una antología que recogía parte de siete de sus doce o trece libros publicados, con el título Huellas de gorrión publicado también en Ars Poética y sobre ella y su autor decía yo: Jesús Aparicio es, para mí, esté donde esté, poeta de luz, el poeta de las cosas pequeñas, las más importantes, el poeta que intenta cazar poesía-mariposas- y se siente el niño que no sabe, que no puede:”Le esquivan como versos a un poeta / que no acierta a nombrar qué le da vida:”  Pero “la poética está en lo que se canta” y es que la poesía “es luz  e ilumina cuando quiere a quien quiere/  porque sabe muy bien a quien es necesaria.”

Ya lo dije también es aquella reseña de su Huellas de gorrión: Para Jesús Aparicio González la poesía es el solo que acompaña. “Un amigo que camina a tu lado en silencio. / Ignora lo que fuiste, no persigue al que serás. /// Se hace lluvia cuando siente sed, / hierba silvestre si te vence el sueño./// Sabe que las palabras no traicionan / y ensaya a cada paso esa mirada / que no espera recompensa / de luces imposibles.”

Con La sombra del zapato continua Jesús Aparicio a la espera de que “se ponga el sol / y sus cenizas / –otra vez– / hagan chispa”

En esa búsqueda, especialmente en su segunda parte con su poema final nos aclara que: “Hoy surcan otras nubes / y otros son los gorriones/ y otra es la luz del cielo” (…)” Con una nueva rama/ trazados en la arena/  otros son ya los versos / de aquel niño único”

Y mantiene guardia constantemente aunque, como siempre sin hacer ruido, esperando la llama de la palabra que le conduzca a encontrar el sentido ¿de la vida, de la verdad, de la realidad?  
Si en Huellas de gorrión nos mostraba Jesús que lo cotidiano, las cosas, pequeñas, con su sencilla humildad,  son en realidad las que importan (y en esa realidad anda su poesía), en este nuevo libro la reflexión se impone y en el poema que da título al libro, en la sombra de esas suelas “alas de cuero / para sostener la vida” que escribió Rafael Morales,  nos dice:
 
“Refugio y vuelo.
Celda donde se gesta un cosmos.            
Su forma nos retrata,
su fondo inicia un viaje  
al fondo del espíritu.
Nada en ella denuncia nuestros límites,
todo se extiende en universo oscuro.
Sobre ella flota la palabra  
que ilumina y engendra  
esa muerte que nos hará eternos”

La primera parte de La sombra del zapato nos llega cargada de honda reflexión y menos contemplativa (de ahí el gran acierto de la cita de Rafael Morales pura metafísica plena de sencillez y luminosa claridad): “A veces es el tiempo quien nos busca /– inútilmente – mientras estamos persiguiendo /la quimera de vernos con zapatos/ de un niño nuevo”

Si no se tiene la luz de la poesía, si ésta no te la ofrece, por más que se empeñe el poeta en encontrarla, no podrá porque sin esa luz, “las palabras, oscuras, desvanecen.”
Esto nos lleva a la segunda parte de La sombra del zapato que versa sobre la metafísica y la metapoesía desde , como muy acertadamente nos dice José Manuel Suarez en el epílogo: “Palabra en el tiempo levantando la casa que habitamos y que nos lleva muy lejos. Desde dentro de casa la realidad, que tantas veces da dolor, nos dará también su transparencia”


“Ha vencido a la noche,
(…)
Una luz tenue y clara 
desenciela raíces 
para dar alimento 
a sus ojos.

 Madruga el poeta
atento a salvar 
lo que el aire y el tiempo
descomponen.”

Esta segunda parte es, claramente,  una meditación sobre la palabra en la senda de la poesía. El lenguaje, la palabra justa, (Ya sea rosa o sea ladrillo, como bien decía Rafael Morales), precisa, en el lugar adecuado, con la retórica adecuada y un verso breve, conciso, valioso y luminoso.

                                           Manuel López Azorín

lunes, 3 de septiembre de 2018

Ramón García Mateos: "Nuevo Ramo de Viejos Cantares y otras coplas de varia intención"




Ramón García Mateos: Nuevo Ramo de Viejos Cantares y otras coplas de varia intención


En Nuevo Ramo de Viejos Cantares y otras coplas de varia intención (Silva Editorial, Tarragona, 2018), nos acerca Ramón García Mateos (Salamanca, 1960), a la cultura popular, esa cultura que nació oral y más tarde se hizo texto, esa cultura llamada menor (por aquello de que estos versos provienen de la llamada juglaría que, por otra parte, tanto le ha gustado siempre a este autor, además de, que yo recuerde, pertenecer a un grupo de juglares cantores llamados Los goliardos. 

García Mateos ha compuesto un romancero pleno de referencias pero además aporta, como autor, de una forma totalmente original, la naturalidad de nuevos cantares acordes con la actualidad y el resultado es, en mi opinión, un libro plenamente vivo que se acompaña con un CD en el cual podemos escuchar algunos de los cantares del libro.



Pero como ha dicho Ramón García Mateos: “no es sólo un homenaje a la cultura popular, sino que es fruto definitivo de una vieja pasión por la literatura tradicional, desde los cancioneros tardomedievales hasta la oralidad moderna, que he ido desgranando a través de diferentes libros, como Lo traigo andado, que publiqué en el año 2000, y De los álamos el viento, del año 2013. Se podría decir que Nuevo Ramo de Viejos Cantares cierra un ciclo con el que he tratado de devolver a los poemas lo que fue su condición primera: palabras en el aire. Sé que es un libro que no está dentro de las modas, pero, parafraseando a alguien, las modas pasan y el soneto pervive”.

 
La mexicana María García Esperón, escritora dedicada a la literatura infantil y juvenil que realizó en la Universidad de Mexico, estudios de letras clásicas y que se ha dedicado al periodismo, a la difusión de la ciencia y la cultura, nos dice este libro: “Ramón García Mateos nos ha devuelto la canción. Nos ha rescatado del desierto y nos ha retornado al pueblo y a su voz. Nuevo Ramo de Viejos Cantares es un libro indispensable para toda edad, tumultuoso de belleza y amor a la vida, precioso de su primera letra a la última, lleno de saber y de tradición, enjoyado de pasado y cuajado de futuro. Viven en él eterna existencia muchos poetas pretéritos, los conocidos y los anónimos, los todos los que están y los que son y los que han sido.”
García Mateos ha dividido su poemario en cuatro apartados: I “Nuevo Ramo de Viejos Cantares”, II “Donaires y Ringorrangos”, III“Canciones del Camino” y IV “Coplas Urgentes”: el primer apartado es el más tradicional, es un apartado como la voz del tiempo, título de unas preciosas seguidillas simples que comienzan así:
                                      Cantan los segadores 
                                      frente a la tarde 
                                      seguidillas airosas:
                                      la flor del aire

El segundo apartado comienza con una cita de Antonio Machado en la voz de su heterónimo Juan de Mairena y con el primer poema nos muestra su poética:
Digo con Juan Panadero
lo que afirmaba Mairena:
me gusta la rima pobre,
esa que canta y no suena.
Desconfía del poeta
que desprecia metro y rima:
suele encubrir su torpeza
                                          con aires de altanería.

El tercer apartado es el resultado de un viaje por la ribera del Jalón y otras orillas tal y como el autor lo titula:
                                     Se marcha despacio el día
                                     – primavera en Aragón –
                                     dejando, flor en los labios,
                                     el sabor de una canción.

El cuarto y último apartado titulado “Coplas Urgentes” es de rabiosa actualidad, con ironía y crítico, Ramón García Mateos es un poeta que piensa que la poesía tiene, también, que ser subversiva.
 
Precisamente y con relación a este gran amor al verso tradicional Angel L. Prieto de Paula escribió sobre Ramón García Mateos: “Esta orientación hacia la magia de lo popular había de sufrir un violento escorzo en De ronda y madrugada (2001), donde la tradición clásica, que da en formar sonetos rebeldes como manifestación de una obediencia disidente -si vale la paradoja- respecto a los modelos heredados,” deja paso en otras composiciones a cláusulas rítmicas que abandonan el encajonamiento y se esparcen en el poema en prosa.”
Ramón García Mateos entiende lo poético como algo disidente: “Celaya decía “la poesía es un arma cargada de futuro”. Y tenía toda la razón. Algo pasa actualmente con el arte que nos molesta”.4
 
Y además de este Nuevo Ramo de Viejos Cantares y otras coplas de varia intención, Ramón García Mateos que se siente enamorado de la poesía popular desde siempre. Ha escrito sobre ella numerosos artículos y más de un libro, como Del 98 a García Lorca. Ensayo sobre tradición y literatura (1998) o la edición crítica de la Poesía Completa de José Agustín Goytisolo (2009), de la que es responsable junto a la escritora mallorquina Carme Riera.

Pero volvamos al cuarto y último apartado del que hablaba. En él trata temas candentes, los asuntos del siglo y, mientras suena un tango de Discépolo, se acompaña de don Antonio Machado para escribir su particular Cambalache y como principio y final estos versos:
                                   Qué difícil es 
                                   cuando todo baja
                                   no bajar también

Y para concluir este libro, nos deja unas rogativas al más puro estilo popular o tradicional pero escritas para estos tiempos:
                                  Y ya para terminar 
                                  reclamamos alegría 
                                  y justicia y libertad
                                  y comer todos los días:
                                  no es pedir en demasía,
                                  Virgen de la Caridad.

Lo interesante de Nuevo Ramo de Viejos Cantares y otras coplas de varia intención, además de su contenido, es que, Ramón García Mateos  incluye el CD Palabra y Canto en el que dieciocho poemas de este libro son musicalizados por cantores populares como, entre otros, Adolfo Osta, Manuel del Ojo, María Eugenia Santos, o Joaquín Díaz, y lo ha hecho para regresar a la oralidad de lo que fue primero aire y luego texto, poemas, cantares que se hicieron para este fin a través de los juglares.
 
El mismo ha dicho al respecto: “Quería que estos poemas fueran de ida vuelta. Nacieron palabras, se volvieron letra impresa, y yo quiero que las palabras vuelvan al aire. Además, me siento muy cerca de la música popular por mi experiencia personal de mi infancia en Salamanca, en la que se cantaba en cualquier ocasión y existían coplas para todo, desde un casamiento a una muerte, pasando por la matanza o rondar a una muchacha… Se cantaba y se contaban cuentos siempre. Eso es literatura y folclore en estado puro. Auténtica tradición oral. Cuando escuchas estos romance es asombroso cómo consiguen sintetizar el relato y concentrar tanto en tan poco”.

Yo que conocí al autor en 2003 en Cambrils siempre he visto a García Mateos, poeta también del llamado verso mayor, de muy buena ejecución y mucho ritmo dentro de la poesía ya formal o clásica o en la de mayor libertad métrica, como un apasionado del verso tradicional cosa que también ha manifestado de este modo: “Poetas como Alberti beben de los cancioneros medievales. Y Agustín García Calvo, Blas de Otero y Goytisolo recogían la tradición oral que oían de viva voz. En mi caso me acerco más a este segundo camino, me alimento de la tradición oral moderna, e incluso he hecho trabajo de campo”.

Ramón García Mateos en Nuevo Ramo de Viejos Cantares nos dice que  ha practicado “una apropiación indecente de las palabras de otros, aunque, apostilla, más o menos,  aquello que decía Manuel Machado sobre que “las coplas que canta el pueblo dejan de tener autor” y como al ser popular, que lo que es de todos, no tiene dueño, forma parte del patrimonio común. Yo creo que Ramón escribe con referentes muy concretos e intertextualiza, pero a eso no le llamaría yo “una apropiación indecente” sino un beber de las aguas que nos ha precedido para aprehender y, en este caso, y  como dijo Claudio Rodríguez , “Como si nunca hubiera sido mía,/ dad al aire mi voz y que en el aire / sea de todos y la sepan todos/ igual que una mañana y una tarde.”

Ramón García Mateos ha impartido clases de Literatura Española en la Universidad Rovira i Virgili de Tarragona y actualmente ejerce la docencia en el Instituto de Enseñanza Secundaria de Cambrils (Tarragona), localidad en la que reside. Fue además fundador  y codirector de la revista La Poesía, señor hidalgo
 
Pero además de ser un apasionado de la poesía “menor” o tradicional, o popular Ramón García Mateos también ha escrito la otra, la llamada poesía “mayor” y estos, entre otros, son algunos de su libros publicados: De una eterna voz (1986), publicado junto a un poeta al que yo he dedicado una memoria poética en mi blog y que difundí por FB el 11 de mayo de este año, Leopoldo de Luis, por el centenario de su nacimiento:. Triste es el territorio de la ausencia (1998), que obtuvo el premio de poesía Blas de Otero. Como el faro sin luz de la tristeza (2000), ganador del premio González de Lama.. Morfina en el corazón (2003), que obtuvo el premio Rafael Morales  y Como otros tienen una patria (2007), libro ganador del Premio Internacional de Poesía Ciudad de Salamanca. La Diputación de Salamanca, en su Colección Autores Salmantinos, publicó la antología Rumor de agua redonda (Antología 1998-2010) (2010), con prólogo de Ángel Luis Prieto de Paula

Un libro, en fin, este Nuevo Ramo de Viejos Cantares y otras coplas de varia intención con el que he disfrutado con su lectura durante este verano y escuchando en el CD que incorpora  a grandes cantores de la tradición y entre ellos, Joaquín Díaz. Os lo recomiendo vivamente porque, seguro estoy, os va a gustar.

Presentación de “Nuevo Ramo de Viejos Cantares y otras coplas de varia intención”
de Ramón García Mateos  en Gijón:
Centro de Cultura Antiguo Instituto
Sala de conferencias
viernes 7 de septiembre de 2018
a las 20,00 horas
Presentará el acto el poeta Juan López Carrillo.

Manuel López Azorín

jueves, 28 de junio de 2018

Jose Antonio Verdasco: "Siempre es ahora cuando te pienso"





José Antonio Verdasco: Siempre es ahora cuando te pienso

Comienza  este Siempre es ahora cuando te pienso (Ediciones Ondina. Madrid 2018), primer libro publicado por José Antonio Verdasco (Almendral, 1976, Badajoz), con una cita  del poeta Miguel Hernández:”Tristes guerras / si no es de amor la empresa/ tristes, tristes”. Un libro que dedica a la memoria de su padre y a su madre y hermano por ser –dice – ejemplo para él.


 Este extremeño que se reconoce lector voraz , y me consta que lo es, que nos llama a casi todos los poetas "maestro" por esa humildad de su condición de aprendiz que se dice, este admirador de Miguel Hernández, de Lorca, de Vallejo, de Machado, de tantos y tantos poetas. Este pacense de la tierra del cantautor Pablo Guerrero al que admira como cantautor y como poeta, ha escrito un libro en el que el pensamiento y el corazón, que decía Unamuno, andan parejos. La reflexión y la emoción transitan por cada poema en un canto elegiaco al desamor, un poemario trágico que llora lo perdido, que sufre y, en ocasiones, parece ver un pequeño intersticio de esperanza con la que el ser sueña, aunque el tiempo establezca una titánica lucha contra ese ser derrotado que trata de renacerse nuevamente.
"Ser y tiempo / dos titanes devorándose / eternamente / en una vorágine cainita."
Para Jose Antonio Verdasco  el título de este libro es tan verdad  como el momento que vive, no es pasado ni futuro, cada instante es ahora , mientras se aferra con fuerza  a lo que él llama “el inútil ejercicio / de domar el fantasma  de lo que vendrá”   y mientras esto sucede se siente “Desnudo de la vasta herida / que (le) rescata / de un pasar fantasmal”, el “ Tormento  donde germinan (sus ) ganas de seguir viviendo
El sujeto poético de este libro  tiene “vocación de exiliado del presente, de fantasma arrastrando las cadenas de lo vivido”. Por eso va al ayer  a pensar, porque "siempre es ahora cuando te pienso", nos dice.
“Llegó un ángel rubio/ apareció de repente / como todo un milagro.” Y despierta en el poeta el embrujo de soñar y se siente acunado en sus labios, mecido de esperanza. Ebrio está de besos por estrenar. Disfruta del instante y forja con su pasado un mañana, su mañana. Pero esa obstinada herida que marca su ayer le hace sentirse su peor enemigo, porque le nace de la derrota, del desamparo en que se encuentra. Y canta, y llora:
“Me dejaste apagando/ las velas del destierro./Habitando en un desierto / de besos calcinados.(…) Desolado lloré / al idilio crucificado / por tu olvido.”
Tejió, entonces, en las noches de su ausencia, el ejercicio elegiaco del recuerdo, para revivir un ahora sempiterno  de un tiempo  “Donde dejamos en el intento / la vida”
El poeta  se aferra a la ensoñación del ahora, sin ayer, sin mañana, con el amor en el ahora siempre, pero  “Los dioses impasibles / contemplan el naufragio…”Anda  “empecinado en vivir / en el espejismo / del ayer” empecinado en pensar en el amor para traerlo al ahora.” Siempre es ahora cuando te pienso” nos dice y así “Aplaca la iracunda mirada del desterrado, la flor sangrante de la esperanza” y clama: “Ángel desangelado / toma de mi / las alas de la esperanza (…) Redime estos huesos / de los escombros de una época / donde fui furtivo /de mi mismo”
Y mientras tanto el tiempo se sucede inexorablemente en tanto que “La piel de tu olvido / se viste de soledad, (y) corona (su) alma / con las cenizas del ayer” y es frente al espejo donde desnuda su miedo, donde viven sus dudas,donde contempla el tiempo que se sucede.
“Solo los ojos que / han observado/  abismos / conocen la esencia / de lo verdadero”
El poeta sabe que recordar el pasado es resucitar al “doliente , al animal, inconsolable /de la duda errante” pero este viaje al ayer, este recordar, este pensar para que siempre sea ahora es pensar que : “Solo tú bordas las lunas / de miel en cada abrazo. / Sostienes la pena del/ mundo  en tu sonrisa./ Domas la marejada / de mis días”
Y de este modo , de esta manera, sueña llegar al porvenir, que siempre para él es el ahora, esperando en sus ojos. Aunque “La rosa inacabada de la duda /nunca deja de cantar la cansada/ letanía del desasosiego.”
Se yergue sobre las dudas, sus latidos son como puñales  contra lo inevitable, pero aún así cada ahora que vive iza la bandera de la esperanza. Aunque sabe que “Esta adicta peregrinación a tus labios / me salva de la anodina senda de los días” porque aunque trate de olvidar, de revivir, de traer un pasado ya inexistente, el poeta sabe que “Aún quedan espinas / entre los escombros”


José Antonio Verdasco ha escrito un libro tremendo en emociones, sangrante y derrotado y, repito, con un pequeñísimo hilo de luz para la esperanza. Como si de un Dante que bajara a los infiernos en busca de su Beatriz y conviviera  con el mismísimo Luzbel, sumido en llanto, desesperación y angustia y soñando con ese ahora machadiano que es siempre todavía para él con la luz de un sueño derrotado por el tiempo. Él, que se dice a sí mismo “aprendiz de escritor de versos”  ha sido capaz de transmitir con pensamiento y sentimiento una carga emocional  sobre el abismo del amor-desamor. “Tristes guerras / si no es de amor la empresa / tristes, tristes.”

                                     Manuel López Azorín

viernes, 22 de junio de 2018

Pedro A. González Moreno: El poeta de la materia de los sueños.




Pedro A. González Moreno:
El poeta de la materia de los sueños

Pedro A.González Moreno

El 23 de mayo el poeta manchego Pedro A. González Moreno ofreció una lectura poética en La Esfera de Alcobendas. Para la ocasión de estas lecturas de poesía la organización edita un “Cuadernillo” (unas 24 páginas) con poemas seleccionados por el autor invitado. En esta ocasión Pedro eligió poemas de sus dos últimos libros Anaqueles sin dueño y El ruido y la savia. Además de un poema de la antología De tu tierra.

Pedro llegó acompañado de amigos y de otro Cuaderno (nº 3 de Mahalta) : La memoria y sus hilos que contiene una selección antológica de los libros Pentagramas para escribir silencios (1987), El desván sumergido (1999), Calendario de sombras (2005), Anaqueles sin dueño (2010) y El ruido y la savia (2013) además de un poema inédito, "Hilos",  que es origen de título de este Cuaderno: La memoria y sus hilos. La edición y selección de estos poemas estuvo al cuidado de la profesora de Literatura Rocío Alarcón Ruiz del IES Eduardo Valencia de Calzada de Calatrava, pueblo natal de Pedro A. González Moreno. Su publicación fue este pasado mes de abril.
Pedro leyó especialmente poemas de El ruido y la savia libro que es un ejercicio de memoria, para recordar que esos fantasmas del pasado, esas raíces que dieron lugar, gracias a la savia que las nutrió de vida primero y de poesía después, a otras ramas "De mis antepasados / no aprendí grandes cosas, pero  heredé de ellos/ una extraña escritura / donde podía leerse / el filo de las hoces y el ruido de la savia. Nos habla de una estirpe que en barro y yeso dejó escrita su canción sin palabras."

Y para terminar su lectura nos habló de “Hilos”el poema dedicado a su madre del que nos explicó  su génesis y que une presente y materia de los sueños :"En un dedal/ cabía todo el tiempo sin bordes de la infancia, (...) pero tú el hilo rojo / preferías sacarlo de las llamas más altas  (...) Y mientras enhebrabas  las agujas / el mundo se quedaba detenido / un instante, (...) Con ese orden, con esos mismos hilos, / aprendí yo después, mucho tiempo despues,/ a enhebrar las palabras." Hermosisimo homenaje a la madre.
Del mismo modo también que aquel poema dedicado a su padre: “El picón de la infancia”, que se publicó por primera vez en otro Cuaderno, el de los Vasos nobles de la tierra de la Tertulia El Empotro de Valdepeñas.

Todo lo que la materia de los sueños (que es la memoria) atesora, surge aquí luminoso entre las sombras, surge elegiacamente, con amor, con emoción y con serenidad poética en la trayectoria de este importantísimo poeta  dentro de la Mancha y también a nivel nacional, un poeta grande y coherente como González Moreno que escribe su discurso con la sangre del trazo , de la vida y de la memoria que es la materia de los sueños con la que se nutre, con esa mezcla entre la experiencia de lo cierto y la conciencia de lo soñado.

Todo aquello que en libros anteriores nos ha hecho sentir González Moreno: el tiempo, el amor, el olvido, la transcendencia, las raíces del origen, lo destruido, lo contemplado, el despertar de aquello que perdimos... nos conduce a estos cuadernillos donde el poeta , en su laberinto de hojas arrancadas al tiempo de la vida y los sueños, desde las sombras de este ahora de ausencia y desamparo, “de quien anda poniendo, por todas las esquinas / fecha al amor y nombre al desengaño”, nos ofrece.

La palabra de Pedro A. González Moreno es precisa, elegante, rítmica, musical  y es que este poeta es de una gran perfección formal, cuida el lenguaje,  la palabra porque sabe bien que  la música del poema, de la poesía,   solo sonará bien  si se construye con  la única materia con la que elaborar la poesía. Con la sombra del árbol  donde creces, con la memoria  de sus raíces y Con raíces y hojas, con hilo de adjetivos, con lenguaje, con palabras … y el temblor  de esas letras  que en el árbol fueron creciendo, conformándose, para hablarnos después en sus poemas.

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En 2005 escribí este poema para Pedro  en relación a eso que yo llamo "la materia de los sueños" y que no es otra cosa que la memoria , lo incluyo aquí. 

MATERIA DE LOS SUEÑOS
(la memoria)

                                         Para Pedro A. González Moreno

La memoria es cobijo
de la desolación y la alegría.
Es el canto de un tiempo que se pierde o se gana
y ya mitificado, con su risa y su llanto,
se convierte en el sueño de un tiempo ya sin tiempo.

La memoria es el sueño de la infancia perdida,
de la tierra,el paisaje,
del patio, de la higuera, de los descubrimientos,
de la luz y la sombra...
y de las decepciones.

Es el sueño del sueño de vida que vivimos,
(es cantar lo perdido don Antonio Machado,
lo soñado, el amor, el gozo y la desdicha…)
Calendario de sombras que fueron luz un día
y, al hacerse palabra,
retornan con su llama de amor y de tristeza..

La memoria es cobijo
de la desolación y la alegría:
materia de los sueños hecha canto en palabras,
expresión verdadera de tiempo sucedido
que se abraza al ahora del siempre todavía
donde el verbo es la luz
que sueña y significa.


Manuel López Azorín (2005)