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miércoles, 6 de enero de 2021

Diego Medina Poveda y Javier Gilabert:"Sonetos para el fin del mundo conocido"

 


 

Diego Medina Poveda y Javier  Gilabert  son los autores de Sonetos para el fin del mundo conocido libro publicado por Esdrújula Ediciones en su colección Diástole, Granada, 2021, con ilustraciones de María Gómez y prólogo de Remedios Sanchez 

 

La historia, la génesis de este libro surge un buen día en el que Diego Medina Poveda, escribió  uno o dos cuartetos, no recuerdo ahora bien,  y Javier Gilabert le tiró el guante para  así escribirlos al alimón.

Soneto: estrofa que, a Diego, y supongo que a Javier tampoco, dado el resultado final, les resulta ni extraña ni difícil.  



Diego
lleva mucho tiempo conociendo las formas métricas, la gran poesía de aquellos que nos han precedido, esa que, en mi opinión, debemos de beber todos los que nos dediquemos a escribirla porque es la fuente donde saciar nuestra sed de poesía y aprender a manejar su ritmo, su canto melódico, su susurro de agua sosegado, serena o brava y furiosa.

La historia nos demuestra que esta estrofa permanece viva, aunque se la denoste en muchas ocasiones, desde Garcilaso, pasando por Cervantes, Lope, Quevedo, sin olvidar a poetas como Darío, Manuel Machado,  Lorca, como muy bien cita en el estupendo y clarificador prólogo Remedios Sánchez que nos dice: “sirvan de bálsamo, de paz, de concordia y de reflexión; que sean una mano tendida con una rosa blanca purísima a un porvenir que no sabemos adónde nos va a llevar, pero que necesitamos imperiosamente que nos devuelva la esperanza en la bondad del ser humano y esa fe perdida en nosotros mismos.”

 

Y tampoco hay que olvidar a Gerardo Diego, Miguel Hernandez ( con un soneto en su homenaje que si mal no recuerdo lo encabezaban así: “ soneto homenaje a uno de los grandes sonetistas del siglo XX con un tema que cobra fuerza en estos días.”


SONETO DE MIGUEL Y EL MIEDO

 

Tasados los momentos, da la cuenta

dolor en el haber, y en qué medida:

"¡Cuántos amargos tragos es la vida!"

la voz del gran poeta lo fermenta,

 

fermenta el pan de un miedo que acrecienta

el propio, oscuro miedo, y da guarida

a fieras que carroñan las heridas,

al monstruo que del miedo se alimenta.

 

Sin esperanza no hay temor ninguno.

Decidme: ¿Qué animal espera un luego?

¿Qué alimaña recuenta su pasado?

 

Yo te leo, Miguel, y qué oportuno,

tu verso cobra presa en mi sosiego.

Comprendo al fin que el miedo es mi aliado.


Ni tampoco  a poetas como Rafael Montesinos, Rafael Morales,  José Hierro, Blas de Otero Antonio Gala y tantos y tantos más hasta llegar a estos dos poetas verdaderos que se unieron un buen día del confinamiento para escribir a cuatro manos  y el resultado ha sido estos Sonetos para el fin del mundo conocido.  

 

Javier Gilabert  y Diego Medina Poveda, han escrito estos Sonetos para el fin del mundo conocido, que, como bien nos dice la profesora prologuista Remedios Sanchez: “responden a sus sensaciones del tiempo de confinamiento, a lo que sintieron viviendo esta situación desoladora, a este océano de lágrimas de millones de personas que es un río que no cesa.”

 

Diego Medina Poveda  desde Resnnes (Francia) donde ejerce la docencia universitaria y Javier Gilabert desde Granada donde ejerce de maestro nos ha dejado, tras una selección no sé si propia o  por cuestiones de edición (comento esto porque recuerdo que la génesis de todo esto comenzó, como digo al principio, con un cuarteto o dos que escribió Diego  y Javier le tiró el guante para concluirlo en un aparente juego pues parecía pero no lo era, que dio lugar a unos sonetos reflexivos a veces al modo clásico, a veces con serventesios, también con rima asonante , en verso blanco o como los llamados sonetos  impuros.) El libro lo han dedicado:A los profesionales y voluntarios que trabajan por mejorar y mantener la salud en todos sus ámbitos, en todos los rincones del mundo”, pero no solo lo dedican sino que los beneficios que se obtengan de este libro irán a parar a Médicos del Mundo


En definitiva  un hermoso libro con quince poemas (el que da inicio al libro es el único que no es soneto y el que lo cierra es un soneto escrito en alejandrinos), que han sido, para ellos  una especie de tabla de salvación, reflexiva que nos habla de la pandemia y del comportamiento humano en esta sociedad  tan individualista, consumista y todos los ista que se les quiera poner. Y todo ello con un punto de amor, de solidaridad, de compromiso y de esperanza.

 

Para ambos poetas, mi felicitación y con mi enhorabuena por este trabajo conjunto os digo con los oportunos cambios en los versos iniciales de Diego:

“En una eternidad / de catorce sonetos / transita vuestro amor por este mundo.”

                     Manuel López Azorín


Sonetos para el fin del mundo conocido. 

Un proyecto poético y solidario.


UN POCO MÁS SOBRE LOS AUTORES:


Diego Medina Poveda nace en Málaga en 1985. Es licenciado en Filología Hispánica por la Universidad Complutense de Madrid. Compagina su actividad literaria con la edición y la enseñanza. Ha trabajado como becario del Área de Publicaciones de la Biblioteca Nacional de España. Actualmente es profesor de español en la Universidad de Rennes 2 en Francia, en el Centro Cultural de Español de la misma ciudad y codirige la colección Monosabio de poesía y narrativa que edita el Ayuntamiento de Málaga. Ha sido accésit del premio Adonáis de poesía en 2019 con el libro Todo cuanto es verdad, publicado en marzo de 2020 por la editorial Rialpcon el número 673 de la colección Adonáis, y finalista por segundo año consecutivo en dicho premio, ésta vez con su obra En vecindad, no en compañía. En 2018 obtuvo el Premio Manuel Alcántara en su XXVI edición con el poema «Contrapicado», posteriormente el poema se ha traducido al francés, italiano, catalán, bretón, inglés y escocés. En 2010 logró el premio Malagacrea de poesía con el libro Las formas familiares, y el premio Cero de poesía en 2014, fruto del cual publicaría el libro He visto la vida más humana (2015). En 2016 obtuvo el primer premio de poesía de la Universidad Autónoma de Madrid, y en 2017 es galardonado con el primer premio de poesía María Zambrano (UNED y Fundación Unicaja) con el libro A pesar del frío, publicado por la editorial El Toro Celeste. En 2009 publicó el libro de poesía Urbana Babel (Colección Monosabio). En 2017 publica en la Colección Puerta del Mar el libro de poesía Mar de Iroise. Su poesía ha sido recogida en diferentes antologías y revistas. (www.diegomedinapoveda.com)

                               

Javier Gilabert Sánchez. Granada, 1973. Casado y padre de dos hijos y maestro avemariano. En 2017 publica ‘PoeAmario’ (Ed. Círculo Rojo; autoeditado) cuyos beneficios donó íntegramente al Fondo Solidario Avemariano. Es copromotor junto con Alicia Choin de la Antología de textos contra la violencia machista ‘Granada no se calla’ (Esdrújula, 2018), en la que participa con un poema. En 2019 se publica ‘En los Estantes’, finalista en el II Premio de Poesía Esdrújula. Es también autor de la plaquette “AMaría” (Cuadernos del Montevives, 2020).

Ha sido antologado en ‘Caballo del Alba’ (Diputación de Granada, 2018) dedicada a Federico García Lorca, en la de poetas granadinos  ‘De nieve al trigo’, coordinada por Juan José Castro (Ed. Calambur, 2019) y en ‘Poemas para el confinamiento’ (Entorno Gráfico Ediciones, 2020). Su colección de poemas “Oración” resultó finalista en el I Premio Pulchrum de Poesía (2020). 

Sus poemas han sido incluidos en revistas como Oculta Lit, Estación Poesía, Dos Orillas, Alhucema, Luz Cultural, Lumbre, La Libélula Vaga o SecretOlivo y en la Fonoteca de Poesía Española (TheBooksMovie).

Colabora asiduamente con la revista granadina de cultura ‘Lumbre’ y con la de cultura andaluza www.secretOlivo.com, en la que conduce la sección “Entre2vistas” junto con el también poeta Fernando Jaén.También es copromotor junto con Fernando Jaén y Gerardo Rodríguez Salas de la iniciativa “Poesía a tus pies”, la cual, dentro de los actos del Día Mundial de la Poesía 2019, llevó a cabo Granada Ciudad de la Literatura Unesco.En la actualidad es maestro de Ed. Primaria y de Inglés y Coordinador Bilingüe del Colegio Ave María de la Quinta. Además cursa el Máster de Enseñanza Bilingüe de la Universidad de Jaén.

EL LIBRO Consta de un magnífico prólogo escrito por Remedios Sánchez —conocida crítico literaria, profesora de la Universidad de Granada y Directora del granadino Festival Internacional de Poesía, entre otras muchas cosas—, un poema introductorio y catorce sonetos (tantos como versos tiene esta estrofa clásica de nuestra literatura), de los cuales seis están escritos al alimón por los dos autores y cada uno aporta otros cuatro de su propia autoría al conjunto. Además  cuenta con cinco impactantes ilustraciones alusivas a sendos sonetos, obra de la ilustradora María Gómez, quien también se ocupa de la portada.






sábado, 14 de diciembre de 2019

Javier Gilaber: "En los estantes"





Javier Gilabert: En los estantes



Javier Gilabert Sánchez (Granada, en 1973.)  Nos cuenta su ficha bibliográfica que “está casado y es padre de dos hijos. Maestro –desde hace cuatro lustros- y avemariano –desde siempre- en activo, ejerce esta labor en la que cree fervientemente en el Ave María de la Quinta, donde disfruta trasmitiendo su amor por las palabras a unos alumnos de los que afirma aprender cada día.”

Para Javier Gilabert la poesía es una pasión que alentaron sus primeros maestros. Su primer poemario, De PoeAmario (Ed. Círculo Rojo, 2017) Los beneficios del libro, los donó íntegramente al Fondo Solidario Avemariano, ONG que trabaja por los niños más desfavorecidos de la comunidad educativa de los colegios del Ave María.
 Es también copromotor junto a Alicia Choin de la antología de textos contra la violencia machista Granada no se calla (Esdrújula Ediciones, 2018), otra iniciativa con un marcado carácter social y solidario, en la que además participa con un poema
.
Forma parte de la antología Caballo del Alba (Diputación de Granada, 2018) dedicada a Federico García Lorca.

Colabora asiduamente con la revista granadina de cultura “Lumbre” y con la de cultura andaluza www.secretOlivo.com, en la que conduce la sección “Entre2vistas” junto con el también poeta Fernando Jaén.
En los Estantes (Esdrújula Ediciones. Granada, 2019) quedó finalista del II Premio de Poesía Esdrújula, cuyo jurado estuvo compuesto por Ángeles Mora, Antonio Praena, Raquel Lanseros y Joaquín Pérez Azaústre.

Suelen decir los psicólogos: “leer está repleto de beneficios para todo el mundo.” Y se ha descubierto que este hábito: “tiene un impacto tal que puede conseguir que la forma en la que tu cerebro opera cambie.”  Es decir que  según esto Borges no andaba muy descaminado al decir que: “Somos lo que leemos”

Todo lo que encierran los libros forma parte de la vida y  de su realidad, se podría decir que forma parte de una realidad trastocada en realidad literaria o poética, en una ensoñación imaginativa, en una memoria selectiva, en fin que la “materia de los sueños” que es nuestra memoria nos muestra en los libros  historias que los lectores, a través del tiempo, vamos acumulando, guardando  con nosotros por medio de los libros leídos. Es decir lo hacemos nuestro.

En los estantes de Javier Gilabert, creo que es el producto de todo lo dicho anterior y más. Me ha parecido un hermoso, sosegado,  sereno, nostálgico y, en ocasiones, melancólico libro de metafísica realidad que parece buscar ese "no se qué que queda balbuciendo"
del que nos habló nuestro más conocido fraile (que por cierto  hoy 14 de diciembre, los poetas, la poesía, debemos celebrar.)  
Sus poemas contemplativos escritos desde el Amor y con Amor, dentro de una realidad que la vida y la  “materia de los sueños”  han trastocado en realidad poética de pensamiento y de corazón donde el poeta asume que en la estantería-vida quedará, en su momento, toda la luz  y toda la sombra de lo escrito, de lo vivido.

“Y yo me iré…” que nos decía Juan Ramón Jiménez, partiendo de su realidad: “Y se quedarán los pájaros cantando”; pero no seguirá todo igual porque algunos lectores se acercarán a esa estantería leerán ese libro y, siendo de él, lo harán suyo, de los otros y ya  no  estará, como cantaba el poeta de Moguer: “solo, sin hogar, sin árbol / verde, sin pozo blanco, / sin cielo azul y plácido”

La realidad, como la verdad, no contienen un valor absoluto y Javier Gilabert, asumiendo que su realidad, al igual que la de Juan Ramón, es que un día nos despedimos del mundo, de la vida, de los libros y de sus estantes, nos dice: “Cuando llegue el momento me posaré a su lado” 

Y con una cita de Javier Egea: Hoy solo sé que existo y amanece

se abre al canto vital del día y comienza el primer apartado, “La 

mudanza”, de este libro.

La vida, la poesía, desde la contemplación interior, desde un sueño o una idea o una creencia que nace y parte del amor y con amor, en el más inocente y puro sentido de inocencia,  se transforma y desde esa realidad del poeta que es solidario, tolerante, fraternal, tierno generoso, humano…volcado su pensamiento en vivir, escribir desde el Amor y con Amor, se dice:  Me escribo en un intento de saberme /  Me nombro entre las líneas de unos versos

Y construye  vida, los pequeños detalles, las cosa cotidianas, las personas que ama...  las almacena en las páginas “El patio”, “el bonsái”,”los juguetes” “La puerta” “la mudanza”, “La compañera de piso”… “El poeta, cansado, / sobrevive a la luna / en un mundo de sombras / que lo acechan sin tregua” (…) “No descansa el poeta / sobrevive a la luna” 
Y se “sorprende de que quepa / la vida en los estantes

“La estantería”, el segundo apartado del libro se abre con una cita de Jose Ängel Valente que nos dice: De ti no quedan más que estos fragmentos rotos y por el pensamiento y el corazón del poeta se suceden poemas al hijo : “Fuiste mi primer verso / el más cierto de todos”, a la hija: “Ella juega en la arena / vestida solo con una sonrisa a la cuna donde duermen mientras la vigilia paternal ama y teme, ríe y llora al tiempo. 
Y todo es un canto de amor y vida, las cosas  pequeñas, cotidianas, a veces fáciles y a veces complejas  que la conforman, el canto a la madre,   al Amor. 
 Sí, un canto de vida abrazado a la melancolía y a la esperanza,  desde el mirador del tiempo sucedido.
  Antonio Praena nos dice en el prólogo: Desde esos ojos inocentes, con Gilabert vamos a asistir a la visión de los libros como pájaros dormidos sobre un árbol seco. Afirma el poeta que un día se posará con ellos. Esta visión anticipada de la muerte hace, sin embargo, que sea la vida quien salga triunfante.
El tercer y último apartado: “Los libros” se inicia con una cita de Claudio Rodríguez : Si tú la luz te la has llevado toda,  / cómo voy a esperar nada del alba.
En su poema final nos dice Gilabert: “La vida me regala en un latido / la paz que en una vida me ha quitado /
Claudio Rodríguez  dice en el primer poema del libro” Don de la ebriedad” : Siempre la claridad viene del cielo / es un don
Gilabert toma los versos de este poema  como cita para este apartado final, que es el don de vivir y de escribir, a la búsqueda de esa luz, de esa claridad que, llegue desde donde llegue, alumbra y, a veces, se queda  en los estantes.                           
Javier  contempla los estantes, los libros  y siente que hay vida en ellos y que esa vida se ha ido quedando dentro, en las páginas de los libros y escribe: La vida me regala en un latido /  la paz que en una vida me ha quitado.///
Comprendo en ese instante en qué consiste  / ser uno y no ser nada al mismo tiempo.”

La vida nos ofrece estas contradicciones, especialmente cuando nos enfrentamos introspectivamente, en la reflexión, la meditación,  al fin de una etapa o con la muerte y la luz, la claridad, se torna sombra, melancolía, duda, misterio: Si tú la luz te la has llevado toda /cómo voy a esperar nada del alba Y ante esa reflexión no queda otra que resistir, amurallar la inocencia con pensamiento solidario y seguir ofreciéndose y esperar la claridad y con ella elevar el vuelo, con la poesía, por si se consigue darle "a la caza alcance"



En el poema Claudio nos decía que la claridad siempre viene del cielo, que es un don, que no se  encuentra entre las cosas, que está muy por encima.

Y le llega al poeta, como un misterio, como un milagro inexplicable, la claridad, la luz, Siempre el misterio de la poesía, del yo interior, siempre a la búsqueda de la luz en la vida, en las acciones, en las palabras, en los libros.  

Termino con unas palabras, de Antonio Praena escritas en el 

prólogo: Si los estantes son árboles, los libros son pájaros, y, 

aunque el libro de nuestra vida esté llamado a posarse, como si de 

un nicho se tratara, en estos estantes, lo que en realidad 

permanecerá es el hecho de que somos libro y volamos como 

vuelan los pájaros.

La esencia de las cosas pequeñas en un libro, plenamente desnudo, con vocación de alas para, tal vez mañana, echar a volar, como dice el poeta Praenacomo vuelan los pájaros.




                                         Manuel López Azorín