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martes, 17 de agosto de 2010

CARMINA CASALA: Hazversidades poéticas

El Miércoles 8 de septiembre a las 8 de la tarde en Libertad8
Ciclo de Poesía: Hazversidades poéticas coordinado por Jaime Alejandre
Poeta invitada: CARMINA CASALA
Café Libertad8
C/ Libertad nº 8
Metro: Chueca y/o Banco de España



Foto: Carmina Casala y Antonio Gala fotografiados en Damasco a principios de los años noventa.





El 8 a las 8 en Libertad8: la poesía de Carmina Casala.

Jaime alejandre que es el promotor de esta idea de crear una Colección titulada Hazversidades poéticas, trae a Carmina Casala como poeta invitada, con un librito en el que leemos una selección de poemas imprescindibles de cada uno de los que leen y publican, con la edición a cargo de Libertad8 y Absurda Fábula.

Tuve conocimiento de este 8 a las 8 en Libertad8 porque un novelista y estupendo poeta a quien conocí el año pasado que, con sólo dos libros de poesía Los sitios interiores y Maneras de volver (treinta años separan los dos libros) ha demostrado que el silencio es el eco de la palabra viva y que se guarde o se muestre porque se regrese del silencio, da lo mismo. El silencio, o el grito, si viene con luz, es siempre poesía viva.

Rafael Soler, este es su nombre, tuvo a bien enviarme el librito publicado con motivo de su lectura que fue el día 8 de abril de 2010. No pude ir, me lo perdí. No supe que el 8 de febrero leyó Enrique Gracia, y luego no pude acudir a escuchar a Elvira daudet,(me habría gustado mucho haber podido escucharla) Carlos Aganzo, José Elgarresta y Julio Castelló; pero pasado el tiempo en el que no supe de estas lecturas y también el de no poder acudir, no quiero, ahora, perderme el 8 de septiembre a Carmina Casala, con su buen hacer, decir y su importante librito, cuaderno o plaquette (como queráis) publicado para la ocasión.

Pero aun siendo muy importante este librito, cuaderno o plaquette que debe tener entre 25 o treinta páginas, bien encuadernado, bien editado, con un buen aspecto externo y un mejor interno, lo mejor es, sin duda, acercarse a Libertad8, sentarse, si no está lleno ya, y dedicarse a escuchar al poeta, a la magnífica poeta, en este caso, que es Carmina Casala. Repito, 8 de septiembre a las 8 en Libertad8.



Foto: Antonio Hernández, Gloria Fuertes y Carmina Casala en el Colegio Mayor Nuestra Señora de Africa en la primera mitad de los años noventa.


Esta poeta de palabra sensual, neorromántica: Yo todavía creo que la luna es poesía/ cuando llega a la alcoba, herida de tus sueños/ y me dobla y me vence en sensual arrebato. Fue herida un día por Las aristas del silencio, entonces nos dijo: Es mejor regresar al vuelo de la infancia/ deshabitar la arista que nos crece, / recoger la niñez / que no sabe de frentes ni de ausencias.

Más tarde, en El clamor sin perfiles en las aguas el poeta y crítico Luis Jiménez Martos que fue tantos años director de la colección Adonais dijo de ella: una clase de poesía, esta de Carmina Casala, que avanza con posibilidades de futuro, para ocupar sin duda una línea de vanguardia.
Eran los años ochenta y esta mujer, esta poeta nos atrapó con su Lava de labios diciéndonos: Yo soy la mujer / quiero romper los límites / y acercarte a mis dientes, que era como decir a su alma de poeta, para contarnos y cantarnos: Amor, te doy la bienvenida porque llegas de Oriente.



Foto: Carmina Casala con Gloria Fuertes y Manuel López Azorín






De Carmina, un poeta como Enrique Badosa, con relación a su libro Octubre sin raíz, dijo: Lector, en la paleta lírica de Carmina Casala, encontrarás sabiduría estética, así como brillantez no incompatible con un desolado paraje interno donde plasma su metáfora. De nuevo la dualidad artista-ser humano doliente en pro de una poesía que no por lo poco luminoso de su causalidad llega a ser poco iluminada. Cierto, su poesía, su palabra, dolorosa o no, es siempre luminosa.

Carmina Casala tiene la palabra, la suya, personal e indiscutible palabra que, más tarde, tras ofrecernos Octubre sin raíz, la hará, por un tiempo, perderse en el silencio. De olvidos y de ausencias rellenó sus diarios para decirnos: de sed fui triste y triste fue mi sed. Pero también: Ya no amarga la vida. / No temo a los otoños / con su minuto triste y sus excusas




Foto: Carmina Casala saludando al poeta Ángel González en la lectura que dio Ángel en Tertulias de Autor de Helicón




Esta poeta que yo defiendo primero por su gran valía y después por nuestra amistad anduvo un tiempo queriendo huir, queriendo respirar para olvidarse de tanta arena triste y lo quería así porque tras las aristas, el clamor, las algas, la lava, la raíz, la luna y la arena…esos libros, esos libros tan suyos, esas palabras fundidas como signos identificadores de quien nos descubre su entramado, aun con máscara, su pelea, su envite a todo o nada, nos revela que ha caminado siempre por el auténtico camino de la poesía (que es el mismo camino de la vida)

Un hallazgo para quien no conozca a Carmina Casala (serán pocos) un gozo para los que sepan de ella, de su poesía (que son bastantes) un enorme y emocionante placer para los que la siguen (que son muchos), para los que admiran su poesía que navega con preocupación metafísica por los cuatro elementos, por la existencia, por el amor… con esa voz suya tan personal y turbadora (y es curioso porque así es, tanto si la lees como si la escuchas), tan sensual y tan desamparada, tan de palabras hermosas, tan de palabras enmascaradas, tan de palabras vivas como la vida misma, tan aromática como para que José hierro dijera de su casa, que es como decir de su poesía: Me quedo con el aroma de la casa en que estuve (…) Hay fuerza en su poesía y por debajo: desamparo, vida presente y nostalgia y hay – sobre todo – un gran consuelo de palabras hermosas.


Foto: Carmina Casala con José Hierro y Luis Pérz Lara durante un homenaje a Gabriel Celaya en 1995



Si esto lo dijo José Hierro de la poesía de Carmina Casala, y sé que lo dijo porque yo fui el mensajero de sus palabras, escritas para el último libro publicado por Carmina: Desde la otra arena. Qué más se puede decir.

Sólo diré para finalizar: Carmina Casala, así, con algo tuyo como es tu palabra, tu poesía, definitivamente libre, sólo atrapada por tu verso auténtico, que es tuyo y es nuestro… has de seguir escribiendo, porque es necesario para ti y para todos nosotros. La ausencia, el olvido de lo que sientes porque lo vives debe de convertirse, de nuevo, en poemas, esos poemas tuyos, tan tuyos, que al publicar se convierten en poemas de todos porque tu poesía, que no tiene género alguno, es universal y permanecerá en el tiempo porque, en mi opinión, es, como dijera Don Antonio Machado, Palabra en el tiempo.

Recomiendo vivamente esta lectura de Carmina Casala el día 8 a las 8 en Libertad8 y os aseguro que nadie saldrá defraudado porque quien es capaz de convocar un eclipse para la soledad merece ser escuchada, ser leída y, sin duda, necesario es que continúe escribiendo poesía.

Octubre del olvido,
¡Cuántos abismos
Bajo tus norias!
¡Cuánta noche
Para una sola luna!

Carmina Casala

Del libro: Octubre sin raíz

viernes, 3 de abril de 2009

CARMINA CASALA: abril, siempre abril.






Fotografías:Una:José Hierro y Carmina Casala en el Homenaje a Gabriel Celaya(1995)
Dos: Ana Rosetti, Manuel López Azorín y Carmina Casala en Tertulias de Autor de Helicón donde leyó Ana como poeta invitada.(1996)
Tres: José Hierro, Giovanna Calderón,Manuel López Azorín,Asunción Balaguer, Ana, Carmina Casala y una amiga de Asunción, en el Cigarral de Fina de Calderón.(2001)
Cuatro: Carmina Casala y Manuel López Azorín. Entrega del Premio Almedina por su libro Desde la otra arena en el Instituto Egipcio de Madrid (2001)

(Nota: este artículo lo preparé el día 3 de abril y lo dejé como borrador para publicarlo tras corregirlo. No pudo ser, mi ordenador ingresó en la "UVI" hasta hoy 21 de abril.)

Hoy tres de abril, mientras releía un libro de Carmina Casala, me he acordado (El prólogo lo escribió él) que José Hierro, de vivir, cumpliría 87 años. Y he recordado que aquel año 2002 a finales de octubre, unos dos meses antes de fallecer, Pepe Hierro me había llamado a casa para decirme que fuera a la suya al día siguiente a recoger el prólogo para este libro de Carmina Casala titulado La otra arena. La razón de llamarme a mí y no a Carmina no era otra que la de dar una sorpresa, que habíamos convenido Pepe y yo, a esta mujer a la que ambos queríamos y admirábamos como mujer y como poeta.Yo, naturalmente, sigo queriéndola y admirándola.

Al día siguiente, por la mañana, recibí una llamada de Lines, su mujer, diciéndome que no fuera a su casa porque Pepe se encontraba mal y se marchaban al hospital. Quedó ingresado de nuevo, ya lo había estado varias veces ese año. Al cabo de unos días Pepe me llamó desde el hospital para decirme que, aunque el prólogo se había quedado en su casa junto con el manuscrito que yo le había prestado para hacerlo, él había pergeñado unas palabras, en el mismo hospital, y quería que se las entregase a Carmina para prologar su nuevo libro.
(Ésto para mí,ahora con el tiempo sucedido,tiene mucho más valor que el prólogo que escribiera en principio. Seguramente fueron las últimas palabras que, a modo de prólogo, escribió José Hierro.)

Recuerdo que después de este nuevo ingreso hospitalario, salió y estuvo, a primeros de diciembre en la Fundación Antonio Gala hablando con los becarios y leyendo algunos poemas; pero, seguramente, no volvió a escribir otro prólogo para nadie. Nuevamente tuvo que ser ingresado y se nos fue con el último día del otoño el 21 de diciembre de 2002.

Todo lo he recordado leyendo estas palabras de José Hierro, leyendo este libro (que aun habiendo obtenido el Premio Almedina en 2001, no fue publicado hasta el año 2005) de Carmina Casala, una poeta que , desde hace unos años, debido a múltiples causas, anda alejada de este mundo de la poesía y sé, también y es lo que más me preocupa, del mundo de la creación poética.

Por esta razón quiero hoy, al recordar todo esto, dedicar esta página a una poeta que, creo, merece la pena tener en cuenta. Una poeta a la que animo desde aquí a que vuelva a escribir poesía, una poesía, me parece a mí, necesaria, no sólo para ella sino para los que la conocemos y la seguimos y, naturalmente, para todos aquellos que quieran acercarse a su obra. Por esta razón, repito, quiero "colgar" aquí y ahora, en este tres de abril de 2009 mis impresiones (Que también eran las de
Pepe Hierro ya que de ella hablábamos mucho) sobre la obra de Carmina Casala. Sé que esta página será más extensa de lo habitual; pero, si os tomáis la molestia de leerla, estoy seguro que será de interés para algunos... o para muchos.

Titulo así lo que escribo a continuación: Carmina Casala, belleza expresiva de palabras hermosas, fuerza y desamparo en su poesía.

Carmina Casala - dentro de un neorromanticismo que reflexiona sobre la existencia, el amor y la muerte - ha publicado varios e importantes poemarios.
Primero nos escribió una historia que,tejiendo, con los cuatro elementos de que está compuesta toda realidad,dio vida a unos versos emocionados y emocionantes que fueron El clamor sin perfiles en el agua. Un clamor, con el que consiguió el Accésit del Premio de Poesía Rafael Morales (1983 ) para nacer al fuego de la poesía, de la vida, y permanecer en la tierra tras una opción para la especie habitada por el agua y con un recurso -el aire- para huir,finalmente, porque acaso el Dueño del gran oído, pueda escuchar y dar final a lo que tuvo principio.
"En medio de esta duda inexorable / me llegará certero el desgarro más hondo / que penetra conciencias y todo lo que ha sido. / No deberá importarme / el número de azules que tenga la existencia; / los trazos necesarios que conforman su pálpito."
Versos, éstos, con filosofía presocrática, con lenguaje de vetas surrealistas. Luchando contra el desencanto, o contra el desamparo.

Más tarde, nos mostró un repertorio de poemas radicalmente existencialistas junto a un presente de agonizantes algas. Ahora que las algas agonizan (Premio Ibn-Jafaya 1986)pues este era el título del libro, fue filosofía existencialista, poesía de pensamiento, contrapuesta al impulso que remonta la corriente para volver al origen. "Ya estoy llegando donde puedo encontrarme / con el Ser o no Ser de mi principio."

El amor -que es temática siempre presente en su poesía- ligado en parte a preocupaciones metafísicas, conduce a Carmina Casala a escribir Lava de labios. (Accésit del Premio Adonais 1987)
En este libro convierte la realidad en un monólogo emocionante lleno de fuerza y de la hermosura natural de su canto. Con Lava de labios, libro pues de amor y de preocupación metafísica, Carmina nos ofrece, con belleza expresiva, un tono de calidez sensual y amatoria lleno de autenticidad y de calidad donde "Convoca un eclipse para la soledad" (...) ligado en parte a preocupaciones metafísicas, hasta abarcar la luz y la memoria.

Esta hermosa y lírica trayectoria,nos acerca -con un nuevo libro- la aceptación del invierno de los adióses,donde el amor no sufre derrota sino el letargo de quien tras un Octubre sin raíz, (Ediciones La Palma, 1996 ) renacerá de nuevo -ya en abril- a la vida y al amor;pero con otra mirada, la de quien observa el pentagrama de la vida donde se canta un amor que -introspectivamente- clama un tiempo que inaugura la vigencia del instante, del minuto sin más.Porque se mira y "Sólo quedan fragmentos de sí misma" en un tiempo que le suena, que le sabe oscuro.

Carmina Casala, aun a pesar del "amargo latido de la noche", de no tener más remedio que "Venir a morir a occidente..." es "Humo sobre el perfil del fuego" que se eleva aleteando, con desamparo y hermosura,por un cielo impoluto. Y es raíz - aunque escriba un libro sin ella- que exige "Pasaporte a la esperanza" con la idea de luz, mañana,los versos del amor. Versos, poemas que, una vez escritos, no le pertenecen. Porque si fueron suyos al escribirlos, ahora ya son de los que los leemos y sentimos.

En 1998, dentro de los Premios de Poesía Marco Fabio Quintiliano, se publica su poemario ganador de este premio titulado Albaluna Libro en el que sigue incidiendo en una poesia existencial, neorromántica, amorosa y desamparada con enorme belleza expresiva.

Desde la otra arena es, hasta la fecha,el último poemario de Carmina Casala. Con él obtuvo el Premio Almedina de Poesía en 2001. Vemos en él la búsqueda, a través del rito y del mito, de la liturgia del hombre y del toro. Y vemos una reflexión sobre la naturaleza y la muerte.Una gran interrogante que pregunta por la inmortalidad desde el arte o desde la misma muerte. Ambas como acto de Amor desde el sueño del hombre pero sin que ninguna consiga "Atrapar la incógnita de su destino".

La fiesta de los toros sirve de telón de fondo, como decorado donde se expone, a modo de pregunta,qué es lo que hace que el hombre se mida con el toro al tiempo que se plantea cuestiones de tipo metafísico y donde el toro, a su vez, parece decirnos: ¿Por qué ese desarraigo de mi medio cuando yo formo parte y soy parte de la naturaleza, por qué? (Y me parece a mí un gran homenaje al re-humanismo del poeta Rafael Morales en aquel libro que inauguró en 1943 la Colección Adonais, titulado Poemas del toro)

No escribe Carmina Casala en términos antitaurinos, no (Ella siempre respeta las opciones) pero lanza preguntas al aire de las páginas, de los poemas, para que el lector reflexiones sobre ellas y llega incluso al indulto diciéndonos: "Dicen que no eres apto para morir, / que mereces el destino de los libres,/ de los nobles, lo llaman / y tú comprendes / que el mundo ha de tenerte entre los suyos."
Este libro, como los anteriores, es también de preocupación existencial. Vemos en su obra que esta temática abrazada de duda y de interrogación, forma parte siempre de su página escrita y de su página inédita. Temática vida, temática muerte y, entre ambas, temática Amor... caminan por ella con acento humano,con fuerza y con desamparo y caminan "con las madreselvas" y cuando nombra, con palabras que hierven, tiene Carmina Casala el sosiego de quien sabe que todo lo pierde (o lo gana) sin saber si es todo sueño, o es silencio oscuro, o es amor, o toro, o compañero... Una obra, en fin, llena de matices, de sesgos, de planos como flechas indicativas para diferentes lecturas dentro de cada libro... que nos advierte de la nostalgia del amor...en la vida. "Mira a ese hombre / que inexplicablemente brilla y te desea(...) ¿Qué hombre, qué mujer se atreve? (...)También de amor se muere."

Carmina Casala, desde cualquiera de sus libros, "Nos abre las ventanas / los cielos y las tormentas"... y va resucitando con su voz personal, sensual y turbadora al tiempo que desamparada,los sueños rotos los viejos paraísos, los sueños de mañana, las preguntas de ahora...y todo, en un gran acto de amor donde el silencio y el misterio cantan con preguntas oscuras, trayéndonos un aroma único en toda su poesía.

José Hierro, como recordaba al principio,escribió unas palabras para la poesía de Carmina Casala. Ya os lo he contado antes. Fui al hospital a recogerlas, estuve con Pepe cerca de tres horas, hablamos de muchas cosas que, algún día, tal vez contaré porque Pepe Hierro necesitará en este blog muchas páginas,y hablamos de Carmina Casala y de las palabras que él había escrito para su poesía en general y para Desde la otra arena en particular.

Dejo aquí un fragmento de aquellas palabras donde José(Pepe) Hierro nos habla de una visita que hizo a la casa de Carmina, es decir a su poesía. Dice así:

Me quedo con el aroma de la casa en que estuve. Deja adivinar un temperamento difícil de encasillar, turbador, donde lo que se dice es menos significativo, aunque sea más bello, que lo que se calla, o lo que se enmascara bajo otra apariencia. Hay fuerza (en su poesía) y por debajo: desamparo, vida presente y nostalgia y hay -sobre todo- un gran consuelo de palabras hermosas.

Así terminaba José (Pepe) Hierro sus palabras para Carmina Casala. Nada más que decir después de ésto. Sólo dejar un poema para esta mujer, escrito hace ya muchos años, (10 o 12) a quien le pedí y le pido que abandone el otoño y regrese hasta el tiempo de abril, siempre abril, donde la nueva savia hace florecer la poesía y la esperanza.

TIEMPO DE ABRIL

Para Carmina Casala


Todo el amor del mundo sobre el décimo mes.
Todo el desamor sobre la música
del sueño trastocado.

Negra túnica
que sueña blanca un día.

El enésimo de la infinita espera.
El del pésimo viaje
siempre de ida y de vuelta por la lúdica
luz menguante de Oriente.
Cruz abúlica,
delgadez dolorida del mes décimo.

Vistió el amor el Templo. Limpio y terso
lo inundó de savia
y, malherido,
se desangró en raíces a la entrada.

(Benevolencia tienes para el verso,
lo demás...
-tristeza y llanto,
sangre derramada
de Oriente hasta Occidente-
que sea olvido, olvido, olvido.)

Ahora es tiempo de abril y muere octubre,
y recubren las hojas
las raíces dormidas (que no muertas)
en letargo que sabe renacerá a otro sueño.

Ahora es el tiempo de abril y se renueva
la savia que produce
una esperanza nueva en otra rosa
(Siempre igual y distinta)
que prepara sus pétalos
a otro tiempo que llega
de blancura y de sueños irisado
por raíces serenas.

Del libro: Azul de los afectos

lunes, 29 de septiembre de 2008

CARMINA CASALA: AL-AISSIYA (Bodera y la noche)


Al-Aissiya significa la casa de Jesús. Este poema escrito en Sigüenza( Lugar donde se encuentra esta casa) en 1995. Fue el primero de algunos que escribí en esta casa de Jesús junto a Carmina Casala, poemas que iré mostrando aquí a lo largo del tiempo. Carmina Casala, una poeta de voz neorromántica, reflexiva, profunda, sensual, existencial y cargada de lirismo en sus muy buenos poemas.Nos invitó a Ana y a mí a pasar unos días en Al-Aissiya. Desde entonces nuestra amistad continúa sólida y permanece inalterable junto a nuestra admiración por su poesía. Vaya este poema que describe un poco la sensación percibida aquella primera vez en Al-Aissiya y que, naturalmente, dediqué a Carmina Casala . Este poema fue publicado primero en una revista de Tomelloso (No recuerdo el nombre en este momento) y luego en mi libro Azul de los afectos. De Jesús ya hablaré en otra ocasión pues también tiene su poema.


El agua de la fuente

marca el ritmo del patio entre los arcos.

Una canción de medio punto

(Eco de nuestras voces

y susurro de acequia en Bodera y la noche)

sube hasta el minarete de la casa

(Torre de la mezquita

donde el Oriente se acomoda)

y entona a media voz

(Trenzas al viento

llenas de mariposas Alba-luna sobre el tiempo y la noche)

su plegaria de versos.


Desde la Pinarilla sobrevuela el románico,

ojival sobrevuela,

seminarios, capillas,

(Un doncel de alabastro)

memoria de prelados, Alcázar, judería...


Y junto al esplendor del candelabro

y de la cruz

se acomodan Al-Ándalus, Damasco y el Islam

sobre Castilla.


(La medieval Atienza, mientras tanto,

se acerca con nostalgia y nos evoca

un tiempo de pupitres y de infancia)


Se han fundido tres ecos y un cielo de poemas

con el rumor del agua y nuestras voces

por los árabes arcos de Bodera 60.


La noche es un reloj de sombra y luz

y, sin cronología,

luminosas agujas de memoria

marcan un calendario ya sin tiempo.


Anda a tientas el alba. Nos sorprende

mojando entre los versos magdalenas

mientras en Al-Ayssiya, se inaugura

una mañana de septiembre azul.