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lunes, 1 de febrero de 2021

Charo Fuentes Caballero: "Villancicos de Pliegos de cordel"

 

Charo Fuentes Caballero: Villancicos de Pliegos de cordel

 

Charo Fuentes (Cascante, Navarra, 1943), es  Licenciada en Historia y Humanidades Modernas  por la Universidad de Navarra, posee estudios de Filología Románica por la Universidad Complutense de Madrid. Colaboradora en distintos medios y revistas, figura en antologías poéticas de Madrid y Navarra y en Emakume Olerkariak, Poetas vascas.

Ha publicado los poemarios Uvas torrenciales.(1986) Con un papagayo verde(1990),Fueron un tiempo (2016) y Canciones de amigas y otras danzas, (2017). Estos dos últimos libros de 2016 y 2017 están reseñados en este blog. También ha publicado trabajos de investigación y teatro, como Miguel Hernández. Poeta español. Y  nos llega ahora con un nuevo libro titulado Villancicos de pliegos de cordel.(Editorial Traslapuente, Navarra 2020)       

Charo Fuentes con un prólogo de su autoría  nos explica muy detalladamente y con precisión el origen de los villancicos que, con el paso del tiempo, se convirtieron en canciones de Navidad. Villancicos que Charo lleva escribiendo desde principios de los años noventa y que ahora ha querido rescatar para su publicación. Así nos dice: “La historia de estos textos se remonta a 1993.Porque la Nochebuena se va y se viene hoy quiero que no se me escapen, no sea que no vuelvan. Son las felicitaciones que hemos ido enviando mi hijo Juan (autor de las ilustraciones) y yo a los amigos íntimos y familiares próximos. Acostumbrábamos a hacer un pliego de cordel, al que yo añado  de forma artesana, algo tosca, mi villancico de metros populares o prosas de temas navideño. Juan en un santiamén hace un dibujo sencillo y genial y yo hago lo que puedo repasando el mundo y lo enviamos  felicitando las Navidades”

La palabra villancico es decir de la villa, y  de sus habitantes los villanos, en principio, sirvió para contar y cantar la vida  y el quehacer cotidiano de los pueblos.

Aunque ya eran cantados y conocidos en el siglo XIII y XIV, las primeras composiciones musicales con este nombre surgieron hacia la segunda mitad del siglo XV, durante el Renacimiento , como una evolución de formas musicales populares mucho más antiguas (se dice que la forma poética está influida por composiciones tradicionales de origen mozárabes  como el zéjel desde el siglo XI)



Estos poemas tuvieron un gran éxito y fueron musicalizados por grandes compositores del momento, como el músico y poeta Juan del Encina, La mejor muestra de este período se halla recogida en el Cancionero de Palacio  (1474-1516), y fue Juan del Encina el principal compositor de la época.

Los  villancicos de Charo Fuentes - nos dice- no están musicalizados, pero no importa se les puede añadir música, en el origen estas canciones de villanos o villancicos, al ser cantadas, supongo que se acompañarían de instrumentos  o utensilios que produjeran un ruido armónico, rítmico para acompañar al canto.

El villancico es una estrofa de la poesía castellana de tipo tradicional y constituían uno de los tres principales géneros de la lírica española popular, junto con las cantigas y las jarchas mozárabes. Al final, una parte muy representativa de los villancicos renacentistas pasó a ser recogida en manuscritos y volúmenes antológicos conocidos como Cancioneros.

Los versos del villancico son por lo general hexasílabos u octosílabos   y componen un estribillo inicial, a veces con introducción, que consta por lo general de tres o cuatro versos que se repiten a lo largo de la obra, y unas coplas, divididas a su vez en dos mudanzas y  una vuelta. Todo esto, más o menos, viene a contarnos Charo en su introduccíón.



Charo Fuentes nos habla también  de los pliegos de cordel. Los llamados pliegos de cordel recibieron este nombre por ser unos cuadernillos sin encuadernar y colgados para su venta en tendederos de cuerdas. De ahí surge la llamada Literatura de Cordel. Algunos estudios sitúan el auge de la literatura de cordel en la península entre los siglos XV y XVI, y “coinciden con los estudios clásicos de Caro Baroja o Rodríguez-Moñino en que coplas, romances y poemas se difundieron “de forma escrita, aunque no necesariamente impresa”, mucho antes, por cantores, juglares y recitadores ambulantes”. Los pliegos de cordel fueron hermanos de los romances y luego de las coplas de ciegos.

Volviendo a los villancicos, éstos se fueron  trasformando y aquellas canciones tradicionales, populares, de cantar lo cotidiano, se escribieron para festejar acontecimientos religiosos y navideños durante muchos años hasta que en el siglo XIX, parece ser, quedaron definitivamente  como canciones de Navidad o villancicos. 

El caso es que como nos cuenta Charo Fuentes: “Anónimos unos y otros debidos a prestigiosas plumas, como los atribuidos a Santa Teresa de Jesús,(…) O preciosos y sentidos como los de Lope de Vega. Cultos y gongorinos los de Sor Juana Inés de la Cruz (…) como ya pasado el tiempo: Perfectos  los del autor de la generación del 27 Gerardo Diego” y más adelante Luis Rosales, José Hierro etc. etc. hasta llegar a nuestros días.

Si antiguamente las temáticas de los villancicos eran diversas luego quedaron solo las temáticas navideñas  o las relacionadas con la paz. villancicos en fin que se escriben para la Navidad; pero que, algunos, llevan  reflexiones críticas para con la sociedad en la que vivimos. Y a veces, como en el caso de este  villancico de Charo, el que inicia este libro y  que os dejo aquí, la autora se haga  preguntas  sobre la condición humana,  su afán por las guerras y el silencio de los ángeles entre otras.

NACIMIENTO EN BOSNIA (1993)


Cascotes, metralla,/ un carro blindado,/ francotiradores / sobre los tejados /// Pasajes de minas / con Niño Jesús /un hombre lo acuna /en su casco azul.///

Ea, ea, ea./ Duerme mi niño /que viene la guerra.

Mujer sin marido, ¿Quién la embarazó?  Cientos de varones y la vejación /// Dónde está la estrella y el cielo pintado y porqué los ángeles observan callados.

Ea, ea, ea, / Duerme mi niño / que viene la guerra.

Hermanos, dormid / ángeles callad. /Mala noche llega / y mala será.///Ningún dignatario/ de Europa vendrá, / del cielo aterrizan sus migas de paz.///

Ea, ea, ea,  / duerme niño mío / que viene la guerra.

Melchor era serbio / y Gaspar croata/  Baltasar murió / al cruzar la plaza./// Los tres se enfrentaron / raza credo y lar / ¿Qué presentes pueden / ofrecerle ya? /// No importas a nadie /¿Qué hacemos contigo,/ en qué idioma el llanto / de un recién nacido?///

Ea, ea, ea, / duerme mi niño / que viene la guerra.

Este y una treintena más de villancicos con diferentes formas, el villancico admite gran variedad de ellas,y algunos textos reflexivos en relación, conforman este libro que Charo Fuentes ha querido recopilar aquí en recuerdo de tantas Navidades en las que ella escribía el texto y su hijo Juan los ilustraba. Y así han llegado hasta este 2020 con un libro que queda para los nietos y para los lectores.

                                         Manuel López Azorín. 



 

lunes, 18 de diciembre de 2017

Charo Fuentes: "Canciones de amigas y otras danzas"






Charo Fuentes: Canciones de amigas y otras danzas


Charo Fuentes  Caballero (Cascante, Navarra, 1943)  ha publicado un nuevo libro Canciones de amigas y otras danzas, (editado por el Grupo Literario Traslapuente, Navarra 2017)
Cuando por mayo me llegó este libro, un cancionero que vuelve al canto, al juglar, a la poesía popular, tradicional, a buscar la oralidad, que es el principio de la poesía, para difundirla, transmitirla, llevarla de voz en voz, ahora a través del papel impreso, a todas partes, me pareció un rescate magnifico de este tipo de poesía tan olvidado en la actualidad y que, sin embargo, tanto ha significado siempre en el pueblo.
Antes de la palabra escrita, nos dice Charo Fuentes, “fue la necesidad de transmisión. (…) Cantar. La música es aún antes de conocer la escritura, el canto es anterior.(…) Canciones de hombres y de mujeres anónimos que se irían perdiendo, pues antes que lo escrito fue la oralidad. Anónimas eran muchas de las jarchas andalusíes, mozárabes o hebreas, o las cantigas portuguesas, o las cancioncillas castellanas.” 


También nos dice Charo fuentes que “cantar es sacudirse” En estas canciones hay también reivindicaciones porque, dice la autora: “Ya no es tiempo de esas canciones de mujer escritas por hombres, que nos escribieron llorando; Yo quisiera darles la vuelta entre comicidad y cierta melancolía: No quisieres, hija, marido tomar, para suspirar”.
Este libro está dividido en dos apartados o secciones I.- Canciones de amiga, el más extenso con más de 30 composiciones y II.-  Y otras danzas que consta de diez  composiciones: canciones, danzas y un romance dedicado a un amigo común de quien dice que le regaló flores: Pepe Hierro.
Y me parece acertado, en este cancionero, incluir al menos un romance, estrofa tan nuestra, tan castellana, tan propicia a la oralidad y tan conocida y difundida no ya solo por los grandes desconocidos, anónimos del romancero sino por nuestros grandes clásicos de ayer como Lope de Vega, Juan de la Cruz, Gongóra,  y de hoy Antonio Machado, García Lorca, Gerardo Diego, Miguel Hernández y el propio José Hierro, que citaba antes, con algunos romances que escribió en octosílabos y en eneasílabos, No cito a todos los poetas que han escrito romances, pero baste esta muestra para comprobar que esta estrofa tan castellana, repito, merezca incluirse en todo libro que trate de canciones, danzas y poesía tradicional castellana.
Charo fuentes nos dice que ella quiere escribir entre la comicidad,  la melancolía y la reivindicación. Como estas “Seguidillas para María” donde nos dice:
Niña, no he de tratarte 
como a una flor
que la flor se marchita
no quiero no

Llena de vida
que las niñas no pueden
vivir pasivas

Y si en estas seguidillas la autora nos reivindica a la mujer como “no pasiva” en esta “Canción de los refugiados” cambia la reivindicación femenina por un compromiso social
y humano y dando testimonio de vida , que diría Pepe Hierro,  nos dice: “Llegan por las olas / o por las montañas//
¿Qué grandes y abiertos / sus ojos sin lágrimas!// Como las hormigas / cuando las aplastas// se dispersan, huyen // del terror, se espantan //regueros humanos de procesionarias,// colas y más colas / sin refugio marchan. //Familias enteras / con la muerte en danza // ¿Qué Dios justiciero / les vuelve la espalda?/// Abre la muralla.


Charo Fuentes  también escribe sus canciones, dice, jugando. Y jugando, jugando con el recuerdo de la ciudad de Madrid y la amistad de una poeta amiga, nos dice en esta “Canción de Lola de la Serna”
Con Lola de la Serna / estaba cierta tarde en Recoletos./ Contándonos secretos /nos pilló una galerna /y nos fuimos corriendo a una taberna./ Con los chuzos, caladas como sopas / pedimos sendas copas/ y una ración de bravas./ ¡Ay Madrid de las Cavas!/ ¿Cómo no han de envidiarnos las Europas?

Este es finalmente un libro para “volver al canto” porque estos poemas ” Son un aprendizaje para el canto, porque cantar es vivir”



Charo Fuentes  residió en Madrid, Granada y Barcelona. Vive en Pamplona. Licenciada en Historia y Humanidades Modernas por la Universidad de Navarra, posee estudios de Filología Románica por la Universidad complutense de Madrid. Colaboradora en distintos medios y revistas, figura en antologías poéticas de Madrid y Navarra y en Emakume Olerkaiak, Poetas vascas.
 
Ha trabajado como organizadora de eventos culturales en Pamplona, Madrid, Barcelona. Ha sido, también, miembro de Jurado en distintos Certámenes poéticos y participa en recitales, charlas y talleres de poesía en el Ateneo de Navarra, Asociación Bilaketa de Aoiz, IPES, Casa de Cultura de Cascante, Centro Avenida de Cascante. Centro Cultural Castel Ruiz de Tudela, Exposición de "Imagen y Palabra" con Pepe Alfaro, Victoriano Bordonaba, Victor Arribas, Manuel Martínez Fernández de Bobadilla, Ángel Urrutia y Alejandro Ros.



Ha publicado los poemarios Uvas torrenciales.(1986) Con un papagayo verde(1990) y Fueron un tiempo (2016) También ha publicado trabajos de investigación y teatro.


                              Manuel López Azorín

lunes, 9 de enero de 2017

Charo Fuentes: "Fueron un tiempo"



Charo Fuentes: Fueron un tiempo





Charo Fuentes (Cascante, Navarra, 1943), es  Licenciada en Historia y Humanidades Modernas  por la Universidad de Navarra, posee estudios de Filología Románica por la Universidad Complutense de Madrid. Colaboradora en distintos medios y revistas, figura en antologías poéticas de Madrid y Navarra y en Emakume Olerkariak, Poetas vascas.

No conocía la poesía de Charo Fuentes aunque si me habían comentado que se había dedicado a organizar eventos culturales en Pamplona, Madrid, Barcelona y no recuerdo bien si también en Granada.

Hace unos meses Charo Fuentes me envió su libro Fueron un tiempo publicado por el Grupo Literario Traslapuente (Navarra, 2016), acompañado de una nota diciéndome que una amiga común le había dado mi dirección para poder enviármelo. El verano y un obligado cese de actividades este año, me impidió acudir a este blog con diferentes libros  que se fueron amontonando ya que desde junio, hasta primeros de diciembre no había podido hacer nada en él. Intentaré ir hablando de ellos poco a poco.

Fueron un tiempo es un libro que reflexiona sobre el amor el tiempo y la muerte. Son temas universales que siempre andan presentes en la historia de la poesía y del poeta ya sea hombre  o mujer, como es en este caso. En el prólogo, Charo Fuentes nos dice que “este poemario es intemporal pero está atravesado por el tiempo y por la visión vital del hombre” Son poemas que- nos dice también- están sujetos a un tiempo extenso que abarca desde 1994 hasta 2016 y que se ha detenido en el barroco porque piensa que tenemos muchas cosas en común con esa etapa: “el culto a la imagen y la apariencia; el ascenso y descenso social; la crisis económica y política; el exceso y la conciencia de la fugacidad,” no como tema de este libro sino como motivo frente a la fugacidad de la vida y también en la desilusión que acompaña a la inestabilidad del mundo contemporáneo. Su título, precisamente, lo toma del poeta barroco Rodrigo Caro, autor de del poema “Canción a las ruinas de Itálica” 


Fueron un tiempo está dividido en tres secciones o apartados: 
I.-Del tiempo. Este apartado formado por quince poemas lo inicia con un poema titulado “Escribir”:
“Escribir un poema como / un rastro de este vuelo, como / de humo o estela o chirrido / o frenazo a aterrizaje / a la silla pegados / desplegados / o tierra /// Escribir un mensaje / para dejarlo ir en flotación al aire   A este le siguen poemas con citas en relación con él, de Lope, de Góngora, de San Juan de la Cruz. Charo fuentes nos muestra, con su meditación sobre el tiempo y su fugacidad, su visión vital.

II.- Del amor. Escritos a la manera clásica con predominio del soneto ya endecasílabo ya alejandrinos, en este apartado del amor me detengo en un soneto titulado “Telefonía” al que Charo Fuentes acompaña con una cita de Pepe Hierro, la cita pertenece al libro Agenda (Ediciones Prensa de la ciudad. Madrid, 1991) y concretamente al poema titulado “Don Antonio Machado tacha de su agenda un número de teléfono” un poema que hace alusión al tiempo y al olvido y que a Charo fuentes le sirve para abordar ese tema y decirnos en el primer terceto:
“Tacha, tacha el teléfono de ese
pasado amor, rodó como las hojas
Que el juego cese ya, que el juego cese”

III.-De la muerte. Charo Fuentes, al tiempo que reflexiona sobre la temática de este apartado, rinde aquí homenaje a poetas ya desaparecidos como Jorge Guillén, Vicente Aleixandre, Carmen Conde, Miguel Hernández, Leopoldo de Luis, y también a personas conocidas por ella. De Carmen conde nos dice  con relación a su labor poética y editora:
“¿Qué tapiz, mujer brava, diste al tiempo, o que  
andariegas manos dejan mortales su inmortalidad en
puntadas de letras que edifican sueños inmortales o
libros hechos?”

Tres apartados, escritos el primero y el tercero en verso blanco o silvas y el segundo  a la manera clásica.
En todos los apartados encontramos citas, en muchos poemas,  de los poetas clásicos de ayer y de hoy.
Un libro, en fin, de pérdidas, en el que la reflexión sobre el tiempo sucedido y el que se sucede ahora, el amor o desamor vividos y  la muerte, inevitable final del ser, como homenaje a las personas seleccionadas por la autora, nos deja su poso de nostalgia, denuncia y amor por la vida y por la literatura. 
Y tras leerlo nos quedamos como Charo fuentes se queda en el poema dedicado a Leopoldo de Luis que es una silva dirigida al hijo de leopoldo Jorge Urrutia y que concluye diciendo: "Estoy un poco triste, déjame que te mande / mi pena, mi amistad, mi testimonio" (Una tristeza serena porque sabemos que la vida llega, pasa y cesa y por la confianza de lo bien hecho y de lo bien escrito)

 Libros anteriores de Charo Fuentes son Uvas torrenciales (Torremozas. Madrid, 1986), donde el que fue director de la colección Adonais, tras dejarlo Jose Luis Cano, el poeta Luis Jiménez Martos, destaca en el preámbulo de este libro el vitalismo de la autora con una poesía "fibrosa, directa, respirable, agitada". Y cuatro años más tarde publicó Con un papagayo verde (Orígenes. Madrid, 1990), prologado por mi querido amigo y poeta recordado siempre, Leopoldo de Luis
También ha escrito trabajos de investigación junto a Tomás Yerro: el estudio literario Río Arga, revista poética navarra: estudio y antología (Cizur Mayor, Navarra, edición del autor, 1988), y teatro: Miguel Hernández, poeta español,  obra que, por encargo del Ayuntamiento de Cascante, su localidad natal, escribió y actuó cuando se representó en la Casa de Cultura y en el Centro Cultural Avenida con motivo del centenario del poeta de Orihuela.


                                          Manuel López Azorín