viernes, 6 de mayo de 2011

Julio Santiago: Poesía depilada II (Y seguro que habrá una III)


Un segundo volumen de Poesía depilada II (ediciones Vitruvio, Madrid, 2011), nos trae al poeta Julio Santiago con su personal y diferente manera de hacer poesía. Pura Salceda lo dice muy bien en el prólogo: Si una característica puede definir al Julio Santiago poeta es la de autor diferente.

Este Poeta y pintor, cada vez que hace algo es capaz de convocar a tantos amigos que los lugares donde suele presentar sus libros o exponer sus dibujos, se quedan siempre pequeños. Y se quedan pequeños porque, además de llenarse físicamente, andan repletos de buenas vibraciones, de alegría, buen humor y, especialmente, de buen amor ya que Julio Santiago resulta persona querida por todos cuantos le conocemos y sabemos que él también nos quiere y por ello nos dedica poemas con inteligencia y afecto.

Y vuelvo a citar palabras de Pura Salceda como estas que dice en el prólogo y con las que me identifico: Y como gran fuerza creadora en la obra de Julio, por todas partes el sentimiento de la amistad, de las vivencias compartidas, en un juego de espejos en el que el poeta se reconoce y nosotros a él.


Esta Poesía depilada II de Julio Santiago, al igual que dije en Poesía depilada I, me ha parecido un estupendo ejercicio de síntesis, de esencialidad, de amor y de humor y, sobre todo una demostración de voz personal no al uso, no a la moda, no a la corriente de turno, no a nada y sólo dependiendo del sentir especial, y elemental de la idea de poesía ahorrativa, concisa, precisa, justa, sin tapujos, amorosa, erótica y humorística, pragmática y soñadora, sincera y con doble sentido, audaz y conservadora en su fondo, revolucionaria y con forma, una forma que forma (valga la redundancia) una poesía de hilo, vertical, que dice mucho con lo mínimo.

En anteriores ocasiones he dicho de Julio Santiago y de su poesía que: es un poeta que comenzó allá por los noventa del siglo pasado (qué barbaridad, con lo joven que es aún) a dar muestras ya de tener una voz que, con el tiempo, se muestra cada vez más propia, llena siempre de amistad, de ambivalencias pretendidas, una voz plena de amores y sin mala baba porque sólo atesora humor y afecto que nos ofrece a modo de poemas casi, casi, epigramáticos, empleando la palabra para pintar la idea, el concepto, como con un pincel que la embellece dándole ternura.

Ternura, mucha ternura tiene Julio Santiago y mucha bondad lleva dentro este extremeño de la villa de Miajadas (Cáceres) que la ofrece a todos, sin exclusiones, en una poesía que, no sé, pero parece querer instigar la revolución de la libertad interna y externa, de fondo y de forma y de paso hacer pensar a los lectores, que no viene mal de vez en cuando.

Quien pueda pensar que esta poesía es sólo esto, que ya es mucho, se equivoca porque Julio Santiago, en ella, nos ofreceen su poesía, también, una hondura reflexiva que hay que saber descubrir. Gloria Fuertes, de vivir, seguramente al hablar de Julito (así le llamábamos ella y yo), me guiñaría el ojo y diría: este enfermero no sólo quiere sanar los cuerpos sino las mentes y las mentalidades. Y se alegraría mucho por Julito.

Pero Gloria Fuertes, lamentablemente, ya no está. Su ausencia la notamos todos aquellos que la tratamos, la admiramos y la quisimos. También Julito nota su ausencia cada día desde hace ya doce años y unos meses. Por eso, en esta ocasión y en este libro le dice: Tu / ausencia / es / un / inmenso / mar / donde / se / me / olvida / nadar. Claro que de poder contestarle Gloria Fuertes, le diría, con mucho cariño y con un poco de socarronería: Julito: sigue nadando por este mar de la poesía y aunque Azorín (siempre me llamaba así) tenga razón en eso de que hay hondura en lo que dices, que está muy bien, tú no pierdas ese sentido del humor que tienes. Ese con el que nos adviertes al principio del libro.



Ad-Versencia Si
no
tiene
bien
desarrollado
el
sentido
del humor
no
lea
estos
poemas,
pueden
violar
su
sexibilidad.


4 comentarios:

Amando Carabias María dijo...

Querido Manuel, gracias por el seguimiento. Hago lo propio. No sabía que también tuvieras blog, de haberlo sabido, el otro día en Segovia no habría desaparecido tan pronto, y os hubiera acompañado encantado, creo que entre los dos habríamos convencido a Apuleyo. Jajaja...
Un abrazo.

blog del poeta Manuel López Azorín dijo...

Para Amando Carabias María: Gracias a ti por tu comentario sobre mi lectura en Segovia en tu página Armando. Aquí me tienes para lo que quieras.
Un saludo

jheovany dijo...

pues bien Manuel, que pudo decir, es un gusto encontrar un blog con letras llenas de sensibilidad... gracias.

Jheovany
http://miltonromatro.blogspot.com/

noticias dijo...

guaaa!! me encanta el blog, siempre encuentro poemas preciosos