lunes, 17 de diciembre de 2012

José Hierro: Una biografía y diez años de ausencia. El grupo Guadiana y un homenaje



Memoria  poética

José Hierro: Una biografía y diez años de ausencia



El día 21 se cumplen diez años ya de la muerte de José Hierro. Este año de 2012, debido a que se produce por un lado el noventa aniversario de su nacimiento y por otro el décimo de su fallecimiento se han venido sucediendo continuos homenajes en recuerdo de Pepe Hierro, el hombre, el poeta, con quien tanto quise que dijo Miguel Hernández y digo yo.


Vengo de recordarle en un homenaje que se ha dado en la Biblioteca Pública de Ciudad Real. La Diputación de Ciudad Real se encargó de imprimir un díptico cuyos textos explicaban el porqué del Homenaje a José Hierro y que elaboró el  Grupo Guadiana (grupo nacido en 1970 y que edita la revista Manxa desde mediados los años 70. Esta revista  ha vivido dos   épocas  La primera desde el año 1975  hasta 1994 (fecha en que murió su primer director  el poeta Vicente Cano),  con el subtítulo de Pliegos literarios del Grupo Guadiana.  La segunda época,   ya como Revista de creación literaria,  va desde 1994 hasta hoy. El poeta y narrador Eugenio Arce Lérida, que en 1989 se incorporó al Grupo Guadiana, preside éste desde hace tres o cuatro años  y dirige la revista del grupo.

En Ciudal Real, con Eugenio Arce Lérida llegaron  (los, las)  poetas Juana Pinés, Mª Carmen Matute, Diana Rodrigo, Elisabeth Porrero, Esteban Rodríguez Presen Pérez, Luis García Pérez, Toñi Piqueras, Nieves Fernández  y mi buen amigo el poeta José María González Ortega. Todos ellos componentes del Grupo Guadiana, para rendir homenaje al poeta que fue para mi como un padre, un hermano, un compañero o un colega del verso como él, Pepe Hierro, solía decirme.

La prensa de Ciudad real dio cuenta del acto, el poeta José María Gonzalez Ortega, buen amigo y componente del grupo Guadiana me ha enviado estos enlaces, si los queréis ver pinchad en los diferentes medios:  La Tribuna de Ciudad Real . El Crisol de Ciudad Real. y Lanzadigital.com/cultura
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Los poetas del grupo Guadiana  recitaron  (y muy bien), una excelente selección de poemas de Pepe, que mostró le esencia de su trayectoria poética a lo largo de sus libros (desde el primero, Tierra sin nosotros hasta Cuaderno de Nueva York. Igualmente   se leyó uno de los cuentos que recientemente ha publicado la Colección Literaria Universidad Popular José Hierro del Ayuntamiento de San Sebastián de los Reyes (Madrid).


Me tocó cerrar el homenaje hablando del hombre y del poeta y acabé leyendo el poema Lear King en los claustros (Lear King es un personaje de Shakespeare protagonista de la tragedia con el mismo nombre que distribuye su herencia de acuerdo al amor y fidelidad que manifiestan sus tres hijas. Cordelia, a la cual deshereda, resulta ser la que más le quiere. Tras darse cuenta del error que ha cometido el rey Lear (él la ha tratado injustamente) se lamenta suplicando, ya inútilmente, el amor de Cordelia.) Esta es, en síntesis el la tragedia en la que finalmente Cordelia muere por mandato de su hermana Gonerila.



Marian Hierro y Manuel López Azorín

Recuerdo que cuando Pepe, estando en su casa de Fuenterrabía, me leyó este poema allá por 1994-95 le pregunté, Pepe ¿Quién es la Cordelia de tu poema? Es  Marián, me contestó.


Este poema, de Cuaderno de Nueva York, a Pepe y a mí nos gustaba especialmente. El homenaje este 14 de diciembre de 2012   (fecha del aniversario de San Juan de la Cruz),  en Ciudad Real resultó un acto emotivo y brillante.



Video realizado por Canal Norte: José  Hierro. Biografía hasta 1999 
(Con el texto y la locución de Manuel López Azorín)



Para comenzar este homenaje se proyectó el documental titulado José Hierro: Biografía hasta 1999. Todo esto me ha hecho recordar que este texto (a modo de guión para este documental) lo escribí a principio de 1999. Canal Norte, tras la concesión del Cervantes a Pepe, me habló de hacer un documental y me pidió que elaborara un texto para, sobre lo que yo escribiera, ilustrarlo con imágenes del poeta que ya estuvieran en los archivos y con nuevas imágenes grabadas para la ocasión en función del texto.
   

Tres años antes, en 1996, yo había escrito un guión titulado "Esta cabeza" en el que recogía fragmentos de poemas de Pepe Hierro para contar de manera poética su vida. Este  texto se representó o fue leído mejor dicho, en el Teatro Auditorio Adolfo Marsillach de San Sebastián de los Reyes junto a un poema musicalizado,a petición mía, por Victor Mariñas  (el compositor que puso música a los sonetos de Antonio Gala). El poema que Victor Mariñas interpretó y cantó fue Las nubes. Mi texto "Esta cabeza" lo leyeron las poetas Carmina Casala, Elsa López y la hija de Pepe Hierro, Margarita.


Como me acordaba que Pepe, al terminar el acto, vino a decirme que le había gustado, traté luego, al escribir el texto para el documental, de incorporar algo de "Esta cabeza" entre fecha y fecha de publicaciones etc. Cuando lo tuve acabado Canal Norte se puso manos a la obra y rescató de sus archivos aquello que podía servir al texto. Igualmente se grabaron nuevas escenas como la de Pepe dibujando con su nieta Hortensia hija de Any y Quino.  Los diferentes fragmentos que leyeron para la ocasión sus cuatro hijos: Juan Ramón, Margarita, Marian y Quino y la lectura del poema Vida por Tacha, su nieta, y el propio Pepe Hierro. Cuando ya estuvo grabado todo, hice la locución y el trabajo quedó terminado. Este documental  ha sido ya emitido en muchas ocasiones en homenajes al poeta.



Toda esta historia me ha hecho recordar que cuando el 9 de diciembre de 1998 le concedieron el Premio Cervantes, Pepe Hierro se encontraba en Barcelona. Desde que publicara Cuaderno de Nueva York en la primavera de ese año, Pepe y yo habíamos quedado en hacer una nueva Tertulia de Autor de Helicón dedicada a él para que leyera poemas de este nuevo libro. Tras el verano, la programamos para el día 11 de diciembre y Pepe estuvo de acuerdo; pero, en noviembre, me llamó para decirme que pospusiéramos su lectura para el día 18 de diciembre ya que tenía que viajar a Barcelona y el día 11 no le venía bien. Así lo hice.



Cuando hablé con él para felicitarle por el Cervantes, estaba tan sorprendido, tan contento y tan abrumado que no recordaba nuestra cita para leer en Tertulias de Autor el 18 de diciembre.

José Hierro y Manuel López Azorin (18/12/1998) Fotografía de Pedro Mancebo
 Recuerdo que le dije: A ver si ahora porque eres Premio Cervantes no vas a querer aparecer por aquí y me vas a dejar con las invitaciones cursadas y sin Tertulia. Pepe me dijo, a través del teléfono, con bronca voz, entre seriedad y sorna : No seas imbécil, ahora lo que va a suceder es que vamos a tener lectura de Cuaderno y Cervantes como telón de fondo. En aquella lectura que dio Pepe en el plató de Canal Norte TV, abarrotado de un público que quería escuchar los poemas nuevos de José Hierro y ver de cerca al nuevo Premio Cervantes.


Moncho Otero cantando Villancico en Central Park Al fondo  Manuel López Azorín y José Hierro
Yo le había preparado una sorpresa: el cantautor Moncho Otero a petición mía había musicalizado el poema Villancico en Central Park  y en un momento de la lectura de PepeMoncho interpretó y cantó este hermoso y tiernísimo poema. 

Pero regreso al recuerdo de la conversación telefónica. Pepe,  prosiguió diciéndome: ¿Cómo me voy a perder yo la cena en el Tío conejero? (El Tío conejero era, y es, el Mesón restaurante La Rueda que está en la calle Victoria, ahora en edificio nuevo, de San Sebastián de los Reyes y al que Pepe Hierro siempre que venía, bien como oyente o como presentador o de invitado, a las Tertulias, se sumaba a la cena que consistía siempre en jamón, queso, ensalada, vino de la casa y conejo al ajillo. Cena que se prolongaba muchas veces hasta más allá de la medianoche. Pagábamos a escote con la única excepción del Autor invitado.
Cuando Pepe no era  Autor invitado (en realidad sólo lo fue en 1993 y 1998), pagaba como todos y nunca permitió que le invitase. Igualmente pagaba a escote cuando le pedía que viniera a presentar a alguien y vino en bastantes ocasiones ya que presentó, entre otros, a Gloria Fuertes.  También Carlos Bousoño, Julio Maruri, Francisco Brines... y a algún poeta más que ahora mismo no recuerdo.
Pepe Hierro con Gloria Fuertes


 

A Pepe Hierro le gustaba venir a las Tertulias de autor de Helicón (el dibujo de las invitaciones y anagrama del Grupo Helicón, ya lo he dicho en otras entradas, era un dibujo suyo que yo elegí, de entre siete que me preparó en septiembre de 1992.


Pepe Hierro presentando a Carlos Bousoño



Recuerdo que, con modestia y mucha prudencia, al menos así me lo pareció a mi, Pepe me  preguntó por el autor del dibujo de las invitaciones para las Tertulias y seguidamente, antes de poder responderle, me sugirió que tal vez un dibujo más moderno y una invitación más estrecha sería más vistoso, más llamativo. Si tu quieres puedo hacer unos dibujos y luego nos vemos y eliges el que más te guste y, dicho esto, fue cuando me dejó responder a su pregunta y supo que era yo el autor del dibujo de las invitaciones. Ah, entonces no he dicho nada, comentó Pepe. Cómo que no, le respondí, has dicho que puedes hacer unos dibujos y ya estoy deseando verlos.

Pepe Hierro de oyente en una Tertulia junto a Esther y Carmina Casala


Así fue,  Pepe Hierro me llamó, fui a su casa, me mostró los dibujos y ambos coincidimos en elegir el que ilustró luego las invitaciones. Los poetas que componían Helicon estuvieron todos de acuerdo. Cómo no iban a estarlo. Un grandísimo poeta, no sólo vino en su momento a apadrinarnos como grupo de poesía sino que además, luego, venía a escuchar poesía a las Tertulias, venía a presentar siempre que se lo pedía y nos hizo un dibujo para las invitaciones.  Y todo porque a Pepe le gustaba lo que hacíamos.


Pepe Hierro, de oyente durante una Tertulia  en 1992.

Y es que a Pepe le recordaban estas lecturas a sus años de lecturas en el Ateneo de Madrid y luego en la Galería Abril de la calle Arenal. Al margen de venir cuando podía (que fueron muchas ocasiones), al margen de que le gustara el poeta invitado, al margen –como me decía – de ser una tertulia hecha en directo con una hora de duración y emitido por el canal de TV local, hoy Canal norte digital, es que me gusta cenar en el Tío conejero. Le brillaban los ojos y se le veía contento y yo me sentía igual cuando le veía aparecer porque tenía la sensación de que al mirarme me decía: Esto que  se está haciendo me gusta y aquí vengo yo para que se sepa.



Dibujo autorretrato (Regalo de Pepe)
 De manera que este hombre que en su trayectoria siguíó lo que el llamó dos caminos: 1) el del "Reportaje": directo, narrativo, con ritmo oculto y sostenido, con lenguaje preciso, justo, que ofrece un testimonio directo, escueto, sin florituras verbales, cercano a la realidad, concreto pero lleno de emoción y sentido. 2) el de la "Alucinación": donde todo aparece como envuelto en niebla dentro de un ámbito casi incomprensible, con la sensación de  una emoción medio oculta. Una  especie de ensoñación, una realidad confusa trastocada de la propia realidad y convertida ya en otra realidad poética.



Dibujo autorretrato (Regalo de Pepe)
 En muchas ocasiones estos dos caminos en la poesía de Pepe Hierro, marchan a veces entremezclándose, a veces superponiéndose creando una "apariencia de vida" que, partiendo de una realidad crea otra realidad. Un testimonio de realidad y sueño donde nos cuenta lo pasado y lo imposible de tal modo que consigue darle vida y emocionar.

Todos estos recuerdos se han agolpado en mi memoria en este décimo aniversario de su muerte. Recuerdos que hoy quiero compartir con todos para honrar a Pepe Hierro, uno de los grandes poetas y  una gran persona. A ambos los tuve por amigos. El poeta y la persona van conmigo siempre,  en la memoria y en el corazón.


lunes, 10 de diciembre de 2012

Jesús Arroyo: Disfrazado de Esquimal



Jesús Arroyo: Disfrazado de Esquimal



Un nuevo libro de Jesús Arroyo, Disfrazado de esquimal publicado por Antonio y Charo (Huerga y Fierro editores, Madrid, 2012), nos llega tras aquel primero, Contracaminante, que en 2011 publicaba con Pablo Méndez en Vitruvio.

En aquel Contracaminante descubríamos que el miedo va con nosotros, que está en cualquier lugar donde miremos esperándonos para atenazar nuestros sentidos y Jesús Arroyo nos mostraba en él lo que ha sido su vida: su amor por la tierra que le vio crecer: Asturias, sus sentimientos, sus motivos para escribir, sus experiencias, duras a veces… en definitiva su manera de ver y de sentir el mundo con una poesía cercana y sencilla, a la vez que reflexiva, una poesía, en fin, de calidez humana.



Ahora, con este, su segundo libro, nos llega disfrazado. El contracamino se ha convertido en un disfraz para ocultar la desnudez de la voz, la del pensamiento, la del alma, para ocultar un cuerpo herido por la vida y sus imperfecciones, nos llega tratando de aguantar el hielo del desamparo, el frío de la soledad, la nieve del abandono, intentando conservar el nihilismo en la cámara frigorífica de los sentidos, arañando el iceberg que el corazón rodea cuando se escribe poesía contra el frío de las emociones, los sentimientos

Se disfraza de esquimal porque nos dice Hace la colcha de tu cama / cascada helada en las frías baldosas invernales. / Debería vestirme de esquimal / y en un trineo sin perros / huir hacia parajes cálidos, / alcobas de lunas y estrellas / o, simplemente, terminar / en arenas blancas bajo cielos soleados, /lechos bajo dosel de palmera. / Ahí me desnudaré / porque yo tampoco he sido sincero. Y en ese yo tampoco he sido sincero nos regala Jesús Arroyo toneladas de carga humana, de humildad, de sentimiento de la imperfección del hombre, del género humano, de sinceridad.


Repito, es poesía contra el frío de los sentimientos y el autor se protege por ello con ese disfraz de esquimal, un disfraz que, sabe, soporta bajas temperaturas emocionales y lo hace con sentimiento de desolación y de ironía frente al inmenso hielo que, como al oso polar, rodea a este esquimal disfrazado que, precisamente por ello, sueña que: No hay nada mejor /que desnudarse al calor del sol aunque uno por dentro / sienta siempre un gélido frío. El poeta desnuda sus sentimientos, sueña con el tórrido calor de lugares idílicos, con situaciones idílicas, para escapar del inmenso frío, del abandono en que se pierde con el pensamiento helado, paralizado.

Un poema que merecería un epílogo y que el autor titula Otro poeta se encuentra hacia las primeras páginas (la 22 concretamente) de este libro, un poema, escrito desde la tercera persona para alejarlo, disfrazarlo más si cabe, un poema hermoso, sincero, verdadero que nos llega de pronto como un latigazo avisándonos de que las palabras que se vierten en este poemario son sangre, sudor y lagrimas de un poeta que escribe poesía con los ojos / y la deja en el baúl de la memoria o la vierte en el no blanquísimo papel (que le recordaría al frío todavía más) sino en palabras impresas en papel que asemeja el color de la arena de la playa o del oasis del desierto, la cálida arena dorada por el sol (sin frío) de los más hermosos sueños, de las más intensas emociones. Ha terminado el poemario. / Si hubiera firmado con seudónimo / las cosas serían diferentes, / pero él es así, / pobre, manco y sordomudo,/ escribe poesía con los ojos/ y la deja en el baúl de su memoria.


Jesús Arroyo va construyendo, libro a libro, una voz personal, a veces irónica, a veces honda, profunda, una voz de pensamiento, reflexiva, sugerente y con imaginación. Tiene, me parece a mí, Jesús Arroyo, la intuición del poeta que sabe captar la esencia de las cosas que observa, o vive, o siente o disfruta o padece, y las plasmas con cuidadosa y meditada sencillez, pero ojo sencillez no es simplismo, acordémonos de Rilke cuando decía (yo puse en verso sus palabras dirigidas al joven Kappus), sobre escribir cotidiano o sencillo: “No tema la pobreza, si es que es pobre,/ de lo más cotidiano”  Poesía, en fin, disfrazada pero clara, directa, poesía de vida, que vierte emociones en el papel impreso porque, antes, el poeta, las ha sentido, las ha vivido.

Nos dice que su voz esta hoy dormida con ojos abiertos que es un Náufrago en tierra sin barco que navega, nos cuenta que Lleva sentado en este nuevo café / el último minuto de muchos años. Se pregunta ¿Quién dice ayer en este ahora / vestido de versos?. Y recuerda: No importan ahora los pechos aferrados, / los besos entre dientes susurrantes, (…) Dónde buscar aquellas páginas , / dónde morir si no encuentro aquel instante. El poeta no quiere soñar dormido sino despierto: ¿Quién rompe el claro de la noche? Y termina diciéndonos: Hoy puedo reírme de la ausencia.



Jesús Arroyo nos pide que no estemos dormidos cuando soñemos, que él no duerme, que sentado y despierto, frente a su borrachera de versos que han brotado desde lo más dentro de sí pide sentencia y clemencia solicita, pero los lectores no somos jueces, tampoco somos parte, aunque al leer estos poemas sintamos el frío, la huida, el sueño, la herida disfrazada, la irónica mirada, la confesión sincera, el nihilismo, el grito, el abandono de ese disfraz que, finalmente,  estorba. Ahora el trabajo pertenece a los lectores. Deben sumergirse en este libro, poema tras poema, porque todo lo que se ha silenciado anda vivo en las páginas disfrazado de esquimal. Leed y percibid el latido de la vida, y de las emociones.

sábado, 1 de diciembre de 2012

Nacho Buzón: Suite de una estrella.




Nacho Buzón: Suite de una estrella.



Nacho Buzón (Sevilla, 1977) Está licenciado en Derecho y es abogado Desde sus primeros meses de vida ha residido en Oviedo. Su primer libro publicado fue Radiografía de una tumba (KRK, 2001) y obtuvo el Premio Asturias Joven de Poesía, 2002. Sus poemas han ido apareciendo en diferentes revistas y ha publicado Suite de una estrella (Tenerife, 2007) que es uno de los tres libros que amablemente me envió la Editorial Baile del sol, poco antes del verano, y este año por lo que yo sé, ha publicado en la misma editorial un nuevo poemario titulado Alehop (Tenerife, 2012)

De Suite de una estrella,  libro  que he leído este verano es destacable su singularidad y la sencillez de su lenguaje poético con un mensaje claro sin pirotecnias verbales y directo. En algunos momentos de mi lectura he sentido los ecos, la ironía, los juegos de Mario Benedetti mientras nos hablaba de cosas sencillas, cotidianas, al tiempo que importantes.



Un poemario muy apropiado para los que quieran iniciarse en la lectura de poesía pues lo van a leer (y entender) porque, como decía Don Antonio Machado, está escrito de frente y también al sesgo no sé si intencionadamente o no, pienso que sí, pero lo cierto es que la poesía dice más de lo que dice el poeta, como en este poema que titula Ante el espejo me despejo y me despojo donde nos muestra una reflexión existencial a su manera: A veces / cuando me miro al espejo / veo lo que quise ser / y nunca fui./ otras veces veo lo que quiero ser / y nunca seré. / pero la mayoría de la veces / sólo veo a un tipo / despeinado y con ojeras / al que le hace falta / un buen afeitado.

O en este breve poema titulado Suite, donde brilla el amor sobre todas las cosas: mi habitación /tiene una / estrella. / tú. / las otras cuatro / me sobran. Y finalmente este otro poema titulado Llosgarmo donde juega, con el amor también,  con el lenguaje como si tratase de, a la manera de la sinestesia, asociar elementos que nos llegan a través de los sentidos con sensaciones emocionales o dicho a su modo, atribuir o asociar una sensación producida en una parte del cuerpo que afecta a otra parte de éste: Si al mirarte / lloro, / Es porque mis / ojos / acaban de tener / un orgasmo.

Un libro lleno de frescura juvenil que yo no conocía y que me parece recomendable. No sé cómo será el libro que ha publicado este año Alehop ni si continuara en esta misma línea poética o no; pero de cualquier forma esta Suite de una estrella, de Nacho Buzón, me parece recomendable .por su sencillez, su ternura en ocasiones, su verbo cotidiano y  su ironía a veces.

ME REFERÍA A LA CANCIÓN…NO A MI CHICA



¡tócala otra vez Sam!

Pero cuando le puso la mano encima,

lo maté.

                porque era mía.