viernes, 23 de noviembre de 2018

Milagros López: "Llegará el día"




Milagros López: Llegará el día


Milagros López (Murcia) Licenciada en Filosofía y Letras- especialidad en Filología inglesa, con Premio Extraordinario por la Universidad de Murcia y la University of West London, nos llega, ahora, con su segundo libro de poemas, Llegará el día (Amargod  Ediciones, Madrid 2018)
  
Hace cuatro años nos trajo su primer libro:  A ras de mar (Ediciones Torremozas, Madrid, 2014), y creó en él una realidad poética que es un mar de amor, la metáfora del deseo, la pasión, la ausencia, la espera, la vida en definitiva (...)   Como si el sujeto poético, a modo surrealista, fuese ese río que llega al mar y ya es el mar y nos dice: Quiero serme en ti / y que pase el tiempo.
En la Feria del Libro de Madrid junto a Marta
de Torremozas

Una historia de amor, A ras de mar, de la que yo escribí reseña en mi blog, como la espuma del mar que es calma y tempestad, caricia y golpe, furia enardecida y sueño ensimismado, amor en plenitud, amor. Vivir, imaginado o soñado; pero contado de tal modo que el lector, poema tras poema, lo vive, lo ha vivido, lo sintió, lo siente y lo hizo suyo. A ras de mar, ha sido traducido total o parcialmente al francés, inglés, holandés, polaco y rumano.

Francisco Javier Díez de Revenga, siempre acertado en sus juicios literarios y siempre valorado y admirado por mí, sobre a A ras de mar,  de Milagros López, nos dijo en una reseña crítica que escribió sobre él: "...en la representación del mar que sugiere el título del libro está la gran metáfora de la vida que no es otra que la del amor" y también que: "Milagros López dispone de una palabra poética efectiva y original"
Este catedrático de Literatura de la Universidad de Murcia, experto y grandísimo  conocedor de la “Generación del 27”, de Miguel Hernández y de la poesía en general es un especialista en teoría literaria que lleva más de 40 años dedicado a ello. (Precisamente yo conocí a Diez de Revenga en 1997 con motivo de un homenaje que los poetas rendimos en el Monasteriode Silos, bajo el ciprés de su conocido soneto,  a Gerardo Diego. Fue allí junto al monasterio que Pureza Canelo o Elena, la hija de Gerardo Diego (no recuerdo bien ahora) me presentó a este paisano mío.


Ahora Milagros López, en este segundo libro Llegará el día, prologado por Díez de Revenga, este especialista en poesía nos viene a decir en su prólogo que Llegará el día es un libro  “ tan complejo como bien construido y estructurado”. Nos señala “la plasticidad y visualidad de imágenes y símbolos”. Igualmente  nos hace notar su valor “Profético o premonitorio que fortalece y confiere solidez al estilo”. Nos habla de  la “inusitada vehemencia y pasión en la ansiedad de ser y permanecer” a través de una temática  en la que “el tiempo es una de las obsesiones junto a la edad, las luces y las sombras, la presencia de la muerte, la infancia como metáfora y la vida construida  en símbolos seculares: puentes, caminos, viajes…” Y todo ello  enmarcado por “reflexiones sobre la poesía y la palabra poética” y ensalzado por “ámbitos de luz, mar, sol, árboles…” Un libro, en fin, que nos muestra un cierto irracionalismo aparentemente contradictorio pero solo aparentemente, “Una esperanza vitalista” y la búsqueda, a través de los otros: a las entrañas de uno mismo. Que fija en la luz la escritura indeleble, la permanencia tras el agua.
 
Llegará el día consta de dos apartados o secciones, la: “I El umbral al impreciso”.
Este umbral semeja la vida, / me falsea la muerte, / me confunde con su lava / bajo el piélago, con lunas / que se alzan retando el día. (P-21)

Retando a la vida y su devenir al que nos enfrentamos cada minuto, cada hora, cada día del tiempo. 

Siembro bosques en las venas de mis manos, / Caminar caduco en la raíz.// Esta inconsistencia / me destila atemporal, / líquida / de permanencia negada / y, sin embargo, / fluyo a través del tiempo. (P- 58)

Y a través del tiempo, la infancia, la edad, las luces y las sombras… fluir, caminar, hasta llegar al mar y fundirse y renacer azul, y ser ya huella:
Seré más agua. /  Seré toda agua. / Agua que ahueque a los vivos / y llueva otros mares; / agua para renacer azul / al mercurio de la tarde.// Agua que me diluye en esta orilla / y me hace huella en otra costa, / cuerpo en otro mar.

En este primer apartado nos ofrece Milagros López con libertad versal, diferentes estrofas y en ellas sus experiencias, “vivencias sucesivas de una existencia  que se ve reflejada en sus versos” 
Y esque como me contaba Claudio Tantas veces: "Contemplo la jarra con el agua - como Santa Teresa- y veo el agua y en ella la poesía" 

Y la: “II Llegará el día”, que da título al libro y que es como una repetitiva especie de  "aliteración" al principio de cada uno de los poemas que conforman esta segunda sección, el verbo ejecuta en futuro las acciones “como si quisieran devenir en proféticos o premonitorios,” significados.

Llegará el día de la quietud. / No habrá rumbo tras la inclinación de los árboles, / la piel de las velas abrazará el mástil / y se debilitarán las creencias / tras la incesante calma/
de la rotación detenida. (P-71)
Llegará el día 
que vaciará las palabras,/ secará las fuentes,/ y ya no podrán construir/ con el uniforme que tejió tu madre / en el código niñez: casa, agua,/  árbol, pan, cielo… (P-84)

El verbo como en una especie de salmodia retórica, en expresión de esperanza vital, con su significación parece querer mostrarnos sus diferentes significados, en un tiempo que se sueña, tras esa llegada futura, de permanencia.
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Llegará el día /en que hilaré la luz,/ grabaré con transparencia / la caída por el acantilado./Allí, alguien,/ yo misma tejida en sangre nueva/ descifraré en las marcas de agua / mi reencuentro. (P-90)
Y la luz será el objetivo de la búsqueda, de la deseada premonición para la llegada de ese día, esa luz, que se busca, se intuye, se desea.

 

Si  A ras de mar era un primer libro unitario y estructurado en cuatro secciones en las que el amor es vivido, sentido, apasionado, enardecido, fundido, ausente y, siempre, esperado…que ha conseguido el favor general de muchos lectores, con este Llegará un día, la autora, da un golpe de tuerca y nos presenta un libro muy elaborado, maduro y hondo y, en su complejidad, Un libro para leer y releer con sosiego, una profunda reflexión sobre el tiempo, la vida y la muerte y a la vez que reflexiona sobre la poesía, lo hace tambien sobre el deseo de permanencia:   “Hilaré fibra de luz. / Armonía en mirada, fusta y escenario. / Equilibrio. / / Tocar el nervio / adiestrar la rebeldía de la llaga.”(P-36)

 
Milagros López trata quizá de alcanzar esa luz de la que nos hablaba Claudio Rodríguez cuando nos decía:“Nunca arderá bastante  / la lumbre aunque se haga con estrellas”, pero merece la pena buscar su resplandor, intentar que su luz nos alumbre, hasta volver al agua por eso nos dice: “Yo atravieso el tiempo, / me licuo en los poros de su tierra,/ abono espacio con mi terror efímero / y regreso, una y otra vez; / no temo serme agua.” Agua, espuma que se eleva por encima de la ceniza que es el 
 hombre y, ya luz: Llegará el día en que las palabras sean.
                                Manuel López Azorín

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