jueves, 15 de diciembre de 2016

Belén Reyes: "La muerte es ilegal"



Belén Reyes: La muerte es ilegal                                        


Belén Reyes me mandó su último libro publicado hasta la fecha, su título, (como todos los suyos, sorprende  por su precisión y certera definición de lo que nos encontraremos en él): La muerte es ilegal (Versos- en-difHerido) Celya, 2016 .El libro va acompañado de una carta-prólogo de Luis Eduardo Aute. En ella le dice a Belén (y a todos los lectores)”…Debo decirte que sigo bajo el impacto salvaje de tu “muerte ilegal”, es una bofetada en toda regla a la vida y a la muerte, un directo a la mandíbula del esqueleto, ya cadáver, de la poesía zombi de estos últimos tiempos. (…) Me sorprende grandemente esa valentía de no tener ninguna consideración respecto a “estéticas” que haya que guardar por coherencia de “ética poética”. (…) Toda mi admiración con un beso, este sí, en diferido sin hache intercalHada.”


Antes que nada quiero decir que la poesía de Belén Reyes absolutamente personal, irónica, cargada de dolor  y de tristeza, es mordaz, no sigue reglas tradicionales (o mejor dicho solo las sigue en cuanto a medidas en el verso llamado de arte menor y cuando emplea el otro el llamado de arte mayor, lo escribe blanco o con rimas de suaves asonancias  y ajustado a sus reglas como en estos endecasílabos en los que nos viene a decir  que un poeta que no escriba de aquello que conoce, que percibe y que siente, carece de sentido y de verdad: “De qué sirve un poeta sin su cámara, / reportero sin dios y sin cadena./ De qué sirve un soneto endecaciego /vendiendo once cupones sin esencia”)

Aunque parte de la poesía tradicional no emplea estrofas concretas pero se basa en algunas de ellas, hace las rimas como le parece aunque siempre de manera certera y, en su poesía, encontramos casi siempre frente a todo ese desbocado flujo de emociones que nos ofrece, olor a disconformidad y desamparo pleno de denuncia, de ternura y de sorpresas verbales y así va Belén: “a ganchillo / desenredando el alma / tejiendo con un bic/ en plena menopausia.”

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Belén presentó este libro en la sala Clamores, acompañada del cantautor y poeta Moncho Otero, amigo nuestro desde los años noventa que le conocimos a través de Gloria Fuertes y que ha puesto música a algunos poemas suyos, yo no pude acudir

Me alegré mucho al recibir este libro. Belén y yo no nos vemos desde hace mucho tiempo. Creo recordar que la última vez que coincidimos fue en casa de Amparo Gastón (la viuda de Gabriel Celaya), Yo había quedado con Amparitxu  para charlar un rato y allí estaba  Belén Reyes (por cierto que quedó en enviarme una foto que nos hizo a Amparitxu y a mi y no ha debido acordarse ya que no la recibí, claro que con todo lo sucedido ultimamente es casi natural que no se acordase), A Belén la conocí a través de Gloria Fuertes, que me hablaba de ella (y muy bien)  cada dos por tres Escribe como yo – me decía Gloria, pero es más valiente, más joven y más descarada – me gusta.
La dedicatoria que me manda Belén dice: “Para Manuel con todo mi cariño en homenaje a todas las personas que conocimos y que ya no están.” Y me he emocionado porque de esas personas que conocimos he recordado inmediatamente a dos mujeres: Luz María Jiménez Faro, poeta y alma de la editorial Torremozas (donde Belén publicó su primer libro) y Gloria Fuertes, poeta (de niños) y sobretodo de adultos. Una mujer que como persona y buena amiga recuerdo siempre y como poeta, como buena poeta de hondura y sorpresa releo a menudo para no olvidarme de ella nunca. Aunque yo sé bien  que los que quisimos y admiramos a Gloria Fuertes no hay día que no la recordemos, sobre todo por su tremenda humanidad, por ser buena gente (como ella solía decir de las personas que apreciaba) por su chispa socarrona y su sentido del humor tanto en su día a día como en sus poemas.
 

Belén Reyes admiraba mucho a Gloria fuertes, si mal no recuerdo comenzó a leer a Gloria a los 14 0 15 años y según ella se fascinó con sus poemas. Tanto es así que cuando Belén escribía trataba de hacerlo con la misma sencillez de lenguaje que empleaba Gloria cuando escribía poesía para adultos, una poesía que no parecía ser valorada por el mundo poético con excepción de José Hierro y algunos que otros poetas más que veíamos en la poesía de Gloria Fuertes lo que vio Belén Reyes desde que la leyó por vez primera: una poesía de amor y de humor con una profunda carga existencial,  una poesía comprometida con el ser humano que denunciaba con sonrisa, que aconsejaba con dulzura, que golpeaba con ironía y con humor, una poesía en fin que sorprendía por tener una voz personal, diferente, única.

Todo lo dicho anteriormente se lo podemos aplicar a la poeta Belén Reyes y ella seguramente se sentirá orgullosa  de  que yo la compare y la equipare con Gloria, juntas las dos, porque sé muy bien que ambas fueron amigas los últimos 12 0 15 años de la vida de Gloria. Fue una hermosa amistad. A Gloria le vino muy bien tener en Belén una gran admiradora y seguidora de su poesía y a Belén, igualmente, le vino muy bien la amistad de Gloria, los ánimos que le dio para que se dedicase a escribir, de Gloria aprendió mucho, de la vida y de la poesía. Tanto es así que el primer libro de Belén Reyes, Desnatada (Torremozas, 1992), se lo prologó Gloria, encantada y desnatada.(este libro tuvo una reedición en 2005 en Celya)  

En 2002, ya sin nosotros Gloria, publico Ponerle un bozal al corazón ,con prólogo de Cristina Pero Rossi (Celya) que se volvió a reeditar en 2006. 

En 2007 Olifante publicó  Atrévete a olvidarme. Libro que reeditó Torremozas en 2014.

En fin, recordar a Gloria Fuertes pudiera parecer una descortesía para con Belén Reyes, pero ella sabe que no es así, ambos la quisimos y la admiramos, tanto como para recordarla siempre, tanto como para que Belén y yo sepamos que si bien la Reyes comenzó escribiendo versos que se parecía a los de la Fuertes, ella, la Reyes, y como bien me decía Gloria, aunque se parecía , era más descarada ( es decir más atrevida, más desbocada y con un cierto humor más acidillo), y con el tiempo al igual que la Fuertes ha conseguido crear una poesía  tan personal, tan única que cada día se parece más a la Reyes  (aunque lleve siempre a la Fuertes con ella), porque escribe una poesía con una profunda carga existencial,  una poesía comprometida con el ser humano que denuncia con sonrisas heridas, que aconseja con amarga-tristeza, que golpea con  rabia y con ironía, una poesía en fin que sorprende por ser muy Belén Reyes.

Y es que en Belén Reyes “la luz esta en (su) interior./ La luz no está en las bombillas./ (ella se) enciende  de amor/  día tras día.” Porque resulta que a pesar de los golpes que nos da la vida Belén Reyes canta siempre por alegrías y por esta razón Belén se niega a tantas cosas que le parecen injustas, o ilegales, como –por ejemplo- la muerte. “La muerte es ilegal / y nadie dice nada/  Ni una denuncia, un grito / ni un poema pancarta / ni un juez que lo investigue, / la vida es una estafa.”

Belén lleva tiempo conviviendo con la enfermedad y durante esa enfermedad  ha sucedido la muerte de su padre. Así las cosas nos dice:  “Hablar de la muerte o estar enfermo en la sociedad de hoy es terrible, porque nadie quiere hablar de ello, está mal visto porque falta dignificar el tema,"  Belén sostiene en una entrevista (mayo de 2016), a través de la agencia Efe que ” estar enfermo es un estado en el que no estás ni vivo muerto. “Es una situación rara", (…)"Lo digo porque hay algunos que creen que la enfermedad te hace crecer y todo eso; pero no. Es una cosa tremenda, es una verdadera horterada, no se lleva estar enfermo, te esconden".
Belén Reyes  prefiere ir “desandando la vida / con un ramo de deseos”  aunque se rompa para ir naciendo, para seguir viva, aunque la vida sea una estafa y frente a ella grite  y se desespere  a veces como en este poema :“Como si me fumaran… /soy el humo que escapa / del pecho de la vida / me quedan dos caladas /Y un filtro que me roba / la luz y las palabras.  /// Como si me fumaran.
 Y te fumamos, sí, pero leyéndote y haciendo nuestras tus denuncias, tu ironía  tu tristeza, tu rabia y tu valentía para enfrentarle a la poesía y a la vida.                 
                                                                 Manuel López Azorín









1 comentario:

fcaro dijo...

Gracias, Manolo. no conocía a Belen. Y bien que lo siento. Lo remediaremos.