miércoles, 20 de febrero de 2013

Jerónimo Calero: ¿Y quién es el que canta?



Jerónimo Calero: ¿Y quién es el que canta?


Jerónimo Calero (1946, Manzanares, Ciudad Real), poeta manchego a quien conozco hace ya tiempo, hombre discreto, comedido, con auténtica vocacion poética, de necesidad diría yo, asentado en una poesía reflexiva, existencial, metafísica, escrita desde la esencialidad y la sinceridad con palabras precisas y claras, me envió su último libro. ¿Y quién es el que canta? (Editorial Cuadernos del laberinto, colección Absurda fábula, Madrid, 2012)



Juana Pinés

Juana Pinés, componente del Grupo Guadiana, poeta manchega como Calero, a quien conocí hace poco en Ciudad Real ha escrito el prólogo de ¿Y quién es el que canta?, un prólogo en el que se aprecia el conocimiento que de la poesía tiene Juana Pinés y el afecto y la admiración que profesa por Jerónimo Calero. De él nos dice: Los poemas que componen ¿Y quién es el que canta? nos adentran en un mundo de memoria y existencia en donde se reflexiona sobre el deseo y el olvido, la ilusión y la admiración, el amor y la soledad; todo ello bajo la mirada del que lleva en sus ojos la poesía —esa lente con la que las palabras se convierten en seña de identidad—. Una seña de identidad que en Jerónimo calero es la poesía de pensamiento.

De estirpe campesina, como se cuenta en la solapa interior del libro, vive de cerca los problemas y peculiaridades de un trabajo duro, laborioso, mal pagado y peor visto; circunstancias que recogió en su poemario Huellas, (Ediciones Cantahueso, 2000) y en Desde el hondo lagar de la memoria (C.R.D.O. Mancha, 1999).

La voz de Jerónimo Calero –continúa diciéndonos Juana Pinéspertenece a la rara estirpe de poetas para los que no existen modas, tendencias, vanguardismos ni rupturas generacionales, sino que sigue las directrices estéticas y formales que les dicta su propio instinto y con él nos va desgranando todo un caudal de sensaciones, vivencias, anhelos y frustraciones que son el mosaico que conforma y delimita su andadura vital.


Jerónimo Calero se asoma a la poesía de la mano de su primer maestro de escuela, él mismo  lo ha dicho así:La poesía me interesó desde aquellos años de colegio en los que un maestro de escuela nos recitaba, con buena voz y mejor estilo, poemas de Gabriel y Galán, tan olvidado en nuestro tiempo, pero tan eterno en sus valores. Así pues, en sus infantiles años le nació el  magico deseo de decir poesía, de soñarla, de  crearla, de contar y cantar la vida en ella, de abrazarse a ese sueño de la poesía, sueño que aún persiste, que sigue vivo aunque en el fondo de sí, y de sus poemas, se denote la huella del que, de aquel sueño de soñarla, poco o casi nada espera ya.

Sin terminar sus estudios de bachillerato, cuando los Institutos se llamaban de Formación Profesional, se coloca de aprendiz en un establecimiento de telas de su localidad. Oficio que le agrada, y al que debe toda su proyección como profesional, pasando a regentar un comercio de tejidos de su propiedad, en el que subsiste después de cuarenta años.



¿Y quién es el que canta? Lo forman poemas de diversa temática, pero todos escritos desde la esencialidad. En ellos, Calero nos muestra un mundo personal, donde al tiempo nos refleja, nos introduce, a un mundo común a todos.

Jerónimo Calero ha recibido multitud de premios literarios, entre otros: el Premio Barcelona de Poesía J.A. Goytisolo, el Certamen Internacional de Poesía Mística Malagón o el 2º premio Sexto Continente de Poesía Amorosa. Es Cofundador del Grupo Literario Azuer y Cofundador y colaborador de la Revista Literaria Calicanto que se edita en Manzanares.

Juana Pinés, muy acertadamente, nos dice casi al final del prólogo: Y puedo segurar que Jerónimo Calero es poeta desde que me alcanza la memoria. Un poeta vocacional e irreductible, indemne al desaliento. Un hombre sencillo y discreto que ha ido escribiendo los versos más sinceros y profundos como pequeños fanales entre las sombras que provocan la rutina, la cotidianidad y la costumbre, ajeno siempre a las capillas literarias y a todos los cenáculos donde se le saca brillo a los nombres y se dilucida el camino más directo para alcanzar la gloria.

Los poemas de ¿Y quién es el que canta? Pertenecen al mundo de la existencia y por tanto del recuerdo, de la memoria, y en ellos se reflexiona en torno a la ilusión, el deseo, el olvido, la soledad, el amor y, también, sobre el desencanto, que nos embarga en ocasiones, de la vida vivida y particularmente del final de la vida al que, por otra parte, Jerónimo Calero se enfrenta, en el último poema de este libro, con sinceridad, dignidad y valentía.
Discreto, como decía al principio,este poeta camina con la certeza de que la felicidad que le ha proporcionado, que le proporciona, la poesía no anda en los cenáculos ni entre los oropeles, no, porque su felicidad le ha besado la frente con los laureles del que necesita y disfruta  la creación poética junto al sueño de que la luz de la poesía le alumbre en el sonoro silencio de su almacén de tejidos mientras confecciona, lírico, un traje de metáforas vividas, sentidas, experimentadas, a la medida de sus sueños, de sus dudas y de sus certezas. Os dejo un  poema, el nº 11,  que cierra el libro.


Del punto en el que estoy, hasta la fosa,

sólo quedan algunas estaciones.

No me digáis que no, tengo razones,

augurios, que me indican que no es cosa



de esconder la cabeza si , miedosa,

se quisiera aturdir por los rincones.

También para morir, los pantalones

se deben llevar de forma airosa.



He descubierto que el final es triste,

que si el cerebro a la vejez persiste,

será su lucidez una tortura.



Por eso no me importa que la hora

se adelante si llega, salvadora,

a evitarme ese cáliz de amargura.


( Libros recibidos  el año 2012 , pendientes de dar entrada en este blog )

viernes, 15 de febrero de 2013

Laura Gómez Recas: Llámame azul



Laura Gómez Recas: Llámame azul

El día 9 de febrero presenté dos libros Llámame azul de Laura Gómez Recas y Esa helada verdad de la belleza , de María Luisa de la Peña en el Centro Cultural Blas de Otero de San Sebastián de los Reyes (Madrid)
Libros  que las autoras habían presentado ya en la FNAC de Callao (Madrid) el 16 de enero. 
La presentaciones obviamente fueron más breves. Aquí os dejo completa la que he preparado para este blog de  Laura y su primer libro publicado.


Laura Gómez Recas, en sus inicios, tuvo un poeta de cabecera: Antonio Machado. Esta mujer poeta, de lenguaje preciosista, ávida lectora de poesía, ha bebido en las fuentes de Machado que a su vez, en sus inicios, bebió de Ruben Darío aunque luego, el sevillano de Soria, de Baeza y de Segovia, encontrase su verdadero camino lejos  del modernismo. El surrealismo ha influido también en la poesía de Gómez Recas; pero, su surrealismo, me parece a mí, no un modo mecánico de creación sino una meditada manera de expresión. Ella gusta de los poetas que saben manejar el lenguaje, los que emplean, al escribir, el aspecto formal en la poesía. Sobre el proceso de escribir dice que: Escribir es acto que entrega y abandona la mente / al impecable mutismo del papel, / antes, madera, antes, árbol, antes, luz sobre la hoja.

Gómez Recas escribe sin prisa, tratando, con el lenguaje, las metáforas, las imágenes, los recursos, de potenciar ese extraño misterio, llamado poesía, que a ella le vive por dentro desde que, adolescente, comenzara a escribir.De ella ha dicho, en el prologo de Llámame azul (Editorial Quadrivium. Girona, 2012), la profesora y poeta María Luisa de la Peña: La poesía de Laura Gómez Recas es un ejercicio de reflexión y audacia, tejida con hilos de oro a través de un sólido dominio de las metáforas puras y las imágenes oníricas, tan queridas a la autora y tan necesarias a su corpus poético.

Laura Gómez Recas, nació en Madrid en 1966. Está Licenciada en Periodismo por la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid y desarrolla su labor profesional en medios de comunicación social: radio, prensa y televisión. Escribe poesía desde la adolescencia. Y este Llámame azul es su primer libro publicado.
  Antes de la salida de este primer libro suyo tan hermosamente titulado Llámame azul (Editorial Quadrivium. Girona, 2012), publicó poesía en diferentes revistas y es coautora de la antología poética Universos Diversos (2009), de la Editorial Alaire. Pertenece a la Asociación Versos Pintados del Café Gijón, a la Tertulia Gerardo Diego del Café de Oriente, ambos de Madrid y al grupo Poética en Gredos. Ha participado activamente en diversos recitales y eventos literarios en la Escuela Julián Besteiro, en el Ateneo de Madrid y en el Círculo de Bellas Artes, entre otros. En la red, mantiene el blog “Hortus Liber”

Laura Gómez Recas define su poesía como "una mixtura de entrañas y de verbo con vida propia: La poesía es una lluvia escarlata, con olor a sangre, que brama entre los dedos y se escapa en un vuelo transgresor donde los haya. Es tu alma la red que has de emplear para atraparla". En el poema titulado de la idea nos dice: Y entonces, presentí la idea, / la mansión donde posan las cenizas / que los ojos hicieron de los sueños.

De su poética dice desconocer si la tiene y dice no saber tampoco si sus versos alumbrarán con esa luz que da el acento común de la voz personal, de la voz propia, más allá de la humilde existencia,. Por otra parte dice que la poesía en ella es espontánea (emocionalmente supongo, ya que si no fuera así, sería contradictorio con el surrealismo meditado), la poesía es una forma de expresión más allá de lo audible, de lo visible, algo que trasciende a los sentidos y en el lenguaje, encuentra el mecanismo para elaborar un mensaje que parta de ella, de lo que es como persona, como mujer, como poeta, para adentrarse en ese proceso de búsqueda interior en el que camina inmerso todo poeta.

Laura Gómez Recas escribe su poesía con el lenguaje, como todos, pero también con la emoción. Presiento un destierro boca adentro, / como si una soledad / se hiciera fuerte en mis costillas / y el mundo entero disparase al corazón. Escribe poesía y busca, no en el azul, sino en la amapola roja como la sangre, símbolo de su fragilidad y de su fuerza, el espíritu de lo perfecto, porque ella es, se siente: amapola, trajín de mariposa / con débil ancla fondeada en tierra. Lenguaje y emoción, emoción como forma de literatura.
De izquierda a  derecha Miguel Angel Yusta, María Luisa de la Peña, Laura Gómez Recas y Rafael Soler


Coincido con el poeta Rafael Soler cuando dice de Gómez  Recas que su poesía es un lugar de encuentro de emoción y lenguaje. Un poema que no toque los sentidos, con la palabra precisa, se quedará a medio camino. La amapola en la que se simboliza, fuerte, roja, débil… Es una bendición entre lo yermo, / nexo alado de sonrisa y de muerte, / efímero botón del horizonte / que silencia su adiós / y abastece del rojo de la sangre / a la inacción del cielo inmaculado. Y con este poema nos ofrece todas las claves de una poética como proceso de búsqueda interior, de conocimiento.

Laura Gómez Recas ha escrito un libro, un conjunto de poemas, de compleja lectura, en principio, por el extraño hermetismo que rodea la simbología de su palabra. Todos sabemos que la poesía no se hace con realidad sino que la realidad se toma para trastocarla en otra realidad poética  a través del lenguaje. Y Gómez Recas  lo emplea para tratr de expresar su cosmovisión personal. Ella nombra el miedo para echarlo fuera de sí y se acoge, como mineral del alma a la certeza y la esperanza, se acoge para deshacer los pasos de silencio y de la ausencia.

Llámame azul es un poemario para adentrarse en él, leerlo detenidamente, para desenmascarar a la poeta que se nos muestra amapola, con su color rojo de sangre, como símbolo de vida, como la explicación de sus orígenes, con la fuerza y la belleza de la vida y con la soledad de la ausencia, de la desaparición. Del olvido Becqueriano.  Como lugar de sueño, de lucha vital, hasta llegar a ese  después de tanto todo para Nada que nos dejó escrito el  poeta Pepe Hierro.

Pero la aparente debilidad de la amapola, su fragilidad frente a las inclemencias del  vivir  la lleva a decirnos que: Desde la sangre / que puebla los caminos/ se forja lo etéreo, es decir la humanidad y su humanidad.

De ella dice el poeta Miguel Ángel Yusta: Laura es una poeta que sabe manejar el lenguaje, que tiene el suyo propio y que lo utiliza con una enorme sensibilidad y belleza. Laura nos dará –ya nos da- en su carrera poética, muchas y grandes satisfacciones. Al tiempo. Me sumo a estas palabras con el deseo de que el tiempo las ratifique.
Manuel López Azorín

lunes, 11 de febrero de 2013

Encarna Fontanet: Ante los tres peldaños




Encarna Fontanet: Ante los tres peldaños



Encarna Fontanet obtuvo el Premio Internacional Almedina 2011 con el libro, publicado en 2012 por la Fundación Al-Aissiya en la colección Almedina-Al-Aissiya, titulado Ante los tres peldaños. El jurado estuvo compuesto en esta ocasión por los poetas Javier Buhaz, Carmina Casala y Manuel López Azorín.

La Fundación Al-Aissiya, con su fundador y presidente el doctor Jesús Riosalido Gambotti, se preocupa en fomentar y defender la cultura islámica, judía y mozárabe. Ante los tres peldaños es ya el número trece de los publicados en la colección Almedina-Al-Aissiya.

Encarna Fontanet con Ante los tres peldaños, refleja una espiritualidad en parte humana y en parte religiosa que, para todos, conduce a la divinidad en un ejercicio muy paralelo al de los antiguos sufíes de Al Andalus que vivieron (según me cuenta Jesús Riosalido que, además de presidente de la Fundación Al-Aissiya, es un reconocido arabista, diplomático de carrera, escritor, dramaturgo y poeta), en la Salsadella de Castellón y utilizaban un alfabeto y unos signos secretos de los que , se dice, que  bebieron nuestros grandes místicos españoles, Teresa de Jesús y especialmente Juan de la Cruz.

Ante los tres peldaños es un poemario profundo y místico: Ante mí se alzan / seguras, oferentes / las llamas de la hoguera inextinguible, / llamas de vivo amor, de muerte nunca. / He de cruzarlas. Un poemario en el que la métrica, desde el trisílabo al alejandrino; pero principalmente el heptasílabo , el eneasílabo y el endecasílabo, se muestran con gran precisión y, a veces, con gran carga emocional: Te busco, donde todo es soledad, / yo que Te puedo dar, ¿qué puedo? / Mirra es la triste ofrenda / de mis labios estériles. / Con el solo silencio voy a Ti.

Por último un poema de un único verso (página 73), no es necesario más, en él se encuentra todo lo que la autora ha querido expresar: Hacia Ti, en Ti, recorro mi sendero.


Encarna Fontanet


Encarna Fontanet fue ganadora en 1986 del Premio de Poesía Wallada que, entonces concedía el Instituto Hispano Árabe de Cultura. Fue con el libro titulado Sobre la glauca mitad de nuestra luna. Pero la actividad creativa de Encarna Fontanet, además de ir por  fueros islámicos, sufies,  místicos, ha explorado también otros campos de inspiración  con una nutrida obra de la que se destacan libros como La llave de la memoria, Amaranto, Desde oscuros limos, La sombra del tejo, y el volumen en valenciano Un solc de lluna i set fulles seques (Un surco de luna y siete hojas secas). Algunos de estos libros han obtenido importantes premios, entre ellos destaca el Premio Villa de Martorell de 1981.

Encarna fontanet es hija de Vinaròs, aunque nacida en Guardamar del Segura (Alicante), estudió Magisterio en la Escuela Normal de Castellón y se licenció en Filosfía y Letras (Ciencias de la Educación) en la Universitat Autònoma de Barcelona. Ha ejercido siempre como maestra y, ahora, ya jubilada, reside en Vinaròs.


( Libros recibidos  el año 2012 , pendientes de dar entrada en este blog )

lunes, 4 de febrero de 2013

Enrique Villagrasa: Palabra y memoria



Enrique Villagrasa: Palabra y memoria



Enrique Villagrasa nació en Burbáguena, Teruel, en 1957. Es periodista, poeta y crítico literario. Sus poemas son publicados en diferentes revistas. Ha escrito varios poemarios antes de Palabra y memoria (Colección Planeta Clandestino, de Ediciones del 4 de agosto. Logroño 2012), entre los últimos publicados destaco Mudanzas de la voz y Línea de luz. Está incluido en diversas antologías y ha sido traducido a idiomas como el árabe, francés, italiano… Colabora en revistas literarias especializadas : Qué leer, Turia, Artes & Letras y Suplemento de El Heraldo de Aragón. Reside en Tarragona.


Enrique Villagrasa es, en su poesía y en su vida, fiel a su infancia, a la tierra que le vio nacer, a la que le acoge, a su manera de contemplar la vida, la existencia, en definitiva a su pasado,  a su presente y,también, a su  modo de búsqueda constante de la palabra,  a su continuo hacer balance, examen de conciencia, sobre sí y esa búsqueda de la palabra, del lenguaje y su luz, cuando su realidad, su vida, se transforma  una vez escrita, en otra vida que es ya realidad poética. Toda (o casi toda) su poesía es un ir y venir, a través de la memoria, a la búsqueda del recuerdo, del tiempo… Eso es Palabra y memoria.En el poema Tu vida nos dice: El corazón desea en silencio, / del convento queda la distancia. El Jiloca siente nostalgia de su lecho / y la campaña de su Burbáguena: así incrementa el alma su fervor.


Y como el tiempo pasa estremecido pero queda, queda la memoria y queda la palabra … este yo que un día, como de San Francisco Asís, fue mecido por querubines solidarios con los seres vivientes, con el alma límpida y el lenguaje y el símbolo en el yo que es otro que dijo , creo, Rimbaud, y el sueño, y el pensamiento, y la memoria…camina a la búsqueda del poeta que le vive dentro, afirmándose, negándose, reivindicando la voz, reivindicando el silencio, tratando de construir su voz desde el conocimiento, vivir, pensar, sentir: Sentimientos, emociones, / levadura de tu vida.

Siempre he dicho que no importa el tiempo verbal en el que se exprese el yo poético, lo que realmente importa no es que se disfrace el yo en el tú (en esta ocasión), sino que el poema contenga verdaderamente la esencia, la clave, la luz de la poesía, se diga de un modo u otro y se emplee el tiempo verbal que se quiera para el sujeto poético.  En Enrique Villagrasa el yo se ha trastocado en tú en este Palabra y memoria: El estudiante ya no es / un fraile franciscano. Pero sigue soñando, continúa pensando que la poesía puede hacernos mejores personas: Duerme novicio tus sueños / tus pensamientos son tuyos.


Busca la palabra clara, en la tierra, en el mar (aunque el mar, en ocasiones, lo siente como un atardecer, un crepúsculo, un ocaso), la busca en la palabra cotidiana, en la vida, en el pensamiento, la magia precisa para que la palabra y su significado ofrezcan luz: Luz. Luz de la nada y el todo tras la ilusión del / verso azul y tus ojos sobre la mar oceánica / por el amor del devenir del cantar. Eco del gemido navegante. / Espejo y reflejo en el quejido de la arena.


La poesía de Enrique Villagrasa me parece a mí, siempre, memoria de la huella sucedida, y también llanto y canto y duda: La sombra de tu poesía, al marchar, / exorcizó el lenguaje suyo, ido. / La poesía necesitó tu luz negra / para encarnar y ver más allá.


Búsqueda constante, expresión de lo cotidiano en la sencillez de lo expuesto y profundidad de pensamiento y asombro (en el asombro, ya lo dijo Rosalía de Castro a quien cita el poeta: sombra que sempre m’asombras) Este poeta trabaja la palabra a golpe de pincel, es como un pintor que da color y forma a la textura ya existente y, sin embargo, renueva el tono, el color, la textura, la forma.

Muchas veces se oye decir sobre los poetas que parecen estar escribiendo o reescribiendo siempre el mismo libro y cuando escucho estas palabras, siempre recuerdo aquellas otras que Claudio Rodríguez me decía: Cuando escribas un poema, no importa el tema que trates, lo que importa es que la palabras que emplees por mucho que se hayan dicho ya, parezca que se dicen por vez primera, que renacen en la claridad del poema. De este modo el poema cobrará vida, trasmitirá emoción y sus palabras, como recién nacidas, serán luz y celebración.

Palabra y memoria es pues, infancia y tiempo y en estas dos palabras andan su tierra natal Burbáguena y su río, el Jiloca: Qué frío hacía aquella tarde/ en el circo, a orillas del Jiloca.( y el poeta funde su yo junto al de Arnau, dos tiempos fundidos en uno:  la risa encandilada de un niño junto a la mirada del adulto que le contempla contemplándose, al tiempo, en su niñez) Y anda la vieja Tarragona y su mar… (que siempre es consuelo y lágrima y esperanza y ocaso), y anda su ayer y su ahora junto a las fuente, las fuentes donde el Villagrasa de ayer bebió de la poesía de tantos… Se canta lo que se pierde decía don Antonio Machado; pero para este poeta Palabra y memoria no es un canto de pérdida, aunque también, sino más bien una fusión de tiempos al tiempo que una reflexión sobre su inacabable sed de poesía y de conocimiento.

( Libros recibidos  el año 2012 , pendientes de dar entrada en este blog )

martes, 29 de enero de 2013

José Antonio Ramírez Lozano: Raíz de la materia




José A. Ramirez Lozano: Raíz de la materia



José Antonio Ramírez Lozano (Nogales -Badajoz-, 1950) es un reconocido autor de poesía y novela que cuenta con numerosos premios, de poesía, entre otros, el Ciudad de Badajoz, Juan Ramón Jiménez, Claudio Rodríguez, Rafael Alberti, Blas de Otero, José Hierro, Ciudad de Mérida

Extensa e importante nómina que José Antonio Ramírez Lozano con su obra Raíz de la materia, (Colección Melibea. Ayuntamiento de Talavera de la Reina, 2011), amplia con el Premio Nacional de poesía Rafaeles Morales en el año 2010.No sé si después ha obtenido alguno más pero este libro, que me trajo uno de los miembros del jurado Joaquín Benito de Lucas es lo último, tras aquel que obtuvo el Premio José Hierro de poesía en el año2004 con el poemario Ofidia, un libro en opinión del jurado de: alta calidad formal con gran intensidad emocional, de lo que yo  tengo constancia.


El poeta Ángel García López, portavoz del jurado de estos galardones, señaló que el libro galardonado había sido escrito: a conciencia, con alternancia de formas nuevas y realidades vegetales, hecho por un poeta joven, lleno de poemas antológicos y sensuales.

Destacó igualmente Ángel García López la sorpresa que supuso para el jurado el descubrir en la plica el nombre del ganador, por ser un poeta consagrado con numerosos premios de poesía y también de narrativa ente los que destacan el Premio Ateneo de Valladolid ó el Azorín de novela, entre otros. Un autor que consigue –dijo – ser evaluado con sobresaliente todo lo que realiza



Sobre la obra premiada, Raíz de la materia, indicó: se nota la facilidad de elaboración de formas nuevas, poemas juveniles de ensayo y de formas de investigación lingüística; parecen odas elementales de Pablo Neruda
Lo que no dijo Ángel García López es que este poeta y narrador extremeño afincado en Sevilla es que además de poeta y novelista es autor de obras de literatura infantil. Su libro Sopa de sueño y otras recetas de cococina (Ed. Kalandraka), con ilustraciones de Riki Blanco, uno de sus títulos más conocidos, es un libro alegre y de delirante humor (Gómez de la Serna con sus aforismos imaginativos parece pasearse por él) , narrativa surrealista y recetas literario- gastronómicas, dirigido a niños de diez años en adelante.


Pero hablamos de poesía y este último libro de poemas de José Antonio Ramírez Lozano titulado Raíz de la materia trata, según este profesor de secundaria, de ver en las palabras la raíz de las cosas que nombramos. Son ellas, las palabras, las que fundan realidad Si escarbamos en la materia, –nos dice en la solapa del libro– daremos con su raíz: la palabra. Todas las cosas se tienen en ella, se sustantivan en su voz; esa tiritaña fonética que les precede.

Sí, porque nada hay que antes no haya sido nombrado. Son las palabras también las que preceden al poema, configurándolo ante nuestros ojos intuitivos, recreando las cosas de nuevo con nombrarlas. Y así nos lo hacer ver con los primeros versos del poema que abre y da título al libro Raíz de la materia: Nada es sin haber / sido antes promesa de sí mismo./// Nada hay en la rosa que no sea / débito de esa oscura / premonición de la semilla.


Jurados del  Premio de Poesía Rafael Morales (del que fue ganador José Antonio Ramirez Lozano con su libro Raiz de la materia) y del Joaquín Benito de Lucas, ambos  convocados  por el Ayuntamiento de Talavera de la Reina

Leí una entrevista que Fran Horrillo le hizo a José Antonio Ramírez Lozano en Hoy.es, el 28 /12/08, en ella el periodista le preguntaba al hilo de sus numerosos premios conseguidos: ¿Se puede decir que es usted un Cazapremios?. Ramírez Lozano respondió: Si alguien lo quiere llamar así, vale. Y después disertó sobre lo que el denomina “cazajurados”: una especie que domina el mundo de los premios en los que conocidos y reconocidos poetas se asientan. Hay quien aborrece de los premios y luego está en todos los jurados. De mayor me gustaría ser como ellos. Creo que deberían colegiarse, terminaba diciendo.
A la pregunta del periodista: ¿Escribe ustede sus obras en función del premio al que pretenda concurrir o primero las escribe y luego ya decide a dónde las envía? Ramírez Lozano contestaba: Amo mi oficio, y no me vendo a temas políticamente correctos ni transversales al uso.

Seguidamente el autor nos dice: Me tengo por un profesional, un artesano de la palabra que ama su oficio y que, lo mismo que cualquier otro profesional de la arquitectura o la pintura, intenta colocar su obra en una institución a base de un concurso público.
Hoy por hoy, creo que es el camino más honesto. No tengo otro compromiso ético que el de la palabra por pura honestidad conmigo y con la lengua. Hay quien mendiga editoriales y quien las procura desde la oficialidad más impune.


Finalmente ante la siguiente pregunta de Horrillo: Usted es un gran conocedor de los premios ¿me puede decir si todos son limpios? Y Ramirez Lozano Contestó: Los grandes premios, como el Planeta, son premios comerciales y es lógico que con tal de vender echen mano de autores reconocidos o periodista y señoritas de televisión. La calidad literaria no siempre coincide con la comercial. Son más honestos los jurados institucionales porque no tienen otro criterio que el de la calidad. Eso sí, deben cuidarse mucho de la presión del editor que, a veces, querrá imponer a un autor de su cuerda. Se trata de editores de poesía sobre todo, que hace veinte o treinta años hacían peste de los premios y de las coediciones institucionales y ahora publican hasta el boletín oficial por unas perras.

José A. Ramírez Lozano es, sin duda, un gran conocedor y enamorado del lenguaje y especialmente del poético: El poeta es un Pessoa, nos dice al inicio de Raíz de la materia y firma como: El Fingidor, y como buen conocedor del lenguaje, tanto cuando escribe poesía como cuando nos habla de los jurados, de los premios y de los editores, lo hace con precisión y nos habla sin duda alguna con claridad y sin  emplear ningún tipo de eufemismos para llamar por su nombre a lo que ya lo tiene.

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( Libros recibidos  el año 2012 , pendientes de dar entrada en este blog )

lunes, 21 de enero de 2013

La ciudad vestida de negro (Editorial Drakul) VVAA




La ciudad vestida de negro (Editorial Drakul) VVAA



Javier Ortiz de Editorial Drakul me envió, casi como regalo navideño, una antología de relatos donde se aúnan el género negro y el de terror y en la que participan una veintena de autores relevantes. Diferentes autores en su modo de ver y de escribir estos géneros que, sin embargo, tienen en esta antología, una temática de fondo común: todos los relatos son urbanos, es decir, la ciudad es el entorno aglutinador de todos y cada uno de los relatos que conforman este libro.

El periodista y escritor David G. Panadero es el responsable de la coordinación de esta antología. En el prólogo que nos deja su coordinador, nos dice: En esta antología hemos querido ofrecer unas muestras del género que destaquen, ante todo, por su intensidad, y que transiten por esa zona de penumbra que comparten el género negro y el terrorífico. (…) Y más adelante: En este libro están presentes autores de varias generaciones (…) Tanto los veteranos como el resto de autores, cada cual con su impronta no deja como personaje de fondo una ciudad que cobra actualidad, en relación a ello nos dice David G. Panadero: Da la impresión de que ha sido una mano invisible la que ha coordinado a nuestros autores, porque, sin duda, en estas páginas hay una instantánea inconfundible de la crisis, que nos muestra su imagen más siniestra.

David G.Panadero
 David G. Panadero que es, como he dicho, el encargado de coordinar esta antología a petición del editor Javier Ortiz, es Periodista y escritor, crítico de cine y literario, ha publicado cinco obras, la mayoría ensayos de literatura cinematográfica. Edita y coordina la revista Prótesis. Y colabora con un relato titulado Cadáveres en el cruce de caminos, en esta antología.La ciudad vestida de negro contiene veinte relatos de autores del llamado género negro aunado con el de terror.


Juan Madrid

En ella participan autores como Juan Madrid, al que se le considera uno de los máximos exponentes de la novela negra española, Alejandro M. Gallo: Finalista del Premio Internacional de Novela Negra Umbriel, y XIV Premio Francisco García Pavón de Narrativa Policíaca. Alfonso Sastre: Veterano dramaturgo y escritor de novelas de terror fantástico. Andreu Martín: Considerado uno de los maestros de la novela negra española y con numerosos premios. Anita Haas: Escritora de ensayo, ficción y poesía. Carlos Aguilar: prolífico autor con una cincuentena de libros de cine. David Jasso: Periodista. Presidente de NOCTE, la asociación española de escritores de terror. David Roas: Escritor y profesor de Literatura en la Universidad Autónoma de Barcelona. Esteban Gutiérrez: novelista y fundador de la revista Al Otro Lado del Espejo.

David G. Panadero, Rubén Sánchez Trigos y Manuel Nonídez
 Me detengo en dos autores a los que conozco personalmente Manuel Nonídez y Rubén Sánchez Trigo, dos autores con los que he disfrutado y que en esta antología nos ofrecen su buen hacer en sendos relatos como Mire, Señoría, de Manuel Nonídez, un escritor, con nueve novelas ya y ganador del XIII Premio Francisco García Pavón de Narrativa Policíaca, del premio Drakul de novela, y del premio Leer es Vivir. El otro relato, La lluvia, de Rubén Sánchez Trigos, un joven escritor y profesor de cine en la universidad. Guionista de varios cortometrajes, finalista del premio Drakul de novela, y finalista del Premio de relatos Domingo Santos.

Además de los citados anteriormente colaboran también Fernando Cámara que es Guionista y director de dos largometrajes y profesor de guión y narrativa audiovisual. Su primera novela fue finalista a los premios Ignotus y Nocte. Francis P. Fernández: Profesor universitario e investigador de larga trayectoria en el ámbito del ensayo científico-técnico. Autor de la novela La versión del Minotauro. Javier Quevedo Puchal: Ha publicado cuatro obras y varios relatos en antolologías. Ha sido finalista de los premios Shangay (mejor novela), Vórtice, Cryptshow y SciFiWorld. Juan José Plans: Escritor, periodista, guionista… Dirigió el Festival de Cine de Gijón, y presentó los programas Sobrenatural e Historias de RNE. Pedro de Paz: Ha publicado cuatro obras. Es ganador del I Certamen Internacional de Novela José Saramago, y del Premio Internacional de Novela Luis Berenguer en 2010. Santiago Eximeno: Ha publicado tres obras y muchos relatos, todos en el género del terror.


Lorenzo Silva
 Y así hasta llegar a Lorenzo Silva, novelista y ensayista que ha escrito multitud de relatos. Autor de gran reconocimiento por sus novelas y flamante Premio Planeta 2012.

He dejado para el final a Carlos Pérez Merinero que fue autor de novelas, la mayoría de género negro y director y Guionista de cine. Dedican esta obra a su memoria como participante en esta antología, ya que falleció en enero de 2012 antes de verla publicada.

Una antología esta, La ciudad vestida de negro, en la que se han hermanado dos géneros que son tangenciales e incluso, en ocasiones, se entremezclan, se funden… y nos hacen sentir con su lectura emoción, miedo… y también nos enseñan, no solo la negra oscuridad de la ciudad sino todo aquello viven y sienten y hacen las gentes que la pueblan. Toda una poética de la vida, de la condición del ser humano tan contradictorio a veces. Una obra, en fin, para leerla con detenimiento por la variedad de registros y el interés que generará en el lector, estoy seguro,  cada uno de sus relatos.

lunes, 17 de diciembre de 2012

José Hierro: Una biografía y diez años de ausencia. El grupo Guadiana y un homenaje



Memoria  poética

José Hierro: Una biografía y diez años de ausencia



El día 21 se cumplen diez años ya de la muerte de José Hierro. Este año de 2012, debido a que se produce por un lado el noventa aniversario de su nacimiento y por otro el décimo de su fallecimiento se han venido sucediendo continuos homenajes en recuerdo de Pepe Hierro, el hombre, el poeta, con quien tanto quise que dijo Miguel Hernández y digo yo.


Vengo de recordarle en un homenaje que se ha dado en la Biblioteca Pública de Ciudad Real. La Diputación de Ciudad Real se encargó de imprimir un díptico cuyos textos explicaban el porqué del Homenaje a José Hierro y que elaboró el  Grupo Guadiana (grupo nacido en 1970 y que edita la revista Manxa desde mediados los años 70. Esta revista  ha vivido dos   épocas  La primera desde el año 1975  hasta 1994 (fecha en que murió su primer director  el poeta Vicente Cano),  con el subtítulo de Pliegos literarios del Grupo Guadiana.  La segunda época,   ya como Revista de creación literaria,  va desde 1994 hasta hoy. El poeta y narrador Eugenio Arce Lérida, que en 1989 se incorporó al Grupo Guadiana, preside éste desde hace tres o cuatro años  y dirige la revista del grupo.

En Ciudal Real, con Eugenio Arce Lérida llegaron  (los, las)  poetas Juana Pinés, Mª Carmen Matute, Diana Rodrigo, Elisabeth Porrero, Esteban Rodríguez Presen Pérez, Luis García Pérez, Toñi Piqueras, Nieves Fernández  y mi buen amigo el poeta José María González Ortega. Todos ellos componentes del Grupo Guadiana, para rendir homenaje al poeta que fue para mi como un padre, un hermano, un compañero o un colega del verso como él, Pepe Hierro, solía decirme.

La prensa de Ciudad real dio cuenta del acto, el poeta José María Gonzalez Ortega, buen amigo y componente del grupo Guadiana me ha enviado estos enlaces, si los queréis ver pinchad en los diferentes medios:  La Tribuna de Ciudad Real . El Crisol de Ciudad Real. y Lanzadigital.com/cultura
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Los poetas del grupo Guadiana  recitaron  (y muy bien), una excelente selección de poemas de Pepe, que mostró le esencia de su trayectoria poética a lo largo de sus libros (desde el primero, Tierra sin nosotros hasta Cuaderno de Nueva York. Igualmente   se leyó uno de los cuentos que recientemente ha publicado la Colección Literaria Universidad Popular José Hierro del Ayuntamiento de San Sebastián de los Reyes (Madrid).


Me tocó cerrar el homenaje hablando del hombre y del poeta y acabé leyendo el poema Lear King en los claustros (Lear King es un personaje de Shakespeare protagonista de la tragedia con el mismo nombre que distribuye su herencia de acuerdo al amor y fidelidad que manifiestan sus tres hijas. Cordelia, a la cual deshereda, resulta ser la que más le quiere. Tras darse cuenta del error que ha cometido el rey Lear (él la ha tratado injustamente) se lamenta suplicando, ya inútilmente, el amor de Cordelia.) Esta es, en síntesis el la tragedia en la que finalmente Cordelia muere por mandato de su hermana Gonerila.



Marian Hierro y Manuel López Azorín

Recuerdo que cuando Pepe, estando en su casa de Fuenterrabía, me leyó este poema allá por 1994-95 le pregunté, Pepe ¿Quién es la Cordelia de tu poema? Es  Marián, me contestó.


Este poema, de Cuaderno de Nueva York, a Pepe y a mí nos gustaba especialmente. El homenaje este 14 de diciembre de 2012   (fecha del aniversario de San Juan de la Cruz),  en Ciudad Real resultó un acto emotivo y brillante.



Video realizado por Canal Norte: José  Hierro. Biografía hasta 1999 
(Con el texto y la locución de Manuel López Azorín)



Para comenzar este homenaje se proyectó el documental titulado José Hierro: Biografía hasta 1999. Todo esto me ha hecho recordar que este texto (a modo de guión para este documental) lo escribí a principio de 1999. Canal Norte, tras la concesión del Cervantes a Pepe, me habló de hacer un documental y me pidió que elaborara un texto para, sobre lo que yo escribiera, ilustrarlo con imágenes del poeta que ya estuvieran en los archivos y con nuevas imágenes grabadas para la ocasión en función del texto.
   

Tres años antes, en 1996, yo había escrito un guión titulado "Esta cabeza" en el que recogía fragmentos de poemas de Pepe Hierro para contar de manera poética su vida. Este  texto se representó o fue leído mejor dicho, en el Teatro Auditorio Adolfo Marsillach de San Sebastián de los Reyes junto a un poema musicalizado,a petición mía, por Victor Mariñas  (el compositor que puso música a los sonetos de Antonio Gala). El poema que Victor Mariñas interpretó y cantó fue Las nubes. Mi texto "Esta cabeza" lo leyeron las poetas Carmina Casala, Elsa López y la hija de Pepe Hierro, Margarita.


Como me acordaba que Pepe, al terminar el acto, vino a decirme que le había gustado, traté luego, al escribir el texto para el documental, de incorporar algo de "Esta cabeza" entre fecha y fecha de publicaciones etc. Cuando lo tuve acabado Canal Norte se puso manos a la obra y rescató de sus archivos aquello que podía servir al texto. Igualmente se grabaron nuevas escenas como la de Pepe dibujando con su nieta Hortensia hija de Any y Quino.  Los diferentes fragmentos que leyeron para la ocasión sus cuatro hijos: Juan Ramón, Margarita, Marian y Quino y la lectura del poema Vida por Tacha, su nieta, y el propio Pepe Hierro. Cuando ya estuvo grabado todo, hice la locución y el trabajo quedó terminado. Este documental  ha sido ya emitido en muchas ocasiones en homenajes al poeta.



Toda esta historia me ha hecho recordar que cuando el 9 de diciembre de 1998 le concedieron el Premio Cervantes, Pepe Hierro se encontraba en Barcelona. Desde que publicara Cuaderno de Nueva York en la primavera de ese año, Pepe y yo habíamos quedado en hacer una nueva Tertulia de Autor de Helicón dedicada a él para que leyera poemas de este nuevo libro. Tras el verano, la programamos para el día 11 de diciembre y Pepe estuvo de acuerdo; pero, en noviembre, me llamó para decirme que pospusiéramos su lectura para el día 18 de diciembre ya que tenía que viajar a Barcelona y el día 11 no le venía bien. Así lo hice.



Cuando hablé con él para felicitarle por el Cervantes, estaba tan sorprendido, tan contento y tan abrumado que no recordaba nuestra cita para leer en Tertulias de Autor el 18 de diciembre.

José Hierro y Manuel López Azorin (18/12/1998) Fotografía de Pedro Mancebo
 Recuerdo que le dije: A ver si ahora porque eres Premio Cervantes no vas a querer aparecer por aquí y me vas a dejar con las invitaciones cursadas y sin Tertulia. Pepe me dijo, a través del teléfono, con bronca voz, entre seriedad y sorna : No seas imbécil, ahora lo que va a suceder es que vamos a tener lectura de Cuaderno y Cervantes como telón de fondo. En aquella lectura que dio Pepe en el plató de Canal Norte TV, abarrotado de un público que quería escuchar los poemas nuevos de José Hierro y ver de cerca al nuevo Premio Cervantes.


Moncho Otero cantando Villancico en Central Park Al fondo  Manuel López Azorín y José Hierro
Yo le había preparado una sorpresa: el cantautor Moncho Otero a petición mía había musicalizado el poema Villancico en Central Park  y en un momento de la lectura de PepeMoncho interpretó y cantó este hermoso y tiernísimo poema. 

Pero regreso al recuerdo de la conversación telefónica. Pepe,  prosiguió diciéndome: ¿Cómo me voy a perder yo la cena en el Tío conejero? (El Tío conejero era, y es, el Mesón restaurante La Rueda que está en la calle Victoria, ahora en edificio nuevo, de San Sebastián de los Reyes y al que Pepe Hierro siempre que venía, bien como oyente o como presentador o de invitado, a las Tertulias, se sumaba a la cena que consistía siempre en jamón, queso, ensalada, vino de la casa y conejo al ajillo. Cena que se prolongaba muchas veces hasta más allá de la medianoche. Pagábamos a escote con la única excepción del Autor invitado.
Cuando Pepe no era  Autor invitado (en realidad sólo lo fue en 1993 y 1998), pagaba como todos y nunca permitió que le invitase. Igualmente pagaba a escote cuando le pedía que viniera a presentar a alguien y vino en bastantes ocasiones ya que presentó, entre otros, a Gloria Fuertes.  También Carlos Bousoño, Julio Maruri, Francisco Brines... y a algún poeta más que ahora mismo no recuerdo.
Pepe Hierro con Gloria Fuertes


 

A Pepe Hierro le gustaba venir a las Tertulias de autor de Helicón (el dibujo de las invitaciones y anagrama del Grupo Helicón, ya lo he dicho en otras entradas, era un dibujo suyo que yo elegí, de entre siete que me preparó en septiembre de 1992.


Pepe Hierro presentando a Carlos Bousoño



Recuerdo que, con modestia y mucha prudencia, al menos así me lo pareció a mi, Pepe me  preguntó por el autor del dibujo de las invitaciones para las Tertulias y seguidamente, antes de poder responderle, me sugirió que tal vez un dibujo más moderno y una invitación más estrecha sería más vistoso, más llamativo. Si tu quieres puedo hacer unos dibujos y luego nos vemos y eliges el que más te guste y, dicho esto, fue cuando me dejó responder a su pregunta y supo que era yo el autor del dibujo de las invitaciones. Ah, entonces no he dicho nada, comentó Pepe. Cómo que no, le respondí, has dicho que puedes hacer unos dibujos y ya estoy deseando verlos.

Pepe Hierro de oyente en una Tertulia junto a Esther y Carmina Casala


Así fue,  Pepe Hierro me llamó, fui a su casa, me mostró los dibujos y ambos coincidimos en elegir el que ilustró luego las invitaciones. Los poetas que componían Helicon estuvieron todos de acuerdo. Cómo no iban a estarlo. Un grandísimo poeta, no sólo vino en su momento a apadrinarnos como grupo de poesía sino que además, luego, venía a escuchar poesía a las Tertulias, venía a presentar siempre que se lo pedía y nos hizo un dibujo para las invitaciones.  Y todo porque a Pepe le gustaba lo que hacíamos.


Pepe Hierro, de oyente durante una Tertulia  en 1992.

Y es que a Pepe le recordaban estas lecturas a sus años de lecturas en el Ateneo de Madrid y luego en la Galería Abril de la calle Arenal. Al margen de venir cuando podía (que fueron muchas ocasiones), al margen de que le gustara el poeta invitado, al margen –como me decía – de ser una tertulia hecha en directo con una hora de duración y emitido por el canal de TV local, hoy Canal norte digital, es que me gusta cenar en el Tío conejero. Le brillaban los ojos y se le veía contento y yo me sentía igual cuando le veía aparecer porque tenía la sensación de que al mirarme me decía: Esto que  se está haciendo me gusta y aquí vengo yo para que se sepa.



Dibujo autorretrato (Regalo de Pepe)
 De manera que este hombre que en su trayectoria siguíó lo que el llamó dos caminos: 1) el del "Reportaje": directo, narrativo, con ritmo oculto y sostenido, con lenguaje preciso, justo, que ofrece un testimonio directo, escueto, sin florituras verbales, cercano a la realidad, concreto pero lleno de emoción y sentido. 2) el de la "Alucinación": donde todo aparece como envuelto en niebla dentro de un ámbito casi incomprensible, con la sensación de  una emoción medio oculta. Una  especie de ensoñación, una realidad confusa trastocada de la propia realidad y convertida ya en otra realidad poética.



Dibujo autorretrato (Regalo de Pepe)
 En muchas ocasiones estos dos caminos en la poesía de Pepe Hierro, marchan a veces entremezclándose, a veces superponiéndose creando una "apariencia de vida" que, partiendo de una realidad crea otra realidad. Un testimonio de realidad y sueño donde nos cuenta lo pasado y lo imposible de tal modo que consigue darle vida y emocionar.

Todos estos recuerdos se han agolpado en mi memoria en este décimo aniversario de su muerte. Recuerdos que hoy quiero compartir con todos para honrar a Pepe Hierro, uno de los grandes poetas y  una gran persona. A ambos los tuve por amigos. El poeta y la persona van conmigo siempre,  en la memoria y en el corazón.


lunes, 10 de diciembre de 2012

Jesús Arroyo: Disfrazado de Esquimal



Jesús Arroyo: Disfrazado de Esquimal



Un nuevo libro de Jesús Arroyo, Disfrazado de esquimal publicado por Antonio y Charo (Huerga y Fierro editores, Madrid, 2012), nos llega tras aquel primero, Contracaminante, que en 2011 publicaba con Pablo Méndez en Vitruvio.

En aquel Contracaminante descubríamos que el miedo va con nosotros, que está en cualquier lugar donde miremos esperándonos para atenazar nuestros sentidos y Jesús Arroyo nos mostraba en él lo que ha sido su vida: su amor por la tierra que le vio crecer: Asturias, sus sentimientos, sus motivos para escribir, sus experiencias, duras a veces… en definitiva su manera de ver y de sentir el mundo con una poesía cercana y sencilla, a la vez que reflexiva, una poesía, en fin, de calidez humana.



Ahora, con este, su segundo libro, nos llega disfrazado. El contracamino se ha convertido en un disfraz para ocultar la desnudez de la voz, la del pensamiento, la del alma, para ocultar un cuerpo herido por la vida y sus imperfecciones, nos llega tratando de aguantar el hielo del desamparo, el frío de la soledad, la nieve del abandono, intentando conservar el nihilismo en la cámara frigorífica de los sentidos, arañando el iceberg que el corazón rodea cuando se escribe poesía contra el frío de las emociones, los sentimientos

Se disfraza de esquimal porque nos dice Hace la colcha de tu cama / cascada helada en las frías baldosas invernales. / Debería vestirme de esquimal / y en un trineo sin perros / huir hacia parajes cálidos, / alcobas de lunas y estrellas / o, simplemente, terminar / en arenas blancas bajo cielos soleados, /lechos bajo dosel de palmera. / Ahí me desnudaré / porque yo tampoco he sido sincero. Y en ese yo tampoco he sido sincero nos regala Jesús Arroyo toneladas de carga humana, de humildad, de sentimiento de la imperfección del hombre, del género humano, de sinceridad.


Repito, es poesía contra el frío de los sentimientos y el autor se protege por ello con ese disfraz de esquimal, un disfraz que, sabe, soporta bajas temperaturas emocionales y lo hace con sentimiento de desolación y de ironía frente al inmenso hielo que, como al oso polar, rodea a este esquimal disfrazado que, precisamente por ello, sueña que: No hay nada mejor /que desnudarse al calor del sol aunque uno por dentro / sienta siempre un gélido frío. El poeta desnuda sus sentimientos, sueña con el tórrido calor de lugares idílicos, con situaciones idílicas, para escapar del inmenso frío, del abandono en que se pierde con el pensamiento helado, paralizado.

Un poema que merecería un epílogo y que el autor titula Otro poeta se encuentra hacia las primeras páginas (la 22 concretamente) de este libro, un poema, escrito desde la tercera persona para alejarlo, disfrazarlo más si cabe, un poema hermoso, sincero, verdadero que nos llega de pronto como un latigazo avisándonos de que las palabras que se vierten en este poemario son sangre, sudor y lagrimas de un poeta que escribe poesía con los ojos / y la deja en el baúl de la memoria o la vierte en el no blanquísimo papel (que le recordaría al frío todavía más) sino en palabras impresas en papel que asemeja el color de la arena de la playa o del oasis del desierto, la cálida arena dorada por el sol (sin frío) de los más hermosos sueños, de las más intensas emociones. Ha terminado el poemario. / Si hubiera firmado con seudónimo / las cosas serían diferentes, / pero él es así, / pobre, manco y sordomudo,/ escribe poesía con los ojos/ y la deja en el baúl de su memoria.


Jesús Arroyo va construyendo, libro a libro, una voz personal, a veces irónica, a veces honda, profunda, una voz de pensamiento, reflexiva, sugerente y con imaginación. Tiene, me parece a mí, Jesús Arroyo, la intuición del poeta que sabe captar la esencia de las cosas que observa, o vive, o siente o disfruta o padece, y las plasmas con cuidadosa y meditada sencillez, pero ojo sencillez no es simplismo, acordémonos de Rilke cuando decía (yo puse en verso sus palabras dirigidas al joven Kappus), sobre escribir cotidiano o sencillo: “No tema la pobreza, si es que es pobre,/ de lo más cotidiano”  Poesía, en fin, disfrazada pero clara, directa, poesía de vida, que vierte emociones en el papel impreso porque, antes, el poeta, las ha sentido, las ha vivido.

Nos dice que su voz esta hoy dormida con ojos abiertos que es un Náufrago en tierra sin barco que navega, nos cuenta que Lleva sentado en este nuevo café / el último minuto de muchos años. Se pregunta ¿Quién dice ayer en este ahora / vestido de versos?. Y recuerda: No importan ahora los pechos aferrados, / los besos entre dientes susurrantes, (…) Dónde buscar aquellas páginas , / dónde morir si no encuentro aquel instante. El poeta no quiere soñar dormido sino despierto: ¿Quién rompe el claro de la noche? Y termina diciéndonos: Hoy puedo reírme de la ausencia.



Jesús Arroyo nos pide que no estemos dormidos cuando soñemos, que él no duerme, que sentado y despierto, frente a su borrachera de versos que han brotado desde lo más dentro de sí pide sentencia y clemencia solicita, pero los lectores no somos jueces, tampoco somos parte, aunque al leer estos poemas sintamos el frío, la huida, el sueño, la herida disfrazada, la irónica mirada, la confesión sincera, el nihilismo, el grito, el abandono de ese disfraz que, finalmente,  estorba. Ahora el trabajo pertenece a los lectores. Deben sumergirse en este libro, poema tras poema, porque todo lo que se ha silenciado anda vivo en las páginas disfrazado de esquimal. Leed y percibid el latido de la vida, y de las emociones.

sábado, 1 de diciembre de 2012

Nacho Buzón: Suite de una estrella.




Nacho Buzón: Suite de una estrella.



Nacho Buzón (Sevilla, 1977) Está licenciado en Derecho y es abogado Desde sus primeros meses de vida ha residido en Oviedo. Su primer libro publicado fue Radiografía de una tumba (KRK, 2001) y obtuvo el Premio Asturias Joven de Poesía, 2002. Sus poemas han ido apareciendo en diferentes revistas y ha publicado Suite de una estrella (Tenerife, 2007) que es uno de los tres libros que amablemente me envió la Editorial Baile del sol, poco antes del verano, y este año por lo que yo sé, ha publicado en la misma editorial un nuevo poemario titulado Alehop (Tenerife, 2012)

De Suite de una estrella,  libro  que he leído este verano es destacable su singularidad y la sencillez de su lenguaje poético con un mensaje claro sin pirotecnias verbales y directo. En algunos momentos de mi lectura he sentido los ecos, la ironía, los juegos de Mario Benedetti mientras nos hablaba de cosas sencillas, cotidianas, al tiempo que importantes.



Un poemario muy apropiado para los que quieran iniciarse en la lectura de poesía pues lo van a leer (y entender) porque, como decía Don Antonio Machado, está escrito de frente y también al sesgo no sé si intencionadamente o no, pienso que sí, pero lo cierto es que la poesía dice más de lo que dice el poeta, como en este poema que titula Ante el espejo me despejo y me despojo donde nos muestra una reflexión existencial a su manera: A veces / cuando me miro al espejo / veo lo que quise ser / y nunca fui./ otras veces veo lo que quiero ser / y nunca seré. / pero la mayoría de la veces / sólo veo a un tipo / despeinado y con ojeras / al que le hace falta / un buen afeitado.

O en este breve poema titulado Suite, donde brilla el amor sobre todas las cosas: mi habitación /tiene una / estrella. / tú. / las otras cuatro / me sobran. Y finalmente este otro poema titulado Llosgarmo donde juega, con el amor también,  con el lenguaje como si tratase de, a la manera de la sinestesia, asociar elementos que nos llegan a través de los sentidos con sensaciones emocionales o dicho a su modo, atribuir o asociar una sensación producida en una parte del cuerpo que afecta a otra parte de éste: Si al mirarte / lloro, / Es porque mis / ojos / acaban de tener / un orgasmo.

Un libro lleno de frescura juvenil que yo no conocía y que me parece recomendable. No sé cómo será el libro que ha publicado este año Alehop ni si continuara en esta misma línea poética o no; pero de cualquier forma esta Suite de una estrella, de Nacho Buzón, me parece recomendable .por su sencillez, su ternura en ocasiones, su verbo cotidiano y  su ironía a veces.

ME REFERÍA A LA CANCIÓN…NO A MI CHICA



¡tócala otra vez Sam!

Pero cuando le puso la mano encima,

lo maté.

                porque era mía.