lunes, 18 de marzo de 2013

Presentación del libro ROMANCERO FLAMENCO en El Argonauta. La librería de la música en Madrid




El miércoles día 20 de marzo a las 20,00 horas
en EL ARGONAUTA La librería de la música
Calle Fernández de los Ríos nº 50 de Madrid,
tendrá lugar la presentación del libro 
ROMANCERO FLAMENCO 
de Manuel López Azorín


Un Romancero flamenco que, según palabras del poeta y flamencólogo Manuel Ríos Ruiz, "viene a enriquecer a la poesía flamenca y algunas de sus coplas por soleares cabales, dignas de ser cantadas"
                                                 Soleá
                           "Cuando el cante eleva el vuelo
                             el duende tiene la culpa
                             de que se quede en el pueblo"


                  El ARGONAUTA           y        Eirene Editorial
                         le invitan a la presentación del libro

                                            ROMANCERO FLAMENCO
                                  de Manuel López Azorín



Con la intervención de:
                  Francisco Caro: poeta,
                  que ejercerá de presentador



                 y Rafa Mora y Moncho Otero: Cantautores,
                    que, como siempre, nos sorprenderán con
                               alguna que otra canción.                

                

            Miércoles 20 de marzo de 2013 a las 20,00 horas


Lugar:  EL ARGONAUTA La librería de la música
            Calle Fernández de los Ríos nº 50   -Madrid-
           
Metro: Islas Filipinas, Quevedo o Moncloa
Autobuses:  2, 16, 61, 202

Sobre Romancero flamenco también han dicho:

Pedro A. González Moreno:Me parece que con este libro lo que haces es una doble reivindicación: la afectiva, porque según dices fue tu padre el verdadero iniciador; y la otra, la que  pretende recuperar el arte flamenco frente a quienes intentan silenciarlo. Ese es uno de los aspectos recurrentes en tus poemas que me resultan más atractivos: lo que el flamenco tiene de lucha contra la injusticia, las humillaciones, la opresión y marginación social...


Pascual IzquierdoDesfilan las estrofas por las páginas con paso lento y medido, alumbradas con destellos próximos y lejanos, con eco de palmas y lamentos, con profusión de sílabas nacidas del deleite de la contemplación.


l.

domingo, 10 de marzo de 2013

Cuentos para Granada: edición de Lola Vicente y José López Rueda (contiene quizá el útimo cuento publicado de Medardo Fraile, fallecido hoy en Glasgow, donde vivía)



Cuentos para Granada:
edición de Lola Vicente y José López Rueda





Un nuevo libro de relatos Cuentos para Granada (Cylea Ediciones –en edición de Lola Vicente y José López Rueda-, Segovia, 2012, con ilustraciones de José Hernández Quero, Cayetano Aníbal y Silvia Abarca), un volumen que continúa como los anteriores Cuentos para… Segovia, Toledo y Murcia, en el que han colaborado una veintena de autores.

Lola Vicente, en sus palabras liminares, nos habla del papel aglutinador de esta edición que ha sido gracias al profesor y poeta José Lupiáñez. Hace después mención de los distintos autores e ilustradores, y nos cuenta que, gracias a la colaboración desinteresada de todos los creadores, ha sido posible este proyecto editorial.

José López Rueda, coeditor del proyecto, analiza los relatos de este cuarto libro de Cuentos para Granada, estableciendo categorías: relatos de costumbre, sobre la infancia y sus recuerdos, relatos fantásticos, relatos de fobias y miedos, relatos de compromiso social, de viajes y excursiones….

Recoge veintiún relatos con un amplio abanico de estilos y con un factor común: su relación, en mayor o menor medida, con la ciudad de Granada. Un libro, en fin, de estilos y tonos diferentes y variados como suele suceder en estos libros colectivos. Libro de relatos bien acompañado de ilustraciones, una por cada relato, y que pertenecen a los tres creadores citados al principio.



Añadir leyenda

Los autores que ha colaborado en este Cuentos para Granada son: Medardo Fraile, José López Rueda, Francisco Gil Craviotto, Antonina Rodrigo, Manuel Villar Raso, Lola Vicente, Enrique Martin Pardo, Mercedes Alonso Merino, Pilar Sánchez Álvarez, Mercedes Molina Mir, Antonio Enrique, José Lupiañez, Antonio Costa Gómez, José Vicente Pascual, Ana María Tomás, Ayes Tortosa, Fernando de Villena, Emilio Porta, Ángel Olgoso, Sir Henry Wilowy y Javier Vázquez Taboada. Ganador del Galardón de Cuentos para… creado por Cylea ediciones.



Un conjunto de relatos de muy diversa factura, con autores conocidos y reconocido y autores (al menos para mí) desconocidos. Aunque todos ellos merecen citarse, destaco aquí sólo algunos de los relatos:

Abre este volumen el relato Medardo Fraile, especialista en la narrativa breve, género en el que ha publicado numerosos títulos, con Tertulia azoriniana, Evocación, de lo vivido o de lo soñado, nos deja, quizá, uno de los últimos publicados ya que hoy 10 de marzo de 2013, mientras estoy escribiendo esta entrada, leo que Medardo Fraile  (Madrid, 1925) , el escritor madrileño, considerado como maestro del cuento, ha muerto en Glasgow (Escocia), que era donde residía desde 1967. "En mis cuentos, decía Medardo Fraile, es más importante lo que ocurre por dentro de la narración que lo que sucede por fuera."




Lola Vicente escribe Enamorados entre las ventiscas, un relato sobre el ocultamiento y huida a Granada de dos hombres de derechas dentro de un ambiente de miedo y de miseria moral. Mercedes Molina Mir nom ofrece A ver si te viene algo a la mente, relato cuya protagonista mira un viejísimo álbum de fotos buscando ideas para… Ana María Tomás llega con, Candela. La historia de una chiquilla que queda prendada de Granada al conocerla en una excursión. Ayes Tortosa con el relato, Sobre el día que vino la muerte al Albaicín en busca de don Mariano, en el que el protagonista burla inconscientemente a la misma muerte. Un cruel secreto, de Pilar Sánchez Álvarez, nos acerca un tema de dramática actualidad: los niños robados.

José López Rueda y su relato El hijo de la canastera.  nos deja un cuento realista con incidencias y anécdotas de un viaje. Manuel Villar Raso con el relato La pesadilla de los mosquitos,  nos cuenta lo sucedido en una expedición, en la que participó, de la Universidad de Granada a la curva del Níger. José Lupiáñez, con el relato El milagro de los peces, recurre al territorio mágico de la niñez. Realidad y ternura con la huella de la guerra civil. Antonio Enrique, escribe Belleza Póstuma. El protagonista es un niño que pasa el verano en casa de una familia amiga. Allí se enfrenta a varios misterios adultos.



Emilio Porta nos trae El príncipe Boabdil no lloró nunca,. Donde nos  habla del último rey nazarí perdedor del reino de Granada. La nostalgia y melancolía, tono y ritmo, para una evocación del perdedor. Fernando de Villena escribe La Vega. Un relato ambientado en dos tiempos: la guerra civil y los años sesenta. La magia del corazón, de Enrique Martín Pardo, nos habla de magia, de un niño, de humanidad… Un relato breve al tiempo que intenso y cargado de la emoción.

Este volumen de Cuentos para Granada ha sido dedicado a una figura importantísima del flamenco y así reza en la dedicatoria: Al gran “cantaor”  Enrique Morente, gloria del Albaicín. In memoriam. Unir la literatura con el flamenco a través de esta merecida dedicatoria, me parece a mi un hermoso acto de acercamiento, por parte de los editores y autores, a ese arte que tantas veces ha sido "olvidado" por tantos. Y desde hoy sirva también para recordar a Medardo Fraile como uno de los más grandes cuentistas de los últimos años.

( Libros recibidos  el año 2012 , pendientes de dar entrada en este blog )

miércoles, 6 de marzo de 2013

Pepa Merlo: Peces en la tierra. Antología de mujeres poetas en torno a la generación del 27



Peces en la tierra. Antología de mujeres poetas en torno a la generación del 27

Aprovecho esta semana en que celebramos el día de la mujer (8 de marzo) para dejaros a todos esta  entrada sobre el libro Peces en la tierra. Antología de mujeres poetas en torno a la generación del 27 en edición de Pepa Merlo


Varias Autoras. Edición de Pepa Merlo. (Fundación José Manuel Lara. .Vandalia. Sevilla, 2010)

La antología Peces en la tierra, que recoge poemas pertenecientes a libros publicados hasta 1936, trata de rescatar del olvido, junto a nombres reconocidos como los de Concha Méndez, Rosa Chacel, Carmen Conde, Josefina de la Torre o Ernestina de Champourcin, a otras mujeres poetas como Casilda de Antón del Olmet (1871), Gloria de Prada (1886) o Pilar Valderrama (1892),   poetas o poetisas de muy distinta factura. De las tres habría que destacar a Pilar Valderrama, que fue la Guiomar de Don Antonio Machado.

 

Nacidas desde 1895 en adelante están incluidas Lucía Sánchez Saornil (1895), Rosa Chacel, Concha Méndez y María Luisa Muñoz de Buendía (1898), Cristina de Arteaga(1902), María Cegarra (1903), Elisabeth Mulder (1904), Ernestina de Champourcin y María Teresa Roca de Togores (1905), Carmen Conde y Josefina de la Torre (nacidas en 1907), Marina Romero (1908). Josefina Romo Arregui (1913) y Dolores Catarineu (1916). Igualmente, aunque no se recoge la fecha de nacimiento, Josefina Bolinaga, Esther López Valencia y Margarita Ferreras, de quien Pepa Merlo toma el título de este volumen

Veinte autoras están incluidas en Peces en la tierra, veinte que representan todo tipo de estilos y filosofías. Desde una anarquista a una monja. “Quería ser lo más plural y justa posible”, asegura Merlo en referencia a una obra que aspira a ser “una muestra representativa de lo que se estaba haciendo en aquel momento, desde canciones, coplas y coplillas, hasta poemas ultraístas, vanguardistas o modernistas”, desterrando tópicos sobre temas femeninos o masculinos. Las demandas de una sociedad más justa o los avances tecnológicos interesaban por igual.


En la historia de España, nos dice Pepa Merlo, tal vez no se haya dado un momento tan interesante y participativo para la mujer como el que comenzó a finales del XIX y que resultaría segado, más tarde, por la Guerra Civil, alcanzando su máximo interés en los años de la Segunda República.



El profesor, crítico y poeta Francisco Díaz de Castro, en un artículo publicado el 09/07/2010 en El Cultural.es nos dice:

Francisco Díaz de Castro

Pepa Merlo (Granada, 1969) ha escogido un título que cifra bien la intención doblemente reivindicativa de su trabajo: dejar constancia del difícil camino de varias generaciones de escritoras por conseguir el reconocimiento de una identidad literaria y contribuir al rescate de unos nombres relegados al silencio o al olvido, no en todos los casos injustamente, a la vista está. A la consideración de la pobre fortuna de casi todas estas poetas se dedica el extenso prólogo en el que Pepa Merlo revisa su escasa presencia en las antologías desde la emblemática de Gerardo Diego (1932 y 1934) hasta los años ochenta. Sólo en la que en 1946 publicara César González-Ruano incluyendo a dieciocho de ellas puede señalarse una excepción destacable. (…)


Y más adelante: El núcleo central lo componen las nacidas entre 1895 y 1908, franja generacional a la que corresponden las más valiosas de las seleccionadas y las de mayor fortuna editorial: Concha Méndez (1898), Ernestina de Champourcin (1905) y Josefina de la Torre (1907), pero también otras de indudable interés como la ultraísta Lucía Sánchez Saornil (1895), que publicaría sus poemas en revistas con el seudónimo de Luciano de San Saor y un único libro en 1937, Romancero de Mujeres Libres; Rosa Chacel (1898), con dos buenos libros en los años treinta, como también la destacable Elisabeth Mulder (1904, con sus sugerencias morbosas, autora de varios poemarios como Embrujamiento (1927) Sinfonía en rojo (1929) o la gran Carmen Conde (1907), cuya madurez poética se iniciaría en los años 40 y escapa de los límites cronológicos de esta selección (hasta 1936).

Acaba diciendo Francisco díaz de Castro que Peces en la tierra es: una antología que avanza, salvando la muy desigual calidad de las poetas, en la recuperación de unas voces que son bastantes más que las cuatro o cinco tradicionalmente conocidas, y a duras penas, en los repertorios de la época, y de ahí su interés indudable.


Pepa Merlo, izquierda, con Almudena Grandes en el centro

Licenciada en Filología Española, Pepa Merlo nació en Granada en 1969. Ha publicado los libros Todos los cuentos, el cuento, en la colección de narrativa de la Diputación de Cádiz (2008), El haza de las viudas (2009), con prólogo de Almudena Grandes y portada de Juan Vida, en la colección Espuela de plata de la editorial Renacimiento y este Peces en la tierra: Antología de mujeres poetas en torno a la generación del 27.

Mujeres poetas que por otra parte, los cantautores Rafa Mora y Moncho Otero que desde hace años se dedican a musicalizar y cantar a los poetas, ultimamente en sesiones  mensuales en el Café Libertad8 con el programa Versos sobre el pentagrama, han puesto música a poemas de algunas de estas poetas, entre otras, Concha Méndez,  para fomentar y difundir la poesía en general y, en este caso, la de estas mujeres poetas que vivieron y escribieron en torno a la llamada generación del 27. 


Interés indudable, sí,  el de este volumen en el que Pepa Merlo es de suponer que  ha trabajado duro para tratar de dar a conocer a un puñado de mujeres poetas que salvo cuatro o cinco nombres andaban en el olvido, no sólo de las antologías sino de todo en general. De todas las seleccionadas, a las reconocidas, por serlo, ya las conocía; pero yo he descubierto a Elisabeth Mulder y a Marina Romero, poetas que me han sorprendido gratamente por diferentes motivos.. 


( Libros recibidos  el año 2012 , pendientes de dar entrada en este blog )







lunes, 25 de febrero de 2013

Marisa de la Peña: Esa helada verdad de la belleza




Marisa de la Peña (Marisa Peña): Esa helada verdad de la belleza
Este libro, presentado también el 9 de febrero en el Centro Cultural Blas de Otero de "Sanse" por mi y, anteriormente en la FNAC de Callao por el poeta  Miguel Ángel Yuste, es motivo de reflexión ahora en esta entrada.



María Luisa de la Peña (más conocida en las rede sociales por Marisa Peña), cita a Ángela Figuera  como fuente, referencia, idea de su libro. Esa helada verdad de la belleza (Editorial Quadrivium. Girona,2012), un libro, prologado por Miguel Ángel Yusta y con epílogo de Laura Gomez Recas, que se abre con un poema de Ángela Figuera que dice: Que me perdonen todos este lujo,/ este tremendo lujo de ir hallando / tanta belleza en tierra, mar y cielo, / tanta belleza devorada a solas,/ tanta belleza cruel, tanta belleza.

Maria Luisa de la Peña nace en Madrid en 1969. Licenciada en Filología Hispánica por la especialidad de literatura en la Universidad Complutense de Madrid, ejerce como profesora de lengua española en un Instituto ( IES María Zambrano) Es miembro del grupo poético Verbo azul, colabora y publica en diferentes revistas , como la digital Tiempos modernos, y es la autora de dos blogs: Enredando palabras y Los papeles de Claudia.

Maria Luisa de la Peña, me parece a mí, crea su poesía desde la necesidad, desde el humano afán de ser fiel a la memoria de la fuente que le dio su primera agua, su primer sueño, su primera lección para saber vivir con ética y escribir con ella y con estética. Laura Goméz Recas nos dice en el epílogo que: Es la propia escritura quien la desvela como el último reducto espiritual que nos queda. Los últimos versos del libro son el certificado íntimo que nos asegura que sólo ahí reside el verdadero humanismo.



En su poesía, de testimonio vital, reflexiva y hermosamente  machadiana en su tono (se canta lo que se pierde nos dejó escrito don Antonio Machado) Y esta mujer, esta poeta que  pertenece a diferentes asociaciones que luchan por la recuperación de la dignidad y la memoria histórica de los perseguidos y silenciados durante la dictadura,  con varios libros ya publicados, nos llega ahora con Esa helada verdad de la belleza donde el sujeto poético escribe desde la pérdida, con la emoción y la tristeza del irrecuperable tiempo sucedido, que decía Rafael Montesinos, pero con la certeza de que, a pesar de enfrentarse a la belleza cruel de Ángela Figuera Aymerich “tanta belleza devorada a solas”, le sirve para reafirmar su necesidad vital de buscar esa belleza que, incluso en las peores situaciones, nos muestra su luminosa cara. Y a de la Peña la llega esa belleza, que le sirve y le salva, con la luz de la palabra.


Frente a la nostalgia, la tristeza, el desánimo, el cansancio, el desamor… ofrece la búsqueda de la luz de la alegría, la esperanza, la fuerza, la valentía, en definitiva el amor. Amor por la vida, por el tiempo vivido, por los seres queridos, todo ello reflejado en el acto de vivir, de sentir, de pensar, de crear, de escribir poesía, porque a Maria Luisa de la Peña la poesía le nace de todas las fuentes y bebe de ella con la necesidad de saciar su sed de palabras, su búsqueda de certezas, y de dudas, como bálsamo y como bandera.
Y es que la poesía le nace de fuego y fragua , ahí se forja la palabra y le nace de corazón herido y voz serena, y ahí se alimenta la palabra , y le  nace de ceniza y de luz y así nos deja olvido o nos acerca la espuma del espíritu de la perfección, y le  nace de viento y alma y por el viento se da al aire la voz para que sea de todos y la sepan todos, como decía Claudio Rodríguez, y de alma, porque si nace verdadera se queda en otras almas igual que una mañana y una tarde.



De derecha a izquierda Rafael Soler, Laura Gómez Recas, María Luisa de la Peña y Miguel Ángel Yusta durante la presentación de  Esa helada verdad de la belleza en la FNAC de Callao. Madrid

Miguel Ángel Yusta dice de ella en el prólogo que es una poesía de lo inconforme, de lo vital, del afán y las ansias, de la necesidad.

María Luisa de la Peña es una poeta comprometida con el tiempo que le toca vivir, comprometida con la memoria que le han legado, comprometida con el futuro que sueña (se hace camino al andar, nos decía el maestro) Una memoria que algunos pretender diluir, olvidar y que ella nada conforme con esta idea, lucha con la palabra para que la memoria, tan necesaria, permanezca viva, en lo personal y en lo colectivo.



De manera que en esta pérdida, la de la infancia, la verdadera patria del hombre que dijo Rilke, nos la muestra la autora en los dos primeros apartados del libro titulados Los años irreparables y Jardines. Los dos apartados siguientes, La luz herida y Las esquinas del tiempo son la búsqueda, en tanto se afronta y se reconoce el dolor de la pérdida y también, a pesar de todo, la helada belleza que esconde. Aquí el sujeto poético reflexiona y aprende de lo vivido.

En el apartado quinto, El hombre gris en la niebla, hay un homenaje a Cernuda y a la soledad del ser humano. Humano que se refugia y reconoce en La nieve, el apartado séptimo, porque la belleza, la necesidad de sentirla con nosotros, es la única manera de  sentirnos vivos, porque esa belleza nos ofrece lo verdadero (con todo el dolor y la crueldad con que a veces se manifiesta), y lo verdadero es la demostración del ser en sí mismo, ser y estar, coherente y consecuente con el dolor y la alegría, con la ética y con la estética, ser uno, una, mismo y en el caso de la poeta que nos ocupa, ser, también, para llegar a la palabra, para amasarla en la artesa de la vida, para dar forma al pan que alimente, leído ya, el cuerpo y la conciencia. Una poesía de necesidad y necesaria.

Así me parece a mí, una poesía donde el tiempo perdido muestra la belleza que tras el dolor asoma, y no es condena porque da olor y sabor y color al tiempo, a la tristeza, y permite seguir la búsqueda, la senda, con la sombra y la luz en el poema, de quien vive, de quien sueña, de quien escribe la vida mientras camina a ras de tierra a veces y, a veces, en altura vuela. Y siempre con la palabra clara, precisa, con la palabra verdadera que toca los sentidos.

Manuel López Azorín

miércoles, 20 de febrero de 2013

Jerónimo Calero: ¿Y quién es el que canta?



Jerónimo Calero: ¿Y quién es el que canta?


Jerónimo Calero (1946, Manzanares, Ciudad Real), poeta manchego a quien conozco hace ya tiempo, hombre discreto, comedido, con auténtica vocacion poética, de necesidad diría yo, asentado en una poesía reflexiva, existencial, metafísica, escrita desde la esencialidad y la sinceridad con palabras precisas y claras, me envió su último libro. ¿Y quién es el que canta? (Editorial Cuadernos del laberinto, colección Absurda fábula, Madrid, 2012)



Juana Pinés

Juana Pinés, componente del Grupo Guadiana, poeta manchega como Calero, a quien conocí hace poco en Ciudad Real ha escrito el prólogo de ¿Y quién es el que canta?, un prólogo en el que se aprecia el conocimiento que de la poesía tiene Juana Pinés y el afecto y la admiración que profesa por Jerónimo Calero. De él nos dice: Los poemas que componen ¿Y quién es el que canta? nos adentran en un mundo de memoria y existencia en donde se reflexiona sobre el deseo y el olvido, la ilusión y la admiración, el amor y la soledad; todo ello bajo la mirada del que lleva en sus ojos la poesía —esa lente con la que las palabras se convierten en seña de identidad—. Una seña de identidad que en Jerónimo calero es la poesía de pensamiento.

De estirpe campesina, como se cuenta en la solapa interior del libro, vive de cerca los problemas y peculiaridades de un trabajo duro, laborioso, mal pagado y peor visto; circunstancias que recogió en su poemario Huellas, (Ediciones Cantahueso, 2000) y en Desde el hondo lagar de la memoria (C.R.D.O. Mancha, 1999).

La voz de Jerónimo Calero –continúa diciéndonos Juana Pinéspertenece a la rara estirpe de poetas para los que no existen modas, tendencias, vanguardismos ni rupturas generacionales, sino que sigue las directrices estéticas y formales que les dicta su propio instinto y con él nos va desgranando todo un caudal de sensaciones, vivencias, anhelos y frustraciones que son el mosaico que conforma y delimita su andadura vital.


Jerónimo Calero se asoma a la poesía de la mano de su primer maestro de escuela, él mismo  lo ha dicho así:La poesía me interesó desde aquellos años de colegio en los que un maestro de escuela nos recitaba, con buena voz y mejor estilo, poemas de Gabriel y Galán, tan olvidado en nuestro tiempo, pero tan eterno en sus valores. Así pues, en sus infantiles años le nació el  magico deseo de decir poesía, de soñarla, de  crearla, de contar y cantar la vida en ella, de abrazarse a ese sueño de la poesía, sueño que aún persiste, que sigue vivo aunque en el fondo de sí, y de sus poemas, se denote la huella del que, de aquel sueño de soñarla, poco o casi nada espera ya.

Sin terminar sus estudios de bachillerato, cuando los Institutos se llamaban de Formación Profesional, se coloca de aprendiz en un establecimiento de telas de su localidad. Oficio que le agrada, y al que debe toda su proyección como profesional, pasando a regentar un comercio de tejidos de su propiedad, en el que subsiste después de cuarenta años.



¿Y quién es el que canta? Lo forman poemas de diversa temática, pero todos escritos desde la esencialidad. En ellos, Calero nos muestra un mundo personal, donde al tiempo nos refleja, nos introduce, a un mundo común a todos.

Jerónimo Calero ha recibido multitud de premios literarios, entre otros: el Premio Barcelona de Poesía J.A. Goytisolo, el Certamen Internacional de Poesía Mística Malagón o el 2º premio Sexto Continente de Poesía Amorosa. Es Cofundador del Grupo Literario Azuer y Cofundador y colaborador de la Revista Literaria Calicanto que se edita en Manzanares.

Juana Pinés, muy acertadamente, nos dice casi al final del prólogo: Y puedo segurar que Jerónimo Calero es poeta desde que me alcanza la memoria. Un poeta vocacional e irreductible, indemne al desaliento. Un hombre sencillo y discreto que ha ido escribiendo los versos más sinceros y profundos como pequeños fanales entre las sombras que provocan la rutina, la cotidianidad y la costumbre, ajeno siempre a las capillas literarias y a todos los cenáculos donde se le saca brillo a los nombres y se dilucida el camino más directo para alcanzar la gloria.

Los poemas de ¿Y quién es el que canta? Pertenecen al mundo de la existencia y por tanto del recuerdo, de la memoria, y en ellos se reflexiona en torno a la ilusión, el deseo, el olvido, la soledad, el amor y, también, sobre el desencanto, que nos embarga en ocasiones, de la vida vivida y particularmente del final de la vida al que, por otra parte, Jerónimo Calero se enfrenta, en el último poema de este libro, con sinceridad, dignidad y valentía.
Discreto, como decía al principio,este poeta camina con la certeza de que la felicidad que le ha proporcionado, que le proporciona, la poesía no anda en los cenáculos ni entre los oropeles, no, porque su felicidad le ha besado la frente con los laureles del que necesita y disfruta  la creación poética junto al sueño de que la luz de la poesía le alumbre en el sonoro silencio de su almacén de tejidos mientras confecciona, lírico, un traje de metáforas vividas, sentidas, experimentadas, a la medida de sus sueños, de sus dudas y de sus certezas. Os dejo un  poema, el nº 11,  que cierra el libro.


Del punto en el que estoy, hasta la fosa,

sólo quedan algunas estaciones.

No me digáis que no, tengo razones,

augurios, que me indican que no es cosa



de esconder la cabeza si , miedosa,

se quisiera aturdir por los rincones.

También para morir, los pantalones

se deben llevar de forma airosa.



He descubierto que el final es triste,

que si el cerebro a la vejez persiste,

será su lucidez una tortura.



Por eso no me importa que la hora

se adelante si llega, salvadora,

a evitarme ese cáliz de amargura.


( Libros recibidos  el año 2012 , pendientes de dar entrada en este blog )

viernes, 15 de febrero de 2013

Laura Gómez Recas: Llámame azul



Laura Gómez Recas: Llámame azul

El día 9 de febrero presenté dos libros Llámame azul de Laura Gómez Recas y Esa helada verdad de la belleza , de María Luisa de la Peña en el Centro Cultural Blas de Otero de San Sebastián de los Reyes (Madrid)
Libros  que las autoras habían presentado ya en la FNAC de Callao (Madrid) el 16 de enero. 
La presentaciones obviamente fueron más breves. Aquí os dejo completa la que he preparado para este blog de  Laura y su primer libro publicado.


Laura Gómez Recas, en sus inicios, tuvo un poeta de cabecera: Antonio Machado. Esta mujer poeta, de lenguaje preciosista, ávida lectora de poesía, ha bebido en las fuentes de Machado que a su vez, en sus inicios, bebió de Ruben Darío aunque luego, el sevillano de Soria, de Baeza y de Segovia, encontrase su verdadero camino lejos  del modernismo. El surrealismo ha influido también en la poesía de Gómez Recas; pero, su surrealismo, me parece a mí, no un modo mecánico de creación sino una meditada manera de expresión. Ella gusta de los poetas que saben manejar el lenguaje, los que emplean, al escribir, el aspecto formal en la poesía. Sobre el proceso de escribir dice que: Escribir es acto que entrega y abandona la mente / al impecable mutismo del papel, / antes, madera, antes, árbol, antes, luz sobre la hoja.

Gómez Recas escribe sin prisa, tratando, con el lenguaje, las metáforas, las imágenes, los recursos, de potenciar ese extraño misterio, llamado poesía, que a ella le vive por dentro desde que, adolescente, comenzara a escribir.De ella ha dicho, en el prologo de Llámame azul (Editorial Quadrivium. Girona, 2012), la profesora y poeta María Luisa de la Peña: La poesía de Laura Gómez Recas es un ejercicio de reflexión y audacia, tejida con hilos de oro a través de un sólido dominio de las metáforas puras y las imágenes oníricas, tan queridas a la autora y tan necesarias a su corpus poético.

Laura Gómez Recas, nació en Madrid en 1966. Está Licenciada en Periodismo por la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid y desarrolla su labor profesional en medios de comunicación social: radio, prensa y televisión. Escribe poesía desde la adolescencia. Y este Llámame azul es su primer libro publicado.
  Antes de la salida de este primer libro suyo tan hermosamente titulado Llámame azul (Editorial Quadrivium. Girona, 2012), publicó poesía en diferentes revistas y es coautora de la antología poética Universos Diversos (2009), de la Editorial Alaire. Pertenece a la Asociación Versos Pintados del Café Gijón, a la Tertulia Gerardo Diego del Café de Oriente, ambos de Madrid y al grupo Poética en Gredos. Ha participado activamente en diversos recitales y eventos literarios en la Escuela Julián Besteiro, en el Ateneo de Madrid y en el Círculo de Bellas Artes, entre otros. En la red, mantiene el blog “Hortus Liber”

Laura Gómez Recas define su poesía como "una mixtura de entrañas y de verbo con vida propia: La poesía es una lluvia escarlata, con olor a sangre, que brama entre los dedos y se escapa en un vuelo transgresor donde los haya. Es tu alma la red que has de emplear para atraparla". En el poema titulado de la idea nos dice: Y entonces, presentí la idea, / la mansión donde posan las cenizas / que los ojos hicieron de los sueños.

De su poética dice desconocer si la tiene y dice no saber tampoco si sus versos alumbrarán con esa luz que da el acento común de la voz personal, de la voz propia, más allá de la humilde existencia,. Por otra parte dice que la poesía en ella es espontánea (emocionalmente supongo, ya que si no fuera así, sería contradictorio con el surrealismo meditado), la poesía es una forma de expresión más allá de lo audible, de lo visible, algo que trasciende a los sentidos y en el lenguaje, encuentra el mecanismo para elaborar un mensaje que parta de ella, de lo que es como persona, como mujer, como poeta, para adentrarse en ese proceso de búsqueda interior en el que camina inmerso todo poeta.

Laura Gómez Recas escribe su poesía con el lenguaje, como todos, pero también con la emoción. Presiento un destierro boca adentro, / como si una soledad / se hiciera fuerte en mis costillas / y el mundo entero disparase al corazón. Escribe poesía y busca, no en el azul, sino en la amapola roja como la sangre, símbolo de su fragilidad y de su fuerza, el espíritu de lo perfecto, porque ella es, se siente: amapola, trajín de mariposa / con débil ancla fondeada en tierra. Lenguaje y emoción, emoción como forma de literatura.
De izquierda a  derecha Miguel Angel Yusta, María Luisa de la Peña, Laura Gómez Recas y Rafael Soler


Coincido con el poeta Rafael Soler cuando dice de Gómez  Recas que su poesía es un lugar de encuentro de emoción y lenguaje. Un poema que no toque los sentidos, con la palabra precisa, se quedará a medio camino. La amapola en la que se simboliza, fuerte, roja, débil… Es una bendición entre lo yermo, / nexo alado de sonrisa y de muerte, / efímero botón del horizonte / que silencia su adiós / y abastece del rojo de la sangre / a la inacción del cielo inmaculado. Y con este poema nos ofrece todas las claves de una poética como proceso de búsqueda interior, de conocimiento.

Laura Gómez Recas ha escrito un libro, un conjunto de poemas, de compleja lectura, en principio, por el extraño hermetismo que rodea la simbología de su palabra. Todos sabemos que la poesía no se hace con realidad sino que la realidad se toma para trastocarla en otra realidad poética  a través del lenguaje. Y Gómez Recas  lo emplea para tratr de expresar su cosmovisión personal. Ella nombra el miedo para echarlo fuera de sí y se acoge, como mineral del alma a la certeza y la esperanza, se acoge para deshacer los pasos de silencio y de la ausencia.

Llámame azul es un poemario para adentrarse en él, leerlo detenidamente, para desenmascarar a la poeta que se nos muestra amapola, con su color rojo de sangre, como símbolo de vida, como la explicación de sus orígenes, con la fuerza y la belleza de la vida y con la soledad de la ausencia, de la desaparición. Del olvido Becqueriano.  Como lugar de sueño, de lucha vital, hasta llegar a ese  después de tanto todo para Nada que nos dejó escrito el  poeta Pepe Hierro.

Pero la aparente debilidad de la amapola, su fragilidad frente a las inclemencias del  vivir  la lleva a decirnos que: Desde la sangre / que puebla los caminos/ se forja lo etéreo, es decir la humanidad y su humanidad.

De ella dice el poeta Miguel Ángel Yusta: Laura es una poeta que sabe manejar el lenguaje, que tiene el suyo propio y que lo utiliza con una enorme sensibilidad y belleza. Laura nos dará –ya nos da- en su carrera poética, muchas y grandes satisfacciones. Al tiempo. Me sumo a estas palabras con el deseo de que el tiempo las ratifique.
Manuel López Azorín

lunes, 11 de febrero de 2013

Encarna Fontanet: Ante los tres peldaños




Encarna Fontanet: Ante los tres peldaños



Encarna Fontanet obtuvo el Premio Internacional Almedina 2011 con el libro, publicado en 2012 por la Fundación Al-Aissiya en la colección Almedina-Al-Aissiya, titulado Ante los tres peldaños. El jurado estuvo compuesto en esta ocasión por los poetas Javier Buhaz, Carmina Casala y Manuel López Azorín.

La Fundación Al-Aissiya, con su fundador y presidente el doctor Jesús Riosalido Gambotti, se preocupa en fomentar y defender la cultura islámica, judía y mozárabe. Ante los tres peldaños es ya el número trece de los publicados en la colección Almedina-Al-Aissiya.

Encarna Fontanet con Ante los tres peldaños, refleja una espiritualidad en parte humana y en parte religiosa que, para todos, conduce a la divinidad en un ejercicio muy paralelo al de los antiguos sufíes de Al Andalus que vivieron (según me cuenta Jesús Riosalido que, además de presidente de la Fundación Al-Aissiya, es un reconocido arabista, diplomático de carrera, escritor, dramaturgo y poeta), en la Salsadella de Castellón y utilizaban un alfabeto y unos signos secretos de los que , se dice, que  bebieron nuestros grandes místicos españoles, Teresa de Jesús y especialmente Juan de la Cruz.

Ante los tres peldaños es un poemario profundo y místico: Ante mí se alzan / seguras, oferentes / las llamas de la hoguera inextinguible, / llamas de vivo amor, de muerte nunca. / He de cruzarlas. Un poemario en el que la métrica, desde el trisílabo al alejandrino; pero principalmente el heptasílabo , el eneasílabo y el endecasílabo, se muestran con gran precisión y, a veces, con gran carga emocional: Te busco, donde todo es soledad, / yo que Te puedo dar, ¿qué puedo? / Mirra es la triste ofrenda / de mis labios estériles. / Con el solo silencio voy a Ti.

Por último un poema de un único verso (página 73), no es necesario más, en él se encuentra todo lo que la autora ha querido expresar: Hacia Ti, en Ti, recorro mi sendero.


Encarna Fontanet


Encarna Fontanet fue ganadora en 1986 del Premio de Poesía Wallada que, entonces concedía el Instituto Hispano Árabe de Cultura. Fue con el libro titulado Sobre la glauca mitad de nuestra luna. Pero la actividad creativa de Encarna Fontanet, además de ir por  fueros islámicos, sufies,  místicos, ha explorado también otros campos de inspiración  con una nutrida obra de la que se destacan libros como La llave de la memoria, Amaranto, Desde oscuros limos, La sombra del tejo, y el volumen en valenciano Un solc de lluna i set fulles seques (Un surco de luna y siete hojas secas). Algunos de estos libros han obtenido importantes premios, entre ellos destaca el Premio Villa de Martorell de 1981.

Encarna fontanet es hija de Vinaròs, aunque nacida en Guardamar del Segura (Alicante), estudió Magisterio en la Escuela Normal de Castellón y se licenció en Filosfía y Letras (Ciencias de la Educación) en la Universitat Autònoma de Barcelona. Ha ejercido siempre como maestra y, ahora, ya jubilada, reside en Vinaròs.


( Libros recibidos  el año 2012 , pendientes de dar entrada en este blog )

lunes, 4 de febrero de 2013

Enrique Villagrasa: Palabra y memoria



Enrique Villagrasa: Palabra y memoria



Enrique Villagrasa nació en Burbáguena, Teruel, en 1957. Es periodista, poeta y crítico literario. Sus poemas son publicados en diferentes revistas. Ha escrito varios poemarios antes de Palabra y memoria (Colección Planeta Clandestino, de Ediciones del 4 de agosto. Logroño 2012), entre los últimos publicados destaco Mudanzas de la voz y Línea de luz. Está incluido en diversas antologías y ha sido traducido a idiomas como el árabe, francés, italiano… Colabora en revistas literarias especializadas : Qué leer, Turia, Artes & Letras y Suplemento de El Heraldo de Aragón. Reside en Tarragona.


Enrique Villagrasa es, en su poesía y en su vida, fiel a su infancia, a la tierra que le vio nacer, a la que le acoge, a su manera de contemplar la vida, la existencia, en definitiva a su pasado,  a su presente y,también, a su  modo de búsqueda constante de la palabra,  a su continuo hacer balance, examen de conciencia, sobre sí y esa búsqueda de la palabra, del lenguaje y su luz, cuando su realidad, su vida, se transforma  una vez escrita, en otra vida que es ya realidad poética. Toda (o casi toda) su poesía es un ir y venir, a través de la memoria, a la búsqueda del recuerdo, del tiempo… Eso es Palabra y memoria.En el poema Tu vida nos dice: El corazón desea en silencio, / del convento queda la distancia. El Jiloca siente nostalgia de su lecho / y la campaña de su Burbáguena: así incrementa el alma su fervor.


Y como el tiempo pasa estremecido pero queda, queda la memoria y queda la palabra … este yo que un día, como de San Francisco Asís, fue mecido por querubines solidarios con los seres vivientes, con el alma límpida y el lenguaje y el símbolo en el yo que es otro que dijo , creo, Rimbaud, y el sueño, y el pensamiento, y la memoria…camina a la búsqueda del poeta que le vive dentro, afirmándose, negándose, reivindicando la voz, reivindicando el silencio, tratando de construir su voz desde el conocimiento, vivir, pensar, sentir: Sentimientos, emociones, / levadura de tu vida.

Siempre he dicho que no importa el tiempo verbal en el que se exprese el yo poético, lo que realmente importa no es que se disfrace el yo en el tú (en esta ocasión), sino que el poema contenga verdaderamente la esencia, la clave, la luz de la poesía, se diga de un modo u otro y se emplee el tiempo verbal que se quiera para el sujeto poético.  En Enrique Villagrasa el yo se ha trastocado en tú en este Palabra y memoria: El estudiante ya no es / un fraile franciscano. Pero sigue soñando, continúa pensando que la poesía puede hacernos mejores personas: Duerme novicio tus sueños / tus pensamientos son tuyos.


Busca la palabra clara, en la tierra, en el mar (aunque el mar, en ocasiones, lo siente como un atardecer, un crepúsculo, un ocaso), la busca en la palabra cotidiana, en la vida, en el pensamiento, la magia precisa para que la palabra y su significado ofrezcan luz: Luz. Luz de la nada y el todo tras la ilusión del / verso azul y tus ojos sobre la mar oceánica / por el amor del devenir del cantar. Eco del gemido navegante. / Espejo y reflejo en el quejido de la arena.


La poesía de Enrique Villagrasa me parece a mí, siempre, memoria de la huella sucedida, y también llanto y canto y duda: La sombra de tu poesía, al marchar, / exorcizó el lenguaje suyo, ido. / La poesía necesitó tu luz negra / para encarnar y ver más allá.


Búsqueda constante, expresión de lo cotidiano en la sencillez de lo expuesto y profundidad de pensamiento y asombro (en el asombro, ya lo dijo Rosalía de Castro a quien cita el poeta: sombra que sempre m’asombras) Este poeta trabaja la palabra a golpe de pincel, es como un pintor que da color y forma a la textura ya existente y, sin embargo, renueva el tono, el color, la textura, la forma.

Muchas veces se oye decir sobre los poetas que parecen estar escribiendo o reescribiendo siempre el mismo libro y cuando escucho estas palabras, siempre recuerdo aquellas otras que Claudio Rodríguez me decía: Cuando escribas un poema, no importa el tema que trates, lo que importa es que la palabras que emplees por mucho que se hayan dicho ya, parezca que se dicen por vez primera, que renacen en la claridad del poema. De este modo el poema cobrará vida, trasmitirá emoción y sus palabras, como recién nacidas, serán luz y celebración.

Palabra y memoria es pues, infancia y tiempo y en estas dos palabras andan su tierra natal Burbáguena y su río, el Jiloca: Qué frío hacía aquella tarde/ en el circo, a orillas del Jiloca.( y el poeta funde su yo junto al de Arnau, dos tiempos fundidos en uno:  la risa encandilada de un niño junto a la mirada del adulto que le contempla contemplándose, al tiempo, en su niñez) Y anda la vieja Tarragona y su mar… (que siempre es consuelo y lágrima y esperanza y ocaso), y anda su ayer y su ahora junto a las fuente, las fuentes donde el Villagrasa de ayer bebió de la poesía de tantos… Se canta lo que se pierde decía don Antonio Machado; pero para este poeta Palabra y memoria no es un canto de pérdida, aunque también, sino más bien una fusión de tiempos al tiempo que una reflexión sobre su inacabable sed de poesía y de conocimiento.

( Libros recibidos  el año 2012 , pendientes de dar entrada en este blog )

martes, 29 de enero de 2013

José Antonio Ramírez Lozano: Raíz de la materia




José A. Ramirez Lozano: Raíz de la materia



José Antonio Ramírez Lozano (Nogales -Badajoz-, 1950) es un reconocido autor de poesía y novela que cuenta con numerosos premios, de poesía, entre otros, el Ciudad de Badajoz, Juan Ramón Jiménez, Claudio Rodríguez, Rafael Alberti, Blas de Otero, José Hierro, Ciudad de Mérida

Extensa e importante nómina que José Antonio Ramírez Lozano con su obra Raíz de la materia, (Colección Melibea. Ayuntamiento de Talavera de la Reina, 2011), amplia con el Premio Nacional de poesía Rafaeles Morales en el año 2010.No sé si después ha obtenido alguno más pero este libro, que me trajo uno de los miembros del jurado Joaquín Benito de Lucas es lo último, tras aquel que obtuvo el Premio José Hierro de poesía en el año2004 con el poemario Ofidia, un libro en opinión del jurado de: alta calidad formal con gran intensidad emocional, de lo que yo  tengo constancia.


El poeta Ángel García López, portavoz del jurado de estos galardones, señaló que el libro galardonado había sido escrito: a conciencia, con alternancia de formas nuevas y realidades vegetales, hecho por un poeta joven, lleno de poemas antológicos y sensuales.

Destacó igualmente Ángel García López la sorpresa que supuso para el jurado el descubrir en la plica el nombre del ganador, por ser un poeta consagrado con numerosos premios de poesía y también de narrativa ente los que destacan el Premio Ateneo de Valladolid ó el Azorín de novela, entre otros. Un autor que consigue –dijo – ser evaluado con sobresaliente todo lo que realiza



Sobre la obra premiada, Raíz de la materia, indicó: se nota la facilidad de elaboración de formas nuevas, poemas juveniles de ensayo y de formas de investigación lingüística; parecen odas elementales de Pablo Neruda
Lo que no dijo Ángel García López es que este poeta y narrador extremeño afincado en Sevilla es que además de poeta y novelista es autor de obras de literatura infantil. Su libro Sopa de sueño y otras recetas de cococina (Ed. Kalandraka), con ilustraciones de Riki Blanco, uno de sus títulos más conocidos, es un libro alegre y de delirante humor (Gómez de la Serna con sus aforismos imaginativos parece pasearse por él) , narrativa surrealista y recetas literario- gastronómicas, dirigido a niños de diez años en adelante.


Pero hablamos de poesía y este último libro de poemas de José Antonio Ramírez Lozano titulado Raíz de la materia trata, según este profesor de secundaria, de ver en las palabras la raíz de las cosas que nombramos. Son ellas, las palabras, las que fundan realidad Si escarbamos en la materia, –nos dice en la solapa del libro– daremos con su raíz: la palabra. Todas las cosas se tienen en ella, se sustantivan en su voz; esa tiritaña fonética que les precede.

Sí, porque nada hay que antes no haya sido nombrado. Son las palabras también las que preceden al poema, configurándolo ante nuestros ojos intuitivos, recreando las cosas de nuevo con nombrarlas. Y así nos lo hacer ver con los primeros versos del poema que abre y da título al libro Raíz de la materia: Nada es sin haber / sido antes promesa de sí mismo./// Nada hay en la rosa que no sea / débito de esa oscura / premonición de la semilla.


Jurados del  Premio de Poesía Rafael Morales (del que fue ganador José Antonio Ramirez Lozano con su libro Raiz de la materia) y del Joaquín Benito de Lucas, ambos  convocados  por el Ayuntamiento de Talavera de la Reina

Leí una entrevista que Fran Horrillo le hizo a José Antonio Ramírez Lozano en Hoy.es, el 28 /12/08, en ella el periodista le preguntaba al hilo de sus numerosos premios conseguidos: ¿Se puede decir que es usted un Cazapremios?. Ramírez Lozano respondió: Si alguien lo quiere llamar así, vale. Y después disertó sobre lo que el denomina “cazajurados”: una especie que domina el mundo de los premios en los que conocidos y reconocidos poetas se asientan. Hay quien aborrece de los premios y luego está en todos los jurados. De mayor me gustaría ser como ellos. Creo que deberían colegiarse, terminaba diciendo.
A la pregunta del periodista: ¿Escribe ustede sus obras en función del premio al que pretenda concurrir o primero las escribe y luego ya decide a dónde las envía? Ramírez Lozano contestaba: Amo mi oficio, y no me vendo a temas políticamente correctos ni transversales al uso.

Seguidamente el autor nos dice: Me tengo por un profesional, un artesano de la palabra que ama su oficio y que, lo mismo que cualquier otro profesional de la arquitectura o la pintura, intenta colocar su obra en una institución a base de un concurso público.
Hoy por hoy, creo que es el camino más honesto. No tengo otro compromiso ético que el de la palabra por pura honestidad conmigo y con la lengua. Hay quien mendiga editoriales y quien las procura desde la oficialidad más impune.


Finalmente ante la siguiente pregunta de Horrillo: Usted es un gran conocedor de los premios ¿me puede decir si todos son limpios? Y Ramirez Lozano Contestó: Los grandes premios, como el Planeta, son premios comerciales y es lógico que con tal de vender echen mano de autores reconocidos o periodista y señoritas de televisión. La calidad literaria no siempre coincide con la comercial. Son más honestos los jurados institucionales porque no tienen otro criterio que el de la calidad. Eso sí, deben cuidarse mucho de la presión del editor que, a veces, querrá imponer a un autor de su cuerda. Se trata de editores de poesía sobre todo, que hace veinte o treinta años hacían peste de los premios y de las coediciones institucionales y ahora publican hasta el boletín oficial por unas perras.

José A. Ramírez Lozano es, sin duda, un gran conocedor y enamorado del lenguaje y especialmente del poético: El poeta es un Pessoa, nos dice al inicio de Raíz de la materia y firma como: El Fingidor, y como buen conocedor del lenguaje, tanto cuando escribe poesía como cuando nos habla de los jurados, de los premios y de los editores, lo hace con precisión y nos habla sin duda alguna con claridad y sin  emplear ningún tipo de eufemismos para llamar por su nombre a lo que ya lo tiene.

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( Libros recibidos  el año 2012 , pendientes de dar entrada en este blog )

lunes, 21 de enero de 2013

La ciudad vestida de negro (Editorial Drakul) VVAA




La ciudad vestida de negro (Editorial Drakul) VVAA



Javier Ortiz de Editorial Drakul me envió, casi como regalo navideño, una antología de relatos donde se aúnan el género negro y el de terror y en la que participan una veintena de autores relevantes. Diferentes autores en su modo de ver y de escribir estos géneros que, sin embargo, tienen en esta antología, una temática de fondo común: todos los relatos son urbanos, es decir, la ciudad es el entorno aglutinador de todos y cada uno de los relatos que conforman este libro.

El periodista y escritor David G. Panadero es el responsable de la coordinación de esta antología. En el prólogo que nos deja su coordinador, nos dice: En esta antología hemos querido ofrecer unas muestras del género que destaquen, ante todo, por su intensidad, y que transiten por esa zona de penumbra que comparten el género negro y el terrorífico. (…) Y más adelante: En este libro están presentes autores de varias generaciones (…) Tanto los veteranos como el resto de autores, cada cual con su impronta no deja como personaje de fondo una ciudad que cobra actualidad, en relación a ello nos dice David G. Panadero: Da la impresión de que ha sido una mano invisible la que ha coordinado a nuestros autores, porque, sin duda, en estas páginas hay una instantánea inconfundible de la crisis, que nos muestra su imagen más siniestra.

David G.Panadero
 David G. Panadero que es, como he dicho, el encargado de coordinar esta antología a petición del editor Javier Ortiz, es Periodista y escritor, crítico de cine y literario, ha publicado cinco obras, la mayoría ensayos de literatura cinematográfica. Edita y coordina la revista Prótesis. Y colabora con un relato titulado Cadáveres en el cruce de caminos, en esta antología.La ciudad vestida de negro contiene veinte relatos de autores del llamado género negro aunado con el de terror.


Juan Madrid

En ella participan autores como Juan Madrid, al que se le considera uno de los máximos exponentes de la novela negra española, Alejandro M. Gallo: Finalista del Premio Internacional de Novela Negra Umbriel, y XIV Premio Francisco García Pavón de Narrativa Policíaca. Alfonso Sastre: Veterano dramaturgo y escritor de novelas de terror fantástico. Andreu Martín: Considerado uno de los maestros de la novela negra española y con numerosos premios. Anita Haas: Escritora de ensayo, ficción y poesía. Carlos Aguilar: prolífico autor con una cincuentena de libros de cine. David Jasso: Periodista. Presidente de NOCTE, la asociación española de escritores de terror. David Roas: Escritor y profesor de Literatura en la Universidad Autónoma de Barcelona. Esteban Gutiérrez: novelista y fundador de la revista Al Otro Lado del Espejo.

David G. Panadero, Rubén Sánchez Trigos y Manuel Nonídez
 Me detengo en dos autores a los que conozco personalmente Manuel Nonídez y Rubén Sánchez Trigo, dos autores con los que he disfrutado y que en esta antología nos ofrecen su buen hacer en sendos relatos como Mire, Señoría, de Manuel Nonídez, un escritor, con nueve novelas ya y ganador del XIII Premio Francisco García Pavón de Narrativa Policíaca, del premio Drakul de novela, y del premio Leer es Vivir. El otro relato, La lluvia, de Rubén Sánchez Trigos, un joven escritor y profesor de cine en la universidad. Guionista de varios cortometrajes, finalista del premio Drakul de novela, y finalista del Premio de relatos Domingo Santos.

Además de los citados anteriormente colaboran también Fernando Cámara que es Guionista y director de dos largometrajes y profesor de guión y narrativa audiovisual. Su primera novela fue finalista a los premios Ignotus y Nocte. Francis P. Fernández: Profesor universitario e investigador de larga trayectoria en el ámbito del ensayo científico-técnico. Autor de la novela La versión del Minotauro. Javier Quevedo Puchal: Ha publicado cuatro obras y varios relatos en antolologías. Ha sido finalista de los premios Shangay (mejor novela), Vórtice, Cryptshow y SciFiWorld. Juan José Plans: Escritor, periodista, guionista… Dirigió el Festival de Cine de Gijón, y presentó los programas Sobrenatural e Historias de RNE. Pedro de Paz: Ha publicado cuatro obras. Es ganador del I Certamen Internacional de Novela José Saramago, y del Premio Internacional de Novela Luis Berenguer en 2010. Santiago Eximeno: Ha publicado tres obras y muchos relatos, todos en el género del terror.


Lorenzo Silva
 Y así hasta llegar a Lorenzo Silva, novelista y ensayista que ha escrito multitud de relatos. Autor de gran reconocimiento por sus novelas y flamante Premio Planeta 2012.

He dejado para el final a Carlos Pérez Merinero que fue autor de novelas, la mayoría de género negro y director y Guionista de cine. Dedican esta obra a su memoria como participante en esta antología, ya que falleció en enero de 2012 antes de verla publicada.

Una antología esta, La ciudad vestida de negro, en la que se han hermanado dos géneros que son tangenciales e incluso, en ocasiones, se entremezclan, se funden… y nos hacen sentir con su lectura emoción, miedo… y también nos enseñan, no solo la negra oscuridad de la ciudad sino todo aquello viven y sienten y hacen las gentes que la pueblan. Toda una poética de la vida, de la condición del ser humano tan contradictorio a veces. Una obra, en fin, para leerla con detenimiento por la variedad de registros y el interés que generará en el lector, estoy seguro,  cada uno de sus relatos.