lunes, 30 de marzo de 2020

Francisco Jiménez Carretero: "Aún se forjan navajas..."





Francisco Jiménez Carretero: Aún se forjan navajas...







Francisco Jiménez Carretero (Barrax1948 Albacete.) ganador del Premio ALCAP Internacional de 2016 por su libro  Las horas sin dueño (2017). Con el libro Y no te vi, Señor, y estabas (2018) (ambos reseñados en este blog), fue finalista del XXXVI Premio Mundial Fernando Rielo de poesía mística. Ambos reseñados en este blog. Este libro ha sido presentado a primeros de marzo en Albacete.

Ahora , en una edición  publicada por el Museo Municipal de la Cuchillería y la Diputación de Albacete y ya en su tercera edición nos ofrece este curioso libro titulado Aún se forjan navajas… A los poemas le acompañan ilustraciones de diferentes  dibujantes y/o pintores.

Jiménez Carretero (centro) con  el Alcalde Vicente casañ y  Amos Nuñez

Comenzaré por incluir aquí una de las décimas que, al leerla, me ha traído el recuerdo de una navaja propiedad de mi padre, sí, una navaja de anilla, al menos por la ilustración que acompaña a la décima, es muy parecida a la que mi padre tenía. Una navaja que él, con sumo cuidado, conservaba  del tiempo en el que, según me contaron, se desplazaba hasta la tierra manchega para trabajar en el campo y servirse de ella en los almuerzos.

NAVAJA DE ANILLA

Dicen los que la templaron
en las fraguas del olvido
que de su acero bruñido
dos latidos se escaparon.
Y en su latir dibujaron 
aromas de seguidilla.
Manchega de orilla a orilla, 
siempre dispuesta en la casa.
Cuando no trabaja pasa
a descansar en su anilla.

Yo nunca la vi colgada, al menos yo no lo recuerdo, mi padre la llevaba consigo no solo cuando pasaba tiempo faenando fuera del pueblo, sino estando en casa. La navaja  parece ser que era un utensilio imprescindible para las gentes que trabajaban en el campo.
 
El poeta Francisco Jiménez Carretero (gracias por enviarme este libro que me ha traído tantos recuerdos), ha escrito este libro  y a buen seguro esta tercera edición se agotará de nuevo porque  la navaja es , o al menos era, un elemento indispensable  y no solo en las tierras manchegas sin en la mayor parte de las tierras españolas.

Si ya se han vendido dos ediciones de este Aún se forjan navajas… es porque o bien siguen usándose y los que han sabido de este poemario se han interesado en adquiridlo para saber qué dice el poeta de ellas o bien, aunque ya no se usen tanto, la nostalgia de otros tiempos ha hecho que se interesen por, como me ha sucedido a mí, saber de este instrumento de necesidad, que lo fue, para los hombre del campo.

Los poemas que componen este libro, en su mayoría obedecen a la poesía de corte formal o clásica ya en verso mayor como los sonetos (ejecutados con perfección) o bien el llamado verso menor que es el verso tradicional y/o popular como es la décima y el romance que son las estrofas, junto al soneto, que predominan al lado de algunos poemas en verso blanco o a manera de silva.

Miguel Zamora, Amos nuñez, Jimenez Carretero y Vicente casañ

Francisco Jiménez Carretero se desenvuelve con acierto con estas estrofas y las escribe desde la humildad del verso claro y juglaresco dirigido a las buenas gentes de los pueblos y ciudades (durante la Edad Media fueron muy populares los juglares que iban cantando por las plazas y que llegaron a constituir la verdadera memoria colectiva de los pueblos en una época en que la mayoría de las gentes era iletrada)

Francisco Jiménez Carretero, buen conocedor de la métrica tanto clásica como tradicional no ha querido meterse en arquitecturas verbales complicadas y ha ido directamente a despertar el interés general  y lo ha hecho con destreza, con claridad y, sobre todo, buscando en la emoción que ha puesto en sus poemas,  la de los lectores junto a su , posiblemente, nostalgia y añoranza de un tiempo sucedido. Tiempo del que, si no fue mejor , al menos  se guarda afecto, cariño, no solo por el objeto navaja sino por los recuerdos que trae el uso de ella en tiempos pasados.

Hay libros de poesía que resultan ser libros de culto para una inmensa minoría  y hay otros que  son abrazados  por una mayoría más popular por su claridad y sencillez, por su tratamiento directo con y para las gentes del pueblo.  Este es uno de estos libros que canta y cuenta emociones de muchos, sentimientos colectivos que los juglares, de existir aún, cantando por las plazas de los pueblos, transmitirían las décimas, los romances, las seguidillas etc. y etc. de manera oral, de existir ahora digo, lo propagarían por toda la tierra manchega y más, para dar a conocer este objeto que llamamos navaja. Y cómo es una navaja, el poeta nos lo dice con esta otra décima:

 
ASÍ ES UNA NAVAJA

Hoja bruñida, de acero,
Cachas de ciervo o de nácar,
Talón, rebajo, “carraca”,
Corazón del cuchillero.
Pestaña, vitola, esmero
y filo de luna llena.
Noches de yunque que suena
a ritmo de martinete.
Templa tu acero Albacete
Para escapar de la pena.

Recordemos que la poesía nació en principio para ser cantada, para transmitirla de manera oral (ya que la escritura impresa tardó en llegarnos pues no lo hizo hasta el renacimiento en el S. XV.) Todo el tiempo anterior, desde el principio de la poesía , esta se cantó
Al no darse el caso ahora (lo de la transmisión oral) lo mejor es comprarlo, leerlo y disfrutarlo conociendo así todo lo bueno sobre la navaja que nos cuenta Francisco Jiménez Carretero.



                             Manuel López Azorín



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